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ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN

Semántica expresivista y estadactivismo en la construcción mediática del accidente laboral: una propuesta de análisis a partir del exoinmanentismo crítico y de la sociología política de la cuantificación

Carlos Rodríguez Crespo
Universidad Rey Juan Carlos (España) Email ORCID iD
Publicado: 15/09/2025

Resumen: Dos de las estrategias para garantizar la persuasión de las afirmaciones periodísticas son la selección de fuentes que remiten a emociones y el empleo de información estadística. En este trabajo se estudia un corpus de noticias sobre accidentes de trabajo recurriendo a un marco analítico que articula el exoinmanetismo crítico (Gonzalo Abril) y la sociología política de la cuantificación (Alan Desrosières). El análisis permite cartografiar la producción periodística sobre las estrategias argumentativas ideadas por agentes sociales y actores políticos. Igualmente, son estudiadas las funciones auto y heterorreferenciales de los enunciados emocionales. Estas formas y prácticas semióticas contribuyeron a normalizaron el accidente laboral.

Palabras clave: accidentes de trabajo, exoinmanentismo crítico, sociología política de la cuantificación, estadactivismo, análisis del discurso.

Expressivist Semantics and State-Activism in the Media Construction of Workplace Accidents: A Proposal for Analysis Based on Critical Exoinmanentism and the Political Sociology of Quantification

Abstract: Two key strategies employed to ensure the persuasiveness of journalistic discourse are the selection of sources that appeal to emotions and the use of statistical data. This study examines a corpus of news reports on workplace accidents through an analytical framework that integrates critical exo-immanentism (Gonzalo Abril) and political sociology of quantification (Alan Desrosières). The analysis enables a mapping of journalistic production concerning the argumentative strategies devised by social agents and political actors. Furthermore, the study explores the self-referential and hetero-referential functions of emotional discourse. These semiotic forms and practices contributed to the normalization of workplace accidents.

Keywords: workplace accidents, critical exoinmanentism, political sociology of quantification, statistical activism, discourse analysis.

Sumario: 1. Introducción. 2. Estadactivismo, expresivización y normalización mediática del accidente de trabajo. 3. Estrategias de argumentación y de legitimación estadística y semántica melodramática. 4. De los sujetos a los datos. Políticas informativas de la cuantificación: de la elaboración de regularidades estadactivistas al comparatismo desocializado gubernamental. 4.1. Criterios de noticiabilidad e indicios de exactitud: tratamiento informativo del estadactivismo sindical basado en metodología estandarizada y alternativa. 4.2. Estrategias de legitimación de la acción de gobierno: citación de series temporales e invención de categorías de clasificación. 4.1. Criterios de noticiabilidad e indicios de exactitud: tratamiento informativo del estadactivismo sindical basado en metodología estandarizada y alternativa. 4.2. Estrategias de legitimación de la acción de gobierno: citación de series temporales e invención de categorías de clasificación. 5. De los datos a los sujetos. Fluidificación del accidente de trabajo y subordinación al discurso estadactivista: funciones mediático-políticas de la retórica melodramática. 5.1. Autorreferencialidad y semántica neobarroca del melodramatismo. 5.2. La función heterorreferencial: anclaje de la semántica de la fluidez por la semántica del prevencionismo y de la responsabilidad penal. 5.1. Autorreferencialidad y semántica neobarroca del melodramatismo. 5.2. La función heterorreferencial: anclaje de la semántica de la fluidez por la semántica del prevencionismo y de la responsabilidad penal. 6. Conclusiones. Bibliografía.

Cómo citar: Rodríguez Crespo, C. (2025). Semántica expresivista y estadactivismo en la construcción mediática del accidente laboral: una propuesta de análisis a partir del exoinmanentismo crítico y de la sociología política de la cuantificación, en Cuadernos de Información y Comunicación 30, 55-64.

