e-ISSN: 1576-4737
ARTÍCULOS
Resumen: El objetivo de este artículo es demostrar que el uso del aspecto gramatical en español como L2 está sesgado tanto por el sistema temporoaspectual como por el aspecto léxico de la primera lengua del aprendiz sinohablante. El presente análisis se centra en el uso de los tiempos de pasado del español por parte de aprendices de nivel intermedio (B1-B2 según el MCER) para demostrar que dicho sesgo no solo se da en etapas iniciales de adquisición. Se analizan los datos teniendo en cuenta la Hipótesis de la Transferencia de la L1 (Nishi y Shirai, 2019), la Hipótesis del Aspecto Léxico (Andersen y Shirai, 1994 y 1996), y la Hipótesis de la Subespecificación Léxica (Giacalone-Ramat y Rastelli, 2008; Rastelli, 2009). Las tres pruebas realizadas (opción múltiple, traducción, descripción de gráfico) han sido analizadas a través de chi-cuadrado, de muestras emparejadas de SPSS, además de descripción y de varianza ANOVA de SPSS. Los resultados muestran que los aprendices sinohablantes repiten dos patrones de uso en el proceso de adquisición de la morfología temporoaspectual del español: El primer patrón consiste en el uso del pretérito perfecto compuesto en contextos perfectivos; el segundo, cuyo uso es agramatical en español, consiste en la asociación de los verbos de logro con complementos adverbiales de duración, lo cual verifica tanto las predicciones de la Transferencia de la L1 como las de la Hipótesis de la Subespecificación Léxica. Los resultados también manifiestan el efecto del aspecto léxico en la preferencia del pretérito perfecto simple con los logros en la prueba de descripción de gráfico, lo cual confirma que a los efectos del aspecto léxico se suma el efecto del tipo de tarea en el uso del aspecto gramatical en español como L2. Todo ello evidencia que la adquisición del tiempo y el aspecto en una segunda lengua es un proceso complejo en el que interactúan diversos factores.
Palabras clave: adquisición; aprendizaje de español L2; adquisición del aspecto en L2; contraste español/chino
Abstract: The aim of this paper is to show that the use of grammatical aspect in Spanish L2 is twofold biased by the Chinese L1 temporal representation and lexical aspect. The analysis of the use of Spanish past tenses by intermediate (B1 and B2 according to MCER) Chinese learners will take into account the L1 Transfer Hypothesis (Nishi y Shirai, 2019), the Lexical Aspect Hypothesis (Andersen y Shirai, 1994 y 1996), and the Lexical Underspecification Hypothesis (Giacalone-Ramat y Rastelli, 2008; Rastelli, 2009). To that end, three different tasks (multiple-choice, translation, controlled graphic description) were designed, and their results were analysed through chi-square and several SPSS tests. The results show that Chinese learners use two patterns in the process of acquisition of Spanish past verbal morphology. On the one hand, they use the Spanish present perfect in perfective contexts; on the other hand, and against grammatical expectations in Spanish, they misuse punctual predicates (achievements) with duration adverbials, which verifies both the predictions of the L1 Transfer Hypothesis and the Lexical Underspecification Hypothesis. The results also show preference for achievements with preterit in the controlled graphic description, which confirms both the effect of lexical aspect and task type in the use of grammatical aspect. These findings reveal that the acquisition of temporal and aspectual representation in L2 is a complex process in which multiple factors interact with each other.
Keywords: acquisition; Spanish L2 learning; L2 acquisition of aspect; Spanish/Chinese contrast
Index: 1. Introducción. 2. La representación de la temporalidad en chino mandarín y en español. 2.1. La representación de la temporalidad en el chino mandarín. 2.1.1. El factor del aspecto léxico. 2.1.2 El papel del aspecto en la perspectiva (aspecto gramatical) 2.1.3. Las expresiones temporales. 2.2. La representación de la temporalidad en español. 2.3 Tiempo y aspecto en la interlengua. 3. Estudio. 3.1. Predicciones y preguntas de investigación. 3.2. Participantes. 3.3 Pruebas. 4. Resultados. 4.1. Resultados de datos de la prueba 1. 4.2. Resultados de la prueba 2. 4.3. Resultados de la prueba 3. 5. Discusión. 6. Conclusión. Contribución de autoría CREDiT. Referencias bibliográficas.
Cómo citar: Quintana Hernández, L.; Zhang, B. (2025). Transferencia de la L1 en la adquisición de la morfología temporoaspectual: un estudio empírico con aprendices chinos de español como segunda lengua. Círculo de Lingüística Aplicada a la Comunicación, 102, 167-184. https://doi.org/10.5209/clac.82133
Numerosos estudios muestran que los aprendices de una L2 siguen un proceso de desarrollo común en el que la adquisición de la morfología temporoaspectual está influenciada por el aspecto léxico de los verbos (Hipótesis del Aspecto Léxico, Andersen y Shirai, 1994 y 1996; Li y Shirai, 2000; Salaberry, 2001). Sin embargo, y a falta de considerar otros factores que intervienen en el proceso de adquisición, tales como la estructura discursiva (Bardovi-Harlig, 1994), y la influencia de la L1 (Nishi y Shirai 2019; Sun 2019; Sun, Díaz y Taulé, 2019), todavía no está resuelta la cuestión del patrón de desarrollo de la morfología verbal. Teniendo especialmente en cuenta el factor de la L1, este estudio se centra en la adquisición de la morfología verbal del español como L2 por aprendices sinohablantes, concretamente del pretérito perfecto simple (PPS) y del pretérito perfecto compuesto (PPC). Si bien el efecto del chino como L1 en la adquisición de tiempo y aspecto ha sido considerablemente estudiado (Bardovi-Harlig y Reynolds, 1995; Hinkel, 1997; Fan y Lin, 2002), buena parte de los trabajos se centra en la investigación de la adquisición del inglés como L2, de manera que el análisis de la adquisición del español como L2 nos permitirá profundizar en la comprensión del proceso de adquisición de dichas formas.
A diferencia del español, cuya morfología verbal es rica en matices temporales y aspectuales, el chino mandarín es una lengua analítica que no presenta flexión para la representación del tiempo lingüístico (Wang, 1944; Chao, 1967; Li y Thompson, 1981). No obstante, se trata de un idioma prominente en lo referente al sistema aspectual (Li y Shirai, 2000; Jin y Hendriks, 2003). Mientras que “en español la interpretación de la temporalidad depende básicamente de la flexión temporal” (García Fernández, 2000: 106) (véase también López 2018 y todas las referencias allí citadas), en chino depende de los recursos léxicos, tales como las expresiones de tiempo, los marcadores aspectuales y el contexto de habla (Lin, 2003; Smith y Erbaugh, 2005). Según Slabakova (2015: 284), si un significado gramatical universal (plural, evento pasado, acción en curso, cortesía) se expresa mediante una configuración en la L1 y mediante otra distinta en la L2, estamos ante una situación de aprendizaje que representa un “desajuste morfosintáctico-semántico” que podría presentar dificultad en la adquisición de la L2. Aunque los estudiantes estén en condición de acceder a todos los significados conceptuales universales, tienen que aprender a interpretarlos en el nuevo idioma. En este sentido, asumimos que el contraste en la representación de la temporalidad entre el chino y el español representa un desajuste morfosintáctico-semántico que obstaculiza la adquisición de la morfología verbal del español.
