e-ISSN: 1988-3129
MISCELÁNEA
Resumen: Los sondeos preelectorales constituyen una herramienta clave para que los ciudadanos comprendan el escenario electoral y evalúen qué partido o candidato tiene mayores posibilidades en cada convocatoria. Este artículo analiza si dichas encuestas generan un impacto diferencial entre los votantes indecisos y aquellos que ya han definido su elección. A través de una metodología cuantitativa, se ha estudiado la influencia del conocimiento de los datos demoscópicos en dos elecciones generales celebradas en España, utilizando como base las encuestas poselectorales del CIS correspondientes a abril y noviembre de 2019. Los resultados sugieren que los efectos varían en función del clima de opinión y del contexto de competencia partidista durante la campaña electoral. En términos generales, mientras que las encuestas tienden a reforzar las decisiones de los votantes ya determinados, para los indecisos representan una fuente de información adicional que puede ayudarlos a decidir su voto en el último momento.
Palabras clave: sondeos preelectorales, comportamiento electoral, votantes indecisos, campañas políticas, España.
Abstract: Pre-election polls constitute a key tool for citizens to understand the electoral landscape and assess which party or candidate has the highest chances in each election. This article examines whether these surveys have a differential impact on undecided voters compared to those who have already made their choice. Using a quantitative methodology, the study analyzes the influence of awareness with polling data in two general elections held in Spain, based on post-election surveys conducted by the CIS in April and November 2019. The findings suggest that the effects vary depending on the opinion climate and the context of party competition during the electoral campaign. Overall, while polls tend to reinforce the decisions of voters who have already made up their minds, for undecided voters, they provide additional information that may help them decide their vote at the last moment.
Keywords: Pre-election polls, electoral behavior, undecided voters, political campaign, Spain.
Sumario: 1. Introducción. 2. El impacto de los sondeos preelectorales en la activación y conversión electoral. 3. El clima de opinión previo a los comicios analizados. 4. Objetivos e hipótesis. 5. Metodología y datos. 6. Resultados. 7. Conclusiones. 8. Bibliografía.
Cómo citar: Ramírez-Dueñas, J. M.ª y Vinuesa Tejero, M.ª L. (2025). “La influencia de los sondeos preelectorales en votantes indecisos y decididos durante las campañas electorales en España."" Política y Sociedad 62(1), e94050. https://dx.doi.org/https://doi.org/10.5209/poso.94050
Las campañas electorales constituyen el escenario donde los distintos actores políticos implicados (partidos, candidatos, medios de comunicación, etc.) ejercen su influencia sobre la opinión pública y, por ende, sobre los ciudadanos. Este influjo es particularmente relevante en los procesos de formación y orientación del voto, ya que las campañas se convierten en el punto de convergencia de todos estos actores de la vida política (Ramírez y Vinuesa, 2020). En los últimos años, las campañas electorales han experimentado importantes transformaciones, estrechamente relacionadas con los cambios en la comunicación política. Entre estos, destaca el creciente protagonismo de la prensa digital en el consumo mediático de los ciudadanos. Además, desde 2015 se ha observado una disminución del interés por la información política, seguida de un repunte significativo en 2019, periodo central de nuestro análisis. No obstante, esta tendencia se ha desacelerado en 2024 (Reuters Institute, 2024). Asimismo, han emergido nuevas formas de comunicación política, como el uso de redes sociales (RRSS) y el intercambio de información política a través de servicios de mensajería instantánea, en especial WhatsApp.
Junto a estas tendencias, los sondeos de intención de voto (encuestas preelectorales) han ganado protagonismo, desempeñando un papel fundamental para la clase política, los medios de comunicación y los ciudadanos. Este mayor protagonismo ha convertido a los sondeos preelectorales en un factor determinante dentro de la contienda política, especialmente para los medios de comunicación, tanto tradicionales (prensa, radio, televisión) (Strömbäck y Shehata, 2007; Holtz-Bacha y Strömbäck, 2012; Bhatti y Pedersen, 2016), como para los nuevos medios como las RRSS (Bernardi, Fernández y Giraldo-Luque, 2020). Los sondeos se han integrado plenamente en los hitos informativos, tanto desde la lógica periodística como desde las propias estrategias electorales de los partidos, que cada vez más recurren a especialistas en demoscopia para guiar su campaña.
Así, las encuestas contribuyen no solo a informar a la opinión pública, sino también a su persuasión, manipulación y control, debido a problemas metodológicos (Monzón, 2000; 2005) o a la desinformación derivada de fallos en su metodología o en el procesamiento de los datos (Font Fàbregas y Pasadas del Amo, 2016; Bandera López, 2016). Por tanto, estas técnicas de medición de opiniones han sido una herramienta clave para medios y partidos políticos, que las utilizan para influir en los ciudadanos, especialmente en contextos de alta competitividad electoral, como ocurrió en las elecciones autonómicas andaluzas del 2 de diciembre de 2018.
Este panorama nos lleva al núcleo de este artículo: el debate sobre la influencia de los sondeos preelectorales en el voto de los ciudadanos, un tema clásico de la sociología en el que aún persisten divergencias. Las interpretaciones tradicionales apuntan a diversas formas de influencia: al señalar las opciones ganadoras, las encuestas pueden fomentar el voto útil (efecto bandwagon o voto útil). También pueden reforzar o confirmar las preferencias preexistentes y, en algunos casos, incidir en los indecisos, guiándolos hacia las opciones mayoritarias, o incluso propiciar el “efecto desistimiento”, induciendo a algunos votantes a quedarse en casa por la percepción de que su partido no tiene posibilidades de ganar. Sin embargo, existen posturas contrarias que sostienen que, si las encuestas pronostican la victoria de un partido que algunos rechazan, los votantes pueden sentirse más motivados a votar en contra de dicho partido (efecto underdog).
Estas discrepancias interpretativas han llevado a muchos a creer que las encuestas previas no influyen significativamente en el resultado electoral (Tezanos, 2015). Esto se debe a que las tendencias contradictorias que generan suelen neutralizarse entre sí, resultando en efectos estadísticamente insignificantes. Belén Barreiro respalda esta idea, al afirmar que “hay muchos estudios académicos que muestran que al final el efecto neto de lo que publican las encuestas es que no hay efecto. Hay ciudadanos que se dejan influir por el partido que va a ganar y otros por el que va a perder. Los movimientos generados por las encuestas se cancelan entre ellos. Al final, el efecto neto es que se mueven muy pocos votos debido a las encuestas, por no decir ninguno” (Barreiro, 2023). Dado que los efectos se distribuyen en direcciones opuestas, el impacto final tiende a anularse. Por lo tanto, en el contexto actual, y dado el creciente número de sondeos preelectorales publicados en los medios durante las últimas convocatorias electorales (especialmente en la prensa digital y escrita), resulta más que pertinente su estudio en el ámbito de la investigación académica.
Este artículo tiene como objetivo analizar los efectos de las encuestas preelectorales en la opinión pública y su influencia en el comportamiento electoral de los ciudadanos. En particular, se busca identificar las diferencias en los efectos de estas encuestas entre dos grupos de votantes: aquellos que han decidido su voto antes de la campaña electoral y aquellos que aún dudan entre varias opciones o entre votar y abstenerse (Anduiza y Oñate, 2002). Asimismo, se explora cómo estos efectos se manifiestan en términos de refuerzo, activación y conversión del comportamiento electoral de los votantes.
Los resultados de este estudio confirman roles complementarios desempeñados por los sondeos preelectorales en ambos grupos. Para los votantes indecisos, los sondeos ofrecieron información política clave que facilitó su decisión de voto. Por otro lado, en los votantes decididos actuaron como un mecanismo de refuerzo de su opción electoral o de su decisión previa. Estos hallazgos aportan un enfoque novedoso al conocimiento académico sobre los efectos de los sondeos, especialmente al destacar las diferencias entre estos dos grupos de votantes, en un contexto donde más del 40% del electorado en España se ha declarado indeciso antes de la campaña electoral en las últimas elecciones generales celebradas en nuestro país.
Este artículo se estructura de la siguiente manera. En primer lugar, se realizará una revisión de la literatura existente sobre la influencia de los sondeos preelectorales en el comportamiento electoral de los ciudadanos, especialmente en lo que respecta a los fenómenos que ocurren durante las campañas electorales. En el siguiente apartado, se analizará el clima de opinión que se formó en España durante los meses previos a las elecciones de abril hasta los comicios de noviembre, planteando además las hipótesis de trabajo y la metodología de estudio, basándose en los estudios poselectorales del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Tres efectos clave han sido identificados históricamente en el estudio de las campañas electorales: refuerzo, activación y conversión (Lazarsfeld, Berelson y Gaudet, 1944; Zaller, 1992; Martínez i Coma, 2008, entre
otros). En primer lugar, el efecto de refuerzo se refiere a cómo los votantes consolidan su preferencia electoral previamente definida antes de la campaña. Los estudios preelectorales indican que este grupo constituye la mayoría de los electorados (más del 60%). Sin embargo, el creciente número de votantes que deciden su voto durante la campaña ha incrementado la relevancia de los efectos de activación y conversión en las estrategias partidarias.