1. Introducción

De acuerdo con el planteamiento del primer Baudrillard (2009), los medios de comunicación deconstruyen acontecimientos para crear simulacros aplicando las reglamentaciones convencionales del lenguaje periodístico. En este proceso de construcción retórica de la realidad social, dentro de las prácticas redaccionales, Van Dijk (1990), partiendo del modelo inicial propuesto por Tuchman (1972), identifica tres estrategias habituales empleadas por los medios para promover el proceso persuasivo de las noticias: apelación al origen factual de los acontecimientos (utilizando, entre otros, indicios de precisión y exactitud), construcción de una estructura relacional sólida para los hechos e introducción de enunciados que apuntan a actitudes y emociones. Hegemonía de la emoción (Sánchez Leyva, 2016) y fascinación por el dato (Rodríguez Ferrándiz, 2001) son dos constantes del discurso informativo. La utilización de evidencia estadística, garante del ideal profesional de la precisión, y la selección de testimonios que remiten a emociones, pueden ambos entenderse como parte de la función cumplida por las empresas informativas en la normalización de determinados acontecimientos noticiosos.

Ambas reglamentaciones prevalecen en la construcción periodística de determinados acontecimientos que unos medios categorizan como político mientras otros como suceso (Barthes, 2003), optando con ello por una determinada estrategia de agendamiento (Abril, 2010). Nuestro propósito en este artículo es estudiar la función que cumplieron la presencia del dominio semántico de la emoción y de los enunciados estadísticos en la producción periodística de la siniestra- lidad laboral, problema que apenas ha sido investigado (Armentia et al. 2012; Arce y Menéndez, 2018). Para ello, será analizado un corpus de noticias correspondiente a uno de los años donde fueron registrados un elevado número de accidentes laborales, de acuerdo con las estadísticas elaboradas por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST). Las nociones de giro expresivista (Abril, 2013) y de estadactivismo (Chape, 2019) son particularmente útiles para cartografiar el objetivo propuesto.

2. Estadactivismo, expresivización y normalización mediática del accidente de trabajo

La sociología política de la cuantificación parte de los trabajos seminales de Desrosières (1992), quien a su vez se inspira en Foucault (2004). Emparentada con los estudios que ponen el acento en la performatividad de las modelizaciones estocásticas econométricas, esto es su función modelizadora del orden económico (Callon, 2007), la literatura reciente ha alumbrado dos campos de investigación paralelos que se ocupan, respectivamente, de estudiar la argumentación estadística bien desde la perspectiva de la racionalidad material y política, bien como un modo de

acción y movilización colectiva (Demortain, 2019). La primera perspectiva englobaría aquellas investigaciones que se ocupan de analizar las operaciones de clasificación, estandarización y agregación desplegadas por las burocracias públicas para gobernar, que entroncan con una crítica de la gubermentalidad neoliberal (Halpern et al., 2014), mientras que la segunda se ha interesado por el uso de la medición como instrumento de movilización social bajo el marchamo de la noción de “estadactivismo” acuñada por el propio Desrosières (2011).

El análisis que aquí se propone está inspirado en trabajos previos que han mostrado cómo, partiendo de la metodología oficial estandarizada, las grandes confederaciones sindicales francesas propiciaron un espacio de movilización en torno a la medición estadística (fórmulas, indicadores, herramientas) sobre las políticas públicas necesarias para garantizar la igualdad de mujeres y hombres en el mercado de trabajo (Chape, 2019). El examen de la producción informativa del estadactivismo permite estudiar la normalización del accidente de trabajo por parte de las empresas informativas y el uso que hacen las mismas de acuerdo con el ideal profesional de precisión y exactitud, aproximarse a las estrategias de comunicación desplegadas por agentes sociales y Gobiernos, e identificar controversias en la esfera pública.