El primero de los objetivos de este trabajo es precisar el papel que juega el sistema temporoaspectual del chino mandarín como L1 en la adquisición del tiempo y aspecto en español. Por ello, presentaremos brevemente los sistemas temporoaspectuales de las dos lenguas. El segundo propósito es analizar si los patrones de uso específicos en el proceso de adquisición de los pasados en español por parte de los aprendices sinohablantes de nivel intermedio responden a la Hipótesis del Aspecto Léxico (LAH) o a la Hipótesis de la Subespecificación Léxica (LUH) (Giacalone-Ramat y Rastelli, 2013), según el tipo de tarea (Sun, 2019).
Este trabajo se organiza de la siguiente manera. En la sección 2, introducimos los patrones deícticos referentes a la expresión de la temporalidad del chino, y una breve revisión de la temporalidad en español (García Fernández 2013; López 2018), a fin de determinar el “desajuste morfosintáctico-semántico” (Slabakova, 2015: 284) entre las dos lenguas. A continuación, presentamos los trabajos más relevantes basados en las propuestas de la Hipótesis del Aspecto Léxico (Andersen y Shirai, 1994 y 1996; González y Quintana Hernández, 2018), así como las variables explicativas de la misma aplicadas al estudio del chino como L1 (Fan y Lin, 2002; Sun, Díaz y Taulé, 2019; Nishi y Shirai, 2019). En la sección 3, exponemos las predicciones y la metodología. Seguidamente presentamos los datos obtenidos a partir de las pruebas realizadas. En la sección 5, aportamos la discusión y el análisis de datos, y finalmente presentamos las conclusiones.
Tradicionalmente se asume que el idioma chino recurre a los adverbios temporales y al contexto de habla para la expresión de la temporalidad (Fang, 1998; Chen y Chen, 2005). Según Chen y Chen (2005), los verbos junto con los marcadores aspectuales no pueden anclar un evento en el transcurso del tiempo. Un enunciado sin complementos temporales dificulta la representación temporal salvo que aparezca en un contexto de habla, de ahí que varios manuales didácticos, especialmente los destinados al aula de aprendices de chino como L2, asuman que el tiempo se indica normalmente añadiendo una expresión temporal antes del verbo o al comienzo del enunciado. El manual dedicado a aprendices hispanohablantes de chino de Ching y Rimmington (2015), dice explícitamente que “en chino son las expresiones de tiempo las que especifican el momento en el que se realiza la acción del verbo” (2015: 112).
Basándose en el segundo principio de cooperación, es decir, “máxima de cantidad (no haga su contribución más informativa de lo requerido)”, y la noción del aspecto por defecto (Antinucci y Miller, 1976; Andersen y Shirai, 1996; Bohnemeyer y Swift, 2001 y 2004), Lin (2003 y 2006) y Smith y Erbaugh (2005) sostienen que dicha explicación en los materiales didácticos solo se considera parcialmente correcta, recordando que efectivamente la expresión temporal se puede omitir en el discurso coloquial en casos como (1a) (ejemplo de Smith y Erbaugh 2005: 721), porque el marcador aspectual indica la localización temporal de pasado. Sin embargo, y según Lin, “no resulta raro en este idioma encontrar oraciones que dan información temporal aunque no llevan adverbios temporales ni marcadores aspectuales” (Lin, 2006: 3), como en (1b).
| (1). | a. | Ta | dale | majiang. | |
| Ella | jugar-marcador Aspecto jugó/ha jugado (una vez) | mahjong. | |||
| Ella | jugó | al mahjong. | |||
| b. | Zhangsan | dapo | yi-ge | huaping | |
| Zhangsan | Romper | uno-Cuant. | maceta. | ||
| Zhangsan | Rompió | Una | maceta. | ||
Estos casos se atribuyen al hecho de que para interpretar los rasgos de la temporalidad en chino existen patrones deícticos temporales universales basados en la noción de lo “concluido” (Smith, 2003: 92-122). Esto es, “la interpretación predeterminada localiza los eventos y estados no concluidos en el presente, y los concluidos en el pasado” (Smith y Erbaugh, 2005: 715). Lin (2003 y 2006), a cuyo trabajo se suma el de Slabakova (2015), señala que lo concluido o no de una situación depende tanto de la categoría aspectual léxica como de la categoría aspectual de perspectiva.
En definitiva, Lin (2003, 2006), Smith y Erbaugh (2005), y Slabakova (2015) asumen que, en ausencia de las expresiones temporales, la localización temporal en chino mandarín se puede realizar mediante el aspecto léxico, o mediante dicha categoría junto con los marcadores aspectuales. No obstante, cabe resaltar la premisa de que dicha localización de tiempo se lleva a cabo siempre que no se presenten las expresiones temporales. Es decir, las expresiones temporales, aparte de indicar un momento en el transcurso de tiempo, pueden contribuir a que surjan interpretaciones no predeterminadas por el aspecto léxico. Seguidamente presentamos cómo se realiza el patrón deíctico en el chino mandarín atendiendo al aspecto léxico, al aspecto en la perspectiva y a las expresiones temporales.
De acuerdo con la categorización de las clases léxicas de Vendler (1967), Smith (1997) concluye que los cuatro tipos de situación básica, es decir, los estados, las actividades, los logros y las realizaciones, se aplican también en chino (tabla 1).
| Tipo verbal | Dinamicidad | Telicidad | Duratividad | Ejemplo |
|---|---|---|---|---|
| Estados | - | - | + | 有(tener); 想,想要(querer) |
| Actividades | + | - | + | 跑(correr); 走(andar) |
| Logros | + | + | - | 死(correr); 出生 (nacer) |
| Realizaciones | + | + | + | 喝一杯水(beber un vaso de agua); 画一幅画 (pintar un cuadro) |
Respecto a la referencia temporal del aspecto léxico, Lin (2003 y 2006), Smith y Erbaugh (2005) y Slabakova (2015) coinciden en equiparar la noción de telicidad a la de concluido y, basándose en el patrón deíctico de Bohnemeyer y Swift (2001), proponen que los estados y las actividades, debido a que son verbos atélicos, representan el tiempo de presente por defecto en el chino como vemos en (2) (ejemplo de Lin, 2006: 3). Del mismo modo, los logros y las realizaciones, que se interpretan como télicos, representan el tiempo de pasado por defecto como ya indicamos en (1b). Esta equiparación, según argumentan los mismos autores citados, aunque se aleja en cierto punto de la tradicional asociación de lo concluido con el aspecto gramatical (Squartini y Bertinetto, 2000; García Fernández, 1998, 2013), es aplicable en las lenguas como el chino que carecen de la morfología verbal para indicar el tiempo (Lin, 2003 y 2006; Smith y Erbaugh, 2005; Slabakova, 2015), al mismo tiempo que se presenta en las “lenguas dependientes de la telicidad”, como el caso del inuktitut, el ruso y el alemán, idiomas en los que la referencia aspectual de la cláusula depende de la telicidad del evento del predicado (Bohnemeyer y Swift, 2004: 263). Al valor temporal expresado por el aspecto léxico en chino, se suma el de la categoría aspectual de perspectiva o aspecto gramatical.
| (2). | Ni | da | lanqiu | ma? |
| Tú | jugar | baloncesto | partícula en frase interrogativa | |
| ¿Juegas | al | baloncesto? |
El chino mandarín consta de un sistema de marcadores aspectuales de perspectiva (denominado ‘partículas’ por Li y Shirai, 2000) que son ampliamente utilizados en el discurso coloquial cotidiano (Xiao y McEnery, 1999 y 2004). En términos generales, hay cuatro marcadores aspectuales que han sido extensivamente estudiados (Li y Thompson, 1981; Smith, 1997; Li y Shirai, 2000; Slabakova, 2015). Dos de ellos son marcadores perfectivos: le (marcador de situación completada o terminación) y guo (marcador de experiencia); dos imperfectivos: zai (marcador progresivo) y zhe (marcador durativo).
