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ARTÍCULOS

Cobertura del suicidio en medios iberoamericanos: análisis de contenido y encuadre informativo

Santiago Tejedor

Universidad Autónoma de Barcelona  

Luis M. Romero-Rodríguez

Universidad Rey Juan Carlos / Universidad de Especialidades Espíritu Santo  

Jesús Martínez

Universidad Autónoma de Barcelona  

David Rull Ribó

Universidad Autónoma de Barcelona  

https://dx.doi.org/10.5209/emp.97778

Recibido: 6 de septiembre de 2024 / Aceptado: 13 de enero de 2025

ES Resumen. La cobertura informativa sobre el suicidio debe tener especial tratamiento por parte de periodistas y medios de comunicación. Estudios previos confirman que la narrativa puede desencadenar imitadores e incluso pensamientos suicidas en personas con trastornos de salud mental. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han brindado varias directrices para la cobertura de este tema. Esta investigación analiza la cobertura del suicidio en los principales medios de comunicación de 20 países iberoamericanos a partir de un análisis de contenido y de encuadre informativo de diseño cuanti-cualitativo y alcance exploratorio. Los resultados arrojan que la explicación al suicidio más común es multicausal seguida por la ambiental o de contexto. En línea con las recomendaciones de la OMS-OPS, la mayoría de informaciones intentan educar al público, aunque todavía sigue siendo una materia pendiente indicar en las notas sobre cómo y dónde buscar ayuda. Se observó que en general la mayoría de las informaciones utilizan fuentes mixtas, tanto de expertos como familiares/amistades de las víctimas. Sin embargo, del análisis cualitativo se extrae que algunos encuadres, salpicados de tópicos y lugares comunes, que se alejan de las directrices, informan sobre detalles del hecho o establecen relaciones causa-efecto imposibles de verificar. En los casos que se evidenciaron enfoques constructivos pesó más el tono narrativo explicativo, aportando datos con los que hacerse una idea clara de la complejidad del tema.

Palabras clave: Comunicación de la salud, encuadre, salud mental, ética periodística.

ENG Suicide media coverage in Ibero-american digital media: content analysis and news framing

Abstract. News coverage of suicide requires special handling by journalists and media. Previous studies confirm that the narrative can trigger copycats and even suicidal thoughts in people with mental health disorders. In this regard, the World Health Organization (WHO) and Pan American Health Organization (PAHO) have provided several guidelines for the coverage of this topic. This research analyzes the coverage of suicide in the principal media of 20 Ibero-American countries based on a quantitative-qualitative and exploratory content analysis and information framing design. The results showed that the most common explanation for suicide is multi-causal, followed by environmental or contextual factors. Following the WHO-PAHO recommendations, most news items attempt to educate the public, although it is still a pending matter to indicate how and where to seek help. It was also observed that, in general, most of the information used mixed sources, both experts and relatives/friends of the victims. However, from the qualitative analysis, it was found that some of the coverage is peppered with clichés and commonplaces, with several of them falling back on coverage that departs from the WHO-PAHO guidelines by reporting details of the event or establishing cause-effect relationships that cannot be verified. In cases where constructive approaches were evident, the explanatory narrative tone was more important, providing data with which to obtain a clear idea of the complexity of the subject.

Keywords: Health communication, framing, mental health, media, journalistic ethics.

Cómo citar: Tejedor, S., Romero-Rodríguez, L. M., Martínez, J. y Rull-Ribó, D. (2025). Cobertura del suicidio en medios iberoamericanos: análisis de contenido y encuadre informativo. Estudios sobre el Mensaje Periodístico, 31(1), 127-141. https://dx.doi.org/10.5209/emp.97778

1. Introducción

El suicidio se ha convertido en una de las principales problemáticas de nuestras sociedades. Solo en 2019, alrededor de 800 000 personas a nivel mundial y cerca de 48 000 en Europa se suicidaron (WHO, 2019). En el caso del continente americano, para ese mismo año 97 339 personas acabaron con su vida, mientras que se estima que 20 veces ese número pudieron haberlo intentado. La tasa promedio en la región es de nueve casos por cada cien mil habitantes (OPS, 2022). En España para 2022 se registraron 4227 casos, un 5,6 % más que el año anterior (INE, 2023), mientras que en América Latina y Portugal, en la mayoría de los casos, los datos no son mejores (véase la Tabla 1).

Tabla 1. Tasa de suicidio en América Latina (2019).

País

Tasa de suicidio1 (2019)

Argentina

8,1

Bolivia

6,8

Brasil

6,4

Chile

8,0

Colombia

3,7

Costa Rica

7,6

Cuba

10,2

Ecuador

7,7

El Salvador

6,1

España

5,3

Guatemala

6,2

Honduras

2,6

México

5,3

Nicaragua

4,7

Panamá

2,9

Paraguay

6,2

Perú

2,7

Portugal

7,2

Uruguay

18,8

Venezuela

2,1

Fuente: Organización Mundial de la Salud (https://www.who.int/data/gho/data/themes/mental-health/suicide-rates).

Trabajos como el de Lépine y Briley (2011) han advertido que los contextos con presencia de trastornos mentales explican el 90 % de los suicidios, por lo que la depresión se consolida como la condición más grave en este tipo de casuísticas. En esta línea, las personas con depresión diagnosticada presentan un riesgo que supera en 20 puntos al del resto.

Partiendo de ello, diversos estudios, como el de EAAD (2022), han enfatizado que la cobertura de los medios de comunicación sobre el suicidio es un factor clave, pues los que se realizan por imitación pueden venir impulsados por noticias o narrativas inapropiadas, lo que se denomina «efecto Werther» (Phillips, 1974), por el que se planteó que el número de inmolaciones en Estados Unidos se incrementaba al mes siguiente de que el New York Times publicara en portada alguna noticia relacionada con estos, sobre todo cuando en la narrativa se exponían detalles sobre el método empleado, se presentaba como un acto de glamour o se narraban elementos personales que inspiraban compasión del lector y mensajes que sugerían que esta era una salida eficaz a los problemas del suicida.