En segundo lugar, en el momento de estudiar la presencia de enunciados emocionales en el ecosistema mediático, una de las propuestas más sugerentes para diagnósticar el estado actual que caracteriza al ecosistema intermediático proviene del análisis que intenta superar la perspectiva inmanentista en semiótica a partir del reconocimiento de un afuera que condiciona la producción discursiva. En sus últimos trabajos, Abril identifica seis tendencias en la esfera pública –expresivización, ficcionalización, moralización, impolitización y erotización de la política–, dentro de su paradigma exoinamentista crítico (Abril, 2013), que suponen una continuación de su obra precedente (Abril, 2004 y 2010). A los efectos del presente estudio interesa considerar, aunque no solo, especialmente las dos primeras. Para Abril, las representaciones mediáticas contemporáneas inscriben el sentido de los acontecimientos, incluida la información política, en un marco interpretativo modelado por la estructura de las ficciones y los espectáculos audiovisuales (Abril, 2010), de modo que la realidad queda marcada en positivo por la ficción (Abril, 2013). Contenidos expresivos que operan asimismo expresivamente mediante la entonación, la afectación de las representaciones políticas y la modalización o expresión de actitudes (Abril, 2010).

En sus investigaciones previas, defiende que el modelo de información contemporáneo –información que debe ser analizada desde planteamientos neguentrópicos, esto es formalizadores (de dar forma a, Abril, 2009)– viene dado por la subordinación del lenguaje a las lógicas del neoliberalismo, esto es a las condiciones, instituciones y prácticas del mercado, y a los procesos de consumo (Abril, 2003). La doble dependencia de las empresas informativas a la política y al sistema económico (Champagne, 2008) es una característica del sistema de medios. La obra de Abril entronca parcialmente con otras investigaciones que se han centrado en analizar la función que cumple la retórica sentimental en la configuración del sujeto en la modernidad (Cólon Zayas, 2012). Considerando, de esta forma, tanto la subordinación al mercado como la lógica cultural del capitalismo, Abril propone una interpretación donde el significado del acontecimiento aparece disuelto en el efecto sensorial y afectivo de su puesta en escena, originando un texto periodístico marcado por la estetización y la interpelación a la sensibilidad. El sentimiento íntimo deviene objeto de discusión pública (Abril, 2003). Una de las variantes de esta transformación cultural es la impolitización, esto es el desplazamiento de los juicios y prescripciones de orden político hacia los discursos del marketing y la publicidad comercial (Abril, 2013). Esta hegemonía del dominio afectivo-expresivo tiene consecuencias en la construcción de la agenda mediática, por ejemplo, mediante la telenovelización de la política, y su reverso, la politización de la intimidad en los programas del corazón (Bouza, 2007). La ficcionalización, por otra parte, se manifiesta en el plegamiento del tratamiento informativo de la actualidad política a la estructura narrativa característica del thriller, o en determinados acontecimientos encuadrados en la sección de sucesos. Ficcionalización interpretable como una diagramación narrativa (en la acepción que propone la teoría peirceana del signo diagramático) tan determinante del sentido de la noticia escrita como lo es la diagramación visual en el propio de los discursos informativos verbovisuales (Abril, 2000 y 2003).

En determinados supuestos –accidentes in itinere, imprevisibilidad, temeridad, dolo, etc.–, y en aquellos donde entra en juego la apelación autorreflexiva que forma parte de la preceptiva y las prácticas redaccionales, los testimonios emocionales contribuyen a la representación desocializada del accidente de trabajo de acuerdo con los términos planteados por Bilbao (1997), cuando señala que la arquitectura jurídica del prevencionismo sitúa, paradójicamente, el mismo como un acontecimiento dado al margen del control de los sujetos. Desocialización que conecta con la despolitización del mundo del trabajo (Serrano Pascual, 2009), esta vez mediante la invocación del discurso de la gestión de riesgos laborales. De este modo, la construcción mediática del accidente del trabajo deviene en simulacro, en un producto cultural barroco ordenado por el culto a la hibridación, a la multiplicidad, a lo contradictorio (Snyder, 2005).