En las lenguas germánicas o románicas resulta difícil separar el tiempo del aspecto gramatical, porque en muchas ocasiones un solo morfema contiene los dos valores. En español, la marca temporal de pretérito —é/-í es también la forma perfectiva, mientras que la de imperfecto —ía/-aba es la imperfectiva (García Fernández, 1998). Múltiples estudios, tanto teóricos (Li y Shirai, 2000; Smith y Erbaugh, 2005; Slabakova, 2015) como empíricos (Xiao y McEnery, 2004), indican que en chino la referencia temporal también se asocia con los marcadores aspectuales. Li y Shirai (2000) señalan que el marcador le pospuesto al verbo siempre presenta una situación concluida, es decir referida al valor temporal de pasado. Slabakova (2015) también hace hincapié en que, en ausencia de la expresión temporal, el marcador le pospuesto indica pasado por defecto.
El marcador aspectual le también puede ubicarse al final del enunciado, e incluso duplicar su presencia, en cuyo caso aparece pospuesto al verbo y también al final del enunciado, como en (3b). Jin y Hendriks (2003) asumen que generalmente, cuando el predicado es de logro o realización, el enunciado con el marcador le en posición final presenta el resultado conseguido tras el evento, como en (3a) y (3b); cuando el predicado representa situaciones no delimitadas como los estados y actividades, el marcador le ubicado al final del enunciado, produce una lectura incoativa que puede presentar el comienzo de una situación incipiente, como en (3c) y (3d). Respecto a la referencia temporal del marcador le en posición final de enunciado, Li y Thompson (1981) proponen que dichas estructuras suelen representar el presente. Para estos autores, la estructura con el marcador le en posición final es equivalente a las estructuras del presente perfecto del inglés, y también equiparable al pretérito perfecto compuesto del español.
| (3). | a. | Wo | chiwan | Fan |
| Yo | comer-terminar | Comida | ||
| He | comido | |||
| b. | Ta | he | le (Asp.completado) | |
| Ella | tomar | le (Asp.completado) | ||
| Ella | ha tomado | tres cafés | ||
| c. | Ni | shi | Gongwuyuan | |
| Tú | ser | Funcionario | ||
| Ya | eres | Funcionaria | ||
| d. | Ta | chi | Rou | |
| Ella | comer | Carne | ||
| Ella | come ahora | Carne |
Guo es un marcador perfectivo de experiencia, es decir presenta un evento que ha sido experimentado en algún tiempo indefinido, normalmente en el pasado (Li y Shirai, 2000). A diferencia de le, guo enfoca más lo experiencial, y en este sentido se puede considerar también como un marcador de aspecto perfecto (Li y Thompson, 1981), como vemos en (4). Respecto a la referencia temporal de este marcador experiencial, Lin (2006) indica que el marcador guo impone una representación temporal de pasado por defecto independientemente del tipo de eventualidad involucrado.
| (4). | Ta | die-duan | guo (Asp.experiencial) | Zuotui |
| Él | caer-estropear | guo (Asp.experiencial) | pierna izquierda | |
| Él | Se ha estropeado | la pierna izquierda (una vez) |
Los marcadores zhe y zai son dos marcadores imperfectivos que enfocan el transcurso interno de la situación. Slabakova (2015) y Sun (2019) plantean que estos marcadores, por sus respectivas propiedades durativa y progresiva, suelen presentar eventos no concluidos, y que en consecuencia representan el no pasado por defecto.
Las expresiones de tiempo, en su relación con el aspecto, se pueden dividir en cuatro categorías: de duración (tres meses, dentro de una hora); de localización (ayer, hace un día); de fase (todavía, ya); de frecuencia (siempre, nunca) (Comajoan-Colomé y Pérez Saldanya, 2018; García Fernández, 2000; entre otros). En chino, puesto que el verbo no se conjuga, las expresiones temporales siempre asumen una función decisiva aportando una referencia temporal al evento o estado designado por el verbo.
Generalmente, la función básica de las expresiones temporales consiste en anclar un estado o un evento en el transcurso del tiempo. Aparte de dicha función básica, Smith y Erbaugh (2005), y Slabakova (2015), ponen de manifiesto que las expresiones temporales pueden anular el patrón deíctico temporal que muestran el aspecto léxico y el aspecto gramatical por defecto, de manera que contribuyen a la reinterpretación temporal de los valores aspectualmente predeterminados. Por ejemplo, un enunciado con el marcador perfectivo le se interpreta como pasado por defecto, como en (5a) (ejemplo de Lü, 1999: 248), pero si se añade la expresión mañana, como en (5b) (ejemplo de Lü 1999: 248), el foco de interés temporal se traslada del marcador aspectual a la expresión temporal, y consecuentemente el enunciado manifiesta una referencia de futuro.
| (5). | a. | women | le (Asp.completado) | changcheng | |
| Nosotros | le (Asp.completado) | Gran Muralla | |||
| Visitamos la Gran Muralla/Hemos visitado la Gran Muralla | |||||
| b. | Mingtian | women | youlan | le (Asp. completado) | |
| Mañana | nosotros | visitar | le (Asp.completado) | ||
| Changcheng | zai | canguan | shuiku | ||
| Gran Muralla | también | visitar | represa | ||
| Mañana después de que visitemos la Gran Muralla, visitaremos también la represa | |||||
Recapitulando, en chino, las expresiones temporales, el aspecto léxico y el aspecto gramatical contribuyen a la interpretación temporal (Lin, 2003, 2006; Smith y Erbaugh, 2005; Slabakova, 2015). En ausencia de las expresiones temporales, el aspecto léxico y el aspecto gramatical tienen respectivamente una referencia temporal por defecto, como vemos en la tabla 2 y la tabla 3.