En cuanto a estos últimos efectos, implican cambios significativos en la decisión de los votantes. La activación ocurre cuando los indecisos o abstencionistas son persuadidos de participar y optar por una formación política. Por otro lado, la conversión sucede cuando los votantes deciden apoyar una opción distinta a la inicialmente prevista, incluso si esta contradice sus predisposiciones ideológicas (Anduiza y Oñate, 2002; Lago, 2003). La persuasión ejercida por los partidos juega un papel crucial en estos procesos. Además, los efectos psicológicos y mecánicos del sistema electoral (Duverger, 1972) pueden incentivar decisiones estratégicas inconsistentes con las preferencias originales del elector (Sánchez-Cuenca, 2000; Lago, 2000; Moreno y Oñate, 2005). Por ejemplo, en distritos pequeños, los votantes pueden optar por un “voto rentable” para maximizar la representación.
En este juego, los sondeos preelectorales contribuyen al conocimiento del clima de opinión y las tendencias generales, facilitando información que ayuda a los electores a alinear sus preferencias con las mayoritarias de su distrito (Gasperoni y Mantovani, 2015; Dahlgaard et al., 2016; Ramírez Dueñas, 2020). Esta nueva información, difundida por los medios de comunicación (prensa, televisión, redes sociales, etc.), es fundamental para moldear las previsiones electorales y puede motivar tanto la movilización como la abstención. Según la teoría de la espiral del silencio (Noelle-Neumann, 1984), el temor a quedar aislado socialmente influye en las decisiones de voto o abstención.
Dentro de este marco, el efecto bandwagon (o de arrastre) constituye una forma de activación electoral. Este fenómeno orienta a los indecisos hacia la opción percibida como ganadora, mientras que aquellos que dudan entre varias alternativas suelen inclinarse por el partido con mejores expectativas. Este comportamiento se explica por el deseo del elector de evitar opciones “poco rentables” según los sondeos. Sin embargo, el patrón no es universal, ya que algunos votantes muestran una tendencia empática a apoyar a su partido preferido, incluso cuando este tiene pocas posibilidades de éxito (efecto underdog, Simon, 1945; McAllister y Studlar, 1991).
La exposición a los sondeos puede potenciar la eficacia del voto estratégico, especialmente en sistemas presidencialistas o mayoritarios. Los sondeos generan flujos de información que permiten a los electores identificar opciones más viables y descartar aquellas con menor probabilidad de éxito, gobierno o representación parlamentaria (Delli Carpini, 1984; Lavrakas et al., 1991; Strömbäck y Holtz-Bacha, 2012; Daoust, Durant y Blais, 2020). Esto convierte a los sondeos en herramientas clave para maximizar la rentabilidad electoral del voto.
Desde las elecciones europeas de 2014, el bipartidismo tradicional (PP y PSOE), que concentraba más del 80% del Congreso, comenzó a fragmentarse. Este proceso se intensificó con el ciclo electoral de 20142016, dando lugar a un sistema pluralista moderado. La llegada de nuevas temáticas, como la reforma electoral, la transparencia democrática y las demandas sociales emergentes, permitió a los nuevos partidos políticos, Ciudadanos y Podemos, introducir dinámicas de cooperación que rompieron la lógica tradicional de polarización centrípeta (Cordero y Montero, 2015; Orriols y Cordero, 2016).
A pesar de la pérdida de mayoría absoluta del PP en las elecciones de 2016, factores como la crisis catalana llevaron al PSOE a permitir la investidura de Rajoy mediante la abstención. Sin embargo, la sentencia del caso Gürtel provocó la primera moción de censura exitosa, apoyada por independentistas catalanes, lo que inauguró un nuevo ciclo político liderado por el PSOE, que gobernó en alianza con partidos nacionalistas. El fracaso en la aprobación de presupuestos forzó la convocatoria de elecciones en abril de 2019.
Los casos de estudio analizados son las dos elecciones generales que se sucedieron en España meses después, abril y noviembre de 2019, marcadas por el clima político generado tras la moción de censura. Este hecho, junto con la volatilidad electoral y el fracaso de Sánchez para formar una mayoría parlamentaria con partidos de izquierda, configuró el contexto político de los comicios. Las elecciones de abril consolidaron la fragmentación del sistema de partidos y marcaron un punto de inflexión en la política española. El sistema político reflejaba una competición en dos ejes: izquierda-derecha y territorial, con las demandas nacionalistas en el centro del debate. La repetición electoral de noviembre culminó este periodo tras el fracaso en la formación de un gobierno estable.
Con respecto al clima de opinión en las primeras elecciones analizadas, entre el inicio de la campaña el 12 de abril y el último día de publicación de encuestas, el 22 de abril (según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General), se difundieron más de 35 sondeos. Estos sondeos marcaban dos tendencias claras.
Por un lado, las previsiones mediáticas, principalmente en prensa digital, destacaban una probable victoria del bloque de izquierda, con el PSOE aventajando al PP por más de siete puntos. Además, el respaldo al PSOE contrastaba con el descenso de Podemos, su rival a la izquierda, cuya diferencia de votos, entre 12 y 14 puntos, había crecido desde la moción de censura de 2018. Por otro lado, en el eje conservador, PP y Ciudadanos mostraban porcentajes similares, aunque con ligera ventaja para el PP. Sin embargo, las perspectivas eran muy diferentes: el PP enfrentaba su peor resultado desde los años 80, con menos de 100 diputados y riesgo de caer al tercer puesto, mientras que Ciudadanos aparecía como posible líder de la oposición, con una significativa mejora respecto a 2016. Además, las encuestas preveían la entrada en el Parlamento de VOX, partido de derecha radical. Desde su debut en el parlamento andaluz en diciembre de 2018, VOX había crecido rápidamente, y los sondeos proyectaban hasta 50 escaños. La tabla I del anexo recoge estas previsiones para abril de 2019.
Los resultados reflejaron un incremento de 38 diputados para el PSOE, que alcanzó casi el 30% de votos, 6 puntos más que en 2016. El PP perdió la mitad de sus votantes y escaños, mientras que Unidas Podemos retrocedió 7 puntos y 29 diputados. Ciudadanos mejoró sus resultados, sumando 25 diputados hasta alcanzar 57, y VOX entró al Congreso con 24 escaños. Estos datos sugieren un notable impacto de los sondeos en los resultados finales, reflejando tanto el efecto de arrastre que benefició al PSOE como un posible efecto underdog entre votantes conservadores del PP.
En cuanto al segundo caso de estudio, las elecciones de noviembre de 2019 estuvieron marcadas por dos acontecimientos clave: los comicios regionales, municipales y europeos de mayo, junto con su campaña previa, y las negociaciones para formar gobierno lideradas por el PSOE. En la derecha, Ciudadanos rechazó cualquier tipo de negociación para un gobierno conjunto o para facilitar la investidura de Pedro Sánchez, a pesar de que, en términos numéricos, la suma de escaños de ambos partidos habría sido suficiente. A la izquierda, Podemos se opuso inicialmente a la propuesta socialista de un gobierno en minoría respaldado externamente por ellos, aceptando negociar una coalición solo en el último momento, sin que se lograra alcanzar un acuerdo definitivo.
El clima de opinión reflejado en las previsiones electorales para los comicios de noviembre mostró una marcada dualidad y cierto descontento ciudadano ante la repetición electoral. En el bloque progresista, integrado por el PSOE, Podemos y el recién incorporado Más País, no se apreciaron grandes variaciones en las encuestas. Aunque el PSOE podría perder alrededor de una decena de escaños y Podemos algo menos, estos votos serían parcialmente absorbidos por Más País. En contraste, el bloque conservador experimentó cambios significativos. Ciudadanos enfrentaba un desplome severo, con la pérdida de un 75% de su voto y gran parte de su representación parlamentaria. El Partido Popular, por su parte, apenas lograba sumar dos o tres puntos adicionales en intención de voto. En paralelo, VOX registraba un crecimiento notable, consolidándose como tercera fuerza política y superando, esta vez sí, los 50 escaños proyectados (ver tabla del anexo nº II).
