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<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.3 20210610//EN" "http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.3/JATS-journalpublishing1-3.dtd">
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      <journal-id journal-id-type="publisher-id">CLAC</journal-id>
      <journal-title-group>
        <journal-title specific-use="original" xml:lang="es">Círculo de Lingüística Aplicada a la Comunicación</journal-title>
      </journal-title-group>
      <issn publication-format="electronic">1576-4737</issn>
      <issn-l>1576-4737</issn-l>
      <publisher>
        <publisher-name>Ediciones Complutense</publisher-name>
        <publisher-loc>España</publisher-loc>
      </publisher>
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      <article-id pub-id-type="doi">10.5209/clac.100068</article-id>
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        <subj-group subj-group-type="heading">
          <subject>Monográfico</subject>
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      <title-group>
        <article-title>Estrategias argumentativas en aprendientes de ELE con diferentes lenguas
          maternas</article-title>
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          <trans-title>Argumentative strategies in Spanish language learners with different mother
            tongues</trans-title>
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        <contrib contrib-type="author" corresp="yes">
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            <surname>Fuentes Rodríguez</surname>
            <given-names>Catalina</given-names>
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        <aff id="aff-a"><institution content-type="original">Universidad de Sevilla
            (España)</institution></aff>
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          <contrib-id contrib-id-type="orcid">https://orcid.org/0000-0001-7966-2354</contrib-id>
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            <surname>Vande Casteele</surname>
            <given-names>An</given-names>
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            Brussel</institution></aff>
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          <contrib-id contrib-id-type="orcid">https://orcid.org/0000-0002-3930-5210</contrib-id>
          <name>
            <surname>Pihler Ciglič</surname>
            <given-names>Barbara</given-names>
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            (Slovenia)</institution></aff>
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      <author-notes>
        <corresp id="cor1">Catalina Fuentes Rodríguez<email>cfuentes@us.es</email></corresp>
        <corresp id="cor2">An Vande Casteele<email>An.Vande.Casteele@vub.be</email></corresp>
        <corresp id="cor3">Barbara Pihler
          Ciglič<email>barbara.pihlerciglic@ff.uni-lj.si</email></corresp>
      </author-notes>
      <pub-date pub-type="epub" publication-format="electronic" iso-8601-date="2025-01-17">
        <day>14</day>
        <month>02</month>
        <year>2025</year>
      </pub-date>
      <volume>101</volume>
      <issue>1</issue>
      <fpage>17</fpage>
      <lpage>31</lpage>
      <page-range>17-31</page-range>
      <permissions>
        <copyright-statement>Copyright © 2025, Universidad Complutense de
          Madrid</copyright-statement>
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          <license-p>Esta obra está bajo una licencia <ext-link ext-link-type="uri"
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              4.0 International</ext-link></license-p>
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      <abstract>
        <p>La enseñanza de los aspectos procedimentales de una segunda lengua requiere una comprensión profunda del comportamiento de los aprendientes y de los recursos lingüísticos que emplean en diferentes niveles de competencia. Las variaciones en el significado procedimental entre lenguas añaden una capa adicional de complejidad al proceso de aprendizaje, destacando los desafíos que afrontan los estudiantes al manejar las operaciones inferenciales. Para abordar esta cuestión, hemos utilizado el corpus de español como lengua extranjera (ELE) hablado, PRACOMUL, que se basa en conversaciones reales de hablantes de diversas nacionalidades y lenguas maternas. A partir de esta base de datos, hemos analizado el empleo de diferentes conectores y operadores argumentativos, apoyándonos en los principios de la lingüística pragmática de Fuentes Rodríguez (2017 [2000]) y la teoría de la argumentación en la lengua de Anscombre y Ducrot (1983). </p>
      </abstract>
      <trans-abstract xml:lang="en">
        <p>Learning the procedural aspects in a second language requires a deep understanding of learners’ behavior and of the linguistic resources they use at different levels of proficiency. Differences in procedural meaning between languages add a layer of complexity to learning, highlighting the challenges learners face in handling inferential operations. To address this issue, we have turned to the corpus of spoken Spanish as a foreign language (ELE), PRACOMUL, which is based on real conversations of speakers of various nationalities and mother tongues. In this database we have analyzed the use of different connectors and argumentative operators. To do so, we followed the principles of pragmatic linguistics of Fuentes Rodríguez (2017[2000]) and the theory of argumentation by Anscombre and Ducrot (1983).</p>
      </trans-abstract>
      <kwd-group>
        <kwd>Argumentación</kwd>
        <kwd>discurso oral</kwd>
        <kwd>conectores y operadores</kwd>
        <kwd>ELE</kwd>
      </kwd-group>
      <kwd-group xml:lang="en">
        <kwd>Argumentation</kwd>
        <kwd>Oral Discourse</kwd>
        <kwd>Connectors and Operators</kwd>
        <kwd>Spanish as L2</kwd>
      </kwd-group>
    </article-meta>
  </front>
<body>

<sec id="introducción">
  <title>1. Introducción</title>
  <p>Para poder enseñar los elementos procedimentales de una segunda lengua, nos hace falta conocer
        qué ocurre realmente en una conversación, cómo se comportan los aprendientes y cuáles son
        las formas que usan en los diferentes niveles. Además, el hecho de que ciertos elementos
        presenten un significado procedimental distinto en diferentes lenguas no pocas veces
        complica el aprendizaje de una lengua extranjera. Resulta claro que manejar bien las
        operaciones inferenciales no es siempre fácil a la hora de interpretar enunciados y menos
        aún para los aprendientes.</p>
  <p>En el presente estudio analizamos el empleo de los elementos procedimentales en las
        intervenciones de los aprendientes de ELE. Para ello contamos con un corpus de español como
        lengua extranjera (ELE), PRACOMUL, elaborado a partir de conversaciones reales en las que
        participan los hablantes de ELE de diferentes nacionalidades. Este corpus se creó dentro del
        marco del proyecto interuniversitario “PRACOMUL: Pragmatic Competence from a Multilingual
        Perspective”, cuyo objetivo ha sido, primero, indagar en la competencia pragmática que se
        reparte entre la discursiva, la funcional y la organizativa según el <italic>MCER</italic>
        (2002), y, segundo, analizar las tácticas y estrategias pragmáticas concretas (tal y como se
        definen en el <italic>PCIC</italic> 2006) que emplean los hablantes de ELE para mantener una
        conversación y lograr sus objetivos comunicativos. Con tal objetivo se creó una plataforma
        interactiva e innovadora que posibilita a los estudiantes de ELE adquirir y desarrollar sus
        competencias pragmáticas mientras conversan (a distancia) con sus compañeros de otras
        universidades europeas, creando así un corpus de ELE hablado al mismo tiempo. En la creación
        del corpus también participan los hablantes nativos que sirven como grupo de control en los
        análisis.</p>
  <p>La interactividad de la plataforma PRACOMUL comienza con el registro de participantes y la
        asignación automática de interlocutores (estudiantes de ELE de otras universidades), junto
        con directrices relacionadas con el tema que se va a tratar (p. ej. el impacto de la
        pandemia, las nuevas tecnologías, la diversidad cultural, la crisis climática etc.) y la
        duración esperada de la conversación (de entre diez y quince minutos). Para reforzar la
        motivación y la autorreflexión de los participantes se les pide también que autoevalúen su
        nivel de lengua con ayuda del esquema de los descriptores del <italic>MCER</italic>. Después
        de establecer el contacto con otro compañero, los participantes realizan y graban los
        intercambios de forma independiente, generando, así, un corpus que permite analizar la
        interacción de los estudiantes de ELE en un contexto conversacional real y observar hasta
        qué punto conversan de manera natural y adecuada (Cestero Mancera, 2016: 21).</p>
  <p>El corpus de ELE hablado PRACOMUL aún está en proceso de creación. Hasta la fecha cuenta con
        más de 150 000 palabras. La parte del corpus que se ha analizado en el presente estudio
        consiste en los primeros 65 diálogos (aprox. 100 000 palabras) en los que participaron 130
        hablantes, entre ellos 17 hablantes nativos (de España, México, Perú, Chile y Nicaragua) y
        113 aprendientes de ELE de diferentes lenguas maternas (44 % de los casos de esloveno, 23 %
        de italiano, 13 % de español 11 % de neerlandés y 5 % de francés). En cuanto al nivel de
        español, la mayoría eligió el nivel B2 (el 45 %) y el C1 (21 %).</p>
  <p>Como modelo metodológico adoptamos lo establecido en la Lingüística pragmática (Fuentes
        Rodríguez 2017[2000]). En concreto, en este trabajo nos preguntamos cómo expresan los
        aprendientes la relación argumentativa en toda su extensión. Queremos comprobar cuál es el
        grado de dominio que tienen los aprendientes y cómo manejan los conectores y los operadores
        argumentativos. Para ello partiremos de los presupuestos básicos de la teoría de la
        argumentación en la lengua (Anscombre-Ducrot 1983), que exponemos a continuación.</p>
</sec>
<sec id="la-expresión-de-la-relación-argumentativa">
  <title>2. La expresión de la relación argumentativa</title>
  <p>La argumentación es común a todo individuo y subyace a muchas relaciones interactivas. No se
        limita a los discursos formales, sino que está presente en toda interacción (Fuentes
        Rodríguez-Alcaide Lara 2002). Asimismo, la argumentación constituye una dimensión
        fundamental en los textos (Adam 1990, Roulet 1991, Fuentes Rodríguez 2017) y atraviesa todo
        tipo de secuencias. Podría definirse como la expresión de la persuasión que realiza el
        hablante sobre el oyente por medios lingüísticos, cómo el hablante lo lleva a conclusiones
        por medio de la exposición de argumentos o razones bien fundadas. Para ello, debe sostenerse
        sobre una serie de fundamentos o ideas compartidas por la comunidad en la que se mueve y que
        sirven para justificar esa relación argumento-conclusión. Son las garantías (Toulmin 1958) o
        topoi (Anscombre-Ducrot 1983). Van Eemeren (2018: 3), por su parte, define la argumentación
        desde la dialéctica, como un complejo de acciones comunicativas e interactivas encaminadas a
        resolver un problema:</p>
  <disp-quote>
    <p>Argumentation is a communicative and interactional act complex
    aimed at resolving a difference of opinion with the addressee by
    putting forward a constellation of propositions for which the arguer
    can be held accountable in order to make the standpoint at issue
    acceptable to a rational judge who judges reasonably.</p>
  </disp-quote>
  <p>Los elementos básicos de la relación argumentativa son tres: argumentos (razones para hacer
        llegar al oyente a una conclusión), conclusión o tesis que se defiende, y regla de paso o
        topos que facilita esa conexión y subyace en la mente de la comunidad lingüística en la que
        se produce la comunicación. Argumento y conclusión pueden ser matizados por calificadores
        (Lo Cascio 1998), que muestran su orientación y fuerza (Ducrot 1983). A ellos pueden
        añadirse otros elementos opcionales, como el marco argumentativo en el que se produce la
        argumentación o la reserva, situación en la que no opera esa conexión argumentativa.</p>
  <p>Para encadenar argumento y conclusión se utilizan relacionantes, que pueden ser conjunciones
        (causales y consecutivas) o conectores discursivos de diverso tipo. Entre estos encontramos
        los que señalan una prueba o justificación (<italic>de hecho</italic>), conclusión
          (<italic>en suma, en conclusión, por lo tanto</italic>), argumentos antiorientados
          (<italic>en cambio, sin embargo, ahora bien</italic>), o conclusiones antiorientadas a la
        conclusión (<italic>en cualquier caso, de otra manera…</italic>). También los que nos sirven
        para unir argumentos coorientados, ya sean las conjunciones copulativas como
          <italic>y</italic>, o los conectores, <italic>además, incluso, aparte,
        asimismo</italic>.</p>
  <p>En el presente estudio utilizamos el término <italic>conector</italic> para aquel elemento que
        relaciona dos enunciados u oraciones y <italic>operador</italic> para el que orienta
        argumentativamente la interpretación en el interior de un enunciado (cfr. Fuentes Rodríguez
        2003). Ambos se incluyen dentro de la etiqueta ‘marcador discursivo’ generalmente; sin
        embargo, preferimos diferenciarlos ya que constituyen dos tipos de unidades con función,
        distribución y contenido diferentes.</p>
  <p>La relación argumentativa no se limita a unir los argumentos, sino que también es necesario
        establecer su orientación y, sobre todo, su grado de fuerza argumentativa. Para esto existe
        el paradigma de <italic>operadores argumentativos</italic>, elementos que funcionan dentro
        del enunciado y que jerarquizan la fuerza con la que el argumento lleva a la conclusión.