| Aspecto léxico | Contexto | Tiempo representado por defecto |
|---|---|---|
| Estados y actividades | Atélico y no concluido | Presente o el no pasado |
| Logros y realizaciones | Télico y concluido | Pasado |
| Marcador | Contexto | Tiempo representado por defecto |
|---|---|---|
| le | Situación completada o terminada | Pasado o presente perfecto (cuando aparece al final del enunciado o cuando se asocia con el verbo atélico) |
| guo | Situación experimentada | Pasado |
| zai | Situación progresiva | Presente |
| zhe | Situación durativa | Presente |
La perspectiva más tradicional sobre la representación de la temporalidad en español considera que el tiempo lingüístico está asociado al aspecto gramatical en la morfología flexiva del verbo en español (Bosque, 1990; García Fernández, 1998, 2013; Comajoan-Colomé y Pérez Saldanya, 2018), por lo que “tiempo y aspecto son categorías complementarias” (Pérez Saldanya, 2004: 195). Además de estos valores semánticos, la morfología verbal española también refleja otros relativos a la concordancia de número y persona y también el modo, de manera que para el aprendiz sinohablante es complejo desentrañar todos estos significados en las primeras fases del proceso de adquisición del español como L2. Por un lado, el español cuenta con un número de tiempos verbales que no se corresponden con las materializaciones configuracionales de la categoría tiempo lingüístico, esto es presente, pasado y futuro. En el ámbito del pasado, cuenta con dos tiempos verbales simples (el pretérito perfecto simple y el pretérito imperfecto) y tres compuestos (pretérito perfecto compuesto, pretérito pluscuamperfecto y pretérito anterior). A los valores temporales se añaden los relativos al aspecto: perfectivo, imperfectivo y perfecto. El perfectivo está tradicionalmente asociado al pretérito perfecto simple (PPS en adelante) y al pretérito perfecto compuesto (PPC en adelante); el imperfectivo al pretérito imperfecto (PI en adelante); y el perfecto al PPC. Así pues, además de los valores de perfectivo hodiernal, el PPC tiene valor resultativo, experiencial, y de relevancia informativa en el español peninsular, Perú, Bolivia y Paraguay (Comajoan-Colomé y Pérez Saldanya, 2018). Eso es lo que se denomina aspecto gramatical (García Fernández, 1998). Lo que en chino se expresa a través de los rasgos aspectuales del verbo combinados con marcadores aspectuales y expresiones temporales, en español se formula a través de la morfología flexiva, lo cual no implica que el valor aspectual del verbo no cuente para la interpretación del enunciado. De igual manera que en otras lenguas, en español el aspecto también se manifiesta inherentemente a través de los rasgos léxicos de los predicados (De Miguel, 1999), y de expresiones temporales.
De todos los pasados este trabajo se centra en dos: PPS (canté) y PPC (he cantado). El PPS es una forma perfectiva que presenta los eventos concluidos en el pasado, independientemente del valor aspectual léxico del verbo, por lo que aparece con todas las clases aspectuales como en Canté una copla, Sentí calor, Escribí un libro, Llegué a la meta. Por su valor perfectivo, este tiempo verbal está asociado con la interpretación ingresiva (o incoativa) y con la terminativa. Además de su uso de pasado hodiernal, el PPC es una forma de perfecto, asociada con tres valores semánticos (resultativo, experiencial y continuativo), y sujeto a mucha variación en el mundo hispanohablante (Camus Bergareche, 2008; Martínez Atienza, 2008; Comajoan-Colomé y Pérez Saldanya, 2018). La primera interpretación presenta el resultado de un evento finalizado en un tiempo todavía presente en algunas variedades del español europeo, entre ellas la variedad estándar, como en Me he roto la pierna. De igual forma, el perfecto experiencial vincula alguna situación del pasado con el presente, como en Eva ha estudiado enfermería, así que puede solicitar ese puesto en el hospital. El perfecto continuativo indica que la situación se mantiene en el presente, como en Siempre han confiado en la ciencia.
Por otro lado, el PI en —aba es una forma imperfectiva que muestra el evento en proceso y que tiene asociadas múltiples interpretaciones, entre las que destacamos la progresiva, la habitual y la continuativa (Bertinetto, 2000; García Fernández y Camus Bergareche, 2004), representadas respectivamente en los siguientes ejemplos: Eva tocaba/estaba tocando a la puerta insistentemente, Pedro jugaba/solía jugar al escondite de niño, Necesitaba atención continua en todas las reuniones. El español también cuenta con una perífrasis verbal progresiva que admite la interpretación imperfectiva cuando el verbo estar aparece declinado en presente o PI.
A los usos temporoaspectuales de la morfología verbal española se pueden sumar los complementos temporales, que en muchas ocasiones contribuyen a la reinterpretación de los valores asignados a través de la flexión. Según García Fernández (1999, 2013), existen diversos tipos de expresiones que modifican los valores temporoaspectuales de las formas verbales. Buena parte de dichos complementos introducen valores aspectuales en los enunciados, como por ejemplo los que vemos en la tabla 4 (diseñada a partir de los ejemplos de García Fernández, 1999: 3134-3135).
| Complementos de duración | • cuantitativos: durante + SN cuantificado, en + SN cuantificado | Durante una hora, etc. |
| • delimitativos: desde, desde… hasta, hasta, etc. | Desde 1935, etc. | |
| Complementos de localización | • de marco | Ayer, el año pasado, etc. |
| • de punto | A las tres, hace tres semanas, etc. |
Los complementos temporoaspectuales restringen la interpretación de los enunciados, de manera que un complemento de localización de punto indica el momento en el que tiene lugar el evento, independientemente del valor aspectual del predicado o del tiempo verbal, como en (6).
(6) Juan estaba bien a las tres, no sé cómo estará ahora.
Las expresiones temporoaspectuales pueden indicar de forma explícita el valor semántico asociado con el tiempo verbal seleccionado por el hablante. Como se ha dicho, el PI se asocia con múltiples interpretaciones. El uso del complemento de localización de punto a las cinco en (7) señala la interpretación progresiva, mientras que el uso del complemento de frecuencia por las mañanas en (8) señala la interpretación habitual.
(7) A las cinco escribía una carta.
(8) Por las mañanas escribía una carta.
Si bien es cierto que la morfología verbal del español no está restringida por el aspecto léxico, y aunque en ocasiones el uso de determinado tiempo verbal modifica el valor semántico del verbo (sabía/supe), el uso de determinados complementos temporoaspectuales sí está condicionado por el predicado al que modifica. Las expresiones de duración no son compatibles con los logros, como en *Llegó durante horas. Por su parte, y puesto que los estados solo admiten la interpretación continua del evento, el uso de complementos de frecuencia no es compatible con el verbo ser.
(9) *Siempre era rubio (ejemplo de García Fernández 1999: 3139).
La dificultad para adquirir las formas de pasado reside en asociar los valores temporoaspectuales de las partículas y las expresiones temporales del chino como L1 con la morfología verbal de pasado en español, así como incorporar el uso de las expresiones temporoaspectuales del español de manera restringida. Mientras en chino, el aspecto perfectivo (le; guo) puede presentar a. un evento concluido en el pasado (le; guo), b. un evento experimentado en el pasado (guo), y también c. el resultado de un evento finalizado en un tiempo todavía presente (le puesto al final del enunciado), en español la morfología verbal asocia valores temporales y aspectuales en múltiples tiempos verbales como el PPS, el PPC y el PI. Sin embargo, y a diferencia de lo que sucede en español, cuando aparecen las expresiones temporales en chino, tienen prioridad en la interpretación temporal. Esto supone que los mismos marcadores perfectivos (le; guo) se podrían también utilizar en chino para expresar una acción venidera si las expresiones temporales tienen valor de futuro. En español, según García Fernández (2000: 54), “aunque los complementos adverbiales temporales modifican, determinan o hacen aparecer cierto valor aspectual, la compatibilidad de éstos con los verbos a los que modifican hay que hacerla depender de las características léxico-aspectuales verbales, que permiten o no la aparición de los distintos complementos temporales”. A ello se suma la necesidad de garantizar la correlación temporal entre tiempos verbales y expresiones temporales.