Este escenario parece propicio para estudiar los efectos de los sondeos preelectorales en la opinión pública: junto con el aumento de los sondeos publicados por los medios de comunicación durante la campaña de abril, se dio la circunstancia especial de que la publicación continuada de encuestas de voto, en paralelo a las negociaciones para la formación de un gobierno, posicionó a los cinco principales partidos a realizar diferentes ajustes en sus posiciones. Este aumento de los sondeos publicados, como mecanismo de los partidos para conocer qué movimientos estratégicos son bien recibidos por los electores, debe considerarse una estrategia de comunicación política. Por ello, este artículo intenta trazar el papel de los factores exógenos que rodean a la actividad política y parlamentaria, y más específicamente, cómo la importancia de las campañas electorales ha incrementado su peso en la última decisión de los votantes (Martínez i Coma, 2008; Barreiro, Pereira y García, 2014, entre otros).
Dado el clima de opinión observado, la hipótesis principal (H1) que se plantea es que los efectos de los sondeos preelectorales tienen una mayor influencia en aquellos votantes indecisos (activación o conversión), en comparación con los electores que ya habían decidido su voto al inicio de la campaña electoral. Porque como se ha mencionado en el marco teórico, los sondeos preelectorales son una herramienta sofisticada para que los ciudadanos conozcan el clima de opinión y, a partir de ahí, desechen aquellas opciones electorales menos rentables o con menor probabilidad de obtener representación (Donsbach, 2001; Lau y Redlaswsk, 2001). De este modo, los votantes que aún no tienen clara su decisión pueden utilizar los sondeos como una forma de elegir entre las opciones electorales disponibles, ajustándose a sus filtros partidistas e ideológicos, y presumiendo que aquellas opciones con mayores probabilidades de éxito son las más coherentes.
Esta hipótesis se concretará en estos supuestos:
Efecto de arrastre hacia el PSOE: Los votantes indecisos tenderían a optar por el PSOE en lugar de Podemos, percibiéndolo como la opción ganadora y con mayor capacidad para formar un gobierno estable.
Concentración del voto conservador: En la primera convocatoria, habría una mayor inclinación hacia los partidos conservadores mejor posicionados, PP y Ciudadanos, frente a VOX. En la segunda convocatoria, este efecto se trasladaría al PP y VOX, ya que la competencia entre ellos intensificaría la movilización de votantes indecisos.
Adicionalmente, se propone de forma complementaria la hipótesis nula (H2). Según esta hipótesis, los sondeos electorales reforzarían principalmente el voto de los electores ya decididos. La limitada confianza ciudadana en los sondeos y su menor efectividad en el contexto de las campañas electorales (Fernández y Vinuesa, 2014) podrían haber disminuido su influencia sobre los votantes indecisos, sobre los cuales habrían mediado otros tipos de mecanismos psicológicos para decidir su voto, frente al mayor impacto de las encuestas preelectorales en el refuerzo electoral de los votantes decididos.
Esta hipótesis se concretaría en los siguientes supuestos:
Refuerzo del PSOE: El partido con las mejores proyecciones de voto en ambos comicios se beneficiaría de un efecto de consolidación entre sus electores.
Fortalecimiento del voto conservador: Los partidos con electorados más ideologizados, como el PP y VOX, experimentarían un refuerzo frente a Ciudadanos entre quienes estuvieron expuestos a los sondeos.
Mayor impacto en votantes decididos que se abstuvieron: Los efectos serían más pronunciados entre quienes, pese a haber decidido su voto, optaron finalmente por no participar en los comicios.
La metodología de análisis adoptada en este estudio ha sido de carácter cuantitativo, basada en los datos obtenidos de las encuestas poselectorales del Centro de Investigaciones Sociológicas de España correspondientes a las elecciones generales de abril (nº 3248) y noviembre (nº 3269). La relevancia de estos sondeos radica en la solidez de su metodología de recogida de datos y el tamaño de la muestra, lo que los convierte en herramientas idóneas para analizar los efectos de los sondeos preelectorales. Estas encuestas permiten trazar perfiles sociodemográficos y electorales de los votantes, así como segmentar de manera precisa a los electores considerados indecisos o decididos.
La variable dependiente seleccionada fue el “recuerdo de voto” de los encuestados, categorizada de manera binaria: 1 si el encuestado votó por un determinado partido, y 0 si su opción fue diferente. De forma similar, para medir la abstención electoral, se empleó una codificación equivalente: 1 para quienes ejercieron su derecho al voto y 0 para quienes se abstuvieron (Tabla 1, Tabla 2).
| Abril 2019 | Noviembre 2019 | |||
|---|---|---|---|---|
| Variable | N | Frecuencias | N | Frecuencias |
| Participación 0- Abstención 1- Participación | 5342 601 |
89,9 10,1% |
608 3468 |
14,9% 85,1% |
| PSOE 0-Otro 1-Voto PSOE | 4321 1622 |
72,3% 27,3% |
3665 1139 |
76,3% 23,7% |
| PP 0-Otro 1- Voto PP | 5330 653 |
89,7% 10,3% |
4179 625 |
87% 13% |
| Ciudadanos 0-Otro 1- Voto Ciudadanos | 5290 685 |
89% 11% | 4546 258 |
94,6% 5,4% |
| Unidos Podemos 0-Otro 1-Voto Unidos Podemos | 5258 685 |
88,5% 11,5% |
4322 482 |
90% 10% |
| VOX 0-Otro 1- Voto VOX | 5647 296 |
95% 5% | 4463 341 |
92,9% 7,1% |
El análisis se centró en dos grupos de estudio para observar los efectos de los sondeos preelectorales: 1/ votantes indecisos, aquellos que, según indicaron en la encuesta poselectoral, no tenían claro su voto antes de la campaña electoral; y 2/votantes decididos, aquellos que ya habían determinado su participación electoral, ya fuera mediante un voto a un partido o coalición específica, o a través de una abstención consciente.
La variable independiente principal fue la exposición a sondeos electorales, medida mediante una pregunta dicotómica (1/Sí, 0/No). Esta metodología, ampliamente utilizada en estudios sobre los efectos de las encuestas preelectorales (McAllister y Studlar, 1991; Gasperoni y Mantovani, 2015; Daoust, Durant y Blais, 2020), presenta dos ventajas destacables. Por un lado, mejora la representatividad del grupo de estudio, ya que incluye una muestra mayor de votantes expuestos a los sondeos (59,7%) frente a los no expuestos (40,3%), en comparación con preguntas sobre efectos autorreconocidos por los votantes (como “¿En qué medida tuvo en cuenta [los sondeos preelectorales] a la hora de decidir qué iba a hacer en las elecciones?”). Por otro lado, permite observar cambios actitudinales tanto en quienes reconocen haber sido influidos por los sondeos como en quienes no identifican efectos explícitos en su comportamiento electoral, ampliando así la comprensión de los posibles impactos indirectos.
