Tras la puerta permanece la costumbre. Adaptación de casas para nuevos y viejos vecinos en Málaga a finales del siglo XV
Resumen
Málaga y su tierra a finales del siglo XV era una ciudad de frontera cuyos vecinos, vencedores y vencidos de la larga guerra de Granada, debían adaptar sus modos de vida, los enseres que usaban y las viviendas que ocupaban a tracciones culturales diferentes pero conocidas por ambas partes; todos debían cumplir obligaciones y prohibiciones impuestas por la Corona de Castilla. Cristianos viejos, extranjeros, judíos, mudéjares y moriscos hicieron exhibición de objetos, de mobiliario y de vestimenta, a la vez que los ocultaban tanto en el ámbito público como en el privado. Tras la puerta de cada vivienda surgían nuevas formas de convivir, pero también antiguas formas de sobrevivir que muestran una sociedad compleja en un mundo de relevantes cambios geopolíticos, sociales y de pensamiento. Los documentos facilitan atisbos de esta realidad, son explícitos cuando lo que se adopta y adapta es un vehículo para la ostentación; otras acciones exigen cautela; pero la necesidad de documentar acciones requería ser cauto porque con algunos hechos se corría peligro; los vecinos de Málaga vivían en un difícil equilibrio.