        Ramírez (2008: 91) señala, por ejemplo, que:</p>
  <disp-quote>
    <p>La argumentación implica jugar con el lenguaje de tal manera que afirmaciones, negaciones,
          concesiones, resarcimientos y refutaciones pueden configurar un mismo tejido textual que
          apuntalan un propósito o intención común. Es un juego de proposiciones obtenido por el
          empleo de conectores u organizadores discursivos que obedecen a intenciones,
          interlocutores y contextos.</p>
  </disp-quote>
  <p>Este proceso resulta particularmente difícil para los aprendientes. De Chiaro (2020: 272)
        apunta al respecto: “argumentar para aprender, aprender a argumentar y aprender a enseñar a
        argumentar no son dimensiones independientes, sino complementarias”. Es decir, se requiere
        una actitud crítica y reflexiva, bien regulada por los usuarios. Padilla Sabaté (2020: 7)
        subraya la necesidad de estudios que unan la vertiente teórica con la vertiente
        didáctica:</p>
  <disp-quote>
    <p>Desde hace varias décadas, diferentes campos disciplinares abordan el estudio de la
          argumentación, desde diversos enfoques, los cuales —más allá de sus divergencias—,
          contribuyen a configurar un mapa de los complejos aspectos implicados en esta temática,
          que exige un tratamiento interdisciplinario. El mayor problema radica en la escasa
          relación entre estos estudios teóricos y el ámbito educativo, o más bien en la
          “aplicación” de algunos enfoques (retóricos y/o lógicos), en detrimento de otros
          (dialógicos y dialécticos), que habilitan el planteamiento de su dimensión epistémica y
          colaborativa. Tanto estos enfoques, como otros que enfatizan la relevancia de las
          dimensiones actitudinal, emocional, ética y situada, son indispensables para entender la
          complejidad de la argumentación y de su posible enseñanza y aprendizaje.</p>
  </disp-quote>
  <p>De manera más general, para Anscombre y Ducrot (1976: 14-15) la
  argumentación constituye un rasgo esencial de los enunciados y
  consiste en llevar al interlocutor a conclusiones: “C’est, pour nous,
  un trait constitutif de nombreux énoncés, qu’on ne puisse pas les
  employer sans prétendre orienter l’interlocuteur vers un certain type
  de conclusion”.</p>
  <p>Dado que las estrategias argumentativas constituyen una relación
  esencial en cualquier comunicación y en cualquier lengua, queremos ver
  cuándo (en qué fase de aprendizaje) los aprendientes de ELE disponen
  de herramientas para ello, si las han adquirido y con qué grado de
  competencia.</p>
  <sec id="mecanismos-de-cohesión-argumentativa">
    <title>2.1. Mecanismos de cohesión argumentativa</title>
    <p>Empezamos el análisis de las conversaciones del corpus PRACOMUL
    con la conexión, que se expresa por medio de conjunciones y
    conectores. Estos unen argumentos o argumento y conclusión
    estableciendo una relación de coorientación o antiorientación. Las
    posibilidades serían:</p>
    <list list-type="simple">
      <list-item>
        <label>a)</label>
        <p>introducir un argumento que justifica la conclusión
        (realizado por conjunciones causales y conectores
        justificativos);</p>
      </list-item>
      <list-item>
        <label>b)</label>
        <p>introducir un argumento que va contra ella o dos argumentos
        antiorientados (conjunciones adversativas y concesivas y
        conectores contraargumentativos);</p>
      </list-item>
      <list-item>
        <label>c)</label>
        <p>unir dos argumentos coorientados o antiorientados
        (conjunciones copulativas y conectores de adición) y d)
        introducir la conclusión (conjunciones consecutivas e ilativas y
        conectores conclusivos y consecutivos).</p>
      </list-item>
    </list>
    <p>Organizados por relación argumentativa, encontramos en el corpus PRACOMUL las siguientes
          conjunciones y conectores que comentamos según el inventario de tácticas y estrategias
          pragmáticas (PCIC):</p>
    <table-wrap id="tabla1">
      <caption>
        <p>Tabla 1. El número de las conjunciones y conectores según la relación argumentativa en
              las 65 conversaciones analizadas</p>
      </caption>
      <table>
        <colgroup>
          <col width="18%" />
          <col width="17%" />
          <col width="29%" />
          <col width="18%" />
          <col width="19%" />
        </colgroup>
        <thead>
          <tr>
            <th></th>
            <th colspan="4"><bold>Relación argumentativa</bold></th>
          </tr>
        </thead>
        <tbody>
          <tr>
            <td></td>
            <td><bold>A causa</bold></td>
            <td><bold>B contra-argumentación</bold></td>
            <td><bold>C adición</bold></td>
            <td><bold>D consecuencia</bold></td>
          </tr>
          <tr>
            <td>Conjunciones N=10 401</td>
            <td>porque (1246) ya que (14)</td>
            <td>pero (1349)</td>
            <td>y (7551)</td>
            <td>así que (241)</td>
          </tr>
          <tr>
            <td>Conectores N=1 900</td>
            <td>es que (216) de hecho (22)</td>
            <td>sin embargo (6)</td>
            <td>también (1143) además (33) encima (4) incluso (1)</td>
            <td>entonces (310) por eso (75) pues (61) por lo tanto (24)
            por ello (5)</td>
          </tr>
        </tbody>
      </table>
    </table-wrap>
    <p>Como se desprende de la <xref ref-type="table" rid="tabla1">tabla 1</xref>, el número de las
          conjunciones tomadas en cuenta (10 401) supera considerablemente al de los conectores (1
          900), lo que era de esperar, ya que las conjunciones, elementos ya gramaticalizados, se
          adquieren más temprano en el proceso de aprendizaje que los conectores argumentativos.