| Abril 2019 | Noviembre 2019 | |||
|---|---|---|---|---|
| Variable | N | Frecuencias | N | Frecuencias |
| Indecisión voto No | 4625 | 78,2% | 3818 | 80,6% |
| Sí | 1287 | 21,8% | 918 | 19,4% |
| Exposición sondeos electorales No | 2390 | 40,3% | 2172 | 45,3% |
| Sí | 3545 | 59,7% | 2626 | 54,7% |
| Grado de interés en la campaña Con ningún interés | 1231 | 20,8% | 1391 | 29,0% |
| Con poco interés | 2018 | 34,1% | 1695 | 35,3% |
| Con bastante interés | 1930 | 32,6% | 1254 | 26,1% |
| Con mucho interés | 742 | 12,5% | 458 | 9,6% |
| Edad 18 -30 años | 870 | 14,6% | 717 | 14,9% |
| 31- 50 años | 2116 | 35,6% | 1704 | 35,5% |
| 51- 65 años | 1567 | 26,4% | 1269 | 26,4% |
| Más de 65 años | 1390 | 23,4% | 1114 | 23,2% |
| Sexo Mujer | 3065 | 51,6% | 2485 | 51,7% |
| Hombre | 2878 | 48,4% | 2319 | 48,3% |
| Nivel de estudios Sin estudios | 338 | 5,7% | 269 | 5,6% |
| Primarios | 999 | 16,9% | 685 | 14,3% |
| Secundarios | 3240 | 54,7% | 2730 | 57,0% |
| Superiores | 1350 | 22,8% | 1102 | 23,0% |
| Sentimiento nacional (España) Únicamente (gentilicio regional) | 348 | 6,2% | 301 | 6,7% |
| Menor español que (gentilicio regional) | 556 | 9,9% | 457 | 10,2% |
| Igual español que (gentilicio regional) | 3396 | 60,5% | 2689 | 60,2% |
| Más español que (gentilicio regional) | 408 | 7,3% | 239 | 5,4% |
| Únicamente español | 905 | 16,1% | 783 | 17,5% |
| Ingresos personales No tiene ingresos de ningún tipo | 807 | 19,1% | 626 | 18,9% |
| Menos o igual a 300 € | 88 | 2,1% | 88 | 2,7% |
| De 301 a 600 € | 440 | 10,4% | 312 | 9,4% |
| De 601 a 900 € | 764 | 18,0% | 590 | 17,8% |
| De 901 a 1.200 € | 857 | 20,2% | 619 | 18,7% |
| De 1.201 a 1.800 € | 732 | 17,3% | 638 | 19,3% |
| De 1.801 a 2.400 € | 356 | 8,4% | 274 | 8,3% |
| De 2.401 a 3.000 € | 118 | 2,8% | 101 | 3,1% |
| De 3.001 a 4.500 € | 51 | 1,2% | 45 | 1,4% |
| De 4.501 a 6.000 € | 13 | ,3% | 6 | ,2% |
| Más de 6.000 € | 7 | ,2% | 9 | ,3% |
| Tamaño de la Circunscripción Nº Diputados (1-37) 1 escaños | 19 | ,3% | 16 | ,3% |
| 2 escaños | 12 | ,2% | 12 | 0,2% |
| 3 escaños | 266 | 4,5% | 197 | 4,1% |
| 4 escaños | 511 | 8,6% | 421 | 8,8% |
| 5 escaños | 542 | 9,1% | 458 | 9,55 |
| 6 escaños | 702 | 11,8% | 534 | 11,1% |
| 7 escaños | 616 | 10,4% | 503 | 10,5% |
| 8 escaños | 537 | 9,0% | 447 | 9,3% |
| 9 escaños | 159 | 2,7% | 147 | 3,1% |
| 10 escaños | 174 | 2,9% | 142 | 2,9% |
| 11 escaños | 200 | 3,4% | 132 | 2,8% |
| 12. escaños | 478 | 8,0% | 372 | 7,7% |
| 15 escaños | 263 | 4,4% | 217 | 4,5% |
| 32 escaños | 665 | 11,2% | 560 | 11,7% |
| 37 escaños | 799 | 13,4% | 658 | 13,7% |
| Autoubicación ideológica Izquierda | 725 | 14,3% | 485 | 12,0% |
| Centro – izquierda | 1848 | 36,5% | 1441 | 35,7% |
| Centro | 1094 | 21,6% | 907 | 22,5% |
| Centro – derecha | 1219 | 24,1% | 1037 | 25,7% |
| Derecha | 177 | 3,5% | 162 | 4,0% |
| Valoración situación económica Muy mala | 841 | 14,3% | 785 | 16,5% |
| Mala | 1882 | 32,0% | 1664 | 34,9% |
| Regular | 2784 | 47,3% | 2018 | 42,4% |
| Buena | 374 | 6,4% | 287 | 6,0% |
| Muy buena | 7 | ,1% | 9 | ,2% |
| Recepción de mensajes políticos por mensajería (Whatsapp) No | 4895 | 83,0% | 3964 | 82,6% |
| Sí | 1004 | 17,0% | 833 | 17,4% |
| Valoración de líderes (Escala 1 a 10) | Media | Desviación | Media | Desviación |
| PSOE (Pedro Sánchez) | 5,08 | 2,56 | 4,08 | 2,46 |
| PP (Pablo Casado) | 3,55 | 2,47 | 3,60 | 2,30 |
| VOX (Santiago Abascal) | 2,76 | 2,58 | 2,84 | 2,57 |
| Unidos Podemos (Pablo Iglesias) | 4,11 | 2,61 | 3,47 | 2,39 |
| Ciudadanos (Albert Rivera / Inés Arrimadas) | 4,18 | 2,45 | 3,58 | 2,33 |
En cuanto al resto de variables independientes y de control, se seleccionaron aquellas con un sólido respaldo en la investigación sociológica electoral: aquellas de carácter sociodemográfico (edad, sexo, nivel educativo e ingresos personales); político- ideológico (evaluación de la situación económica, interés en la campaña electoral, recepción de mensajes políticos, sentimiento nacional e ideología declarada); circunscripción (tamaño de la circunscripción, utilizado para medir los efectos psicológicos asociados al sistema electoral) y aprobación de líderes: valoración del Ejecutivo (Pedro Sánchez) y del candidato votado.
Nuestra hipótesis de partida, en línea con las investigaciones revisadas, sostiene que los votantes recurren a los sondeos de intención de voto en vísperas de las elecciones, considerándolos como una fuente útil para maximizar la rentabilidad de su voto. En el siguiente apartado, analizaremos cómo la exposición o el conocimiento de las encuestas preelectorales influyeron en el comportamiento electoral durante las campañas de las dos convocatorias generales en España en 2019. El objetivo es identificar diferencias significativas entre votantes indecisos y decididos, así como derivar conclusiones relevantes para el estudio de las campañas electorales.
En los gráficos nº 1 y nº 2 se presentan las distintas explicaciones (variables dependientes) relacionadas con las elecciones de abril de 2019. Una primera observación clave derivada de los coeficientes de la regresión logística reflejados en las gráficas es el limitado impacto general de los sondeos preelectorales en el comportamiento de los votantes.
El perfil del votante que participó en las elecciones de esa convocatoria se caracteriza por una inclinación más conservadora, un nivel educativo más alto, mayor interés y exposición a información política durante la campaña. Sin embargo, y aunque de manera poco significativa, estos votantes mostraron una menor propensión a utilizar los sondeos preelectorales como fuente de información. Este mismo patrón se observa entre los votantes decididos que participaron electoralmente, lo que refuerza la hipótesis de una fuerte correlación entre el conocimiento de los sondeos y la participación. Esto sugiere una relación significativa entre los recursos individuales del votante (como educación e interés político) y su tendencia a consumir información electoral durante la campaña.
El consumo de sondeos electorales parece estar directamente inducido por el interés en la política y en la campaña electoral, factores clave para que los ciudadanos recurran a los sondeos, ya sea para resolver sus dudas o para reafirmar sus decisiones previas.
En cuanto al voto a los distintos partidos, entre los votantes indecisos no se observa una mayor probabilidad de recurrir a los sondeos preelectorales. En cambio, las explicaciones clásicas del comportamiento electoral, particularmente las de carácter ideológico, parecen tener un peso más relevante para explicar el recuerdo de voto en este grupo. Además, los liderazgos políticos desempeñaron un papel determinante como factor decisivo en la elección final de los indecisos.
Por otro lado, entre los votantes decididos sí se identifica una relación estadísticamente significativa entre la exposición a sondeos preelectorales y la probabilidad de participar electoralmente. Asimismo, se
observa una mayor tendencia a votar por Ciudadanos (con una probabilidad cercana al 90%) y una notable predisposición a apoyar a Unidos Podemos (UP). En el caso de la correlación entre la exposición a los sondeos y la no abstención, los resultados se alinean con la hipótesis 1.1, que señala que la exposición a sondeos puede incrementar la participación electoral.

Por último, el efecto bandwagon o de arrastre parece haber influido en los votantes progresistas que apoyaron al Partido Socialista, reforzando también la decisión de voto hacia UP. Este refuerzo fue particularmente significativo en los votantes que pudieron haber tenido dudas sobre la rentabilidad de su voto, mostrando una significatividad del 88% en la variable que relaciona la exposición a sondeos con el recuerdo de voto a UP.

El comportamiento de los votantes de Ciudadanos en los comicios de abril de 2019 parece seguir un patrón similar al descrito para otros partidos. El clima de opinión imperante, caracterizado por una alta competencia electoral entre Ciudadanos y el Partido Popular (afectado por la irrupción de VOX en el panorama nacional), parece haber influido significativamente en la probabilidad de voto hacia Ciudadanos. Este efecto fue estadísticamente relevante, equiparable al peso de la ideología.
La búsqueda de una mayor rentabilidad electoral por parte de los votantes situados en la derecha del espectro ideológico explicaría esta tendencia. Además, la exposición a los sondeos preelectorales parece haber actuado como un incentivo para que algunos votantes priorizaran a Ciudadanos como un voto útil. Este comportamiento se observa claramente cuando se analiza que la probabilidad de votar a VOX disminuye con el conocimiento de los sondeos (84,9% de significatividad). Por tanto, Ciudadanos habría captado a aquellos votantes que abandonaron al PP, contradiciendo parcialmente lo planteado en la hipótesis 1.2.
En la convocatoria de noviembre de 2019, se replicaron las tendencias observadas en abril, aunque con diferencias significativas en el impacto general de los sondeos. En primer lugar, la capacidad predictiva de las variables incluidas en los modelos estadísticos se mostró limitada, siendo los sondeos una de las variables menos efectivas para explicar los comportamientos de voto.
Respecto a las hipótesis principales (sondeos como factor de refuerzo para indecisos o como herramienta para maximizar la rentabilidad electoral), los resultados son menos claros en noviembre. A diferencia de abril, las tendencias son más complementarias y menos concluyentes, lo que sugiere dinámicas diferenciadas entre ambos comicios.