Por el contrario, aquellos relatos que inciden en historias donde una persona busca apoyo y logra superar una tentativa de suicidio generan resultados positivos en las personas que se encuentran en riesgo de acabar con su vida (Till et al., 2018). La conexión entre la cobertura periodística del suicidio y los posibles efectos de estas informaciones en la ciudadanía ha sido investigada en diferentes trabajos que, como los de Sisask y Värnik (2012), Ortiz y Khin Khin (2018) o Niederkrotenthaler et al. (2022), han advertido de la importancia de respetar las directrices y los protocolos establecidos.

Desde 1999, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han mantenido activa la iniciativa mundial para la prevención del suicidio, en la que se enmarca una serie de actividades formativas y documentos-guía para la cobertura periodística de este fenómeno que se van actualizando. En su última versión, la OMS-OPS publicó el documento Prevención del suicidio: un recurso para los profesionales de los medios de comunicación (OPS, 2023), en el que se presentan 14 recomendaciones básicas para la cobertura periodística responsable sobre este tema (Gráfico 1).

Gráfico 1. Recomendaciones de la OMS-OPS para la cobertura periodística del suicidio.

Fuente: OPS (2023, p. 20).

No obstante, el modelo multidisciplinario de prevención que promueve la OMS-OPS ha sido cuestionado en España por autores como Gabilondo (2020), que advierte de numerosas lagunas y destaca la existencia de otras formas de prevención, como los modelos multidisciplinarios que incorporan la acción sobre grupos vulnerables a nivel comunitario y de toda la sociedad.

A pesar de los esfuerzos institucionales, en algunos países de Iberoamérica se han identificado incumplimientos de estas directrices. A partir de un estudio documental de cerca de un centenar de noticias en Colombia sobre suicidio, Palacios-Espinosa, Armando y Martínez (2023) identificaron que el 100 % de las unidades informativas analizadas poseía errores o carencias en la aplicación de las recomendaciones de la OMS-OPS. Concretamente, las piezas periodísticas obviaban la posibilidad de instruir a la ciudadanía, aportar consejos con información de ayuda o utilizar contenidos visuales y audiovisuales de forma adecuada, entre otros aspectos.

Este estudio, que subraya la alta responsabilidad de los medios en la transmisión de noticias sobre el suicidio (tanto para generar un efecto llamada como para fomentar la prevención), conecta con un trabajo previo donde Armstrong et al. (2018) evaluaron la calidad de la información sobre autolisis en los medios de comunicación de la India a partir de los lineamientos de la OMS. Estos autores concluyeron que predominaban coberturas potencialmente perjudiciales en los medios. Entre otros aspectos, más de un tercio de los artículos periodísticos que analizaron explicaban con detalles cómo se habían producido. La información sobre los métodos que aplicaban las víctimas constituía una de las prácticas más desaconsejadas. Además, únicamente un 0,5 % de los artículos presentaba recursos y recomendaciones de ayuda.

Garrido-Fabián et al. (2018), en una investigación longitudinal de las informaciones sobre suicidio publicadas por el diario español ABC en 1995, 2000 y 2005, identificaron que en la cobertura había una tendencia a informar menos sobre los métodos empleados, algo que recomienda la OMS-OPS (Gráfico 1), y aunque concluían que el tratamiento informativo había mejorado, seguían sin aplicarse todas las recomendaciones del organismo internacional. En el mismo sentido, Acosta et al. (2019) evaluaron los cuatro principales medios de comunicación digitales de las islas Canarias (España) y de Victoria (Australia) para examinar la adherencia de las unidades informativas a los criterios de la OMS-OPS. Concluyeron que las notas analizadas mostraron un grado muy bajo de adherencia a las recomendaciones, especialmente sobre aquellas que se pensaba que tenían un efecto protector.

Este conjunto de estudios dibuja un escenario preocupante respecto a la cobertura que los medios de comunicación realizan de los casos. Cheng et al. (2007) investigaron el impacto de las informaciones publicadas por los medios sobre suicidios de celebridades en intentos posteriores (copycats). Su trabajo concluye que la cobertura dilatada en el tiempo, por un lado, y detallada en las piezas, por otro, suele venir acompañada de un incremento de intentos de suicidio. En esta línea, los investigadores inciden en la importancia de informar más moderadamente sobre estos asuntos como una estrategia preventiva.

Posteriormente, Bohanna y Wang (2012), tras una revisión sistemática de la literatura sobre la temática, concluyen que el conocimiento, el uso y la opinión de los periodistas sobre las directrices que se han de seguir son generalmente bajos. Además, en su investigación identifican una serie de enfoques clave para mejorar la cobertura periodística. Su trabajo alude a la consulta, la colaboración, la apropiación de los medios de comunicación y la formación. Dos años después, en esta misma línea, Chandra et al. (2014), en un estudio focalizado en la India, evaluaron 341 piezas sobre suicidio publicadas en 550 periódicos. Su trabajo concluye que la mayoría de coberturas informativas sobre el suicidio en estos medios no cumplía las pautas informativas recomendadas por la OMS-OPS. Entre los resultados, destacan que únicamente un 16 % de los medios informó sobre trastornos mentales relacionados con el suicidio.

En el contexto iberoamericano, destaca el estudio de Rubiano, Quintero y Bonilla (2007) que, en el escenario colombiano, han incidido en la responsabilidad de los medios respecto a la cobertura del suicido, especialmente, entre la población más joven. Una década después, trabajos como el de Gutiérrez-Coba et al. (2017) se focalizaron en analizar la cobertura de la salud mental en la prensa colombiana. De este modo, a partir del estudio de 545 notas periodísticas sobre salud mental publicadas en siete periódicos colombianos, revelaron una falta de conocimiento del tema por parte de los periodistas y enfatizaron la importancia de mejorar la formación de los futuros profesionales del periodismo desde las propias facultades. También en el escenario colombiano, Muñoz y Sánchez (2013), tras una búsqueda de noticias sobre suicidios o intentos de suicidio ocurridos en Colombia publicadas en tres periódicos (dos nacionales y otro local), analizaron el cumplimiento de las recomendaciones de la OMS-OPS. En las 135 noticias analizadas, los autores aseguran que ningún diario cumplió completamente las recomendaciones de este organismo.

Por su parte, Durán-Mañes y Fernández-Beltrán (2020) desarrollaron un estudio sobre la responsabilidad de los medios en la prevención de estos casos. Tras analizar las informaciones sobre suicidio publicadas por los dos diarios generalistas de mayor difusión en España (El País y El Mundo), teniendo en consideración el código ético sobre el Tratamiento del Suicidio en los Medios de Comunicación, impulsado por la Asociación de Periodistas de las Islas Baleares, su trabajo evidenció una práctica mejorable y advirtió errores reiterados en las coberturas.