La expresión de la temporalidad está también condicionada por la tipología discursiva narrativa que tradicionalmente, y junto al resto de expresiones temporales disponibles en una lengua, reserva un papel específico a los tiempos verbales. El PPS (y otros tiempos verbales perfectivos) se usa para indicar las situaciones de primer plano (foco narrativo) sobre las de segundo plano (fondo descriptivo), que a su vez aparecen conjugadas en PI, en la construcción de la estructura narrativa (Comajoan-Colomé y Salaberry, 2021).
A diferencia de lo que sucede en la L1 de los aprendices chinos, la representación del tiempo y el aspecto en la lengua española debe manifestar correlación semántica entre los tiempos verbales y los complementos temporales. La información introducida por la expresión temporal tiene que ser congruente con la del tiempo verbal, como vemos en el contraste entre Su perro murió hace cuatro años y *Su perro morirá hace cuatro años. Asumimos que la representación lingüística inicial de los aprendices es la de su L1 (Slabakova, 2001; McManus, 2015; González y Quintana Hernández, 2018). Puesto que en chino los complementos son prioritarios en la interpretación temporal, y pueden no ser congruentes con el valor predeterminado por los marcadores aspectuales, se espera que en las fases iniciales de adquisición los aprendices sinohablantes abusen del marcaje de tiempo con expresiones temporales, además de otros mecanismos pragmáticos (Comajoan-Colomé y Pérez Saldanya, 2018).
Además de esta predicción, y de acuerdo con la LAH (Andersen y Shirai, 1994), el aspecto léxico también afecta el uso del aspecto gramatical en la L2. Esta hipótesis predice que la forma perfectiva (PPS) aparece primero con los logros y realizaciones, y después con las actividades y estados, mientras que la forma imperfectiva (PI) aparece más tarde, asociada inicialmente con los estados, posteriormente con las actividades y las realizaciones, y finalmente con los logros. En los idiomas que tienen aspecto progresivo, como el inglés, la marcación del progresivo comienza con las actividades, y luego se extiende a las realizaciones y los logros. Esta hipótesis propone un patrón universal de adquisición de la morfología temporoaspectual para todo el alumnado. Sin embargo, diversos estudios (Fan y Lin, 2002; Sun, 2019; Nishi y Shirai, 2019), con resultados mixtos, han generado revisiones de esta misma hipótesis, teniendo en cuenta la influencia del chino como L1 en el proceso de adquisición del aspecto. En esta misma línea, González y Quintana Hernández (2018) han observado que cada L1 manifiesta una singular influencia en el español como L2 en A2. Influido por su L1 el aprendiz holandés usa el PPC en contextos perfectivos de todo tipo en fases de desarrollo inicial de español como L2, mientras que los aprendices anglohablantes usan el PPS. Además, el uso de la formas perfectivas e imperfectivas está condicionada de diferente forma en los dos grupos: por el rasgo dinamicidad en el caso de los anglohablantes, y el de terminación en el caso de los holandeses.
El estudio de Fan y Lin (2002) pone de manifiesto dos patrones de uso de la morfología verbal de pasado por aprendices chinos de inglés como L2. El primero consiste en el uso del PPC (present perfect en inglés) en contextos perfectivos como en *We have met at the conference two years ago ‘Nos hemos encontrado en una conferencia hace dos años’. El segundo se traduce en la asociación de las expresiones de duración con los logros, como en *His dogs died/has died for four days ‘*Sus perros murieron/han muerto durante cuatro días’. El estudio evidencia que el abundante uso de los marcadores aspectuales (le, guo) en contextos de perfecto en su L1, se traduce en la sobreutilización del PPC en la interlengua, predicción esta no incluida en la LAH.
Sun, Díaz y Taulé (2019) se centran en la adquisición de PPS y PI por parte de aprendices chinos, teniendo en consideración la LAH, y también la hipótesis de la marcación del tiempo por defecto (Salaberry, 1999), según la cual, los aprendices de nivel inicial usan el PPS como elemento temporal por defecto para todas las clases aspectuales. El análisis comparativo de las dos hipótesis mediante datos de dos tipos de pruebas (prueba cloze y redacciones semi-guiadas) demuestra que el tipo de tarea también tiene efecto en los resultados (Sun 2019). Los resultados de la prueba cloze indican que los aprendices de nivel inicial usan el PPS como pasado por defecto en español; sólo en el grupo de nivel más avanzado se observa el uso del PI con verbos atélicos (estados y actividades). Por el contrario, los resultados de las redacciones semi-guiadas validan la LAH (PI con estados, y PPS con logros), con la salvedad de que dichas asociaciones se dan en todos los niveles competenciales, no solo en los niveles iniciales.
El trabajo de Nishi y Shirai (2019) investiga el efecto de la variación interlingüística en el aspecto léxico, y explora cómo el aprendizaje del aspecto léxico interactúa con la adquisición de la morfología aspectual. Estudian la adquisición de la morfología aspectual del japonés como L2 por aprendices de distintas L1s (chino, inglés, coreano). Los resultados muestran que los aprendices tienen problemas para rechazar estructuras aspectuales agramaticales en la L2, cuando dichas estructuras son posibles en su L1. Por ejemplo, en japonés no existe un verbo de estado correspondiente al know ‘conocer’ del inglés, de manera que para expresar Ken knows Naomi ‘Ken conoce a Naomi’, se usa el verbo de logro siru ‘llegar a conocer’ con un marcador de aspecto durativo —teiru para denotar el estado resultante después de ‘llegar a conocer’, por lo que se espera que los aprendices tengan dificultad a la hora de rechazar un logro con una expresión durativa en una L2. De hecho, los aprendices ingleses de japonés como L2 transfieren directamente la semántica de los verbos de su L1 a un supuesto equivalente en L2, produciendo oraciones como Ken wa Naomi o siru, Ken will know Naomi en inglés, ‘Ken conocerá a Naomi’. Según estos autores, los aprendices muestran dificultades a la hora de rechazar tales estructuras aspectuales en la L2 debido a la variación de aspecto léxico entre las dos lenguas, por lo que afirman que la variación léxico-aspectual entre las dos lenguas también supone un importante efecto de la L1 en la adquisición de la morfología temporoaspectual.