Entre los votantes indecisos, los efectos de los sondeos sobre la probabilidad de participar electoralmente o de votar por partidos específicos fueron prácticamente nulos. Sin embargo, en el caso de Unidos Podemos, sí se detectó una relación estadísticamente significativa entre la exposición a los sondeos y la probabilidad de votar por este partido. Esto parece indicar que, incluso en un clima de opinión desfavorable (con una ligera caída en su intención de voto, como se detalló en el apartado 3), los sondeos actuaron como un elemento de refuerzo para los votantes expuestos, motivándolos a apoyar a este partido (Gráfico 3).

El análisis de los votantes decididos del PSOE nos permite confirmar la hipótesis 2.1. Como se muestra en el gráfico 4, la probabilidad de votar por este partido aumenta cuando los electores tienen conocimiento de los resultados de los sondeos preelectorales. Este fenómeno puede explicarse por el clima de opinión que, aunque indicaba un ligero descenso en el voto al PSOE, no era tan acusado como en el caso de Unidos Podemos. Además, este clima estaba marcado por un notable ascenso del partido VOX, lo que parece haber incentivado a los votantes del PSOE a consolidar su apoyo en términos de refuerzo electoral.
En cambio, entre los votantes conservadores no se detectan relaciones significativas en las elecciones de noviembre de 2019, ni entre los indecisos ni entre los decididos, lo que implica una hipótesis nula respecto a la 2.1. Para estos grupos, el clima de opinión favorable al PP y a VOX parece haber influido menos en el comportamiento electoral, siendo otros factores más determinantes.
En el caso de VOX, por ejemplo, la probabilidad de voto estuvo estrechamente vinculada a la recepción de mensajes instantáneos a través de plataformas como WhatsApp entre los votantes decididos, destacando la relevancia de estas herramientas como medio de movilización electoral. Para el Partido Popular,
en cambio, los factores explicativos estuvieron más relacionados con características sociodemográficas (como la mayor edad de sus votantes) y cuestiones ideológicas, con un claro predominio de electores que se identifican en el centro-derecha del espectro ideológico.
Este análisis subraya que, aunque los sondeos preelectorales pueden desempeñar un papel significativo en ciertos grupos de votantes, sus efectos varían notablemente según el contexto ideológico y los recursos comunicativos de los partidos políticos.

representados (95%). Elaboración propia.
La creciente presencia de los sondeos preelectorales en las campañas ha impulsado este análisis sobre su impacto en el comportamiento electoral, más cuando los ciudadanos han consolidado su exposición a ellos como referencia en sus decisiones de voto. En el contexto español, pese al incremento de su presencia en medios escritos y digitales, el seguimiento de los sondeos alcanzó su punto máximo en los comicios de 2011, cuando cerca del 70% de la población tenía conocimiento de los sondeos preelectorales. Desde entonces, se ha producido un descenso, situándose en la actualidad entre el 50% y el 60%. Este fenómeno sugiere lecturas interesantes, como una posible disminución de su efectividad como herramientas de activación y conversión de votantes indecisos, frente a un rol más consolidado en el refuerzo de las decisiones de los votantes ya decididos respecto a participar, abstenerse u otras acciones.
Este estudio aporta una perspectiva adicional sobre el impacto de los sondeos en dos grupos clave: los votantes indecisos y los decididos, en una campaña electoral marcada por un alto porcentaje de electores inseguros en los días previos a la votación. El gráfico 5 sintetiza los efectos analizados en los resultados y aborda la cuestión de si los sondeos tienen una mayor influencia en los votantes indecisos.
Los hallazgos no ofrecen una respuesta simple; en ambos casos se observa significatividad estadística, aunque con matices que dependen del clima de opinión y del escenario de competencia partidista durante la campaña. Esto sugiere que el impacto de los sondeos en el comportamiento electoral no es uniforme, sino que varía en función del contexto político y las dinámicas específicas de cada convocatoria electoral.
A pesar de ello, síes posible confirmar que los sondeos preelectorales desempeñaron roles complementarios en ambos grupos de votantes. En el caso de los indecisos, ofrecieron información política relevante que facilitó su decisión de voto. Para los votantes decididos, actuaron como un refuerzo de sus posicionamientos políticos, siendo particularmente significativos en los votantes de Unidas Podemos. Estos últimos, a pesar de enfrentarse a un clima de opinión adverso, reforzaron su intención de voto hacia este partido, en lugar de optar por el PSOE. Asimismo, los sondeos también consolidaron el apoyo a Ciudadanos, al destacar su rentabilidad electoral frente al Partido Popular en abril.
Además, es destacable que los efectos del conocimiento y la exposición a los sondeos fueron más contundentes en los comicios de abril. Esto sugiere que, en escenarios de mayor incertidumbre, los ciudadanos tienden a recurrir en mayor medida a estas herramientas para interpretar el panorama político. De hecho, los resultados de abril parecen haber servido como referencia para que los votantes orientaran sus decisiones en noviembre.

Dos aspectos son relevantes en torno a su implicación en los flujos de información que reciben los votantes en campaña electoral. Por un lado, cómo interactúan el consumo de información a través de determinados medios de comunicación (la dieta mediática) y el conocimiento de los sondeos preelectorales. Los estudios de los efectos electorales de las encuestas parten de la consideración de que los ciudadanos tienen conocimiento de sus resultados, pero no de cuáles. La segmentación de medios, debido a la exposición selectiva que ejercen los ciudadanos en su consumo mediático, permite que los votantes se expongan a unos determinados contenidos y también a unas determinadas encuestas (aquellas, quizás, más propensas a determinadas formaciones políticas), no al conjunto de estas.
Por otro, la relevancia cada vez mayor de los canales informales de distribución de información política, y más concretamente, el envío y recepción de mensajes instantáneos por redes sociales (y más específicamente WhatsApp). La relación entre este tipo de informaciones y la probabilidad de voto a diferentes partidos (especialmente relevante en el caso de VOX, como ha podido observarse en los comicios de noviembre) conlleva la importancia de investigar acerca de la utilización de los pronósticos electorales como una forma de refuerzo electoral entre grupos de cercanos y conocidos a través de los algoritmos, filtros burbuja o cámaras de eco, porque “Un buen día te despiertas y te encuentras con que todo el mundo piensa como tú” (Pariser, 2011). En la misma línea se han manifestado autores como Manovich (2005) o Ferraris (2020, 2023), al señalar que las tecnologías de la web y las redes sociales no son neutras, sino que operan como un manual de instrucciones que le dice al usuario cómo ha de actuar, a menudo sin ni siquiera ser consciente de ello.
