El empleo femenino en España y en la Unión Europea

  • Laura Nuño Gómez
Palabras clave: Género, Empleo, Igualdad, División sexual del trabajo, Conciliación de vida laboral y familiar, Unión Europea

Resumen

La incorporación de las mujeres al espacio público puede ser considerada como la revolución más importante que se ha producido durante el último siglo. Sin embargo esta es todavía una revolución incompleta en la medida que los nuevos roles de género en el espacio público no han significado una reformulación de los roles tradicionales en el espacio privado. La imposibilidad de compatibilizar las responsabilidades públicas y privadas y el no reconocimiento monetario de las segundas convierte este hecho en la principal fuente de desigualdad de género.
Este desequilibrio en cuanto a la distribución del tiempo, entre el espacio público y privado, está mermando los recursos temporales y la capacidad competitiva de las mujeres europeas en el mercado laboral, lo que tiene como consecuencia que, en toda Europa, la presencia de las mujeres en empleo sea menor y que este sea más precario. La eventualidad, la jornada a tiempo parcial, la inferioridad salarial o la segregación ocupacional o sectorial son las señas de identidad que caracterizan el empleo de las mujeres europeas.
En concreto, España tiene uno de los modelos más desequilibrados de la UE en cuanto a la división sexual del trabajo, de forma que los españoles tienen la mayor carga de trabajo remunerado mientras las españolas la máxima del trabajo no remunerado. Lo que explica que sea el cuarto país europeo con mayor desigualdad de género en la ocupación (tras Italia, Grecia y Malta); el segundo con respecto al desempleo (tras Grecia); el tercero en eventualidad (tras Chipre y Finlandia) y que se encuentre por encima de la media con respecto a la segregación sectorial y ocupacional. Segregación que, contra todo pronóstico, ha aumentando durante los últimos años.
Publicado
2009-01-01