Olivar-Julián y Segado-Boj (2020), en un estudio sobre la cobertura gráfica e informativa de accidentes y suicidios en la prensa digital española, presentan una visión divergente. Su trabajo, centrado en un análisis de contenido sobre los elementos gráficos (fotografía, vídeo o infografía), subraya el protagonismo informativo de los accidentes de tráfico como única causa de muerte y alertan de la presencia de rasgos sensacionalistas en las piezas periodísticas. Por su parte, Durán-Mañes et al. (2023), en un análisis sobre medios y audiencias en redes sociales ante informaciones sobre suicidio, destacaron que las acciones de compartir, comentar o marcar como favoritos los mensajes vinculados con la prevención definen el tipo de reacción de la audiencia ante los diferentes enfoques de los medios en Twitter sobre el suicido.

Ugarte Iturrizaga y Catalán Matamoros (2024) también señalan que después de la pandemia por COVID-19 los periodistas españoles han mejorado las informaciones sobre salud tras incluir como fuentes a expertos, seguidos de los pacientes y a las instituciones del Estado, mientras que en prepandemia la fuente principal eran las instituciones del Estado. De hecho, en esta investigación advierten que los periodistas de salud manifiestan su crítica y desconfianza hacia las fuentes oficiales.

3. Objetivo y metodología

Esta investigación busca analizar la cobertura del suicidio en los principales medios de comunicación de 20 países de Iberoamérica a partir de un análisis de contenido y de encuadre informativo de diseño cuanti-cualitativo y alcance exploratorio que permitirá, por un lado, identificar las características de las informaciones sobre suicidios en la región, y por el otro, analizar cualitativamente si se están cumpliendo las recomendaciones-directrices del documento Prevención del suicidio: un recurso para los profesionales de los medios de comunicación (OPS, 2023). Para ello, se plantean las siguientes preguntas de investigación (PI):

PI1: ¿Qué explicaciones dan los medios de comunicación sobre las causas de los suicidios?
PI2: ¿Intentan las unidades informativas sobre el suicidio educar al público sobre el mismo y la salud mental?
PI3: ¿Se recurren a fuentes expertas en salud mental y de familiares de las víctimas en las informaciones?
PI4: ¿Proporcionan las notas información para buscar ayuda?
PI5: ¿Se están cumpliendo en los medios analizados las recomendaciones de la OMS-OPS para la cobertura periodística del suicidio?

3.1. Diseño de la investigación

Se realizó un estudio descriptivo transversal de las unidades informativas —principalmente noticias y reportajes— relacionadas con el suicidio emergentes en los principales medios de comunicación de Iberoamérica. Se siguieron los procedimientos estándar para el análisis del contenido de las noticias en los medios de comunicación (Riffe et al., 2019).

En primer lugar, se seleccionaron los medios de comunicación digitales más importantes y con mayor reputación de cada país de Iberoamérica (Tabla 2), según el SCImago Media Rankings2, para el que se han tomado en consideración cuatro indicadores: Authority Score (25 %), Domain Rating (25 %), Citation Flow (25 %) y Trust Flow (25 %), del que se puede obtener una ponderación y generar un ranking. La razón principal para decidir tomar los medios con mayor reputación de cada país es que estos suelen ser los más leídos, e incluso sirven como fuentes para otros medios de comunicación.

Tabla 2. Medios de comunicación que respondieron al cuestionario3.

País

Medio

Dominio

Posición mundial

Ponderación

Argentina

La Nación

https://lanacion.com.ar/

45

76.00

Bolivia

Los Tiempos

https://lostiempos.com/

695

57.25

Brasil

R7

https://r7.com

163

68.25

Chile

La Tercera

https://www.latercera.com/

333

63.50

Colombia

El Tiempo

https://eltiempo.com/

60

74.50

Costa Rica

La Nación

https://nacion.com/

360

62.75

Cuba

Prensa Latina

https://prensa-latina.cu/

857

55.50

Ecuador

El Comercio

https://elcomercio.com/

311

64.00

El Salvador

El Faro

https://elfaro.net/

1157

52.25

España

El País

https://elpais.com/

10

83.75

Guatemala

Prensa Libre

https://prensalibre.com/

325

63.75

Honduras

La Prensa

https://laprensa.hn/

756

56.50

México

El Universal

https://eluniversal.com.mx/

146

69.00

Nicaragua

La Prensa

https://laprensani.com/

654

57.75

Panamá

La Prensa

https://prensa.com/

878

55.25

Paraguay

ABC Color

https://abc.com.py/

615

58.50

Perú

El Comercio

https://elcomercio.pe/

83

72.50

Portugal

Público

https://publico.pt/

261

65.25

Uruguay

El País

https://elpais.com.uy/

334

63.50

Venezuela

El Universal

https://eluniversal.com/

570

59.25

Fuente: elaboración propia a partir de SCImago Media Rankings Q3 2023 Edition.

A continuación, fueron recopiladas sistemáticamente las informaciones publicadas por cada uno de los medios en referencia (Tabla 2) y, posteriormente, se realizó el análisis cuantitativo deductivo, para el que se creó un libro de códigos estandarizado (Tabla 3) adaptado del trabajo previo de otros autores sobre análisis de contenido de historias de salud mental en los medios de comunicación (Carrasco et al., 2023; Whitley y Carmichael, 2022; Whitley y Wang, 2017).

Tabla 3. Libro de códigos.

Información general

País

Nombre del país

Fecha de la unidad informativa

Formato de ocho dígitos (ej. 01012000)

Asuntos clave

¿Qué explicaciones dan los medios de comunicación sobre las causas de los suicidios?

0. No se menciona; 1. Personales; 2. Familiares; 3. Biológicas; 4. Ambientales/del contexto; 5. Multicausal; 6. Sin explicación.

¿Intentan las unidades informativas sobre el suicidio educar al público sobre el mismo y la salud mental?

0. No 1. Sí.

¿Se recurren a fuentes expertas en salud mental en las informaciones?