3. Estrategias de argumentación y de legitimación estadística y semántica melodramática

La elección de la técnica de investigación cuenta con dos momentos que se corresponde con el objetivo propuesto. Pretende ser discutidos no tanto la distribución cuantitativa como los usos paradigmáticos informativos, estas son las sinalaxias o razones comunes, (Conde, 2019), de información estadística sobre siniestros en el trabajo y enunciados emocionales, así como cartografiar la semántica de la retórica sentimental. En cuanto a los criterios de selección del corpus, se ha seguido un criterio de exhaustividad y representatividad. En cuanto a los criterios de selección del corpus, se ha seguido los procedimientos de descripción del mismo, considerando las recomendaciones de la semántica estructural: exhaustividad, representatividad, homogeneidad y pertinencia de los textos elegidos (Greimas y Courtés, 1990). Han sido analizadas 53 noticias de las secciones de Madrid de EL PAÍS y 25 de ABC, es decir, la totalidad de las piezas informativas publicadas por ambos medios durante 2007.

Primer momento. Para el análisis del tratamiento informativo del estadactivismo, se parte de una revisión de los conceptos de estrategia de argumentación y de legitimación propuestos por Martín Rojo (2003) en relación con la crítica de los discursos racistas y xenófobos. De este modo, las estrategias de argumentación se corresponden con los enunciados, tratados informativamente, manejados por los actores involucrados en la gestión pública de la siniestralidad laboral, que emplean tanto estadísticas oficiales como alternativas para subrayar la importancia de este problema y ulteriormente elevarlo a la categoría de asunto de Estado o reclamar políticas públicas más ambiciosas por parte de la administración autonómica. Por su parte, las estrategias de legitimación quedan circunscritas a los argumentos estadísticos manejados por distintos representantes del Gobierno de la Comunidad de Madrid para amortiguar el impacto en la esfera pública de la siniestralidad laboral. Han sido seguidos los criterios establecidos en el informe metodológico estandarizado del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales utilizado por el Instituto Regional de Seguridad e Higiene del Trabajo de la Comunidad de Madrid, dependiente en 2007 de la Consejería de Empleo y Mujer (MTAS, 2007).

Segundo momento. Se parte del concepto operativo de dominio semántico previsto en el análisis sociológico de sistema de discursos (Conde, 2009 y 2018), corregido con las aportaciones de la lingüística textual (Van Dijk, 1990) y el análisis semiótico (Abril, 1994). La delimitación del dominio de la emoción remite a órdenes semánticos donde lo privado desplaza a lo público, la tragedia personal al problema colectivo: se caracteriza por la pregnancia del giro estésico, íntimo y moralizador, en línea con la propuesta avanzada por Gonzalo Abril (2003 y 2008).

4. De los sujetos a los datos. Políticas informativas de la cuantificación: de la elaboración de regularidades estadactivistas al comparatismo desocializado gubernamental

El análisis de la producción informativa sobre accidentes de trabajo durante la burbuja inmobiliaria en España ofrece una oportunidad para cartografiar el funcionamiento del Diálogo Social sobre la prevención de riesgos laborales, que se concreta, entre otros aspectos, en el empleo de indicadores alternativos, tal y como ha identificado la literatura reciente (Chape, 2019; Didier y Bruno, 2021). En 2007fueron celebradas elecciones autonómicas y municipales en la Comunidad de Madrid marcadas por una fuerte polarización partidista, en la cual intervinieron las dos organizaciones sindicales más representativas, UGT y CCOO. Sindicatos que por otra parte fueron fuente de información periodística en materia de accidentes de trabajo. La utilización de información estadística tuvo un carácter estratégico en este proceso de intercambio político, que debe ser estudiado de una forma separada, de acuerdo al tipo de fuente, sindical o gubernamental.

4.1. Criterios de noticiabilidad e indicios de exactitud: tratamiento informativo del estadactivismo sindical basado en metodología estandarizada y alternativa

La estrategia sindical se basó en dos ejes que bien recurrían a la estandarización metodológica basada en el INSHT y en organismos asociados como el IRSST, dentro de la cual hay que incluir las explotaciones propias de series estadísticas, bien en recuentos propios propiciados especialmente por la elevada frecuencia de notificaciones de accidentes. En el primer caso, la clasificación incluye información estadística sobre accidentes mortales por sector o rama de actividad, por tipo o desviación, por tipo de contrato y tipo de empresa y en comparativa interanual. Incluyen reacciones, cuando son publicados los datos mensuales y anuales, y cuando son utilizados, dichos datos oficiales, para elaborar estudios propios.

