La sinología española en el siglo XVIII: novedades y repercusiones
要旨
: La Ilustración aportó valiosas contribuciones a la sinología española. Tras el declive de la información misionera transmitida por el Patronato español, se impondrían las procedentes de otras lenguas e instituciones europeas. El método de estudio se dividió en distintas áreas temáticas y, gracias a las crónicas jesuitas, China no sería ya considerada una realidad cultural herméticamente cerrada, desvinculada del mundo exterior. De ahí que los eruditos españoles contrastasen la civilización sínica con la propia. Sucede que, en algunos aspectos (agricultura, sistema de gobierno, selección de funcionarios, manifestaciones artísticas y literarias, etc.), fue considerada un modelo de inspiración. El fenómeno de la chinería decorativa se impuso en los palacios del rey y la nobleza. Durante el Setecientos España consiguió domiciliar su primera gran empresa en suelo chino y la expedición ultramarina Malaspina-Bustamante intentó consumar una operación mercantil de envergadura al tiempo que recopiló datos sobre Macao y Cantón. Sin embargo, en el último tercio del siglo se incrementarían las críticas al Celeste Imperio, ya considerado caduco e incapaz de seguir la senda de la modernidad.
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