0. No se citan; 1. Citados positivamente; 2. Citados negativamente; 3. Citados de forma mixta (positiva y negativamente)

¿Son citadas personas relacionadas con las víctimas (familiares o amistades)?

0. No se citan; 1. Citados positivamente; 2. Citados negativamente; 3. Citados de forma mixta (positiva y negativamente)

¿El artículo proporciona información para buscar ayuda?

0. No 1. Sí.

Fuente: elaboración propia.

Paralelamente se desarrolló el análisis cualitativo de las unidades informativas, el cual se basó en la lectura crítica de las informaciones y de su narrativa -textual y gráfica- en función de las recomendaciones-directrices del documento Prevención del suicidio: un recurso para los profesionales de los medios de comunicación (OPS, 2023) (Gráfico 1). Por las propias limitaciones de extensión, se ha realizado una técnica de formulación de casos extremos (ECFs) (Whitehead, 2015), tomándose tres casos de incumplimiento de las directrices y tres de cumplimiento a los fines de ilustrar malas y buenas prácticas de la cobertura analizada.

3.2. Muestra

Para extraer la muestra de cada medio, se accedió de forma individual a cada uno de ellos, extrayendo las unidades informativas emergentes para el período 1 de enero al 31 de diciembre de 2023. Se seleccionaron las noticias que incluían las siguientes palabras clave en el título, subtítulo y/o cuerpo de la publicación: [suicidio / suicídio / salud mental / Saúde mental or trastorno* mental* / perturbação* mental*] (in english: mental health or mental* disorder*).

Una exploración inicial reportó 20 020 resultados emergentes como universo de estudio utilizando las palabras clave, una muestra que resultaría inabarcable de analizar en profundidad. En este sentido, se realizó un muestreo no probabilístico intencional o por juicio, intentando mantener muestras homogéneas. La muestra definitiva de las unidades informativas que emergieron sobre suicidio constó de 1275, que varían entre 60 y 66 por cada uno de los 20 países de la región (Tabla 4).

Tabla 4. Muestra por cada medio seleccionado

País

Medio

Resultados totales 2023

Muestra

Argentina

La Nación

1825

65

Bolivia

Los Tiempos

15

15

Brasil

R7

1433

66

Chile

La Tercera

1527

66

Colombia

El Tiempo

2010

66

Costa Rica

La Nación

766

63

Cuba

Prensa Latina

901

64

Ecuador

El Comercio

1214

65

El Salvador

El Faro

1009

64

España

El País

1527

66

Guatemala

Prensa Libre

467

60

Honduras

La Prensa

650

62

México

El Universal

1471

66

Nicaragua

La Prensa

553

61

Panamá

La Prensa

1010

64

Paraguay

ABC Color

687

63

Perú

El Comercio

791

63

Portugal

Público

1106

65

Uruguay

El País

552

61

Venezuela

El Universal

506

61

TOTAL

20 020

1226

Fuente: elaboración propia.

3.3. Procedimiento

Cuatro codificadores participaron en la selección, recopilación y análisis de la muestra. Como estrategia de muestreo se utilizó la técnica de la semana construida (Krippendorff, 2004; Stempel y Westley, 1984), lo que permite eliminar sesgos mediáticos por algún acontecimiento concreto o contingencia. Se seleccionaron un promedio de 5,25 informaciones mensuales.

Fueron excluidos de la muestra aquellas informaciones que, a pesar de emerger en el buscador con los criterios informados, no guardaran relación temática directa. También se excluyeron los contenidos de opinión (por ejemplo, artículos, cartas al director, editoriales, columnas), así como los artículos sobre temas relacionados con la drogadicción o el alcohol, o las evaluaciones psiquiátricas o psicológicas relacionadas con estos temas, como se ha hecho en investigaciones anteriores (Acosta et al., 2019; Carrasco et al., 2023; Grandón et al., 2022; Whitley y Carmichael, 2022; Whitley y Wang, 2017)

Se decidió excluir los contenidos aportados y artículos de opinión porque no necesariamente reflejan la línea editorial del medio de comunicación, ni son formalmente outputs informativos. Con respecto al abuso de sustancias psicotrópicas y las bebidas alcohólicas, estas informaciones habrían ampliado y difuminado sustancialmente el objetivo del análisis.

Se realizó un estudio piloto de seis muestras de cada medio (120 muestras en total) para confirmar la validez y fiabilidad del instrumento (Tabla 2). Esto condujo a una prueba de fiabilidad entre evaluadores. Para ello se utilizó el coeficiente alfa de Krippendorff. Para las 120 noticias codificadas de forma piloto, se obtuvo un valor medio de 0.780 entre los codificadores, lo que indica un alto nivel de acuerdo.

A cada codificador se le asignaron cinco medios, por lo que debía analizar con el libro de códigos (Tabla 2) un promedio de 305 unidades informativas en total. Las noticias fueron exportadas a PDF y organizadas en una carpeta compartida de Google Drive. Después de realizado este análisis por cada codificador, otro codificador se encargaba de verificar las informaciones con el libro de códigos para confirmar las respuestas. Cuando surgían inconsistencias o diferencias entre la observación inicial y la verificación, un tercer codificador decidía la controversia. Las sesiones de codificación se hicieron en dos períodos: del 1 de enero al 30 de junio de 2023, y del 30 de junio al 31 de diciembre de 2023.

Todos los códigos se registraron en una base de datos Excel creada ad hoc a partir del contenido del libro de códigos, que se exportó posteriormente al software R para facilitar el análisis estadístico y la visualización de resultados. Una vez codificadas todas las unidades informativas, se calcularon las frecuencias y los porcentajes de cada variable, incluidas las comparaciones de variación entre noticias centradas en diferentes aspectos demográficos y diferentes trastornos y se realizaron tanto las tablas de contingencia, como la regresión logística. Para medir la asociación entre dos variables categóricas o índice de asociación, se utilizó la medida de Cramer V.

4. Resultados

4.1. Análisis cuantitativo

Una de las principales recomendaciones de la OPS (2023) (véase el Gráfico 1) es la de no simplificar demasiado las razones del suicidio, ni reducirlas a un solo factor. En este sentido, como muestra el Gráfico 2, la mayoría de las informaciones analizadas (casi 50 %) cumplieron el lineamiento, pues explicaron que las razones son multicausales. Usualmente se solían presentar causas del contexto, de aspectos personales y familiares, así como razones biológicas, como enfermedades, trastornos o condiciones. En segundo lugar, con casi 18 % de las unidades informativas, se señalaba como razón del suicidio aspectos del contexto o ambientales (relaciones, pobreza, causas económicas, entre otras).