No podemos limitarnos a exponer la propuesta sobre la relevancia de la variación interlingüística sin considerar la LUH (Giacalone-Ramat y Rastelli, 2008 y 2013; Rastelli, 2008 y 2009). Esta hipótesis, alternativa a la LAH, defiende que el aspecto léxico bajo la taxonomía vendleriana no puede ser el factor desencadenante del proceso de la adquisición del sistema temporoaspectual en la L2 (Rastelli, 2009: 272). Ello se debe principalmente al hecho de que el aspecto léxico tiene un componente composicional que el aprendiz adquiere conjuntamente con el desarrollo de la morfología de aspecto gramatical. En el caso de los aprendices chinos de nivel intermedio-bajo, Giacalone-Ramat y Rastelli (2013) descubren que en su italiano como L2 la expresión ‘durante+expresión temporal’ es compatible con los logros, y la expresión ‘en+expresión temporal’ con los de actividad, lo cual les lleva a cuestionarse que la telicidad de un verbo en la L2 necesariamente correlacione con la telicidad en la interlengua del aprendiz. Los aprendices pueden conocer un verbo y usarlo dejando su contenido aspectual subespecificado. Esta cuestión les lleva a proponer más estudios cualitativos que expliciten el conocimiento del aspecto léxico en la L1, y como su aprendizaje les supone también un reto a los aprendices de segundas lenguas.
A estas hipótesis se suma la hipótesis discursiva (Bardovi-Harlig, 1994), según la cual el aprendiz usa los tiempos verbales de español como L2 prestando atención a la estructura discursiva, de manera que para el fondo de la narración usará tiempos verbales perfectivos como el PI y para el foco de la narración usará el PPS.
Este estudio propone que el uso de PPS y PPC por parte de los aprendices chinos de nivel B1-B2 refleja distintos patrones de adquisición previstos por la Hipótesis de la Transferencia de la L1 (Fan y Lin, 2003; Slabakova, 2015; Nishi y Shirai, 2019), por la LAH (Andersen y Shirai, 1996; González y Quintana Hernández, 2018), y por la LUH (Giacalone-Ramat y Rastelli, 2008), en función de distintos tipos de prueba (Sun 2019). Puesto que la LAH describe el modo en que los aprendices desarrollan el contraste PPS y PI, esta investigación solo puede relacionarse parcialmente con la LAH, en el sentido de que solo se estudian 2 tiempos verbales perfectivos, y el uso de los mismos con los logros. En este estudio no se analiza la hipótesis discursiva.
Partiendo de la Hipótesis de la Transferencia de la L1, se espera, en primer lugar, que la diferencia interlingüística en la representación de la temporalidad les suponga un reto a los sinohablantes en su proceso de adquisición de la morfología verbal en español. En su L1 las expresiones temporales pueden no manifestar concordancia semántica con la información temporal predeterminada por los marcadores aspectuales le y guo, lo cual tiene consecuencias en su interlengua: PPS no se produce necesariamente en contextos de pasado perfectivo o perfecto, sino también en contextos de presente, PPC tampoco se da exclusivamente en contextos de pasado perfectivo, sino también en contextos de perfecto, e incluso de futuro, aunque en este estudio solo analizaremos su uso en contextos de pasado.
Al contraste relativo a la representación de la temporalidad en las dos lenguas se suma la variación léxico-aspectual interlingüística, que, junto con LAH, determina la adquisición de la morfología temporoaspectual en la L2 (Nishi y Shirai, 2019). El hecho de que en chino los logros como 死 ‘morir’ y 到达 ‘llegar’ puedan ser verbos de estado en la construcción: V. (logro) + le + expresión temporal de duración (Ma, 1982), predice dificultades en su marcación temporal porque dicha recategorización léxica no es posible en español. Así que al aprendiz sinohablante le cuesta rechazar que los logros puedan aparecer con expresiones temporales de duración.
A las hipótesis planteadas sumamos el efecto del tipo de prueba en la adquisición de la morfología verbal de pasado en español como L2. Aunque la prueba de opción múltiple suele mostrar resultados mixtos que contradicen las predicciones de LAH, sí verifica la asociación del PPS con los logros; por su parte, el uso de pruebas de producción más libre elicita datos que respaldan la LAH (Bonilla 2013; Sun, 2019). En nuestro estudio, se espera que en la prueba de traducción (producción semi-guiada) los aprendices asocien el PPS con los logros, pero no necesariamente en la prueba de descripción de gráfico (producción guiada). La prueba de opción múltiple, al centrar su interés en las formas verbales, puede debilitar la LAH y potenciar la influencia de la L1, de igual forma que la prueba de producción guiada, mientras que la semi-guiada puede favorecer LAH (Sun, 2019). Atendiendo a todo lo señalado anteriormente, se espera que tanto el uso de PPC en contextos perfectivos como la combinación de los logros con expresiones temporales de duración se visibilicen en todas las pruebas.
La revisión de LAH y la LUH, así como del efecto de la Transferencia de la L1 y el tipo de tarea plantean una serie de cuestiones que tratamos de resolver en este estudio:
Tal como se propone en la revisión de la LAH condicionada por la Transferencia de la L1 (González y Quintana Hernández 2018), ¿utilizan los aprendices sinohablantes el PPC en contextos perfectivos?
¿Afecta el tipo de tarea al uso de PPC en contextos perfectivos?
Tal como predice la LUH, ¿el hecho de que en chino los logros se presenten como estados combinados con expresiones de duración sesga el uso de los logros en español como L2?
Teniendo en cuenta la LAH, ¿la variación léxico-aspectual entre chino y español sesga el uso del aspecto gramatical con los logros en español como L2?
Si las respuestas a las preguntas 3 y 4 son afirmativas, ¿hay contraste en el sesgo L1-L2 entre los resultados de la tarea de traducción y de la descripción de gráfico?
Entre los participantes hay un grupo de control constituido por 14 universitarios de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Huelva, y un grupo experimental de 52 aprendices chinos de 4 universidades chinas: 16 de la Universidad de Estudios Internacionales de ZheJiang (ZISU), 20 del Instituto ChengDu de la Universidad de Estudios Internacionales de Sichuan (CISISU), 12 de la Universidad de Ingeniería y Ciencia de Sichuan (SUSE), y 4 de la Universidad de Estudios Internacionales de Xi´an (XISU). Este alumnado cursa el tercer año universitario y tiene nivel intermedio de español según el currículo y las pruebas del EEE-4 (Examen nacional de español para estudiantes chinos de la especialidad española, nivel-4). De acuerdo con estudios previos sobre equivalencia de niveles de competencia lingüística en español en China (Bataller Querol, 2014), este examen equivale al nivel B2 del MCER. Todos los participantes del grupo experimental tienen el chino mandarín como L1, y ninguno ha vivido en un país hispanohablante. La edad media es de 20.6 años. Los participantes del grupo de control tienen el español peninsular como L1, y el promedio de edad es de 23.2 años. Cada sujeto del grupo experimental realizó 3 pruebas, mientras que, por el desconocimiento del chino, los del grupo de control realizaron 2, no participaron en la traducción chino-española. Del grupo experimental las 52 entregas fueron válidas, mientras que del grupo de control solo 10: grupo experimental B2/N=52, grupo de control Nativo/N=10.
Para llevar a cabo la investigación, se han utilizado tres pruebas inspiradas en Fan y Lin (2002): opción múltiple, traducción escrita chino-española, descripción de gráfico con el verbo objeto dado. Los informantes chinos realizaron las pruebas de manera presencial bajo vigilancia durante 45 minutos, gracias a la cooperación de los profesores de español de las universidades participantes.