El sindicato CC OO valoró como “positivo” el descenso de la siniestralidad laboral registrado durante los seis primeros meses del año, pero llamó la atención sobre el repunte de los accidentes que tuvieron lugar en el sector industrial, sobre todo en el mes de junio. “En el sector de la industria, los accidentes graves y mortales han aumentado un 60% y un 100%, respectivamente, en la región”, señaló el sindicato en un comunicado (EL PAÍS, 17 de julio de 2007).

No obstante, las referencias a estrategias de argumentación basadas en una nomenclatura alternativa son las más recurrentes en el corpus. Por tipología, se observan estudios en evolución plurianual, por nacionalidad y recuentos anuales propios distintos a los ofrecidos por la Consejería de Empleo y Mujer. También, en la estrategia estadactivista sindical fue habitual la utilización de una contabilidad alternativa, especialmente cuando se refieren a los accidentes que tuvieron lugar en una obra determinada (en concreto, la remodelación de la carretera de circunvalación M-30) o cuando destacan el número de accidentes ocurridos en un breve espacio de tiempo (horas, un día, dos días, varios días, una semana).

Este tipo de estrategia estadactivista apunta a una adecuación de la estrategia de comunicación sindical a la semántica del discurso periodístico propiciadas tanto por los criterios de noticiabilidad, donde la desviación y la negatividad cumplen un papel vertebrador (Rodrigo-Alsina, 1989; Abril, 1997), como por los indicios de exactitud que sostienen la dimensión persuasiva de los contenidos informativos de la noticia, tal y como establece la lingüística textual (Van Dijk, 1990). Esto es, la satisfacción por parte de las secretarías sindicales de comunicación de los requerimientos realizados por periodistas encargados de redactar la oportuna noticia una vez era notificado un determinado accidente.

4.2. Estrategias de legitimación de la acción de gobierno: citación de series temporales e invención de categorías de clasificación

La estrategia de comunicación del Gobierno Regional durante 2007 con respecto a la siniestralidad laboral se basó en la comparación con las cifras del año inmediatamente anterior, las más numerosas del período 2003-2007, especialmente mediante las notas de prensa, enviadas a los medios en los primeros días de cada mes, basadas en los datos que operaban en el registro del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST). No obstante, el impacto informativo apenas superaba el umbral de agencias de noticias como Europa Press o EFE.

En este contexto, el conflicto entre las estrategias de argumentación sindical y las estrategias de legitimación de organismos oficiales en la construcción estadística del problema de la siniestralidad laboral dio lugar a controversias en la esfera pública:

Los sindicatos acusan al Ayuntamiento de falsear los datos de siniestralidad (ABC, 6 de abril).

La invención de la categoría de clasificación “tráfico”, excluida de los criterios contables establecidos por el Ministerio de Trabajo, junto con el acento puesto sobre los accidentes in itinere, fue uno de los argumentos recurrentes en la estrategia de comunicación del Gobierno Regional. Así, la Consejería de Empleo y Mujer distinguía entre formas in itinere, tráfico, patologías no traumáticas (P.N.T.) y resto. Hay que señalar que este último capítulo incluye una relación donde se contemplan caídas en altura, contacto eléctrico, contacto por temperatura, atrapamientos, etc. La invención de este criterio de clasificación por desplazamiento metafórico cancela la doctrina del riesgo profesional (Bilbao, 1997), invocando en el subtexto a la doctrina civilista de la culpa en la explicación de la siniestralidad, de modo que el accidente se representa de forma desocializada, esto es individualizando y responsabilizando por tanto del accidente a la víctima. Esta resemantización entronca con el imaginario de las campañas publicitarias institucionales (DGT) sobre la seguridad vial (superación de la velocidad permitida, alcoholenia, temeridad, etc.), supuestos que desactivan en la Ley de Prenvención de Riesgos Laborales (LPRL) la responsabilidad penal del empresariado y suspenden la perspectiva de las condiciones de trabajo, base de la arquitectura jurídica de dicha norma.