          Asimismo, resulta más rápida la adquisición y el uso activo de las conjunciones básicas
          como <italic>y, pero</italic> (niveles A1-A2, según el PCIC) o <italic>así que</italic>
          (nivel B1, según el PCIC), mientras que para el empleo activo de las más avanzadas, como
          p. ej. <italic>ya que</italic>, que se adquieren a partir del nivel B2 (PCIC), se necesita
          más tiempo para empezar a emplearlo activamente. Sin embargo, sí se esperaba la frecuencia
          más alta de estructuras características de los niveles B1-B2 (según el nivel de los
          hablantes), pero, como se desprende de la tabla, en el corpus predominan las estructuras
          características de los niveles básicos (A1-A2). Se nota gran abundancia de formas para la
          causalidad (<italic>porque</italic> con 1 246 ocurrencias) y un empleo menos frecuente de
          las concesivas, que parecen ser más difíciles de adquirir que las adversativas. Esto
          explica también el hecho de que <italic>pero</italic> tenga 1 349 ocurrencias y
            <italic>aunque</italic> solo 46. Los aprendientes frecuentemente emplean
            <italic>pero</italic> con el valor concesivo. Se ha de destacar, además, que la
          conjunción copulativa <italic>y</italic>, con 7 551 ocurrencias, en gran medida sirve como
          muletilla, para rellenar pausas.</p>
    <p>Centrándose solo en los conectores, la distribución es la
    siguiente:</p>
    <table-wrap id="tabla2">
      <caption>
        <p>Tabla 2. Distribución de los conectores en las 65 conversaciones analizadas</p>
      </caption>
      <table>
        <colgroup>
          <col width="44%" />
          <col width="23%" />
          <col width="22%" />
          <col width="11%" />
        </colgroup>
        <thead>
          <tr>
            <th><bold>Relación argumentativa</bold></th>
            <th><bold>Conectores</bold></th>
            <th><bold>Total=1900</bold></th>
            <th><bold>%</bold></th>
          </tr>
        </thead>
        <tbody>
          <tr>
            <td rowspan="2">A</td>
            <td>es que</td>
            <td>216</td>
            <td><italic>11,3</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td>de hecho</td>
            <td>22</td>
            <td><italic>1,1</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td>B</td>
            <td>sin embargo</td>
            <td>6</td>
            <td><italic>0,3</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td rowspan="4">C</td>
            <td>también</td>
            <td>1143</td>
            <td><italic>60,1</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td>además</td>
            <td>33</td>
            <td><italic>1,7</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td>encima</td>
            <td>4</td>
            <td><italic>0,2</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td>incluso</td>
            <td>1</td>
            <td><italic>0,05</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td rowspan="5">D</td>
            <td>entonces</td>
            <td>310</td>
            <td><italic>16,3</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td>por eso</td>
            <td>75</td>
            <td><italic>3,9</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td>pues</td>
            <td>61</td>
            <td><italic>3,2</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td>por lo tanto</td>
            <td>24</td>
            <td><italic>1,2</italic></td>
          </tr>
          <tr>
            <td>por ello</td>
            <td>5</td>
            <td><italic>0,2</italic></td>
          </tr>
        </tbody>
      </table>
    </table-wrap>
    <p>Como se desprende de la <xref ref-type="table" rid="tabla2">Tabla 2</xref>, el conector más
          frecuente corresponde a la relación argumentativa de adición, <italic>también</italic>
          (60,1 %); le siguen el consecutivo <italic>entonces</italic> (16,3 %) y el
          causal-explicativo <italic>es que</italic> (11,3 %). El resto de los conectores tiene un
          número bastante bajo (menos de 5 %). Queríamos comprobar qué hablantes y en qué
          circunstancias emplean los conectores que presentan menor frecuencia de uso, <italic>de
            hecho</italic>, <italic>sin embargo</italic>, <italic>además</italic> y <italic>por lo
            tanto </italic><xref ref-type="table" rid="tabla3">Tabla 3</xref>:</p>
    <table-wrap id="tabla3">
      <caption>
        <p>Tabla 3. El número de los conectores argumentativos menos usados en la muestra</p>
      </caption>
      <table>
        <colgroup>
          <col width="9%" />
          <col width="18%" />
          <col width="39%" />
          <col width="20%" />
          <col width="13%" />
        </colgroup>
        <thead>
          <tr>
            <th><bold>RArg</bold></th>
            <th><bold>Operador</bold></th>
            <th><bold>Número total de ocurrencias</bold></th>
            <th><bold>Aprendientes</bold></th>
            <th><bold>Nativos</bold></th>
          </tr>
        </thead>
        <tbody>
          <tr>
            <td>A</td>
            <td>De hecho</td>
            <td>22</td>
            <td>17</td>
            <td>5</td>
          </tr>
          <tr>
            <td>B</td>
            <td>Sin embargo</td>
            <td>6</td>
            <td>5</td>
            <td>1</td>
          </tr>
          <tr>
            <td>C</td>
            <td>Además</td>
            <td>33</td>
            <td>22</td>
            <td>11</td>
          </tr>
          <tr>
            <td>D</td>
            <td>Por lo tanto</td>
            <td>24</td>
            <td>22</td>
            <td>2</td>
          </tr>
        </tbody>
      </table>
    </table-wrap>
    <p>Para analizar y comparar los usos, presentamos a continuación el análisis de diferentes
          ejemplos del corpus PRACOMUL. Citamos los ejemplos según la lengua materna del hablante
          (ESL = esloveno, ESP = español, ITA = italiano, FR = francés, NEERL = neerlandés), el
          número consecutivo del diálogo (y/o el número consecutivo del hablante), aparte del nivel
          de español en caso de los estudiantes de ELE. Las transcripciones las reproducimos tal
          como fueron elaboradas por los mismos estudiantes.</p>
    <p>Para ilustrar el principal contraste de uso entre los nativos y
    los aprendientes a la hora de encadenar los argumentos, sirva el
    ejemplo (1) en que conversan un hablante nativo (de España) y un
    aprendiente de ELE esloveno que se autodesignó con nivel C1.</p>
    <disp-quote>
      <p>(1)</p>
      <p>[ESP_225]: Sí… Problemas con el trastorno obsesivo compulsivo y problemas de atención
            quieres decir, ¿no? TDHA.</p>
      <p>[ESL/C1_225]: Sí. Con eso las mujeres normalmente, en mi experiencia en la sociedad aquí,
            es más difícil obtener una diagnosis. Los hombres tienen una ventaja cuando se va de
            eso. <italic>Y también</italic> un problema que yo veo, <italic>en realidad</italic> las
            mujeres en el mundo forman <italic>casi</italic> dos tercios de las personas analfabetas
            si vemos la educación de nuevo. Hay que ser más conscientes desde la infancia para
            denunciar cualquier situación que implique desigualdad de género. <italic>Para
              que</italic> se reduzcan los comportamientos sexistas tanto en la infancia como en la
            educación de los adultos y en los medios de comunicación, <italic>porque</italic> ahora
            todas redes sociales, pueden tener un efecto muy positivo, <italic>pero también</italic>
            un efecto muy negativo, <italic>que</italic> deberíamos de ser más conscientes de
              eso<italic>, ¿no?</italic></p>
      <p>[ESP_225]: Claro, sí. <italic>Además</italic>, yo creo que el principal problema es la
            ignorancia, <italic>por eso</italic>, creo que hemos relacionado bastante el tema con la
              educación<italic>, porque</italic> creo que muchas veces no se denuncian casos en los
            que no hay igualdad de género <italic>simplemente</italic> por el hecho del
            desconocimiento, <italic>por ejemplo</italic>, con el estigma de que las mujeres son más
            exageradas, o que no se las toma en serio, creo que eso también ha generado muchos
            problemas. […]</p>
    </disp-quote>
    <p>Ante todo, podemos apuntar que la sintaxis del participante
    nativo es más compleja y esto se refleja también en el empleo de
    diversos elementos pragmáticos. Destaca el uso de elementos como
    <italic>o sea, claro, no solo … sino, yo creo</italic>, etc. En el
    usuario esloveno, por otra parte, predominan elementos de los
    niveles más básicos según el PCIC como <italic>porque, si, para que,
    cuando</italic> y <italic>que</italic>.</p>
    
    <sec id="Encadenamientos-argumentativos-en-los-aprendientes-de-ELE">
      <title>2.2. Encadenamientos argumentativos en los aprendientes de
        ELE</title>
    <p>Como se ha destacado, la distribución de conectores frente a
    conjunciones en la muestra analizada es de 16 % frente a 84 %. Entre
    los conectores detectados vuelven a predominar los de niveles
    básicos según el PCIC: en la adición (grupo C) llama la atención el
    uso de <italic>también</italic> (nivel A1), en el grupo D
    <italic>entonces</italic> (nivel A2), y en el grupo A <italic>es
    que</italic> (nivel B1), en el que cabe destacar su función
    focalizadora. En el cuarto lugar se encuentra el ligado a
    construcción causal <italic>por eso</italic> (A2). <italic>Por lo
    tanto</italic> (B1) ya es menos frecuente, y <italic>por
    ello</italic> aún menos, aunque la proporción es 4 ocurrencias en
    los aprendientes y una sola vez en el nativo. Asimismo, se observa
    poco uso activo de <italic>sin embargo</italic> (nivel B1) frente a
    <italic>pero</italic> (nivel A1) y no se registra ningún conector
    concesivo puro.</p>
    <p><italic>Incluso</italic> aparece en 17 casos en el corpus, pero
    en 16 casos funciona como operador y solo en uno como conector. Es
    el siguiente:</p>
    <disp-quote>
      <p>(2)</p>