La primera prueba consiste en una tarea de opción múltiple. Se ofrece un enunciado en el que falta el verbo objeto de estudio y dos opciones entre las que elegir. La opción A conjuga el verbo en PPC, y la B en PPS, como en (10).
(10).
---A: ¿Conocéis al Doctor Li?
---B: Sí…lo en una conferencia hace un mes. Muy interesante, su presentación.
A. hemos conocido B. conocimos
Esta tarea consta de 19 estímulos, de los cuales 16 proponen elegir entre PPS y PPC en contextos perfectivos marcados por complementos adverbiales temporales (CCAA en adelante) de localización como anoche, hace unos meses, hace un año para todas las clases aspectuales; 3 son distractores en los que se ofrece la elección entre PPS y PPC en contextos favorables al PPC sin la marcación de los CCAA. La tabla 5 muestra la distribución de los estímulos, según el aspecto gramatical, el contexto y la flexión esperada.
| Aspecto léxico | Aspecto gramatical | Contexto | Flexión esperada | No. de estímulos |
|---|---|---|---|---|
| Estados | PPC/PPS | Perfectivo | PPS | 1 |
| Actividades | PPC/PPS | Perfectivo | PPS | 1 |
| Logros | PPC/PPS | Perfectivo | PPS | 8 |
| Realizaciones | PPC/PPS | Perfectivo | PPS | 6 |
| Logros | PPC/PPS | Distractores | 2 | |
| Actividades | PPC/PPS | Distractores | 1 | |
| Total | 19 |
La elección de la opción A evidenciaría el abuso del PPC en contextos perfectivos por la transferencia de su L1. Para el estudio de la diferencia entre los dos grupos de participantes, se usará el análisis estadístico C1zación con referencia a un pasado remoto, como en (11). La oración se compone de sujeto, verbo, marcador perfectivo (le o guo) y CCAA de localización. Se pretende desvelar si este tipo de prueba modifica los resultados de la prueba anterior.
(11)
| 我 | 小时候 | 尝 | 过 | 一次 | 兔子肉 |
| Wo | Xiaoshihou | chang | guo (Asp. experiencial) | yi-ci | tuzi rou |
| Yo | la niñez | probar | guo (Asp. experiencial) | una vez | carne de conejo |
|
Probé una vez en la niñez la carne de conejo |
|||||
Los últimos 5 estímulos presentan enunciados perfectivos con logros combinados con CCAA de duración, como en (12). La construcción está formada por sujeto, verbo de logro, marcador perfectivo (le o guo), CCAA de duración y marcador le al final del enunciado (aspecto resultativo). Si los logros se asocian con CCAA de duración, convirtiéndose así en verbos de estado (recategorización gramaticalmente imposible en español) se confirma la LUH, y por tanto la transferencia de la L1. Si se asocian con PPS se confirma la LAH. Si los participantes no muestran preferencia por la asociación de logros con PPS en su producción, tenemos evidencia de que la variación léxico aspectual interlingüística puede alterar los patrones predichos por la LAH.
(12)
| 我 | 到 | 了 | 马德里 | 十几天 | 了 |
| Wo | dao | le (Asp. perfectivo) | Madeli | shi ji tian | le (Asp. perfectivo) |
| Yo | llegar | le (Asp. perfectivo) | Madrid | unos diez días | le (Asp. perfectivo) |
| *Llegué a Madrid unos diez días/ Llegué a Madrid hace unos diez días | |||||
En suma, la prueba 2 consta de un total de 10 estímulos, cuya distribución, según el verbo, marcador aspectual, CCAA y contexto, está expuesta en la tabla 6:
| Verbo ofrecido en chino | Marcador aspectual | CCAA ofrecidos en chino | Contexto | No. de estímulo |
|---|---|---|---|---|
| 品尝(probar) | Guo | 小时候 (en la niñez) | Perfectivo | 1 |
| 罹患(tener/sufrir) | guo | 三岁那年 (a los tres años) | Perfectivo | 1 |
| 读(leer) | Le | 六岁时 (a los seis años) | Perfectivo | 1 |
| 见 (ver) | guo | 三年前 (hace tres años) | Perfectivo | 1 |
| 取得,拿到 (sacar) | Le | 大学毕业时(el año que se graduó) | Perfectivo | 1 |
| 开始 (empezar) | Le | 二十分钟 (veinte minutos) | Perfectivo | 1 |
| 去世 (morir) | Le | 一个月(un mes) | Perfectivo | 1 |
| 到来 (venir) | Le | 三年(tres años) | Perfectivo | 1 |
| 出生 (nacer) | Le | 半年 (medio año) | Perfectivo | 1 |
| 到达 (llegar) | Le | 十几天 (unos diez días) | Perfectivo | 1 |
Para analizar la asociación del grupo experimental de PPC/PPS con contextos perfectivos según tipo de prueba (opción múltiple vs. traducción), usaremos el análisis estadístico de muestras emparejadas de SPSS. Para el análisis de la distribución de los logros con CCAA de duración, optaremos por el análisis descriptivo de SPSS. A la hora de determinar si existe diferencia entre el uso de PPS, PPC con los logros, recurriremos al análisis estadístico de la varianza ANOVA de SPSS.
La prueba 3 consiste en una tarea de descripción guiada de un gráfico. Se ofrece en cada estímulo un texto que da información contextual-discursiva sobre el evento que se debe describir, una representación gráfica del tiempo, así como un verbo de logro, como en (13). Se les pide a todos los participantes que, usando el verbo ofrecido, escriban un enunciado basado en el contexto y el gráfico. Por sus características, esta es una tarea de textualización narrativa controlada. Teniendo en cuenta las limitaciones de esta prueba (López 2005), se combinarán con otras propuestas de producción en futuras investigaciones.
(13). Texto
Lily viene de Estados Unidos y estos días ha hecho un largo viaje por España. Hoy, por casualidad, se ha encontrado con su compañero estadounidense, David, en el Museo del Prado. David le habla del largo viaje por España…
Representación gráfica del tiempo
Describe la condición de Lily según el gráfico indicado utilizando el verbo ‘llegar’
Esta tarea contiene 5 estímulos. La distribución de los estímulos, según el verbo, el marcador aspectual y los CCAA, aparece en la tabla 7.
| Verbo ofrecido en Gráfico | Marcador aspectual | CCAA ofrecidos en Gráfico | Contexto | No. de estímulo |
|---|---|---|---|---|
| Llegar | Le | Veinte días | Perfectivo | 1 |
| Venir | Le | Cinco años | Perfectivo | 1 |
| Entrar | Le | Treinta minutos | Perfectivo | 1 |
| Morir | Le | Tres años | Perfectivo | 1 |
| Nacer | Le | Dos meses | Perfectivo | 1 |
Dado el mayor control sobre los resultados de esta prueba guiada, se espera algún tipo de contraste con los datos de los 5 últimos estímulos de la prueba 2, lo cual corroboraría el efecto del tipo de tarea el uso de PPS o CCAA con los logros. En lo que concierne al uso de los logros con PPS/PPC, si los participantes siguen sin mostrar preferencia por la asociación de logros con PPS tenemos más evidencia de que la divergencia léxica interlingüística sesga el uso del aspecto gramatical en la L2.