5. De los datos a los sujetos. Fluidificación del accidente de trabajo y subordinación al discurso estadactivista: funciones mediático-políticas de la retórica melodramática

La utilización de testimonios emocionales se corresponde con las dimensiones autorreferencial –performativo (operativo) y autoconfirmativo– y heterorreferencial (interdiscursivo) de los tres tipos de reflexividad del discurso mediático (Abril, 1997: 287-294). Autorreferencial como consecuencia de las recomendaciones que en los libros de estilo y en la práctica profesional tiene el tratamiento de las emociones, y parte por tanto de la retórica periodística (Van Dijk, 1990), pero también argumentativa, en tanto en cuanto persigue disponer la emoción al servicio de la personalización, escapando del dato estadístico. Entre otros enunciados, forman parte de este dominio declaraciones sobre anécdotas de la vida o de la familia de la víctima, relato de aficiones y gustos, y datos personales (estado civil, paternidad, maternidad), etc., apelación a los testimonios y emociones de testigos presenciales, compañeros de trabajo y amigos.

5.1. Autorreferencialidad y semántica neobarroca del melodramatismo

Dentro del primer tipo, es posible encuadrar el tratamiento periodístico de las emociones a las que se refiere Van Dijk (1990) en los supuestos en los cuales no hay una subordinación de este dominio semántico a otros que caracterizan el accidente de acuerdo con la arquitectura jurídica del prevencionismo fijada por la Ley de 1995, y que son reproducidos tanto en los discursos de los agentes sociales y de las Administraciones Públicas como en el caso de las noticias publicadas.

Este primer momento puede ser entendido como una expresión esencialista de la pregnancia de la “cultura de la catástrofe” (Jeudy, 1990) reinterpretada, desde una perspectiva socio-semiótica, bajo el concepto de subjetivación disfórica por Imbert (2002). Y que a su vez viene propiciada por el quinto criterio de noticiabilidad, relativo a la semántica de la desviación y negatividad (Alsina, 1989; Abril, 1997).

Dentro de la empresa, la fallecida era “ayudanta”, según la cuñada. Lo mismo ponía ladrillos, que despejaba una zona terminada. Cobraba unos 1.000 euros, detalla el encargado. En sus ratos libres, María del Carmen López entrenaba a un equipo infantil de fútbol, porque le encantaban los deportes. “Se sacó el carné de entrenadora cuando su hijo era pequeño. Para evitar que el chaval y sus amigos estuvieran todo el día solos por la calle, ella les entrenaba”, añade su cuñada. Su otra gran afición era restaurar muebles (EL PAÍS, 22 de junio de 2007).

En este supuesto, la introducción de enunciados emocionales viene a explicitar la tendencia a la espectacularización en el tratamiento informativo del accidente laboral, esto es, la huella de la semiótica de la neotelevisión en los textos escritos (Rodríguez Ferrándiz, 2001). Este tipo de representaciones se encuentran emparentadas con un proceso de fetichización –el accidente en cuanto tragedia personal– que remite directamente a la ideología del suceso (Casasús, 1985), de modo que es cancelada toda concepción del accidente sobre la base de las contradicciones de la racionalidad de mercado (Bilbao, 1997). El tratamiento informativo del accidente es despolitizado, presentándose como una situación afectada de sensibilidad sentimental.

Una segunda variante afecta a la enunciación de las emociones de compañeros de trabajo, familiares y amigos, principalmente narradas mediante oratio quasi obliqua, un tipo de citación que favorece la melodramatización por ficcionalización, reproduciendo en parte las marcas enunciativas que en el lenguaje audiovisual es reservado al tratamiento espectacularizado de sucesos, como el caso del niño Julen o Madeleine McCain (Luzón y Ferrer, 2008):

Los trabajadores no estaban para hablar con nadie. Sobre las tres de la tarde, poco a poco, iban saliendo algunos del Calderón. Pero o bien se negaban a explicar nada o sus lágrimas les impedían articular palabra. Como dos mujeres que lloraban desconsoladamente, acompañadas de una veintena de operarios (EL PAÍS, 30 de junio de 2007).