      <p>[ESL_81_B2]: Sí, sí. E <italic>incluso</italic> he leído que, em, hay una diferencia si, si
              tú escuchas a un, em, a una historia, em, grabada o si, por ejemplo, tu madre te, te
              la llee. Es, em, es diferente y es muy, em, es muy bueno para los niños que sus
              parisus padres leles leen. […]</p>
    </disp-quote>
    <p>La diferencia radica en que el operador afecta a un segmento del enunciado, y no conecta dos
            enunciados como aquí, en que aparece con conjunción y esto facilita su función.</p>
    <p>Entre los del grupo A, queremos destacar el uso del operador <italic>de hecho</italic> (con
            23 ocurrencias) que introduce una justificación y se adquiere en un nivel C1 según el
            PCIC. Entre los aprendientes lo emplean mayoritariamente los hablantes italianos,
            probablemente por la relación morfo-semántica con <italic>infatti</italic> (Fernández
            Loya 2004). Lo ilustramos con:</p>
    <disp-quote>
      <p>(3)</p>
      <p>[ITA/C1_103]: <italic>De hecho</italic>, yo creo que la
      experiencia es eso, o sea, irse. No tanto estudiar, bueno estudiar
      es también, sí, pero, o sea, vivir en otro país, conocer la
      cultura, el la lengua.</p>
      <p>(4)</p>
      <p>[ITA/C1_115]: (…) Y después ehm digamos, que cada vez que… que hablaba decía: ‘ah, bueno,
              esto no es así, esto es así.’. <italic>De hecho</italic>, cuando empecé laaa facultad
              todas las estructuras queeee me… me daban, se conformaban y no a lo que yo… yo conocía
              porque muchas cosas, yo lo… la he aprendido… las he aprendido, digamos, como la… la
              aprende un nativo, o sea, como yo hablo el italiano, de esta forma.</p>
    </disp-quote>
    <p>En el grupo D, en el que aparecen los consecutivos y conclusivos,
    el menos frecuente resulta ser <italic>por ello</italic>, lo que no
    es de extrañar, ya que suele sustituirse en el español actual con
    <italic>por eso</italic>. Los aprendientes lo emplean en 2 casos,
    como el siguiente, cuando el hablante con francés como lengua
    materna emplea tanto <italic>por ello</italic> como <italic>así
    que</italic>:</p>
    <disp-quote>
      <p>(5)</p>
      <p>[ESP_213]: El trabajo de tu padre, por ejemplo, y de familia
      tuya.</p>
      <p>[FR/B1_213]: El trabajo de mi padre, euhm mi padre trabajaba,
      antes del coronavirus, trabajaba de casa, actualmente, sí, ya de
      casa. Y <italic>por ello</italic> no ha cambiado mucho con la
      pandemia. Pero mi madre es una profesora, <italic>así
      que</italic>, y no sé mucho con la informática. <italic>Así
      que</italic> estaba muy difícil para ella de tener clases en
      línea.</p>
    </disp-quote>
    <p>La relación consecutiva (grupo D) se precisa más frecuentemente con
            <italic>entonces</italic>, menos con <italic>por lo tanto</italic>. Cabe destacar varios
            casos de <italic>entonces</italic> empleados por los neerlandófonos, donde parece
            interferir el significado procedimental de la partícula neerlandesa
            <italic>dus</italic>:</p>
    <disp-quote>
      <p>(6)</p>
      <p>[ESL/C1_101]: En apartamiento o en casa o algo?</p>
      <p>[NEERL/B2_101]: Sí el primer confimiento no estaba sola porque
      euh nadie aquí en Bélgica pude a trabajar
      <italic>entonces</italic> había mis padres y mi hermana en casa
      <italic>entonces</italic> no estaba sola pero el segundo
      confinamiento sí estaba sola. ¿Y tú?</p>
    </disp-quote>
    <p>Otro recurso del grupo D que se emplea a menudo en la muestra analizada es
              <italic>pues</italic>. Cabe apuntar, sin embargo, que de las 702 ocurrencias, solo en
            61 casos se emplea <italic>pues</italic> como conector consecutivo: 52 veces por
            aprendientes y 9 por nativos. Sirva de ilustración el caso siguiente:</p>
    <disp-quote>
      <p>(7)</p>
      <p>[ESL/C1_39]: Hemos esperado dos años para salir de esta
      situación y bueno, sigue empeorando… <italic>Pues</italic> uno
      pierde la esperanza ¿no? y también sube mucho la depresión de los
      jóvenes…</p>
    </disp-quote>
    <p>Se observan varios casos en que <italic>pues</italic> aparece unido a otros conectores, como
              <italic>entonces</italic> o a la conjunción <italic>y</italic>. Lo ejemplifica este
            fragmento correspondiente a un hablante esloveno:</p>
    <disp-quote>
      <p>(8)</p>
      <p>[ESL/C1_66]: <italic>Pues</italic> nosotros fuimos, por
      ejemplo, yo estuve saliendo todo el tiempo al parque, pero no
      para, no como para juntarnos, pero yo sola, por ejemplo con mi
      madre, mi hermana, con mi familia, con los que estuve todo el
      tiempo por ejemplo juntos, por que tuvimos mu, no quisimos yo y
      mis amigos, no quisimos juntarnos para no, no sacar, cómo decir,
      el virus, para noo, para no contagiarnos, <italic>así que
      pues</italic> no nos vimos mucho, solo usamos el Face Time y la
      tecnología para vernos</p>
    </disp-quote>
    <p>En cuanto al conector <italic>por tanto</italic> no lo registramos en el corpus, pero sí
            encontramos <italic>por lo tanto</italic> 24 veces, en dos de ellas empleado por
            hablantes nativos, y todos los demás son usos de los aprendientes. Otra vez resultan más
            frecuentes en los aprendientes italianos, pero ponemos de ejemplo la intervención del
            hablante esloveno, ya que resulta interesante también por la abundancia del conector
              <italic>por ejemplo</italic>:</p>
    <disp-quote>
      <p>(9)</p>
      <p>[ESL/C1_66]: (…) <italic>Pues yo también, por</italic> ejemplo, y toda la populación como
              he hablado con otros, tuvimos ese mismo miedo que nosotros, vamos a tener el Covid
              pero no vamos a tener los síntomas y vamos a contagiar los mayores (…). <italic>Por
                ejemplo</italic>, como, no sé, tuvimos la sensación de que nosotros vamos a ser
              culpables, <italic>por ejemplo</italic>, por la muerte de los abuelos, de los tíos, de
              los, pues, de los mayores a los que queremos, <italic>por lo tanto</italic>, no,
                <italic>por ejemplo</italic>, no, no visitamos los abuelos y otros familiares. Y
                <italic>pues</italic> también, como sé que muchas, muchas, como me has preguntado,
              sé que muchos, muchos jóvenes tuvo problemas con el bienestar mental. <italic>Por
                ejemplo</italic>, durante pandemía por estar cerrado en casa, sólo con las
              computadoras <italic>y también</italic>, <italic>por ejemplo</italic>, a mí me dolió
              muchas veces la cabeza por estar tanto tiempo viendo a la pantalla de ordenador.</p>
    </disp-quote>
    <p><italic>Por ejemplo</italic> (nivel A1) aparece en la muestra en 404 ocasiones. En la mayoría
            de ellas los hablantes establecen su argumentación centrándose en casos
            particulares.</p>
    <p>Para la expresión de la relación de oposición, localizamos pocos
    casos de <italic>sin embargo</italic> (B1). Notamos una clara
    preferencia por <italic>pero</italic>, la conjunción del nivel
    A.</p>
    <p>En la expresión de la relación causal, observamos que <italic>es
    que</italic> introduce un argumento focalizado a veces y otras solo
    focaliza, como lo ilustra el siguiente ejemplo:</p>
    <disp-quote>
      <p>(10)</p>
      <p>[FR/B2_101]: De verdad no pensé que estaba treinta y nueve que parece veinticinco o algo
              así [ESL/C1_101]: ¡algo así! sí sí vale gracias (RISAS) tengo las fotos así o algo
              eeeem sí es que estoy haciendo máster a con un retraso</p>
    </disp-quote>
    <p><italic>Es que</italic> introduce el argumento justificativo de
    por qué parece más joven de lo que es.</p>
    </sec>
  </sec>
</sec>
<sec id="calificación-de-argumentos-y-conclusiones-en-aprendientes-de-ele">
  <title>3. Calificación de argumentos y conclusiones en aprendientes de ELE</title>
  <p>Pasamos ahora a los operadores, que se definen como elementos encargados de lo que podría
        considerarse la calificación de argumentos y conclusión (Lo Cascio 1998, Fuentes Rodríguez
        2003, 2009, 2020). Marcan la fuerza argumentativa (Anscombre-Ducrot 1983), es decir,
        establecen la posición que ocupan en la escala o indican la suficiencia argumentativa,
        matizando toda la información. Nos ha interesado comprobar qué grado de dominio tienen los
        aprendientes de ELE sobre esta relación, qué contenidos suelen marcar y qué relaciones
        expresan.</p>
  <p>Partimos del uso de ocho operadores básicos, que hemos considerado
  para el análisis: <italic>solo</italic>, <italic>un poco</italic>,
  <italic>sobre todo</italic>, <italic>bastante</italic>,
  <italic>demasiado</italic>, <italic>incluso</italic>,
  <italic>simplemente</italic>, <italic>al meno</italic>s. Las
  instrucciones de estos operadores argumentativos (Fuentes Rodríguez
  2018[2009]) son:</p>
  <list list-type="simple">
    <list-item>
      <p><italic>– Un poco</italic> se emplea en posición baja, pero en dirección ascendente,
            suficiente y con valor atenuativo.</p>
    </list-item>
    <list-item>
      <p><italic>– Bastante</italic> y <italic>demasiado</italic> son intensificadores.
              <italic>Bastante</italic> tiene un uso en posición elevada, pero con el valor de
            suficiente, y otro como intensificador semejante a <italic>mucho</italic>.</p>
    </list-item>
    <list-item>
      <p><italic>– Demasiado</italic> se sitúa más arriba en la escala y añade el valor de exceso.
            Lo caracterizado con <italic>demasiado</italic> supera lo considerado aceptable.</p>
    </list-item>
    <list-item>
      <p><italic>– Solo</italic> y <italic>al menos</italic> se sitúan en posición baja de la
            escala, pero dentro del concepto de suficiencia. <italic>Solo</italic> indica
            insuficiencia del argumento para justificar la conclusión. La dirección es descendente
            en la escala. <italic>Al menos</italic>, por el contrario, indica dirección ascendente.
