Fotografía, voluntad e incertidumbre

  • José Cuevas Martín
Palabras clave: Fotografía, Riefensthal, Heisenberg, Física, Relaciones de indeterminación, Ideología

Resumen

En este artículo se traza un parangón entre la obra fotográfica (fija y en movimiento) de Leni Riefensthal y el pensamiento del físico cuántico Werner Heisenberg. Ambos autores son coetáneos, y guardan en común el servicio prestado al régimen nacionalsocialista de la Alemania nazi. Una, con la producción de una obra gráfica idealizadora del pueblo ario y de sus líderes; el otro, poniendo a disposición de su país su experiencia y conocimientos científicos a la hora de desarrollar la bomba atómica alemana. Sin embargo, en esta ocasión se atiende mayormente al substrato intelectual y estético subyacente en sus obras, antes que a sus biografías. Y es la fotografía el elemento que nos sirve para analizar esta coincidencia de miras y de actitudes estéticas y filosóficas. Mientras que en el caso de la fotógrafo y cineasta es el tono grandilocuente y altivo de su obra lo que resalta, en consonancia con la aguda observación de Walter Benjamin de la estetización que hace el fascismo de la política; en el caso del insigne físico, lo que destaca son sus conclusiones de carácter neoplatónico a raíz de la formulación de sus famosas relaciones de incertidumbre, que se deben sorprendentemente a una serie de reflexiones hechas en torno a las fotografías del trazo de las partículas atómicas tal como se manifiestan en la cámara de niebla. Ciencia y arte se dan la mano en la trastienda del pensamiento, a través de un instrumento tan moderno como es el fotográfico. Expresión y conocimiento, las dos potencialidades más destacables de la cámara, encuentran un punto en común en el pensamiento y estética sublimadores de la realidad de estos dos autores alemanes. La esencia del pueblo alemán, retratada por medio de atletas apolíneos, de voces altivas y decorados grandilocuentes de mármol y granito, como rememoración de aquel arte clásico grecolatino, regido por cánones geométricos, y aquí entendido de cartón piedra, tiende la mano al principio de indeterminación, verdadera espada de Damocles suspendida sobre la cabeza de la física moderna, e interpretado por el físico alemán como un baluarte de las relaciones formales, puras y geométricas, que definen la esencia del mundo y de las cosas. La fotografía, de ser un instrumento de observación positivista al servicio de la ciencia del siglo XIX, pasó a ser cuestionada, junto a sus productos, por un nuevo idealismo que demostraba su fuerza arrolladora y salvaje tanto en la ciencia y el arte como en la política del siglo XX.
Publicado
2006-01-01
Sección
Artículos