Este tipo de enunciados comportan una subversión de la técnica periodística y en concreto de la ética y deontología profesional por cuanto existe un desplazamiento de la observación y de la consulta de fuentes distintas a las que proporcionan información sobre las causas del accidente. En este sentido, son seleccionadas testimonios emocionales proporcionados por fuentes relacionadas emocionalmente con el accidentado que promueven un proceso de melodramatización que puede ser expresado ofreciendo datos que permiten cartografiar, de una forma simplificada, la vida familiar de la víctima y otros datos sobre el lugar de residencia y de origen con el propósito retórico de empatizar con la comunidad interpretativa enunciando dichos aspectos, esto es individualizando a la víctima:

Tomás Romero deja una mujer, dos hijas de 35 y 18 años, y dos nietas de tres y un año. Vivía en el barrio de Bilbao, cerca del cementerio de la Almudena. Pero era original de la provincia de Guadalajara. “Era muy de su pueblo. Cada fin de semana se iba a Valtablado del Río a cuidar de su huerto. Era lo que más le gustaba”, dijo uno de sus familiares poco después del suceso (EL PAÍS, 19 de septiembre).

El discurso informativo, así, es permeable a la publicidad de la significación y en último término a la lógica mediática del semiocapitalismo (Caro, 2011) por el lado de la aceptación de la dimensión persuasiva de los contenidos informativos de la noticia formulado por la lingüística textual, y específicamente en relación con la apelación a “emociones fuertes”, estas son aquellas que contribuyen a afianzar el efecto sentimental del texto noticioso, que al mostrar su preferencia por la poética del detalle deviene en ejemplo paradigmático de la estética neobarroca (Calabrese, 1999).

5.2. La función heterorreferencial: anclaje de la semántica de la fluidez por la semántica del prevencionismo y de la responsabilidad penal

Las instituciones jurídicas que conceptualizan el accidente a partir de la doctrina del riesgo profesional se incorporan a los presupuestos sociocognitivos de los y las periodistas (Van Dijk, 1990) tras la promulgación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995. Instituciones que interactúan tanto con los criterios de noticiabilidad como con la semántica sentimental del ecosistema intermediático. Es ejemplo de ello, en el caso de EL PAÍS, la publicación de cinco editoriales, antes y después de la aprobación de la Estrategia de Seguridad y Salud en el Trabajo, en los que tematiza la siniestralidad laboral como un “problema de Estado”, el “problema social más persistente de España” (El País, 20 de enero de 2007), que exige una respuesta eficaz por parte de las Administraciones Públicas y los agentes sociales para su solución. La dimensión preventiva y disciplinaria cobra una especial relevancia tras la entrada en vigor, y la maduración, de la Ley.

El ejemplo paradigmático de esta interpretación es la pieza creativa publicada el 1 de julio de 2007 donde, con el titular “Dos hombres menos”, ficcionaliza “la vida de dos fallecidos en los tajos de Madrid”, un tópico literario de persona que juega con el sobrepujamiento y la dicotomía puer/senex (Azaustre y Casas, 1997). En el subtítulo, es tratado informativamente la estrategia estadactivista sindical, que apunta a un recuento de las 72 personas que fallecieron en la Comunidad entre enero y julio de 2007. En el despiece, es utilizado el estilo directo para atribuir al sindicato UGT la siguiente afirmación que cae dentro del discurso disciplinario: “Se necesitan penas de cárcel”. No obstante, la melodramatización, en tanto en cuanto es hegemónica, neutraliza la semántica, y por tanto la performatividad, del otro dominio.