            Señala un elemento bajo, pero suficiente, y hace inferir que podría ocurrir otros
            superiores.</p>
    </list-item>
    <list-item>
      <p><italic>– Incluso</italic> es un elemento escalar, de adición, añade un elemento
            coorientado a otros ya existentes, y se presenta como no esperado este nuevo
            elemento.</p>
    </list-item>
    <list-item>
      <p><italic>– Sobre todo</italic> se utiliza para indicar preferencia o relevancia de este
            elemento, escalarmente más alto.</p>
    </list-item>
    <list-item>
      <p><italic>– Simplemente,</italic> por su parte, señala un argumento situado en posición
            escalar baja y le añade una valoración de insuficiencia o escasez. Cuando acompaña a un
            elemento que pueda suponer un esfuerzo, minimiza ese esfuerzo. Si va con una opinión,
            atenúa esa opinión. Como efecto, focaliza.</p>
    </list-item>
  </list>
  <p>Todos estos operadores aparecen de manera frecuente en la conversación en español, ya que
        permiten graduar y modular la fuerza de los argumentos y su relevancia. Sin embargo, el
        nivel de empleo por parte de los aprendientes no es el mismo, ya que depende de varios
        factores. Queríamos comprobar si resultan tan imprescindibles en el habla de los
        aprendientes y con qué valores son usados. Entre ellos consideramos atenuativos (<italic>un
          poco</italic>), intensificadores (<italic>demasiado, bastante</italic>), elementos de
        inclusión escalar (<italic>incluso</italic>), de suficiencia argumentativa
          (<italic>solo</italic> y <italic>al menos</italic>), de preferencia o de posición baja en
        la escala y minusvaloración (<italic>simplemente</italic>). Nos permiten observar un amplio
        abanico de relaciones en la manera de matizar la argumentación y resultar más eficientes
        comunicativamente. Su uso, además, nos hace concluir la omnipresencia de la argumentación,
        una dimensión necesaria en toda comunicación (Fuentes Rodríguez 2022).</p>
  <p>En el rastreo de la muestra analizada se han conseguido los
  siguientes resultados:</p>
  <table-wrap id="tabla4">
    <caption>
      <p>Tabla 4. Distribución de los operadores argumentativos en las 65 conversaciones
            analizadas</p>
    </caption>
    <table>
      <colgroup>
        <col width="38%" />
        <col width="43%" />
        <col width="19%" />
      </colgroup>
      <thead>
        <tr>
          <th><bold>Operador argumentativo</bold></th>
          <th><bold>Número total de ocurrencias</bold></th>
          <th><bold>Porcentaje</bold></th>
        </tr>
      </thead>
      <tbody>
        <tr>
          <td>solo</td>
          <td>216</td>
          <td><italic>33 %</italic></td>
        </tr>
        <tr>
          <td>un poco</td>
          <td>206</td>
          <td><italic>32 %</italic></td>
        </tr>
        <tr>
          <td>sobre todo</td>
          <td>101</td>
          <td><italic>15 %</italic></td>
        </tr>
        <tr>
          <td>bastante</td>
          <td>74</td>
          <td><italic>11 %</italic></td>
        </tr>
        <tr>
          <td>demasiado</td>
          <td>21</td>
          <td><italic>3 %</italic></td>
        </tr>
        <tr>
          <td>incluso</td>
          <td>16</td>
          <td><italic>3 %</italic></td>
        </tr>
        <tr>
          <td>simplemente</td>
          <td>12</td>
          <td><italic>2 %</italic></td>
        </tr>
        <tr>
          <td>al menos</td>
          <td>8</td>
          <td><italic>1 %</italic></td>
        </tr>
        <tr>
          <td>TOTAL</td>
          <td>654</td>
          <td></td>
        </tr>
      </tbody>
    </table>
  </table-wrap>
  <p>Como se desprende de la <xref ref-type="table" rid="tabla4">Tabla 4</xref>, en las 65
        conversaciones analizadas los operadores más frecuentes son <italic>solo</italic> (33 %) y
          <italic>un poco</italic> (32 %), los dos característicos del nivel B1, mientras que los
        menos empleados en toda la muestra son <italic>demasiado</italic>, <italic>incluso</italic>,
          <italic>simplemente</italic>, y <italic>al menos</italic>.</p>
  <p>En cuanto a la distribución de los operadores por los aprendientes
  de ELE y por el grupo de control (17 hablantes nativos), podemos
  observar lo siguiente:</p>
  
  <fig id="figura1">
    <caption><p>Gráfico 1. Distribución de operadores argumentativos en las intervenciones por los
            aprendientes</p></caption>
    <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image1.jpeg">
    </graphic>
  </fig>
  
  <p>Como se desprende del <xref ref-type="fig" rid="figura1">gráfico 1</xref>, los operadores más
        frecuentes entre los estudiantes de ELE son <italic>solo</italic> (37 %) y <italic>un
          poco</italic> (32 %), seguidos de <italic>sobre todo</italic> (15 %) y
          <italic>bastante</italic> (9 %).</p>
  <p>Por otra parte, la distribución de los operadores empleados por los
  nativos es la siguiente:</p>
  
  <fig id="figura2">
    <caption><p>Gráfico 2. Distribución de los operadores argumentativos en las intervenciones por los
            nativos</p></caption>
    <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image2.jpeg">
    </graphic>
  </fig>
  
  <p>Como se desprende del <xref ref-type="fig" rid="figura2">gráfico 2</xref>, entre los nativos
        los operadores más frecuentemente empleados son <italic>un poco</italic> (31 %),
          <italic>bastante</italic> (21 %), y <italic>sobre todo</italic> (17 %). Por otra parte,
          <italic>solo,</italic> que resulta el más frecuente en los aprendientes, se encuentra aquí
        en el cuarto lugar con un 13 %. Detengámonos ahora en cada grupo.</p>
  <sec id="operadores-de-atenuación">
    <title>3.1. Operadores de atenuación</title>
    <p>La atenuación (Fuentes Rodríguez 2010, 2016) es un fenómeno pragmático que presenta varias
          aristas: la minimización de lo dicho, la posición en la escala argumentativa baja, y por
          otro lado, es un estilo comunicativo que realiza una operación de imagen: permite al
          hablante presentarse sin imponerse. El efecto es la cortesía con el receptor. Por un lado,
          es una estrategia argumentativa y, por otro, una estrategia de imagen.</p>
    <p>Una forma atenuativa con gran presencia en el corpus (206 ocurrencias) es <italic>un
            poco</italic>, tanto en la conversación nativa (con un 31 % entre los operadores
          estudiados) como en la de los aprendientes (con un 32 %). Se emplea en las dos direcciones
          en las que puede entenderse la atenuación (Fuentes Rodríguez 2010, 2016): a) como
          atenuación cuantitativa y b) como atenuación asertiva, como aproximativo. En el primer
          caso rebaja la fuerza argumentativa de un elemento, generalmente expresado por adjetivo o
          verbo, como en el ejemplo (10) en el caso de <italic>un poco cansada, un poco
            diferente</italic>, aunque ambos suponen efectos distintos. En ambos se atenúa, pero en
          el caso de <italic>diferente</italic> quiere atenuarse el término
            <italic>diferente,</italic> que constituye un eufemismo para la expresión de un tabú.
          Añade, pues, un efecto cortés. Igual en <italic>un poco desequilibrada</italic>:</p>
    <disp-quote>
      <p>(11)</p>
      <p>[ITA/B1_43]: Estoy muy bien, gracias. ¿Y tú, cómo estás?</p>
      <p>[ESL/C1_43]: Pues<italic>, un poco cansada</italic>, acabo de
      llegar del trabajo. Ahm, pero también cansada por por ese, esas
      medidas, de de, del virus, no. Así que tengo tanto en mi en mi
      mente queeee no sé cómo describirlo. Pero anda. ¿Me puedes decir
      un par de palabras sobre ti?</p>
      <p>[…]</p>
      <p>[ESL/C1_43]: Sí, te oigo. Ah vale, así que es <italic>un poco diferente</italic> de, de
            nuestro país, ¿no? Porque aquí todavía, ¿cómo? Aquí todavía tenemos todas las opciones,
            ¿no? Estar vacunado, tener un test rápido y tener un test auténtico que se lo puede
            hacer en, en la cita con el doctor. Así que no estamos persuadidos a estar
            vacunados.</p>
      <p>[ITA/B1_43]: No, no, decime. El método de tu país me parece
      bueno, porque por ejemplo acá en Italia todavía hay <italic>un
      poco de caos</italic>, no se entiende mucho y la gente no sabe
      cómo moverse.</p>
    </disp-quote>
    <p>En el sentido cuantitativo, <italic>un poco de caos</italic> se
    relaciona con la expresión de la fuerza argumentativa y la
    cuantificación.</p>
    <p>En el ejemplo (12) se atenúa algo desagradable:</p>
    <disp-quote>
      <p>(12)</p>
      <p>[ESL/C1_43]: Bueno, al principio sí que tt tenía mucho miedo, pero ahora ya no, no sé.
            Ehmmm bueno, que emm tengo una amiga queeee leee, que tuvo la covid yyyy tiene la
            memoria <italic>un pocooo desequilibrada</italic>, no sé ni siquiera como decir, pero
            que a veces ehmmm no se acuerda, no, de de algunas cosas o tiene problemas con
            concentración.</p>
    </disp-quote>
    <p>En estos fragmentos se observa que el/la hablante atenúa el estar cansada, para no
          presentarse como una persona que se queja. Con <italic>desequilibrada</italic> atenuamos
          porque puede ser lesivo para la imagen del otro<italic>, un poco diferente</italic>, etc.
          En otros casos de la muestra encontramos: <italic>descansar un poco, me encerré un poco,
            se te acumula un poco.</italic> Esta atenuación es cuantitativa a la vez que
          enunciativa, ya que obedece a una estrategia de imagen: no presentar una aserción tajante.
          Es una estrategia muy exitosa en la conversación. La imagen que proyectamos es la de no
          ser impositiva ni tajante cuando lo usamos. En el segundo sentido, forma parte de una
          manera de no asertar con fuerza.</p>
    <p>En el ejemplo (13) <italic>un poco</italic> aparece junto a
    <italic>como,</italic> aproximativo, y rodeado de <italic>no
    sé.</italic> Se quiere dar una descripción desde la opinión del
    hablante, sin imponer su posición al otro:</p>
    <disp-quote>
      <p>(13)</p>
      <p>[NEERL/B2_101]: Sí lo mismo para mí. Es que el primer
      confinamiento no looo no estaba algo serio para mí y yyy estaba
      <italic>un poco</italic> comooo las vacaciones y tenía laas clases
      em en línea, pero no estaba algooo no estaba no estaba tan bien. Y
      como tenía mi familia no estaba sola y para mí el primer
      confinamiento estaba <italic>MUY bien</italic>. […]</p>
    </disp-quote>
  </sec>
  <sec id="operadores-de-intensificación">
    <title>3.2. Operadores de intensificación</title>
    <p>El extremo contrario, aumentar la fuerza argumentativa, se expresa con los intensificadores.
          El más empleado es <italic>muy /mucho</italic> (y sus variantes), que implica aumento de
          la fuerza, y también otros operadores como <italic>bastante</italic> y
            <italic>demasiado</italic>. <italic>Muy/mucho</italic> expresa intensificación sin más y
          el hablante quiere precisar diferentes posiciones en la escala. <italic>Bastante</italic>
          estaría más bajo que <italic>muy</italic>, entendido como suficiente, y
            <italic>demasiado</italic> implica posición superior y exceso. Incluye, pues, una
          valoración. Sin embargo, estos operadores desarrollan diversos valores contextuales. Otras
          formas de intensificación son construcciones como <italic>un montón de…, tela de …, un
            mogollón…, una cantidad de…</italic></p>
    <p>Como se ha expuesto en otro trabajo (Fuentes Rodríguez 2018[2009]), <italic>bastante</italic>
          es originariamente un intensificador con valor de suficiencia. En el DLE se recogen ambos
          usos: “1. Suficiente, que basta, 2. Numeroso, abundante o copioso”. (DLE, s.v.). Puede
          tener un uso cuantitativo, acompañando a verbos, adverbios o sustantivos (función
          adverbial o de determinante), o cualitativo-asertivo, como técnica intensificadora no
          tajante. Lo decimos así porque intensifica (posición superior en la escala)
          argumentativamente: introduce un argumento con mayor fuerza, pero a la vez se presenta de
          manera atenuada desde el punto de vista asertivo. El hablante huye de expresarse de manera
          impositiva o tajante, para presentar una imagen interactiva más colaborativa con el
          oyente. Esto puede explicar el ascenso en la escala de <italic>bastante</italic> hasta la
          posición de <italic>muy/mucho</italic>.</p>
    <p><italic>Bastante</italic> aparece en 74 ocasiones en el corpus,
    22 veces lo emplean los nativos y 52 veces los estudiantes de ELE.