Gráfico 2. Causas sobre el suicidio en las informaciones analizadas.

Fuente: elaboración propia.

En línea también con las recomendaciones de la OPS (2023), más del 80 % de las informaciones examinadas presentaban contenido educativo y sensibilizador sobre el suicidio, sobre todo en lo relativo a la prevención. En esta línea, es importante destacar que los coders interpretaron esta respuesta dicotómica (sí/no) en función de la presencia o ausencia de las siguientes variables, en línea con lo establecido por la OPS (2023, p. 16): la información no profundiza en mitos sobre el suicidio, se presentan datos reales u oficiales sobre el suicidio, se informa sobre la manera de prevenir el suicidio, incorpora el mensaje de que las personas con ideas suicidas deben buscar ayuda —indicando cómo o dónde buscarla—, se alienta a la comunidad a ayudar a los demás y, por último, las informaciones cuentan con asesoramiento experto (aunque este punto se analizará en mayor profundidad en el Gráfico 4). Sin embargo, al contrario de los lineamientos de la OPS (op. cit.) las informaciones analizadas no presentan información exacta sobre dónde y cómo buscar ayuda en casos de pensamientos suicidas (Gráfico 3).

Gráfico 3. Contenido educativo y sensibilizador sobre el suicidio (izquierda) e informaciones que dan indicaciones para buscar ayuda (derecha).

Fuente: elaboración propia.

Gráfico 4. Informaciones que citan expertos y/o familiares o amistades de la víctima y el tono de la representación.

Fuente: elaboración propia.

Sobre las fuentes de las informaciones analizadas, en general la mayoría coloca citas mixtas tanto de expertos como familiares y amistades de la víctima. Sin embargo, se puede ver que, cuando se cita a expertos de forma negativa, es más probable que también se cite a los familiares/amistades de forma negativa (este es el recuadro que tiene más conteo de esa sección en el mapa de calor). Asimismo, en las notas que citan a la familia de forma negativa no suelen citar a los expertos (Gráfico 4).

4.2. Análisis cualitativo

Fueron seleccionadas tres unidades informativas que, por su contenido, pueden llegar a estigmatizar el entorno de la persona que se suicida y, por el contrario, tres informaciones que se rigen por las recomendaciones de la guía Prevención del suicidio: un recurso para profesionales de los medios de comunicación, de la OMS-OPS (2023). En este sentido, el análisis cualitativo opera sobre la metodología de casos extremos (Whitehead, 2015). Se trata de un análisis de carácter exploratorio-explicativo para ilustrar el cumplimiento de las directrices referenciadas ut supra.

4.2.1. Encuadres negativos

Una de las recomendaciones más centrales que realiza la OMS-OPS (2023) es no publicar el contenido relacionado con un suicidio como tema principal, evitar simplificar demasiado la razón del suicidio o reducirla a un solo factor y obviar detalles de las notas de suicidio, sobre todo debido a las acusadas sensibilidades en algunas culturas y al efecto «imitación» que puede conllevar un episodio de suicidio. Sin embargo, el reportaje El suicidio de una profesora por la presión de los padres de sus alumnos que destapó una crisis educativa en Corea del Sur —replicado por el diario El Comercio (Perú), el 5 de septiembre del 2023, proveniente de BBC News Mundo— contraviene estas tres recomendaciones centrales.

Figura 1. «El suicidio de una profesora por la presión de los padres» (El Comercio, Perú).

Fuente: https://elcomercio.pe/mundo/asia/corea-del-sur-el-suicidio-de-una-profesora-de-primaria-por-la-presion-de-los-padres-de-sus-alumnos-que-destapo-una-crisis-educativa-en-el-pais-narracion-historias-ec-noticia/

De este caso extremo se extrae el siguiente contenido (negritas nuestras):

El 5 de junio, Lee Min-so (nombre cambiado) describió en su diario el miedo que se apoderó de su cuerpo al entrar en su aula para dar clase: “Siento una presión muy fuerte en el pecho. Me ahogo. Siento que me voy a caer. Ni siquiera sé dónde estoy. El 3 de julio, la maestra de primaria escribió que se había sentido tan abrumada por la locura de su trabajo que “quería dejarse ir”. Dos semanas después, sus compañeros la encontraron muerta en el armario de su clase. Se había quitado la vida (…) Park Du-yong, primo de Min-so, se esfuerza por no llorar mientras arregla el pequeño y vacío apartamento de ella, donde ahora sólo vive su pez dorado. Su cama está deshecha y, junto a ella, hay un montón de dibujos de sus alumnos de primer curso diciéndole lo mucho que la querían. Debajo hay una pila de libros de la biblioteca sobre cómo afrontar la depresión (…) Así que en los días posteriores a la muerte de su prima, que la policía no tardó en atribuir a una reciente ruptura amorosa, Park asumió el papel de detective. Desenterró cientos de anotaciones en su diario, registros de trabajo y mensajes de texto.

Figura 2. «Cómo frenar el suicidio en Guatemala» (Prensa Libre, Guatemala).

Fuente: https://www.prensalibre.com/guatemala/comunitario/video-como-frenar-el-suicidio-en-guatemala-5-preguntas-y-respuestas-para-hablar-de-salud-mental/

De este caso extremo se extrae lo siguiente (negritas nuestras):

Carmen es una joven que en más de 20 ocasiones ha intentado lanzarse del puente El Incienso (…). El Ministerio de Salud, precario para atender dolencias físicas, está incapacitado para cuidar la salud mental de la ciudadanía. Por ejemplo, en todo el país solo dispone de 40 psiquiatras que pueden recibir a personas con pensamientos suicidas, depresión o bipolaridad.

Por su parte, la nota Cómo frenar el suicidio en Guatemala publicada en Prensa Libre (Guatemala), el 23 de octubre del 2023, además de proporcionar datos sobre el lugar en el que se suicidó una persona y del método empleado, se redacta con una narrativa sensacionalista. Al contrario de presentarse información sobre dónde y cómo buscar ayuda y educar al público sobre la realidad del suicidio, la información básicamente deja en claro que en el país centroamericano no hay suficientes profesionales para atender a personas con trastornos mentales y pensamientos suicidas.