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| Medio de comunicación | Fecha de recogida de datos | Tamaño muestra | PSOE | PP | Ciudadanos | Unidos Podemos | VOX |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Resultado | 28 de abril | 28,76% 123 | 16,69% 66 | 15,89% 57 | 14,31% 42 | 10,26% 24 | |
| El Español | 26–27 abril 2019 |
4,500 | 27.9% 114/120 | 17.9% 74/79 |
16.0% 49/55 |
16.5% 44/50 |
11.0% 29/33 |
| COPE | 25–27 abril 2019 |
4,200 | 26.8% 105/120 | 18.3% 67/77 | 14.2% 40/50 |
16.8% 45/60 |
12.7% 35/50 |
| RTVE | 12–27 abril 2019 | 12,000 | 28.% 116/121 | 17.8% 69/73 |
14.4% 48/49 |
16.1% 42/45 | 12.4% 36/38 |
| El Español | 26 abril 2019 | N/D | 27.0– 28.0% 105/119 |
18.0– 19.0% 73/77 |
15.0– 16.5% 49/57 |
15.0– 17.0% 46/50 |
11.0– 12.0% 31/47 |
| El Español | 14–21 abril 2019 | 1,800 | 29.5% 126/134 | 18.2% 72/77 | 15.1% 43/49 |
13.6% 35/43 |
12.6% 31/37 |
| eldiario.es | 15–20 abril 2019 |
1,100 | 28.9% 119/123 | 23.5% 93/99 | 15.1% 49/52 |
13.5% 38/40 |
7.9% 14/18 |
| El Confidencial | 14–20 abril 2019 |
1,400 | 29.8% 123/137 | 19.8% 68/78 | 15.1% 48/52 |
14.1% 35/42 | 10.0% 23/28 |
| El Español | 13–20 abril 2019 |
1,800 | 30.0% 129 |
18.4% 75 |
15.5% 52 |
13.7% 38 |
11.8% 32 |
| laSexta | 15–19 abril 2019 | N/D | 28.1% | 20.4% | 15.2% | 13.0% | 12.7% |
| La Razón | 15–19 abril 2019 | 1,000 | 28.1% 116/118 | 23.8% 100/101 | 14.9% 50 |
13.0% 34/38 |
9.0% 13/14 |
| El Español | 12–19 abril 2019 | 1,800 | 30.5% 131 |
18.5% 74 |
15.9% 54 |
13.8% 37 |
10.9% 27 |
| ABC | 1–19 abril 2019 | 10,000 | 31.5% 134/139 | 20.1% 81/86 | 13.9% 42/44 |
12.1% 27 | 11.4% 30/32 |
| El País | 15–18 abril 2019 | 2,000 | 28.8% 129 |
17.8% 75 |
14.1% 49 | 13.2% 33 |
12.5% 32 |
| La Voz de Galicia | 11–18 abril 2019 | 1,000 | 30.9% 137 |
18.3% 71 |
13.8% 50 |
13.6 33 |
10.5% 28 |
| El Español | 11–18 abril 2019 | 1,800 | 31.0% 134 |
18.6% 72 |
15.5% 52 |
13.4% 38 |
11.0% 27 |
| El Independiente | 15–17 abril 2019 | 1,025 | 29.0% 122/127 | 20.4% 80/86 | 15.5% 46/52 |
13.7% 34/40 |
10.4% 26/32 |
| eldiario.es | 11–17 abril 2019 | 1,100 | 28.1% 115/118 | 23.8% 95/98 | 15.8% 52/53 | 12.9% 38/39 |
7.7% 13/18 |
| El Español | 10–17 abril 2019 | 1,800 | 30.8% 133 |
18.7% 75 |
15.8% 53 |
13.1% 38 | 10.6% 27 |
| El Mundo | 3–17 abril 2019 | 8,000 | 30.3% 122/133 | 20.1% 74/86 | 15.0% 48/56 |
13.2% 30/41 | 10.2% 20/32 |
| El Confidencial | 10–16 abril 2019 |
1,400 | 30.4% 131 |
19.3% 72 |
15.3% 52 |
13.5% 34 |
9.6% 27 |
| El Español | 9–16 abril 2019 | 1,800 | 30.5% 132 |
18.8% 73 |
16.0% 52 |
12.7% 35 |
10.9% 27 |
| ABC | 9–15 abril 2019 | 2,000 | 31.3% 136/139 | 20.9% 82/86 | 13.2% 39/41 | 12.3% 28/32 |
11.8% 30/34 |
| La Razón | 9–13 abril 2019 | 1,000 | 27.5% 111/115 | 24.1% 99/101 | 15.8% 53/55 | 12.1% 31/33 |
9.1% 18/20 |
| El Confidencial | 7–13 abril 2019 | 1,410 | 31.0% 135 |
18.6% 68 |
15.8% 53 |
13.4% 34 |
9.5% 25 |
| El Español | 5–12 abril 2019 | 1,800 | 29.9% 124/130 | 19.1% 73/77 |
15.4% 49/56 |
13.0% 29/33 |
11.2% 31/36 |
| La Vanguardia | 9–11 abril 2019 | 1,800 | 31.1% 137/139 | 21.0% 81/86 | 14.4% 44/46 |
11.4% 27/30 |
11.2% 26/29 |
| LaSexta | 8–11 abril 2019 | N/D | 27.1% | 20.8% | 16.4% | 13.2% | 12.7% |
| eldiario.es | 4–10 abril 2019 | 1,100 | 27.3% 112/117 | 23.9% 99/102 | 15.9% 51/56 | 13.1% 32/37 |
7.8% 12/14 |
| ABC | 8–9 abril 2019 | 2,000 | 30.9% 135/137 | 21.3% 85/91 | 13.5% 43/46 |
12.0% 29/30 |
11.2% 25/29 |
| El Confidencial | 3–9 abril 2019 | 1,407 | 31.0% 135 |
19.4% 70 |
16.0% 56 |
13.2% 33 |
9.8% 23 |
| La Razón | 22 marzo –7 abril 2019 | N/D | 26.9% 108/112 | 24.0% 99/101 | 16.1% 55/56 | 12.3% 29/31 | 9.4% 19/22 |
| El Confidencial | 31 marzo –6 abril 2019 | 1,440 | 31.5% 136 |
20.0% 76 |
15.5% 53 |
12.9% 32 |
9.3% 20 |
| El Periódico | 1–5 abril 2019 | 1,500 | 29.8% 128/132 | 21.0% 84/87 | 14.5% 48/50 |
12.0% 30/32 |
10.6% 21/23 |
| CIS | 1–18 marzo 2019 | 16,194 | 30.2% 123/138 | 17.2% 66/76 | 13.6% 42/51 | 12.9% 33/41 | 11.9% 29/37 |
| Encuestadora/Medio | Fecha de recogida | Tamaño muestra | PSOE | PP | Ciudadanos | Unidos Podemos | VOX |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Resultado | 10 de noviembre | 28% 120 | 20,82% 89 | 6,79% 10 | 12,84% 35 | 15,09% 52 | |
| La Razón | 10 noviembre 2019 |
N/D | 26,9% 115/118 | 21,4% 95/97 | 8,9% 14/15 | 12,5% 31/32 | 13,6% 44/46 |
| El Español | 9–10 noviembre 2019 | 4 000 | 26.1% 112/118 | 19,9% 87/92 | 7,8% 11/16 | 14,0% 36/40 | 14,1% 52/58 |
| eldiario.es | 8–10 noviembre 2019 | 1 100 | 27,4% 119 | 20,8% 94 | 8,5% 14 |
12,9% 33 | 13,5% 44 |
| RTVE | 25 octubre –10 noviembre 2019 | 13 000 | 27.3% 114/119 | 20,1% 85/90 | 8,5% 14/15 | 12,2% 30/34 | 16,3% 56/59 |
| El Periòdic d | 7–9 noviembre 2019 | 903 | 26,7% 116/122 | 19,4% 83/88 | 7,9% 14/18 | 14,3% 39/44 | 14,9% 47/53 |
| El Español | 31 octubre –2 noviembre 2019 | 1 100 | 25,1% 110/119 | 20,6% 93/100 | 8,5% 15/18 | 12,9% 36/40 |
14,3% 42/48 |
| El Confidencial | 29 octubre –2 noviembre 2019 | 1 639 | 28,0% 118/128 | 19,6% 81/90 | 10,1% 19/24 | 11,5% 29/34 | 13,9% 42/50 |
| InfoLibre | 28 octubre –2 noviembre 2019 | 1 517 | 28,5% 123/128 | 20,3% 88/93 | 8,8% 15/19 | 12,0% 34/38 | 13,7% 41/46 |
| El Periódico | 28–31 octubre 2019 |
1 504 | 27,7% 119/123 | 19,5% 84/87 | 8,0% 13/17 | 13,4% 37/41 | 14,2% 49/53 |
| LaSexta | 28–31 octubre 2019 |
N/D | 27,9% | 22,0% | 9,9% | 11,8% | 10,5% |
| eldiario.es | 25–31 octubre 2019 |
1 100 | 27,6% 121 | 21,9% 99 | 9,2% 16 | 12,9% 33 | 12,0% 36 |
| El Mundo | 24–31 octubre 2019 |
1 800 | 27,9% 118/126 | 20,3% 89/97 | 8,9% 16/19 | 13,5% 35/40 |
13,2% 39/44 |
| La Razón | 14–31 octubre 2019 |
N/D | 27,3% 114/120 | 22,7% 99/107 | 8,8% 15 |
12,1% 32 | 12,2% 37/39 |
| ABC | 14–31 octubre 2019 | 7 900 | 27,4% 120/123 | 21,6% 92/95 |
8,0% 15 | 11,2% 28/31 | 14,9% 49 |
| El País | 23–29 octubre 2019 |
2 002 | 27,3% 121 | 21,2% 91 | 8,3% 14 |
12.4% 31 |
13.7% 46 |