    Entre los operadores que emplean los nativos, representa el segundo
    operador más frecuente (con un 21 %), mientras que entre los
    operadores que emplean los aprendientes ocupa el cuarto lugar (con
    un 9 %):</p>
    <disp-quote>
      <p>(14)</p>
      <p>[ITA/C1_103]: (…) una una amiga que tenía quee irse de Erasmus a Polonia en ehm en dos mil
            no este año sino que el año pasado, tenía que irse y al final no no pudo porqueeee, por
            el hecho de la pandemia y tal, puees no sé, como queeee la situación estaba
              <italic>bastanteee</italic>, o sea, no estaba tan bien como ahora…</p>
      <p>(15)</p>
      <p>[ESP_201]: Pueeees… a ver tampoco mucho. Yo… bueno, eeh, uso la
      bici, no uso el transporte público, ehm, bueno, también porque la
      ciudad en Ljubljana es <italic>bastante</italic> pequeña, y puedo
      moverme con bici, ¿no?</p>
    </disp-quote>
    <p>En ambos casos el contenido de <italic>bastante</italic> resulta
    semejante al de <italic>muy.</italic> Pierde el concepto de
    suficiencia y se usa como intensificador marcado, aunque implica una
    aserción menos tajante. Por otra parte, su valor originario es el
    que encontramos en el contexto siguiente:</p>
    <disp-quote>
      <p>(16)</p>
      <p>[ESL/C1_200]: Ah, sí creo que es un asunto muy importante que,
      del cual no se habla <italic>bastante</italic> en el espacio
      profesional y también público, porque mujeres son, estamos en un
      una, en una posición muy diferente que hombres, porque… sí cuando
      tenemos hijos.</p>
    </disp-quote>
    <p><italic>Demasiado</italic>, por otra parte, se define como un
    operador de intensificación que indica posición superior en la
    escala argumentativa. Añade un contenido inferencial de exceso. En
    el corpus no es muy frecuente (22 ocurrencias); la mayoría usado por
    los no nativos. El hablante hace ver que supera lo considerado
    aceptable o habitual. Sintácticamente tiene la misma ductilidad que
    <italic>bastante</italic>: puede ser modificador nominal, verbal o
    adverbial, como en el caso siguiente. En este, además, aparece tras
    un atenuador.</p>
    <disp-quote>
      <p>(17)</p>
      <p>[ESL/C1_86]: Eso es, es <italic>un poqui-, es un poquito, demasiado</italic> temprano. Em,
            vale, um, no sé, algo más, um. Vale, y… alguna… podemos decir una, em,…sl</p>
      <p>(18)</p>
      <p>[ESP_88]: Sí es <italic>demasiado</italic> complicado yy también eh estar cuatro meses sin
            conectar con nadie más en plan eh físicamente ¿sabes? porque sí yo hablaba con mis
            amigas y tal pero por video llamada pero no tener este contacto con la gente cercana a
            ti con tus amigos con otros familiares fue también yo creo muy duro psicológicamente el
            el no tener contacto básicamente durante cuatro meses claro en España la cuarentena
            fueron cuatro meses ahí no lo séesp.</p>
    </disp-quote>
    <p>Con el fragmento (19) queremos ilustrar el empleo de varios intensificadores por parte del
          hablante esloveno, aunque no todos se sitúan en la misma posición de la escala.</p>
    <disp-quote>
      <p>(19)</p>
      <p>[ESL/C1_197]: Sí. Bueno, yo, cuando pasaron unos días y me di cuenta de la dimensión que
            estaba tomando todo, ehm… Escuché <italic>muchas</italic> personas diciendo “Aah, empecé
            a planteármelo como una, como un descanso, eh paraaa, eem, sí, relajarme <italic>un
              poco</italic>. El ritmo de la vida que llevaba fue <italic>demasiado</italic>
            agobiante… Y yo no me identificaba con esto, yo <italic>estaba todo</italic> el rato
            pendiente de las noticias para que nos dijeran ‘Oye, el lunes volvéis a trabajar. El
            lunes podéis volver a la facultad’. Porque para mí es <italic>muy</italic> importante
            estar presente en la clase. Puedo hacer este cambio mental que en casa no podía hacer.
            Yo delante la pantalla no puedo permanecer muchas horas. Y, mis amigos también
            estuvieron, en plan, ‘Vale mmm estamos en casa mmm todo bien, puedo relajarme, puedo
            seguir las clases de mi cama’. Y yo, ‘no, no, no, no, vayamos a clase, por favor, que
            sea todo presencial. Y… Fue ehm un agobio doble. No sé, ¿tú? Cómo… ¿Prefieres clases
            presenciales u online?</p>
    </disp-quote>
  </sec>
  <sec id="operador-de-inclusión-escalar-incluso">
    <title>3.3. Operador de inclusión escalar: <italic>incluso</italic></title>
    <p><italic>Incluso,</italic> como operador, se emplea en 16 casos; en el discurso de los no
          nativos representa solo 1 %, mientras que entre los nativos el 10 % de entre todos los
          operadores empleados. Implica la adición de un elemento coorientado pero superior en la
          escala a otro. Puede aparecer antecediendo a sintagmas (con preposición o sin ella) y a
          estructuras oracionales con función circunstancial. Así encontramos: <italic>incluso en,
            incluso si, incluso con</italic>, <italic>incluso</italic>+adverbio, +infinitivo,
          +adjetivo, +verbo. Resulta frecuente en enumeraciones, ya sean inclusivas o
          disyuntivas:</p>
    <disp-quote>
      <p>(20)</p>
      <p>[ITA/B2_39]: Por supuesto tenemos que llevar la mascarilla, pero son algunas costumbres que
            yo creo que en el futuro puede que se queden porque han cambiado nuestra forma de pensar
            y…e <italic>incluso</italic> muchos, muchos, muchos jóvenes se están formando en este
            ambiente y entonces es como que puede cambiar la forma de pensar sobre el contacto con
            la gente, puede cambiar todo, y eso lo sabremos digamos sólo en unos años, no sé, pero
            creo que ha cambiado mucho la pandemia, toda la vida creo… (21)</p>
      <p>[ESL/C1_197]: Vale, pues, entonceeees nosotras hemos elegido,
      eee, hablar de los efectos positivos y negativos durante la
      pandemia. Y yo, en realidad, en un principio pensé que esto
      pasaría pronto y que, mmm, las aguas volverían a su cauce, mmm, en
      <italic>pocas s</italic>emanas. Es verdad que caí en la trampa
      deee, de ir de compras, tenía <italic>muchísim</italic>o miedo.
      Sabía que no iba a poder a ir a la peluquería, a las tiendas, o a,
      <italic>incluso</italic>, visitar a mis amigos. Así que, en un
      principio sí, eh, fue muy, muy difícil para mí. También volver de
      la capital, ehm, dejar el piso en la capital donde estudiaba. Y,
      volver..</p>
    </disp-quote>
    <p>En la cita anterior encontramos una enumeración en la que <italic>incluso</italic> precede al
          elemento menos esperado de esa escala: “visitar a mis amigos”. Igual en el fragmento
          siguiente, en el que se combina con otro elemento de adición: <italic>también.
            Incluso</italic> aporta ese contenido de no esperado.</p>
    <disp-quote>
      <p>(22)</p>
      <p>[ESP_200]: Sí, sí, sí. (…) También consideran pareja de hecho desde hace muchísimo tiempo.
            aaa… dos chicos o dos chicas o… aa… cualquier variedad de de pareja que quieras eem
            inventar, no porque en ese sentido también puede ser <italic>incluso</italic> un padre
            con su hijo. También son pareja de hecho, que pueden registrarse de una manera como
            mucho más abierta. Es verdad que no lo llamaría nunca matrimonio, aunque tú quisieras
            que lo llevará matrimonio, pero sí que…</p>
      <p>(23)</p>
      <p>[ITA/C1_103_C1]: .. a distancia. Pero bueno yo de todas formas
      ya había elegido como mudarme a Sevilla yo dije bueno aunqueee lo
      hagan</p>
      <p>[NEERL/B2_103]: <italic>Incluso si</italic> si hubiera clases
      ahm digitales también es una experiencia de vivir ahí</p>
    </disp-quote>
  </sec>
  <sec id="operadores-de-suficiencia-e-insuficiencia-argumentativa">
    <title>3.4. Operadores de suficiencia e insuficiencia argumentativa</title>
    <p>Dentro de las determinaciones que introducen los operadores está indicar la dirección en la
          escala argumentativa y también si es suficiente o no el argumento para justificar la
          conclusión. Los elementos prototípicos fueron señalados por Anscombre-Ducrot (1983):
            <italic>solo</italic> para la insuficiencia y <italic>al menos</italic> para la
          suficiencia. Ambos se sitúan en posición inferior de la escala, pero la dirección es
          descendente en <italic>solo</italic> (no se espera ningún elemento más) y ascendente en
            <italic>al menos</italic> (se espera posiblemente algún elemento más). En nuestro
          corpus, ambos aparecen en el uso de nativos y de aprendientes; sin embargo, cabe destacar
          la gran frecuencia de <italic>solo</italic> (es el operador más frecuente entre los no
          nativos) y la poca frecuencia de <italic>al menos,</italic> que es el operador menos
          empleado, tanto entre los nativos como entre los no nativos.</p>
    <p><italic>Al menos</italic> aparece 8 veces: 3 en nativos y 5 en
    aprendientes.</p>
    <disp-quote>
      <p>(24)</p>
      <p>[ITA/B2_39]: No, no, no, aquí desde siempre. O sea<italic>, al
      menos</italic> un beso en la mejilla se da, eso siempre. Pero
      claro, al principio también cuando tú no conoces a alguien, te
      presentas y les das la mano.</p>
    </disp-quote>
    <p><italic>Al menos</italic> aparece introduciendo un sintagma, una oración completa o se
          intercala en medio del predicado. Es una estructura sintáctica más compleja, que supone
          una reelaboración. En el caso de los nativos aparece en secuencias con función
          reinterpretativa tras un segmento general: “esperemosal menos yo lo espero”, “entre los
          países-al menos aquí en la Unión Europea”.</p>
    <disp-quote>
      <p>(25)</p>
      <p>[ESP_200]: Bueno, esperemos creemos en que en que cambie lo suficientemente rápido por
            vosotras, <italic>al menos</italic> yo lo espero, (risas) porque al final el cambio está
            sobre todo en las mujeres, porque los hombres creo que sí… si… las mujeres siguen
            actuando de la misma manera, al final es una posición cómoda (26)</p>
      <p>[ESL/C1_202]: Sí. Eeh yo, otro punto mmm, positivo, yo destacaría la solasolidaridad entre
            los países, <italic>al menos</italic> aquí en la Unión Europea. Por ejemplo, umm, en
            cuanto al reparto de la vacuna, ehm, que sé, que si quedaba vacuna en algún país, se
            repartió al otro país, ¿no?</p>
    </disp-quote>
    <p>En los aprendientes notamos que hay modificación sobre
    cuantificación: <italic>Al menos un metro, al menos un
    beso.</italic> Los hechos que se presentan están en posición baja en
    la escala, pero valorados positivamente. Desde el punto de vista
    argumentativo son suficientes para garantizar la conclusión:
    <italic>ver rostros nuevos, ahorrar un poco de dinero</italic>…</p>
    <p>Encontramos de manera más abundante <italic>solo</italic>:
    aparece en 216 ocasiones, lo que revela un dominio de esta relación
    argumentativa escalar, de insuficiencia. Es el operador más
    frecuente en los aprendientes (con un 37 %), mientras que entre los
    no nativos se encuentra en el cuarto lugar (con un 13 %).