La información, además, presenta un enlace a un reportaje sobre los distintos intentos de suicidio que ha tenido Carmen, en la que se la ve sentada en una acera justamente en el puente en el que ha intentado suicidarse. Aunque todo esto contraría las directrices de la guía de la OMS-OPS, pudiera existir un debate ético sobre cómo enfocar estas informaciones, pues se suscita el dilema ¿cómo decirle a la audiencia sobre dónde buscar ayuda si no la hay? ¿Cómo llamar la atención de las autoridades sin insistir en la fuerza de las imágenes y la narrativa sobre la vida de una persona con trastornos mentales no tratados? Sin duda, este caso puede ilustrar el cuestionamiento que autores como Gabilondo (2020) advierten sobre las lagunas y la simplificación que puede tener la guía de la OMS-OPS (2023).

Otro ejemplo de una cobertura que pudiera considerarse sensacionalista y que contraviene las indicaciones de la OMS-OPS(2023) es la noticia publicada en La Nación (Argentina), el 29 de noviembre del 2023 por su titular No quiero vivir más, que sin duda busca llamar la atención del lector de una forma fácil. Aunque la pieza evita aludir a perfiles reales, utiliza distintos perfiles con nombres ficticios que hacen supuestas declaraciones con poca información contrastada. La utilización de expresiones como «tsunami» y «culpa, dolor y duelo», en lugar de datos concretos, denotan ese planteamiento más emotivo que informativo de la pieza.

Figura 3. «No quiero vivir más» (La Nación, Argentina).

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/comunidad/no-quiero-vivir-mas-piden-mas-personal-para-atender-problemas-de-salud-mental-de-los-alumnos-de-las-nid28112023/

De este otro caso extremo se extrae (negritas nuestras):

A la chica la vamos a llamar Delfina, alumna de primer año de una secundaria pública porteña. Para todos, era la típica adolescente “chispita”, siempre entre las más más sociables y alegres del curso. Con las materias, andaba bien. Hace unos meses, la mamá de Delfi llegó destrozada a la escuela. Quería avisar que su hija se había suicidado. Unos días antes, ella misma la había encontrado sin vida al volver de trabajar (…) Si detecto alguna situación en un alumno y lo derivo al EOE de mi distrito, nadie me garantiza que el abordaje sea el adecuado porque los profesionales están desbordados. En los equipos, hay un profesional por cada 900 chicos. Entonces, lo más probable, es que la intervención sea más bien superficial. Las áreas de salud mental de los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CESAC) y los hospitales también están desbordados, así que tampoco podemos articular por ahí (…) Hace un año, ante el caso de un alumno de 1° año del Lengüitas que había aparecido con un disparo en la cabeza en los bosques de Palermo y sobre el que sea había especulado con un intento de suicidio (…) “No estamos para atender urgencias”, es la frase que suelen repetir, casi como un mantra, en el único equipo que tiene a su cargo la asistencia psicopedagógica de todas las escuelas secundarias de gestión pública de tres distritos escolares. Faisca cuenta que los cuadros de autolesiones y de ideaciones suicidas se dan con un nivel de frecuencia alarmante. “Los chicos te dicen que no quieren vivir más o que no le encuentran sentido a la vida”.

Esta información es especialmente alarmante, pero también cae en el debate de la anterior. ¿Cómo abordar la incapacidad de ciertos países iberoamericanos de atender la epidemia de salud mental sin caer en mensajes catastrofistas? ¿Cómo sensibilizar sobre la dura realidad del suicidio en edad escolar cuando los propios centros carecen de capacidad para atender los problemas? Sin embargo, vale la pena apuntar que, si bien la nota es bastante alarmante, al final de la misma la periodista incluye enlaces sobre a dónde recurrir en busca de ayuda y cómo acompañar a personas en crisis.

4.2.2. Encuadres positivos

También resulta importante señalar aquellas informaciones que cumplen en gran medida con las recomendaciones de la OMS-OPS (2023), como guía de buenas prácticas para la cobertura de temas de salud mental, y más específicamente sobre el suicidio. Tal es el caso de la nota «Día de la salud mental: ¿Existe un estigma para consultar con profesionales en Paraguay?» (ABC Color, 10 de octubre del 2023), en el que el medio paraguayo señala los llamados «signos de alarma», de manera de que los lectores puedan hacerse un autoreconocimiento o verificar si alguien de su entorno podría estar padeciendo alguna condición mental:

Como unos signos o síntomas de “alarma” que podrían ser considerados en una persona que podría requerir ayuda por parte de un profesional de la salud mental, el licenciado Richard Salerno detalla que “no poder dormir” es algo que debería llamar la atención, como también otro aspecto a ser considerado es que la persona se encuentre intranquila constantemente o ya no siente satisfacción en actividades que anteriormente le generaban esta sensación.

Figura 4. «Día de la salud mental: ¿Existe un estigma para consultar con profesionales en Paraguay?» (ABC Color, Paraguay).

Fuente: https://www.abc.com.py/nacionales/2023/10/10/dia-de-la-salud-mental-existe-un-estigma-para-consultar-con-profesionales-en-paraguay/

La nota, que además de estar ilustrada con imágenes neutras y positivas, así como con narrativa transmedia que combina audio, vídeo, un directorio sobre instituciones de salud mental en Paraguay y enlaces a otras informaciones de interés, cumple con todos los elementos recomendados por la guía de referencia, presenta la información sobre el tema de manera neutral, fundamentada en declaraciones de expertos e informes, pretende educar sobre la realidad del suicidio e indica dónde y cómo buscar ayuda de manera clara y precisa.

Otro caso interesante de cobertura positiva es la publicada el 10 de noviembre del 2023 en La Nación (Argentina), en la cual destaca una vocación educativa, así como el tono positivo en el que se aborda un problema de salud pública asociado, en parte, a las redes sociales y, en particular, a TikTok. Asimismo, la noticia (véase la Figura 5) usa como fuente un estudio realizado por Amnistía Internacional llevado a cabo por especialistas de distintos ámbitos y que dan a la noticia un claro enfoque riguroso desde un punto de vista informativo. A pesar de que el contenido de esta pieza informativa es delicado, pues se trata de un informe que identifica contenidos potencialmente dañinos en vídeos publicados en la red social que romantizan, normalizan o animan al suicidio, la información es contrastada con especialistas del tema. Sin embargo, no es una nota que se complemente con información sobre cómo y dónde buscar ayuda en caso de pensamientos suicidas o presentar alguno de los síntomas de ansiedad, depresión o estrés.