6. Conclusiones

Los medios de comunicación disponen de un repertorio de orientaciones estilísticas y estructurales para promover la persuasión de las noticias que dependen de los marcos institucionales y culturales de la producción de información, dentro de los cuales están enmarcados los criterios de noticiabilidad de desviación y negatividad (Abril, 1997). El despliegue de tales repertorios induce procesos de restricción semántica que favorece la normalización de determinados acontecimientos.

En el caso de la siniestralidad laboral durante el ciclo expansivo, la producción de noticias formó parte de un campo, no exento de espectacularización, donde se libraron luchas políticas bajo la forma de luchas semánticas. Las instituciones prevencionistas y la construcción estadística de la anomalía fueron adaptadas a las características del lenguaje periodístico, condensando metonímicamente la prevención de riesgos laborales –y, por consiguiente, el debate sobre las condiciones de trabajo– dentro de los límites semánticos del accidente.

La creatividad contable sustentada por la invención de categorías no estandarizadas fue contestada por el uso de criterios de clasificación en parte propiciados por los requerimientos realizados por los medios en punto a las características del lenguaje periodístico. La función cumplida por los argumentos de carácter estadístico en la formación de controversias públicas fue así central. En un caso, para convertir cada accidente laboral en un caso crítico (Ripollés, 2006) que promocionara el objetivo de significar la siniestralidad laboral como asunto de Estado. Por otro lado, el análisis de esta clase de controversia permite testar la disposición de tal creatividad clasificatoria como una táctica de marketing político al servicio de la dominación social, restringiendo la semántica de un problema que solo podía ser discutido en el ámbito de las condiciones de trabajo, el tipo de empleo y la pauta de crecimiento económico. No obstante, la estrategia de movilización sindical basada en la utilización de indicadores para reivindicar el perfeccionamiento de la gestión de las prácticas de gestión de riesgos laborales, al aceptar el principio constitutivo del prevencionismo que se asienta sobre el intercambio de riesgo por dinero (Bilbao, 1997), constituyó otro capítulo de la desactivación política del conflicto entre capital y trabajo.

El análisis también permite evaluar la potencia explicativa del exoinmanentismo crítico en el siguiente sentido. La introducción de enunciados emocionales cumple una doble función. Por un lado, visibilizar, personalizando, a las víctimas de accidentes de trabajo con el objetivo de concienciar sobre esta tendencia estructural del mercado de trabajo, reclamando en su caso políticas públicas más efectivas, e incluso la modificación del Código Penal (la función performativa del discurso de la emoción). Pero, por otra parte, la retórica melodramática presenta una función autorreferencial: cumplir con la codificación establecida por los libros de estilo, que en términos más amplios hay que leer a partir de los trabajos sobre la pregnancia del deseo de catástrofe (De Jeudy, 1990) y de la tentación de suicidio (Imbert, 1994) en el discurso periodístico o de las correspondencias entre neoliberalismo y barroco a la hora de categorizar el discurso melodramático (Colón Zayas, 2013), adosado a la constitución del sujeto de la modernidad.

En este proceso de normalización contribuyó tanto la precitada retórica del melodrama como otras construcciones significantes que vertebraron el discurso periodístico sobre la siniestralidad laboral (azar, previsión, castigo, culpa) y entroncan, desde una perspectiva genealógica, con la caracterización jurídica del accidente de trabajo: la contraposición entre la doctrina civilista (doctrina de la culpa) y la doctrina del riesgo profesional (Bilbao, 1997). Dialéctica que da lugar a un montaje textual (informativo) que ensambla de una forma paradójica –neobarroca– mitologías de raíz tecno productivista y cristiano platónica. Parafraseando a Abril (1997), estas formas y prácticas semióticas pusieron cerco, normalizaron el accidente laboral, y en último término contribuyeron a legitimar el modelo de producción que decayó con el crash de 2008, bien reduciendo esta anomalía a suceso, bien explicando el mismo como resultado de una deficiente gestión gubernamental –técnica y por ello despolitizada– de la prevención de riesgos laborales.

Bibliografía