Se fue un gran japonólogo

2025-01-22

A la memoria del profesor D. Fernando Rodríguez Izquierdo

Desde la revista Mirai. Estudios Japoneses, publicada en colaboración entre la Asociación de Estudios Japoneses en España y la Universidad Complutense de Madrid, queremos hacer llegar a todos los lectores el fallecimiento en Sevilla del gran académico de la literatura Fernando Rodríguez Izquierdo, nada más iniciarse el año, el 9 de enero.

La relación entre el profesor Rodríguez Izquierdo y nuestra Asociación de Estudios Japoneses comenzó en los años 90 del pasado siglo. Desde el primer momento, a todos cuantos tuvimos el privilegio de tratar con él nos sorprendieron su humildad, su buen juicio y su cercanía; era alguien que irradiaba paz y serenidad y, además, un verdadero sabio, gran conocedor de Japón y de su literatura. Hubo consultas con él con vistas a crear una agrupación de investigadores en estudios japoneses, y sus consejos e indicaciones resultaron claves para el establecimiento de nuestra AEJE. En cuanto le fue posible, participó activamente en los congresos que se fueron organizando. En los viajes que desde Sevilla realizaba a Madrid por motivos académicos, venía siempre acompañado de su esposa Mercedes, y es así como ella también fue desde entonces alguien muy querido por todos nosotros.

Al residir en Sevilla, Fernando siempre decía que, aparte de participar en los congresos, le era imposible ser de más ayuda a la asociación. Finalmente, unos años más tarde de nuestro primer encuentro aceptó asumir el cargo de presidente de la asociación. Para todos quienes entonces formábamos parte de la organización fue una enorme alegría, y un orgullo poder contar con su figura. Difícilmente podríamos haber podido contar con alguien que estuviera tan involucrado en la investigación sobre Japón y en la difusión de su cultura, que reuniera en sí tantas cualidades y que, al mismo tiempo, tuviera una personalidad tan humana y agradable, sin atisbo alguno de vanidad o de orgullo.

Fernando dedicó gran parte de su vida a investigar sobre Japón y a traducir su literatura, en un tiempo en el que lo único que parecía conocerse de Japón en nuestro país eran las artes marciales, algunos manga y dibujos animados. Él se impuso la noble tarea de descubrir a los posibles lectores aquello que consideraba digno de ser transmitido, por su belleza: la literatura y, en especial, la poesía nipona. Y así se aplicó con entusiasmo en verter a nuestro idioma grandes obras, prefiriendo entre todas las del haiku japonés, en una época en la que el significado de esa palabra era prácticamente desconocido, incluso para muchos dentro del mundo académico.

Hoy despedimos a la gran persona, al buen profesor, a ese traductor inspirado y riguroso que fue Fernando Rodríguez Izquierdo. Gracias a su labor, muchos lectores de una amplia franja de edad han podido tener acceso al conocimiento de la literatura japonesa en español y al disfrute de sus textos.

¡Gracias por darnos siempre lo mejor de ti, profesor!