Figura 5. «Expertos alertan por los contenidos sobre salud mental que TikTok ofrece a los chicos» (La Nación, Argentina).

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/tecnologia/expertos-alertan-por-los-contenidos-sobre-salud-mental-que-tiktok-le-ofrece-a-los-chicos-nid10112023/

Por último, en el artículo publicado en La Tercera (Chile), el 15 de septiembre del 2023, se abordan distintos problemas de salud mental y, en particular, las ideas suicidas de los jóvenes chilenos (Figura 6). Como en artículo anterior, la información proporcionada se basa en testimonios de profesionales y publicaciones de carácter científico —la revista chilena Andes Pediátrica— que aportan datos concretos y, de forma implícita, herramientas sobre «cómo afrontar los factores estresantes de la vida», según las recomendaciones publicadas en «Prevención del suicidio: un recurso para profesionales de los medios de comunicación», publicado por la OMS.

Figura 6. «Cómo explica la ciencia la crisis de la salud mental que afecta a los adolescentes chilenos» (La Tercera, Chile).

Fuente: https://www.latercera.com/la-tercera-sabado/noticia/como-explica-la-ciencia-la-crisis-de-la-salud-mental-que-afecta-a-los-adolescentes-chilenos/MZZADSGAWZGABCUNNJOKZ4FU74/

5. Discusión y conclusiones

En el marco de una sociedad marcada por el crecimiento de la infoxicación y el ruido digital, este estudio enfatiza la importancia de potenciar abordajes periodísticos que se apoyen en coberturas contextualizadas y, por ende, dirigidas a informar y formar sobre los sucesos noticiosos con una mayor profundidad. En el caso de las informaciones sobre el suicidio, esta investigación ha identificado que las explicaciones que los medios y los periodistas ofrecen sobre este fenómeno responden mayoritariamente a aspectos multicausales o, en segundo lugar, a componentes ambientales o contextuales. En cierto modo, se observa una mejoría respecto a las conclusiones que Muñoz y Sánchez (2013) presentaron en su trabajo, focalizado en noticias sobre suicidios o intentos de suicidio ocurridos en Colombia, donde indicaban que el cumplimiento de las recomendaciones de la OMS era prácticamente inexistente.

En la misma línea, este trabajo identificaría una mejoría respecto a los resultados hallados por Chandra et al. (2014), aunque en su caso se focalizaron en contextos socioculturales muy dispares. Por tanto, la investigación abre esa línea de estudio relativa al análisis centrado en escenarios afines y, al mismo tiempo, invita a potenciar el desarrollo de trabajos comparativos que serían de gran valor para monitorear tendencias y desigualdades a nivel global.

Por otro lado, el estudio concluye que las piezas periodísticas se apoyan, predominantemente, en las opiniones de expertos, así como en familiares. Esta conjunción entre voces que responden a un criterio de autoridad, por un lado, y declaraciones que contribuyen a humanizar las coberturas constituyen una amalgama de enfoques de gran interés y valor. No obstante, el estudio invita a concluir que esta conjunción de declaraciones —tanto de cariz técnico como humano— demanda de un criterio periodístico sensible a este tipo de coberturas y sus necesidades, ya que la inclusión de voces expertas desde enfoques negativos suele acompañarse de testimonios negativos alrededor del núcleo familiar. Este aspecto respalda las reflexiones de Gutiérrez-Coba et al. (2017), que advirtieron del riesgo derivado, en este tipo de caso, de una falta de conocimiento del tema por parte de los periodistas.

El rol formativo conecta con la evidencia de que la mayoría de artículos intenta educar al público sobre el suicidio, con lo que se refuerzan los planteamientos de Rubiano et al. (2007) respecto a la importante responsabilidad de los medios respecto a la cobertura del suicido. El estudio detecta que la mayoría de notas no ofrece contenidos que contribuyan a ayudar a la ciudadanía o las personas en situaciones de riesgo afrontar los peligros de los trastornos mentales. Además, en un contexto marcado por el rol protagónico de lo visual y lo audiovisual, la investigación respalda trabajos como los de Olivar-Julián y Segado-Boj (2020) e incide en la necesidad de conferir un tratamiento especial a los componentes gráficos de estas informaciones.

Por otra parte, resulta insoslayable, a partir de trabajos como el presente, potenciar el monitoreo de las informaciones —periodísticas y ciudadanas— que se producen en las redes sociales sobre estos temas, tal y como señalan Durán-Mañes, Paniagua-Rojano y Fernández-Beltrán (2023). La presente investigación contribuye también al debate ético sobre cómo contar a la audiencia dónde buscar ayuda si no la hay, cómo llamar la atención de las autoridades sin insistir en la fuerza de las imágenes y en la narrativa sobre la vida de una persona con trastornos mentales no tratados. Es decir, se constata que hay países en los que la crisis sanitaria dificulta en gran medida el cumplimiento de las directrices de la OMS-OPS, por lo que se ilustra el cuestionamiento que autores como Gabilondo (2020) advierten sobre las lagunas y la simplificación que puede tener la guía de referencia, sobre todo en entornos complejos.

Finalmente, tal y como apuntan en su trabajo Gutiérrez-Coba et al. (2017), el estudio revela la importancia de mejorar la formación de los graduados de periodismo que abordarán este tipo de coberturas informativas. Este aspecto interpela a la academia en una doble dimensión y refuerza los lineamientos derivados de trabajos como los de Sisask y Värnik (2012), Ortiz y Khin Khin (2018) o Niederkrotenthaler et al. (2022), entre otros. Por un lado, se plantea la importancia de potenciar la investigación sobre este tipo de coberturas, especialmente en un escenario marcado por las redes sociales y la celeridad del envío de mensajes entre la ciudadanía (viralización) y, por otro, por la pertinencia de revisar, mejorar y rediseñar la oferta curricular de los grados vinculados con el Periodismo y la Comunicación para conferir a los futuros profesionales competencias y habilidades adaptadas a este tipo de necesidades.