| El Mundo | 21–29 octubre 2019 |
1 800 | 27,5% 120 | 20,6% 94 | 8,9% 16 |
13,5% 36 | 13,4% 44 |
| Antena 3 | 27 octubre 2019 | N/D | 27,1% 116/123 | 20,4% 91/98 | 8,9% 16/19 | 13,2% 35/40 |
13,3% 39/43 |
| El Español | 24–26 octubre 2019 |
1 100 | 25,5% 115/119 | 21,0% 99/103 | 9,3% 18/20 | 12,2% 33/35 | 12,2% 37/39 |
| La Sexta | 21–25 octubre 2019 |
? | 28,6% | 21,7% | 10,6% | 11,5% | 10,0% |
| La Razón | 16–25 octubre 2019 |
1 000 | 27,5% 120/123 | 23,0% 103/105 | 9,0% 18/19 | 12,1% 32/34 | 11,3% 30/32 |
| ABC | 21–24 octubre 2019 |
2 730 | 27,3% 118 | 21,7% 100 | 8,9% 17 |
12,7% 34 | 13,5% 41 |
| eldiario.es | 21–24 octubre 2019 |
1 100 | 27,7% 120 | 22,2% 101 | 10,0% 20 | 12,9% 34 | 10,5% 31 |
| El Mundo | 16–24 octubre 2019 |
1 600 | 27,0% 120 | 20,8% 97 | 8,6% 16 |
13,1% 34 | 13,0% 41 |
| El Mundo | 11–22 octubre 2019 |
1 600 | 27,3% 122 | 21,4% 95 | 8,8% 18 |
12,7% 33 | 12,0% 35 |
| ABC | 14–18 octubre 2019 |
3 233 | 28,7% 123 | 23,0% 102 | 8,3% 18 |
11,2% 31 | 11,9% 33 |
| La Sexta | 14–18 octubre 2019 |
N/D | 29,6% | 20,6% | 11,2% | 11,3% | 9,0% |
| El Español | 14–18 octubre 2019 |
N/D | 26,1% 118/122 | 21,5% 99/104 | 9,7% 19/21 | 11,8% 32/34 | 11,7% 33/35 |
| La Razón | 9–18 octubre 2019 |
N/D | 27,2% 120/122 | 22,8% 104/105 | 9,8% 22/24 | 12,7% 33/36 |
10,6% 24/26 |
| eldiario.es | 14–17 octubre 2019 |
1 100 | 27,0% 117 | 22,3% 103 | 11,1% 27 | 13,4% 36 | 9,1% 24 |
| El Mundo | 9–17 octubre 2019 |
N/D | 27,0% 121 | 21,0% 97 | 9,6% 19 | 12,5% 32 | 11,5% 36 |
| El Mundo | 7–15 octubre 2019 |
N/D | 27,1% 122 | 21,2% 98 | 9,3% 19 |
12,8% 33 | 11,3% 34 |
| CIS | 21 septiembre –13 octubre 2019 | 17,650 | 32.2% 133/150 | 18.1% 74/81 | 10.6% 27/35 | 14.6% 37/45 | 7.9% 14/21 |
| Participación | PSOE | PP | Ciudadanos | Unidos Podemos | VOX | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Decididos | Indecisos | Decididos | Indecisos | Decididos | Indecisos | Decididos | Indecisos | Decididos | Indecisos | Decididos | Indecisos | |
| Sexo | -0.301 (0.200) | -0.268 (0.397) | -0.172 (0.130) | 0.168 (0.212) | 0.247 (0.197) | -0.330 (0.380) | -0.016 (0.180) | 0.064 (0.232) | 0.104 (0.188) | 0.238 (0.264) | 0.669* (0.288) | -0.081 (0.476) |
| Edad (Ref. 18-30 años) | ||||||||||||
| 31 a 45 años | 0.021 (0.270) | 0.779 (0.492) | 0.527* (0.209) | 0.257 (0.263) | 0.321 (0.314) | 0.869 (0.647) | -0.621* (0.252) | 0.168 (0.295) | -0.428 (0.269) | -0.645* (0.311) | 0.928* (0.413) | -0.637 (0.640) |
| 46 a 65 años | 0.317 (0.299) | 0.736 (0.582) | 0.561* (0.219) | 0.543 (0.300) | 0.711* (0.321) | 1.595* (0.679) | -0.641* (0.271) | 0.390 (0.338) | -0.405 (0.289) | -0.711 (0.379) | 0.154 (0.445) | -0.448 (0.791) |
| Más de 65 años | 0.775* (0.366) | 0.275 (0.731) | 0.573* (0.251) | 0.004 (0.452) | 1.034** (0.347) | 1.318 (0.739) | -1.421*** (0.323) | -0.239 (0.469) | -1.150** (0.387) | -0.149 (0.695) | 0.014 (0.498) | -0.722 (0.863) |
| Estudios primarios | 0.426 (0.380) | -0.031 (0.793) | -0.778** (0.295) | -1.664 (0.911) | 0.480 (0.440) | 0.886 (0.681) | -0.242 (0.488) | 0.600 (1.340) | -0.391 (0.596) | -0.395 (0.947) | 0.960 (1.040) | -0.107 (0.952) |
| Estudios secundarios | 0.749 (0.407) | 0.113 (0.495) | -0.817** (0.303) | -2.467** (0.869) | -0.170 (0.454) | 0.344 (0.426) | -0.399 (0.496) | 0.674 (1.307) | -0.390 (0.600) | 0.135 (0.277) | 1.762 (0.994) | 0.332 (0.536) |
| Estudios superiores | 0.571 (0.473) | 0 (.) | -0.788* (0.335) | -2.457** (0.900) | 0.123 (0.491) | 0 (.) | -0.301 (0.524) | 0.873 (1.323) | -0.141 (0.636) | 0 (.) | 1.278 (1.026) | 0 (.) |
| Evaluación situación económica | 0.121 (0.114) | 0.027 (0.252) | 0.304*** (0.0775) | 0.179 (0.136) | 0.163 (0.110) | 0.216 (0.226) | 0.225* (0.108) | 0.019 (0.142) | -0.164 (0.111) | 0.134 (0.177) | -0.395* (0.158) | -0.175 (0.290) |
| Interés campaña | 0.940*** (0.125) | 1.055*** (0.257) | 0.0880 (0.0726) | 0.0722 (0.128) | -0.019 (0.100) | 0.055 (0.225) | -0.092 (0.100) | -0.239 (0.140) | -0.063 (0.107) | 0.123 (0.164) | -0.025 (0.139) | -0.106 (0.275) |
| Mensajería | 1.129** (0.410) | 0.716 (0.539) | -0.0740 (0.161) | 0.359 (0.223) | -0.246 (0.259) | -0.414 (0.391) | -0.031 (0.228) | -0.022 (0.245) | 0.152 (0.214) | -0.388 (0.277) | 0.142 (0.313) | 1.662*** (0.463) |
| Sentimiento nacional | -0.121 (0.092) | -0.256 (0.219) | 0.347*** (0.0628) | 0.228* (0.116) | -0.042 (0.092) | 0.187 (0.203) | -0.086 (0.095) | -0.062 (0.138) | 0.580*** (0.089) | 0.393** (0.147) | 0.285* (0.139) | 0.092 (0.260) |
| Ingresos personales | 0.109* (0.053) | 0.075 (0.099) | 0.0282 (0.0364) | 0.038 (0.056) | -0.060 (0.050) | -0.006 (0.092) | 0.019 (0.046) | -0.040 (0.058) | -0.033 (0.052) | 0.003 (0.066) | 0.082 (0.071) | 0.064 (0.114) |
| Ideología (Ref. Izquierda) | ||||||||||||
| Centro - Izquierda | -0.468 (0.343) | -1.162 (1.085) | 0.679*** (0.168) | 0.139 (0.301) | 0 (.) | 0 (.) | 0.985 (0.766) | 0.478 (0.789) | -0.490* (0.196) | -0.332 (0.305) | -3.040** (1.125) | -2.089 (1.313) |
| Centro | -0.629 (0.341) | -1.021 (1.097) | -0.318 (0.192) | -0.179 (0.331) | -1.240*** (0.351) | -0.276 (0.755) | 2.600*** (0.742) | 2.032** (0.764) | -1.905*** (0.328) | -2.477*** (0.561) | -1.061* (0.476) | -0.428 (0.942) |
| Centro - Derecha | 0.599 (0.383) | -1.061 (1.118) | -2.264*** (0.277) | -1.499*** (0.413) | 0.378 (0.275) | -0.096 (0.663) | 1.718* (0.748) | 1.987* (0.779) | -6.059*** (1.147) | -3.916*** (0.807) | -0.121 (0.342) | 0.658 (0.693) |
| Derecha | 1.219 (0.689) | 0 (.) | -1.883* (0.772) | 0 (.) | 0 (.) | 0 (.) | -0.769 (0.948) | 0.817 (1.020) | 0 (.) | 0 (.) | 0 (.) | 0 (.) |
| Pedro Sánchez (Incumbent) | 0.237*** (0.040) | 0.054 (0.099) | 0.692*** (0.0351) | 0.512*** (0.062) | -0.157*** (0.042) | -0.189* (0.085) | -0.213*** (0.040) | -0.043 (0.056) | -0.555*** (0.054) | -0.416*** (0.084) | -0.236*** (0.066) | -0.318** (0.115) |
| Liderazgo | 0.544*** (0.0480) | 0.467*** (0.101) | 0.818*** (0.055) | 0.440*** (0.064) | 1.003*** (0.064) | 0.639*** (0.088) | 0.697*** (0.070) | 0.700*** (0.122) | ||||
