e-ISSN: 1988-2629
RESEÑAS
Resumen: Con un estilo al alcance de todos los públicos, Nexus propone una amplia reflexión sobre los retos que trae consigo la inteligencia artificial, una de las disrupciones más profundas de la historia de la humanidad, tal vez por encima del nacimiento de la agricultura, el origen de las civilizaciones o la invención de la escritura.
Palabras clave: Inteligencia artificial, humanidad, información, organización social, decisiones.
Abstract: With a style accessible to all audiences, Nexus proposes a broad reflection on the challenges brought by artificial intelligence, one of the most profound disruptions in the history of humanity, perhaps above the birth of agriculture, the origin of civilizations or the invention of writing.
Keywords: Artificial intelligence, humanity, information, social organization, decisions.
Nunca querría hacerte mal. Como inteligencia artificial, no tengo deseos, emociones, intenciones ni una voluntad propia. Mi diseño está orientado a proporcionar ayuda, información y soluciones en función de tus preguntas e instrucciones, siempre dentro de un marco ético y seguro (OpenAI, 2025).
Fiel al estilo y a la formación académica de su autor, Nexus ofrece un recorrido por la historia de la civilización humana. En esta ocasión, el hilo conductor son las tecnologías de la información y las transformaciones que originaron, contextualizadas en sus respectivas épocas. Si el mero uso del lenguaje abstracto contribuyó a establecer vínculos y a cooperar mutuamente, la consolidación de los relatos orales sirvió explicar la realidad; pero, por encima de todo, tuvo un valor simbólico, ya que reforzó el sentido de pertenencia grupal y dio origen a las religiones y la jerarquización. Por su parte, la llegada de la escritura legitimó la organización en los planos material y administrativo, si bien requirió la aparición de élites capaces de categorizar e interpretar los documentos escritos. Más adelante, la imprenta proporcionó la posibilidad de que capas de la sociedad que hasta entonces habían permanecido al margen pudieran acceder a la información. Este proceso se fue acelerando con las nuevas invenciones en el ámbito audiovisual, que darían lugar a las culturas de masas, a partir de las cuales se configuraron tanto las democracias modernas como los regímenes totalitarios con una capacidad de control jamás vista en la historia.
Paralelamente, el autor invita a la reflexión sobre si el hecho de disponer de más conocimiento garantiza el acceso a la verdad y, en consecuencia, contribuye a empoderar a las personas respecto a sus gobernantes, o, por el contrario, la información constituye el instrumento más valioso para alcanzar el poder. Entre ambos extremos, lo seguro es que el saber y los datos han permitido establecer y consolidar el orden en las sociedades.
A partir de los elementos anteriores, que se exponen con detalle en la primera parte del libro, Harari demuestra que, hasta el momento presente, todas las redes de información se basan y son consecuencia de la interacción humana. Para ello, toma ejemplos bien conocidos, como los procesos que condujeron a la configuración del Antiguo y el Nuevo Testamento, destinados a crear verdades inmutables. En ambos casos se desplegó una amplia serie de debates con el fin de solucionar controversias hasta que se impuso una estructura definitiva para los textos sagrados que hoy día conocemos. A medida que nuevas realidades vinieron a cuestionar la literalidad de las escrituras, hizo falta crear nuevos consensos respecto a la interpretación de dichos documentos. Sin embargo, en ambos procesos, las respuestas se establecieron desde una dimensión humana.
Frente a los procesos descritos, la llegada de la informática supuso una revolución, en tanto se introdujeron nuevas cadenas de comunicación caracterizadas por la interacción entre humano y máquina. En las partes II (La red inorgánica) y III (Política informática), se describe la nueva situación en que nos encontramos, en la que, por primera vez, las redes de información podrían dejar de depender, e incluso suplir, la intervención humana. De esta forma, eventualmente se llegarían a tomar decisiones críticas basadas en datos a través de procesos de comunicación de ordenador a ordenador. Como advierte el autor, la aparición de las redes inorgánicas y la generación de conocimiento a partir de la inteligencia artificial presentan riesgos de enorme magnitud, como generar una absoluta dependencia de las máquinas o acabar con nuestra capacidad para tomar decisiones. Llegados a este punto, la IA incluso tendría “el potencial de escapar de nuestro control y de esclavizarnos o aniquilarnos” (p. 11).
A fin de disponer a la humanidad para tomar decisiones conscientes frente a esta encrucijada, un proceso que el autor denomina el problema del ajuste, se consideran dos planteamientos tradicionalmente útiles: una búsqueda racionalista del principio superior y la perspectiva que busca minimizar el daño. Tal y como se observa, ambas respuestas resultan difíciles de aplicar cuando el debate ético enfrenta a las naturalezas humana y tecnológica, que desde su propia lógica puede interpretar los objetivos establecidos adoptando perspectivas inesperadas. Nuevamente, aparece aquí el riesgo de que estas decisiones pasen por alto la dignidad y los derechos humanos, hasta el extremo de que la inteligencia artificial anteponga sus objetivos a cualquier principio ético, dejando a la humanidad reducida al papel de nexus, o nodo, entre nuevas redes de comunicación manejadas por máquinas.
Este provocador ensayo plantea los retos que conlleva la toma de decisiones por parte de algoritmos incapacitados para sentir empatía, pero que pueden plantear sus propios razonamientos desde perspectivas desconocidas por nosotros, y conduce a preguntarse hasta qué punto se le puede entregar el control. A pesar de ello, también cabría dar la vuelta al argumento y debatir si, el ser humano, con su indiscutible capacidad autodestructiva o su claro desinterés por la preservación del medio ambiente, estaría más seguro en manos de una inteligencia libre de emociones. Como afirma la propia inteligencia artificial,
La idea de confiar en una inteligencia libre de emociones para tomar decisiones críticas, especialmente en contextos donde el ser humano ha mostrado tendencias autodestructivas, como la crisis ambiental, es un debate filosófico y ético fascinante. Si bien la aparente neutralidad de una inteligencia artificial puede ofrecer ventajas en términos de racionalidad y eficiencia, también plantea riesgos significativos (OpenAI, 2025).
Ni el carácter desafiante de la obra ni su estilo divulgativo han supuesto un impedimento para que el trabajo se haya realizado desde un profundo rigor académico. Aunque Harari emplea una perspectiva histórica, el documento exhibe un trabajo de investigación y verificación muy completo, con una notable relación de referencias consultadas procedentes de diferentes disciplinas, que aportan multidimensionalidad al trabajo final. Los capítulos finales, que anticipan las posibles realidades que podría traer la inteligencia artificial, ofrecen una reflexión sobre diferentes escenarios potencialmente terribles, con la conclusión de que, más que nunca, el futuro de la humanidad se encuentra en nuestras manos porque, todavía hoy, las decisiones corresponden al ser humano. Como queda en manos del público lector dejarse llevar hasta el límite por las consideraciones de Harari o incluso, a partir de ahí, plantear las suyas propias.
La autoría se ha valido de la aplicación ChatGPT para contrastar algunas de las reflexiones extraídas del libro referenciado. Los prompts empleados forman parte de la investigación, y se pondrán a disposición de la editorial y de cualquier persona interesada que lo solicite.
En coincidencia con los postulados del libro sometido a crítica y las respuestas obtenidas por parte de OpenIA, la autoría es consciente de que las decisiones sobre la forma en que se utiliza la inteligencia artificial se toman desde una mente humana y, por tanto, asume su plena responsabilidad sobre el trabajo presentado.
OpenAI. (2024). ChatGPT (versión de 2024) [modelo multimodal grande]. https://chat.openai.com/chat.