Como futura línea de investigación se recomienda hacer exámenes sobre el cumplimiento de las recomendaciones de la OMS-OPS en mayor profundidad, con una muestra nacional más amplia y centrada solo en un país o una región, con la finalidad de poder hacer un marco de recomendaciones más precisa que sirva como auditoría de los medios nacionales.

6. Contribución de autores

Conceptualización

Ideas; formulación o evolución de los objetivos y metas generales de la investigación.

Autores 1 y 2

Curación de datos

Actividades de gestión para anotar (producir metadatos), depurar datos y mantener los datos de la investigación (incluido el código de software, cuando sea necesario para interpretar los propios datos) para su uso inicial y su posterior reutilización.

Autores 1,2,3 y 4

Análisis formal

Aplicación de técnicas estadísticas, matemáticas, computacionales u otras técnicas formales para analizar o sintetizar datos de estudio.

Autores 1, 2, 3 y 4

Adquisición de fondos

Adquisición del apoyo financiero para el proyecto que conduce a esta publicación.

Autores 1, 2, 3 y 4

Investigación

Realización de una investigación y proceso de investigación, realizando específicamente los experimentos, o la recolección de datos/evidencia.

Autores 3 y 4

Metodología

Desarrollo o diseño de la metodología; creación de modelos.

Autores 1 y 2

Administración del proyecto

Responsabilidad de gestión y coordinación de la planificación y ejecución de la actividad de investigación.

Autores 1 y 2

Recursos

Suministro de materiales de estudio, reactivos, materiales, pacientes, muestras de laboratorio, animales, instrumentación, recursos informáticos u otras herramientas de análisis.

Autores 1, 2, 3 y 4

Software

Programación, desarrollo de software; diseño de programas informáticos; implementación del código informático y de los algoritmos de apoyo; prueba de los componentes de código existentes.

Autores 1, 2, 3 y 4

Supervisión

Responsabilidad de supervisión y liderazgo en la planificación y ejecución de actividades de investigación, incluyendo la tutoría externa al equipo central.

Autores 1 y 2

Validación

Verificación, ya sea como parte de la actividad o por separado, de la replicabilidad/reproducción general de los resultados/experimentos y otros productos de la investigación.

Autores 1, 2, 3 y 4

Visualización

Preparación, creación y/o presentación del trabajo publicado, específicamente la visualización/presentación de datos.

Autor 2

Redacción / Borrador original

Preparación, creación y/o presentación del trabajo publicado, específicamente la redacción del borrador inicial (incluyendo la traducción sustantiva).

Autores 1, 2, 3 y 4

Redacción / Revisión y edición

Preparación, creación y/o presentación del trabajo publicado por los miembros del grupo de investigación original, específicamente revisión crítica, comentario o revisión, incluidas las etapas previas o posteriores a la publicación.

Autores 1, 2, 3 y 4

7. Referencias bibliográficas

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Santiago Tejedor. Catedrático de Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Ha sido Director del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación durante seis años y dirige el Gabinete de Comunicación y Educación de la UAB, grupo de investigación reconocido y consolidado por AGAUR. Doctor en Periodismo y Ciencias de la Comunicación por la UAB con una investigación sobre la enseñanza del ciberperiodismo en las universidades españolas (con una calificación de Sobresaliente Cum Laude y Premio extraordinario de Doctorado UAB) y doctor en Ingeniería de Proyectos por la Universidad Politécnica de Cataluña. Es codirector del Máster de Comunicación y Educación (UAB) y director del Máster en Periodismo de viajes (UAB). ORCID: https://orcid.org/0000-0002-5539-9800

Luis M. Romero Rodríguez. Profesor Titular en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid), acreditado al Cuerpo de Catedráticos de Universidad (ANECA, España) desde 2022, y profesor invitado/colaborador en varios programas de postgrado y doctorado de España y América Latina. Ad-Honorem Visiting Scholar en el ESAI Business School, Universidad Espíritu Santo (Guayaquil, Ecuador). Ganador del Napolitan Victory Awards 2021 (The Washington Academy) y del Roblón al Investigador Emergente de la Comunicación 2020. Doctor en Comunicación, con premio extraordinario de Doctorado. Máster en Comunicación Social. Especialista Universitario en Derecho y Políticas Internacionales y en Docencia Universitaria. Licenciado en Comunicación Social, mención Comunicación Corporativa y Licenciado en Derecho. ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3924-1517

Jesús Martínez. Reportero freelance y doctor en Periodismo por la Universitat Ramon Llull (URL). Licenciado en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Formado en las revistas locales La Marina dels barris de Zona Franca, L’Informatiu de Sants, Hostafrancs i La Bordeta y La veu del carrer, ha colaborado en las ediciones dominicales de El Periódico de Catalunya y La Vanguardia. Entre otros, ha ganado el Premio Montserrat Roig de periodismo social, del Ayuntamiento de Barcelona; el Premio Internacional de Periodismo Manuel Alcántara, que otorga Diario Sur, y el Premio Internacional Rey de España de Periodismo en la categoría de cooperación internacional y acción humanitaria, organizado por la agencia EFE. Máster en reporterismo por la URL. Imparte clases de grado y posgrado en la UAB. Autor de una treintena de libros, reportaje y crónica. ORCID: https://orcid.org/0000-0003-4935-9228

David Rull Ribó. Profesor de Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Profesor del Máster en Periodismo de Viajes y el Máster en Comunicación del Medioambiente de la UAB. Profesor del Máster del Mediterráneo Antiguo de la Universitat Oberta de Catalunya. Doctor en Estudios Orientales—Egiptología por la UAB. Máster en Estudios Orientales por la UAB. Especialista en divulgación cultural y de viajes. Colaborador habitual de Historia National Geographic, Viajes National Geographic. Conferenciante de Caixaforum. ORCID: https://orcid.org/0009-0001-9956-2497

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1 La tasa de suicidio es calculada por la OMS-OPS por cada 100 000 habitantes.

2 SCImago Media Rankings Q3 2023 Edition. Disponible en: https://www.scimagomedia.com/

3 El primer medio resultante de Brasil, O Globo, tenía muro de pago y no pudo analizarse, por lo que se optó por la segunda posición. En Chile, el primer medio resultante, El Mercurio, también tenía muro de pago, por lo que igualmente se optó por la segunda posición.