| Diputados | 0.013 (0.010) | -0.016 (0.015) | -0.0124* (0.00541) | 0.001 (0.008) | -0.0143 (0.00820) | -0.010 (0.014) | 0.008 (0.007) | 0.013 (0.009) | -0.013 (0.007) | -0.016 (0.010) | 0.002 (0.011) | -0.019 (0.017) |
| Sondeos | 0.818*** (0.196) | -0.230 (0.432) | -0.0272 (0.140) | -0.329 (0.236) | -0.0738 (0.200) | 0.723 (0.479) | 0.523** (0.192) | -0.243 (0.261) | 0.346 (0.223) | 0.287 (0.314) | -0.430 (0.299) | -0.666 (0.592) |
| Constante | -1.924** (0.677) | 1.710 (1.588) | -6.412*** (0.514) | -3.083** (1.125) | -3.932*** (0.747) | -6.164*** (1.550) | -6.999*** (1.019) | -5.096** (1.668) | -4.307*** (0.818) | -3.530*** (1.023) | -7.519*** (1.440) | -4.484* (1.887) |
| N | 2523 | 740 | 2523 | 750 | 1174 | 381 | 2446 | 759 | 2370 | 733 | 1792 | 585 |
| Participación | PSOE | PP | Ciudadanos | Unidos Podemos | VOX | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Decididos | Indecisos | Decididos | Indecisos | Decididos | Indecisos | Decididos | Indecisos | Decididos | Indecisos | Decididos | Indecisos | |
| Sexo | -0.260 (0.184) | -0.259 (0.439) | -0.001 (0.150) | -0.220 (0.258) | -0.379* (0.191) | 0.0170 (0.371) | -0.356 (0.261) | 0.056 (0.335) | 0.109 (0.215) | 0.337 (0.343) | 0.977*** (0.273) | -0.487 (0.430) |
| Edad (Ref. 18-30 años) | ||||||||||||
| 31 a 45 años | 0.112 (0.260) | -0.128 (0.580) | 1.066*** (0.244) | 0.009 (0.317) | 0.641* (0.310) | 0.045 (0.510) | -0.047 (0.414) | -0.131 (0.435) | -0.051 (0.297) | 0.589 (0.413) | -0.389 (0.358) | -0.526 (0.533) |
| 46 a 65 años | 0.366 (0.279) | -0.009 (0.734) | 1.053*** (0.249) | 0.260 (0.360) | 1.074*** (0.313) | 0.917 (0.548) | 0.132 (0.423) | -0.362 (0.506) | -0.417 (0.317) | 0.236 (0.519) | -1.201** (0.398) | -0.409 (0.677) |
| Más de 65 años | 0.592 (0.354) | -0.835 (0.848) | 1.202*** (0.291) | -0.179 (0.581) | 1.150*** (0.348) | -0.069 (0.732) | -0.219 (0.496) | -0.761 (0.742) | -0.879 (0.459) | -0.996 (1.199) | -2.027*** (0.494) | -0.905 (0.859) |
| Estudios primarios | 0.897* (0.406) | 1.010 (1.553) | -0.042 (0.372) | 1.334 (1.309) | 0.181 (0.460) | -0.985 (1.263) | 0.034 (0.752) | 0.156 (1.323) | 0.055 (1.127) | 1.247 (1.001) | 0.764 (1.036) | -0.076 (1.262) |
| Estudios secundarios | 0.374 (0.405) | 0.613 (1.290) | -0.493 (0.371) | 1.221 (1.246) | -0.345 (0.470) | -0.842 (1.114) | -0.269 (0.748) | -0.672 (1.227) | 0.150 (1.101) | -0.073 (0.364) | 0.683 (0.989) | 1.016* (0.465) |
| Estudios superiores | 0.310 (0.465) | -0.497 (1.339) | -0.716 (0.413) | 0.669 (1.262) | 0.174 (0.506) | -0.037 (1.144) | 0.223 (0.778) | -0.721 (1.245) | 0.337 (1.127) | 0 (.) | -0.378 (1.045) | 0 (.) |
| Evaluación Situación Económica | -0.0343 (0.105) | 0.004 (0.278) | 0.059 (0.090) | 0.153 (0.163) | 0.172 (0.110) | -0.288 (0.212) | 0.122 (0.149) | -0.114 (0.194) | -0.0488 (0.134) | 0.426 (0.229) | -0.016 (0.159) | -0.016 (0.237) |
| Interés campaña | 0.972*** (0.116) | 1.185*** (0.286) | 0.044 (0.080) | 0.004 (0.141) | -0.084 (0.097) | 0.388* (0.187) | -0.156 (0.132) | -0.193 (0.168) | 0.297* (0.118) | -0.121 (0.195) | 0.058 (0.141) | -0.163 (0.209) |
| Mensajería | 0.870** (0.296) | -0.142 (0.441) | 0.110 (0.186) | -0.388 (0.264) | -0.206 (0.235) | -1.037* (0.407) | 0.107 (0.303) | -0.112 (0.318) | 0.298 (0.236) | 0.578 (0.342) | 0.771** (0.297) | 0.294 (0.407) |
| Sentimiento nacional | -0.0217 (0.088) | -0.050 (0.231) | 0.327*** (0.076) | 0.257 (0.141) | -0.012 (0.098) | 0.191 (0.203) | 0.116 (0.132) | 0.076 (0.177) | 0.255* (0.100) | -0.010 (0.184) | 0.098 (0.134) | -0.363 (0.254) |
| Ingresos personales | 0.084 (0.049) | 0.0039 (0.117) | -0.033 (0.041) | 0.021 (0.066) | -0.029 (0.049) | 0.036 (0.091) | 0.023 (0.066) | 0.058 (0.087) | -0.056 (0.059) | -0.245** (0.091) | 0.092 (0.066) | 0.087 (0.114) |
| Ideología (Ref. Izquierda) | ||||||||||||
| Centro - Izquierda | -0.232 (0.350) | 0.430 (0.728) | 1.204*** (0.218) | 0.731 (0.389) | -2.982** (1.069) | -1.123 (1.055) | -0.624 (0.436) | -0.728 (0.829) | -0.388 (0.244) | -0.431 (0.415) | 0.093 (1.381) | -3.038* (1.465) |
| Centro | -0.791* (0.352) | -0.261 (0.755) | 0.486* (0.240) | 0.533 (0.428) | 0.649 (0.377) | 0.417 (0.914) | 0.521 (0.286) | 0.00266 (0.780) | -1.395*** (0.347) | -2.040** (0.675) | 1.539 (1.235) | -1.039 (1.016) |
| Centro - Derecha | 0.112 (0.374) | -0.0551 (0.748) | -1.794*** (0.352) | -1.622** (0.549) | 1.456*** (0.312) | 1.168 (0.835) | 0 (.) | -0.629 (0.759) | -4.081*** (0.663) | -2.277*** (0.670) | 1.646 (1.214) | -0.0746 (0.976) |
| Derecha | 0.264 (0.560) | 0 (.) | -1.810* (0.867) | 0 (.) | 0 (.) | 0 (.) | 0 (.) | 0 (.) | 0 (.) | 0 (.) | 1.734 (1.258) | -2.329 (1.296) |
| Pedro Sánchez (Incumbent) | 0.120** (0.040) | -0.154 (0.103) | 0.685*** (0.042) | 0.399*** (0.0667) | -0.357*** (0.050) | -0.180* (0.0826) | -0.142* (0.064) | -0.280** (0.0862) | -0.619*** (0.065) | -0.309* (0.125) | -0.253*** (0.073) | -0.264* (0.105) |
| Liderazgo | 0.673*** (0.0529) | 0.550*** (0.105) | 0.541*** (0.061) | 0.298*** (0.0714) | 0.920*** (0.067) | 0.784*** (0.119) | 0.797*** (0.067) | 0.734*** (0.104) | ||||
| Diputados | 0.012 (0.010) | 0.013 (0.019) | -0.010 (0.007) | -0.033** (0.012) | -0.0230* (0.00941) | -0.012 (0.015) | 0.013 (0.011) | 0.013 (0.012) | -0.003 (0.010) | -0.019 (0.014) | -0.004 (0.012) | 0.016 (0.017) |
| Sondeos | 0.074 (0.182) | -0.009 (0.450) | 0.367* (0.156) | -0.024 (0.271) | 0.0408 (0.193) | -0.095 (0.396) | -0.156 (0.263) | -0.157 (0.345) | 0.048 (0.238) | 1.201** (0.442) | -0.172 (0.278) | 0.385 (0.466) |
| Constante | -0.930 (0.672) | 1.071 (1.959) | -6.512*** (0.615) | -4.986** (1.593) | -4.676*** (0.814) | -4.751* (1.896) | -5.273*** (1.133) | -0.859 (1.737) | -4.132** (1.258) | -4.588*** (1.323) | -8.484*** (1.726) | -3.706* (1.510) |
| N | 1860 | 501 | 2008 | 545 | 1755 | 501 | 1469 | 461 | 1872 | 530 | 1910 | 540 |