    <italic>Solo</italic> indica esa posición baja en la escala, que a
    veces puede entenderse como escasa. Puede ser una acción, como en
    (27), una cualidad (28) o una cantidad que el hablante considera
    insuficiente (29), entre otros:</p>
    <disp-quote>
      <p>(27)</p>
      <p>[NEERL/B1_115]: Y creo que para mí, estas clases en… en las
      cuales no… o en las cuales que <italic>solo ahm tenía
      escuchar</italic></p>
      <p>(28)</p>
      <p>[NEERL/B2_116]: Ahm Sí. Creo que…específicamente en ahm el
      cuento de Don Juan, ahm sí, es es una visión deee del papel de la
      mujer completamente diferente que sabemos hoy ahm y también, creo
      también en los cuentos de la Edad Media, la mujer <italic>era
      solooo</italic>..ahm un objeto para los héroes ehm de los los
      cuentos.</p>
      <p>(29)</p>
      <p>[ESP_118]: Tranquila. Yo lo, lo pronunciar horrible. Sí, he
      tenido <italic>solo</italic> ocho clases de francés en toda la
      vida (RISAS).</p>
    </disp-quote>
    <p>Lo encontramos en la construcción <italic>no solo…
    también</italic>, como en la intervención de un nativo:</p>
    <disp-quote>
      <p>(30)</p>
      <p>[ESP_116]: Entonces, eh, pero <italic>no solo</italic> en las
      ciencias, también en el arte, ¿no? O sea, yo leí hace poco un
      artículo que decía, que hablaba sobre por qué las grandes
      colecciones de arte…</p>
    </disp-quote>
    <p>En cuanto a su distribución sintáctica es variable: se combina
    con predicados, sintagmas nominales, adjetivos o con
    cuantificadores.</p>
  </sec>
  <sec id="operador-de-preferencia-sobre-todo">
    <title>3.5. Operador de preferencia: <italic>sobre todo</italic></title>
    <p><italic>Sobre todo</italic> es otro operador muy frecuente en el corpus. Lo encontramos en
          101 casos (es el tercer operador más empleado tanto entre los nativos como entre los no
          nativos) y sirve para indicar preferencia. Introduce un segmento que se resalta sobre el
          resto de su grupo como el que representa de manera más clara el argumento. Puede aparecer
          explícito el segmento general con el que se relaciona o bien solo con su alcance. Por
          ejemplo, en el siguiente caso introduce una aserción que constituye el argumento que
          justifica lo dicho anteriormente sobre lo que ha impactado en sus vidas. Elige el
          argumento más fuerte “todo estaba cerrado en la pandemia”.</p>
    <disp-quote>
      <p>(31)</p>
      <p>[ESL/C1_102]: Hola, (…) me alegro mucho de conocerte y de poder
      a charlar contigo un poquito sobre ese tema tan actual y tan… voy
      a decirlo incómodo porque, bueno, incómodo. Voy a decirlo más
      grave porque, bueno, ha impactado mucho nuestras vidas.
      <italic>Sobre todo</italic>, por ejemplo, no sé cómo cómo era todo
      en Italia, pero aquí en Eslovenia, durante la última ola de
      pandemia, todo era cerrado.</p>
    </disp-quote>
    <p>En el siguiente fragmento observamos una sucesión de sintagmas
    sobre los aspectos relevantes y se resalta el nivel mental sobre
    otros.</p>
    <disp-quote>
      <p>(32)</p>
      <p>[ESP_203]: … Porque el primer país en sufrir el coronavirus fue Italia, entonces no se
            sabía nada de coronavirus y el segundo fue España y el gobierno estaba terrorizado y la
            gente tenía muchísimo miedo y cuando encima les prohibieron salir a la calle, hubo el
            impacto, por lo visto, ha sido tan grande, no tanto… al nivel económico por supuesto, al
            nivel de socio sanitario también, pero <italic>sobre todo</italic> al nivel mental. A
            nivel psicológico hay muchísima gente aún, que todavía no se ha recuperado.</p>
    </disp-quote>
    <p>En (33), el aprendiente esloveno comienza su respuesta con este
    elemento. Luego sigue “el problema principal”, que justifica la
    elección del operador:</p>
    <disp-quote>
      <p>(33)</p>
      <p>[NEERL/A2_211]: Mhm, sí y ¿cuál, amm, cuál problemas hay en
      México? Amm, como problemas, amm problemas políticas o</p>
      <p>[ESL/B2_211]: Sí, <italic>sobre todo, sobre todo</italic>. Bueno, el problema principal es
            la cultura machista que de cierto modo promueve la desigualdad y también la la, o sea
            como el menosprecio de la mujer, del género femenino, que es vista como un objeto.</p>
    </disp-quote>
    <p>Es frecuente su uso en enumeraciones, acompañando al último elemento de la serie, que se
          resalta sobre el resto, y se le adjudica mayor fuerza argumentativa.</p>
    <disp-quote>
      <p>(34)</p>
      <p>[ESL/B2_211]: Pero creo que sí. También depende de de tu
      pareja, o sea del del tipo de pareja que tengas, porque si hay
      buena comunicación y, <italic>sobre todo</italic>, empatía.</p>
    </disp-quote>
    <p>En el ejemplo (35) acompaña a la predicación principal cuando va
    solo, como forma de enfatizar:</p>
    <disp-quote>
      <p>(35)</p>
      <p>[ESL/B2_223]: Sí, es muy verde. Euhm, es muy <italic>sobre todo</italic> hay naturaleza.
            Así que, si te gusta la naturaleza, tienes que ir a Eslovenia. También hay ciudades,
            pero Ljubljana es como la más grande y tamoco es muy grande. Tiene trescientos mil
            habitantes y un centro de la ciudad que puedes recorrer en, no sé, menos de una hora, o
            como, más en una hora. Es muy pequeño.</p>
    </disp-quote>
    <p>También documentamos un caso en que aparece tras una aserción general, restringiendo a una
          circunstancia concreta. Es una construcción en el margen derecho del enunciado (Fuentes
          Rodríguez 2012) que sirve para reinterpretar lo previo:</p>
    <disp-quote>
      <p>(36)</p>
      <p>[ITA/B1_43]: Mis sentimientos no, no son tan diferentes, tengo miedo<italic>, sobre
              todo</italic> ahora que los contagios están aumentando y sobre todo acá en Italia y en
            Sicilia, y tengo miedo también por la gente que está enferma y que podría (()) este
            virus.-it</p>
    </disp-quote>
    <p>Este uso de preferencia hace que se emplee para destacar y
    concederle fuerza a un segmento, ya sea un argumento (37) o una
    causa (38):</p>
    <disp-quote>
      <p>(37)</p>
      <p>[ESL/C1_45]: Am sí ahora, si no tienes el móvil o el ordenador
      no puedes hacer nada.</p>
      <p>[ITA/B1_45]: También el Wifi, <italic>sobre todo</italic> el
      Wifi, si si no tienes Wifi no puedes hacer lesión lección, no
      puedes tenerte en contacto con nadie. Si estás en cuarentena, no
      puedes hacer literalmente nada. (38)</p>
      <p>[ITA/B1_45]: Sí nos empactó mucho a la sociedad, en la
      economía, <italic>sobre todo</italic> porque los países de se
      encontraban más perdido que más en su vida risas y también los
      desorden sociales también deriva de la economía que se calle.</p>
    </disp-quote>
  </sec>
  <sec id="operador-de-posición-baja-en-la-escala-y-minusvaloración-simplemente">
    <title>3.6. Operador de posición baja en la escala y minusvaloración:
            <italic>simplemente</italic></title>
    <p>Un operador argumentativo escalar con empleo atenuativo es la forma
            <italic>simplemente</italic>. Indica posición baja en la escala, pero a ello añade un
          contenido de valoración negativa que, si se añade a algo que supone un esfuerzo, lo
          minimiza y como consecuencia tiene un efecto positivo. Si va con una opinión, atenúa esa
          opinión. Como efecto, focaliza. En Fuentes Rodríguez (2018[2009]) se presenta como un
          operador enunciativo que tiene un comportamiento atenuativo en el plano argumentativo. Es
          un operador de adecuación o relevancia enunciativa:</p>
    <disp-quote>
      <p>El término elegido es el que quería decir el hablante y es la opción más accesible y
            sencilla. Con evaluaciones las resalta. En ocasiones indica que la instrucción que
            presenta es sencilla de realizar, por lo que minimiza el esfuerzo (…) Puede atenuar la
            fuerza de un acto directivo, con valor cortés. O bien, con un adjetivo, puede
            comportarse como desrealizante (disminuir su fuerza argumentativa) o sobrerrealizante
            (potenciarla). Se usa también como atenuativo cortés del hablar (Fuentes Rodríguez 2018,
            s.v.)</p>
    </disp-quote>
    <p>Aparece en 12 ocasiones en el corpus y, curiosamente, solo una
    vez es empleado por el hablante nativo.</p>
    <disp-quote>
      <p>(39)</p>
      <p>[NEERL/B2_103]: Sí, creo que tantooo en aspectos negativos como
      en aspectos positivos, porque sí los aspectos negativos, ahm
      <italic>simplemente</italic> no es muy divertido seguir todas tus
      clases en casa yyy… (40)</p>
      <p>[NEERL/B2_103]: Claro, sí. Yo también conozco a algunas
      personas que todavía ahora tienen mucho miedo de de ir a fiestas o
      <italic>simplemente</italic> ir, ahm ir fuera de ..</p>
    </disp-quote>
    <p>Como caso claro de desrealizante, en el que se disminuye la
    fuerza argumentativamente de lo que sigue, podemos mostrar este
    ejemplo, de una estudiante belga, en el que opone dos
    predicaciones:</p>
    <disp-quote>
      <p>(41)</p>
      <p>[NEERL/B1_204]: Uhm, mi primera pregunta es: ¿Tenías clase en
      línea o <italic>simplemente</italic> continuaba las clases uhm…
      presenciales en la universidad para seguir las clases y
      pues…?.</p>
    </disp-quote>
    <p>Un fragmento que ilustra la rentabilidad del uso de operadores argumentativos por parte de
          los aprendientes de español es el siguiente, en el que una estudiante eslovena utiliza
          intensificadores varios (<italic>bastante, muchísimo, muy muy</italic> con la repetición
          intensificadora) junto a <italic>simplemente</italic>. Esta estudiante se califica con un
          nivel C2, lo que puede justificar su amplio dominio de la relación argumentativa.</p>
    <disp-quote>
      <p>(42)</p>
      <p>[ESL/C1_62]: Amm, a ver, si, si miro desde mi perspectiva, a mí, a mí sí me <italic>afectó
              bastante</italic>, o más bien ese, ese tiempo que hemos vivido, no, encerrados en casa
            y tal, am, no sé a mí me afectó <italic>muchísimo</italic> y para mí fue
              <italic>bastante</italic> duro. Al, al principio no tanto porque, no sé, me metí en
            las cosas de la universidad para no pensar tanto / en tanto en todo lo que sucedía a
            nuestro alrededor, amm / pero, no sé, ya después, no sé, al cabo de medio año y tal,
            pff, ya vi, que / que no podía seguir así, no, emm, no sé se vinieron semanas muy muy
            duras al nivel psicológico, amm, no sé, que no tenía ganas de nada, que al
              <italic>despertar simplemente</italic> no me apetecía ponerme delante de la
            computadora y seguir las clases, em, no sé que, no sé, fue difícil, ya después, cuando
            otra vez tuvimos que estudiar para los exámenes y tal, no sé, como tenía un objetivo, en
            plan tienes que hacer los exámenes y me puse a estudia, a estudiar, pero, no sé, buh, no
            sé, a mí me da mucha pena, eeh, que haya sido así porque, amm, no sé, es que siento que
            desperdició un año de mi vida y <italic>simplemente</italic></p>
    </disp-quote>
    <p>Igualmente, otra estudiante de nivel C1 en una sola intervención acumula varios operadores
          argumentativos, a la vez que el modal <italic>tal vez.</italic></p>
    <disp-quote>
      <p>(43)</p>
      <p>[ITA/B2_62]: Es la verdad.</p>
      <p>[ESL/C1_62]: Me agobia <italic>mucho</italic>. ¿Y a ti, te fue
      <italic>por lo menos un poquito</italic> mejor que a mí, tal
      vez?</p>
    </disp-quote>
  </sec>
</sec>
<sec id="consideraciones-finales">
  <title>4. Consideraciones finales</title>
  <p>Para enseñar los contenidos procedimentales de una segunda lengua,
  es fundamental entender cómo se comportan los aprendientes y qué
  formas emplean en distintos niveles de competencia. Las diferencias en
  el significado procedimental entre lenguas añaden una capa de
  complejidad al aprendizaje, lo que resalta las dificultades que tienen
  los estudiantes a la hora de realizar operaciones inferenciales. Con
  el objetivo de abordar esta cuestión, se ha analizado una parte del
  corpus de español como lengua extranjera (ELE) hablado, PRACOMUL,
  basado en conversaciones reales de hablantes de diversas
  nacionalidades y lenguas maternas.</p>
  <p>Por lo que atañe a los recursos de conexión, expresados mediante
  conjunciones y conectores, hemos encontrado una alta frecuencia de
  formas relacionadas con la causalidad y un uso menos frecuente de las
  concesivas. Por ejemplo, destaca la presencia de la conjunción causal
  <italic>porque</italic> y del conector justificativo <italic>es
  que</italic>. En contraste, aunque la adversativa
  <italic>pero</italic> es predominante, las relaciones concesivas
  parecen ser más difíciles de adquirir para los aprendientes. Otro
  grupo sobrerrepresentado parece ser el de la adición, con un elevado
  uso de la conjunción <italic>y</italic>, la cual a menudo aparece como
  muletilla para rellenar pausas. En cuanto a la expresión de
  consecuencia, resultan frecuentes <italic>así que, entonces, por
  eso</italic> y <italic>pues</italic>.</p>
  <p>En el ámbito de los operadores argumentativos, destacan los usos de
  <italic>solo</italic>, <italic>un poco, sobre todo</italic> y
  <italic>bastante</italic> en los aprendientes, mientras que los
  nativos utilizan <italic>solo</italic> con menor frecuencia,
  prefiriendo <italic>un poco, sobre todo</italic> o
  <italic>bastante</italic>.</p>
  <p>A pesar de que la mayoría de los aprendientes se autoevaluó con el nivel B2 o C1 según el MCER,
        los datos analizados reflejan un dominio desigual de los recursos argumentativos. Esto
        sugiere la necesidad de un enfoque didáctico más específico y adaptado a las dificultades
        particulares en el uso de conectores y operadores argumentativos. Este enfoque debería
        centrarse en el desarrollo de la competencia pragmática desde niveles iniciales, mediante
        actividades que fomenten la práctica y el reconocimiento de las diferentes funciones de
        estos recursos. Además, resultaría beneficioso proporcionar ejemplos claros y
        contextualizados que ilustren cómo y cuándo utilizarlos de manera eficaz.</p>
  <p>La incorporación de ejercicios interactivos y la retroalimentación
  constante también podrían ayudar a los aprendientes a mejorar su
  competencia en este aspecto. En resumen, un enfoque pedagógico
  centrado en las necesidades específicas de los estudiantes y en la
  práctica contextualizada puede facilitar un mejor dominio de los
  elementos argumentativos en una segunda lengua.</p>
</sec>
</body>
<back>
  
  <app-group>
    <app id="agradecimientos">
      <title>Agradecimientos</title>
      <p>El presente estudio ha sido posible gracias al proyecto Erasmus +
        PRACOMUL 2020-1BE02-KA203-074742 “Pragmatic Competence from A
        Multilingual Perspective”, y al proyecto ReDisc PID2021-122115NB-I00
        <italic>Las relaciones en la construcción del discurso: un enfoque
          multidimensional</italic>, financiado por MICIU/AEI
        /10.13039/501100011033 y por FEDER, UE.</p>
    </app>
    
    <app id="contribucion-autoria-credit">
      <title>Contribución de autoría CREdiT</title>
      <p>La concepción y el diseño del artículo es obra de las tres autoras.
        A continuación especificamos para cada aspecto la contribución de las
        autores en orden de importancia.</p>
      <p>Conceptualización-Ideas: Fuentes Rodríguez, Pihler Ciglič, Vande
        Casteele.</p>
      <p>Curación de datos: Pihler Ciglič, Fuentes Rodríguez, Vande
        Casteele.</p>
      <p>Análisis formal: Fuentes Rodríguez, Pihler Ciglič, Vande
        Casteele.</p>
      <p>Adquisición de fondos: Fuentes Rodríguez, Vande Casteele, Pihler
        Ciglič.</p>
      <p>Investigación: Fuentes Rodríguez, Pihler Ciglič, Vande Casteele.</p>
      <p>Metodología: Fuentes Rodríguez, Pihler Ciglič, Vande Casteele.</p>
      <p>Administración del proyecto: Fuentes Rodríguez, Vande Casteele, Pihler
        Ciglič.</p>
      <p>Recursos: Pihler Ciglič, Fuentes Rodríguez, Vande Casteele.</p>
      <p>Software: Pihler Ciglič, Fuentes Rodríguez, Vande Casteele.</p>
      <p>Supervisión: Fuentes Rodríguez, Vande Casteele, Pihler Ciglič.</p>
      <p>Validación: Pihler Ciglič, Fuentes Rodríguez, Vande Casteele.</p>
      <p>Visualización: Pihler Ciglič, Fuentes Rodríguez, Vande
        Casteele.</p>
      <p>Redacción: Pihler Ciglič, Fuentes Rodríguez, Vande Casteele.</p>
    </app>
  </app-group>
  
  <ref-list>
    <ref id="ref1">
      <element-citation publication-type="web">
        <article-title>Corpus Oral de ELE Pracomul</article-title>
        <source>Proyecto Erasmus+ PRACOMUL</source>
        <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.pracomul.si">www.pracomul.si</ext-link>
        <date-in-citation content-type="access-date">1 Oct. 2023</date-in-citation>
      </element-citation>
    </ref>
    
    <ref id="ref2">
      <element-citation publication-type="book">
        <person-group person-group-type="author">
          <name>
            <surname>Adam</surname>
            <given-names>Jean Michel</given-names>
          </name>
        </person-group>
        <year iso-8601-date="1990">1990</year>
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