Dado que tenemos que analizar tanto los resultados de los dos grupos de participantes respecto a su uso de los logros con CCAA de duración en esta prueba, y también comparar el resultado del grupo experimental con el de la prueba de traducción, habrá respectivamente dos análisis estadísticos aplicados, a saber, el descriptivo y la prueba de muestras emparejadas de SPSS. Puesto que hemos de calcular los datos en función de grupos de informantes, además de hacerlo según tipos de prueba (traducción vs. descripción de gráfico), contaremos con la Prueba exacta de Fisher (por la presencia del valor cero en el grupo de control) y la de Chi-cuadrado de SPSS.
La prueba de opción múltiple pone a prueba la LAH condicionada por la L1. Primero, calculamos el número de ocurrencias de PPC y PPS en contextos perfectivos según los dos grupos, y luego analizamos las estadísticas obtenidas para cada grupo. La tabla 8 muestra el número de ocurrencias de PPC y PPS por grupo. Si bien el PPS es la forma preferida, los resultados indican que los aprendices chinos presentan un mayor número de ocurrencias de PPC en contextos perfectivos, concretamente el 36.8%, frente al 19.4% del grupo de control. El índice de uso de PPC en contextos perfectivos por parte del grupo de control puede deberse a la situación de diálogo textual entre investigador y participante creada para la realización de la prueba. En futuras investigaciones se tendrán en cuenta la textualización y la hipótesis discursiva tanto para el diseño de pruebas como para el análisis de datos.
| GRUPO CHINO | GRUPO ESPAÑOL | |||
|---|---|---|---|---|
| N. | % | N. | % | |
| PPC | 306 | 36.8 | 31 | 19.4 |
| PPS | 526 | 63.2 | 129 | 80.6 |
| Total | 832 | 100 | 160 | 100 |
El análisis Chi-cuadrado de SPSS demuestra que existe diferencia significativa entre los dos grupos en el número de ocurrencias de PPC y PPS en contexto perfectivo (c=18.1, df=1, **P=.000<.001) (ver Figura 1).
Para el análisis de la tarea de traducción presentamos, primero, el número de ocurrencias de PPC en contextos perfectivos teniendo en cuenta los datos obtenidos de los primeros 5 estímulos, y seguidamente los comparamos con los datos de la prueba 1. El objetivo es desvelar si el tipo de tarea tiene efecto en los resultados. En segundo lugar, y teniendo en cuenta los resultados de los últimos 5 estímulos, calculamos los datos de las estructuras aspectuales agramaticales en las que se presenta la asociación de los logros con CCAA de duración. El propósito es averiguar si el uso de los logros valida la LUH y la influencia de la L1. Por último, y prestando atención a los datos de los últimos 5 estímulos, exponemos el número de ocurrencias de PPS y PPC con los logros, con el fin de verificar las predicciones de la LAH.
La tabla 9 indica los datos obtenidos sobre el número de ocurrencias del PPC en contextos perfectivos en función de las pruebas 1 y 2: prueba de opción múltiple (Op.) y prueba de traducción (Tra.) en el grupo experimental.
| N | % | |
|---|---|---|
| PPC en Op. | 306 | 36.8 |
| PPC en Tra. | 76 | 29.2 |
Los resultados muestran que el porcentaje de ocurrencias de PPC en contextos perfectivos en la prueba 1 alcanza el 36.8%, mientras que en la prueba 2 de traducción, el índice de ocurrencias de PPC es de 29.2%. Algunos ejemplos son: Ha visto a la reina española en la Universidad de Alcalá el año pasado (informante 44); He probado una vez la carne de conejo cuando era niña (informante 10); He leído Don Quijote a los seis años (informante 12).
El análisis de prueba de muestras emparejadas de SPSS (Véase la Figura 2) demuestra que no existe diferencia significativa de los porcentajes de las ocurrencias de PPC en contextos perfectivos en función de las tareas (t=1.750, gl=51, P=0.086>0.05).
La tabla 10 indica la distribución de las estructuras agramaticales (marcadas como *EA en las tablas y figuras) del grupo experimental, en las cuales se asocia los logros con CCAA de duración como en *Acaba de llegar pero la reunión ha empezado 20 minutos (informante 1)
| Número de *EA | Frecuencia | % |
|---|---|---|
| 0.00 | 9 | 17.3 |
| 1.00 | 9 | 17.3 |
| 2.00 | 14 | 26.9 |
| 3.00 | 14 | 26.9 |
| 4.00 | 3 | 5.8 |
| 5.00 | 3 | 5.8 |
| Total | 52 | 100 |
Estos datos descriptivos de SPSS indican que de 52 participantes chinos, solo 9 han rechazado la asociación de logros con CCAA de duración; el resto ha producido al menos una combinación agramatical. El número medio de estructuras agramaticales por participante es 2.04 (ver la Figura 3), lo cual confirma el efecto de la L1 en la L2.
Por último, la tabla 11 indica el número de ocurrencias de PPS y PPC con los logros, así como otros modos de traducción, en los cuales los participantes cambiaron el logro por verbos de actividad o estado (por ejemplo, en vez de traducir Llegué a Madrid hace unos días, algunos participantes produjeron enunciados como Ya llevo unos días en Madrid).
| N | % | |
|---|---|---|
| PPS | 50 | 19 |
| PPC | 121 | 47 |
| Otros | 89 | 34 |
| Total | 260 | 100 |
Estos resultados muestran que el porcentaje de ocurrencia de PPS con logros es reducido, solo un 19%; en cambio, el índice de ocurrencia de PPC es alto, alcanzando un 47%. El análisis de la varianza de ANOVA de SPSS (ver la Figura 4) comprueba que existe diferencia significativa en la distribución de PPS y PPC, así como otras formas, con logros en el grupo experimental (c=16.438, df=2, **P=.000<.001).
Los resultados de la prueba 2 corroboran la tendencia al uso de PPC de los sinohablantes en contextos perfectivos, si bien no hay diferencia estadísticamente significativa en función de tareas. También confirman que la variación léxico-aspectual entre chino y español en los logros genera estructuras aspectuales agramaticales en la interlengua; una gran mayoría de los informantes sinohablantes asocian los logros con CCAA de duración. Los resultados indican que la divergencia entre chino y español en los logros sesga también el uso del aspecto gramatical. A consecuencia de ello, el número de ocurrencias de PPS solo ocupa un 19.23% de los logros en contextos perfectivos, frente al 46.54% de PPC.
En la prueba de descripción de gráfico (marcada como DG en la Figura 5), calculamos, por un lado, los datos sobre las estructuras agramaticales (*EA) y los comparamos con los índices sacados de los últimos 5 estímulos de la prueba 2 (que también contemplan los logros como objeto de estudio). El propósito es desvelar si el tipo de tarea tiene efecto en el sesgo L1-L2. Por otro lado, analizamos los datos estadísticos sobre las ocurrencias de PPS y PPC con logros en contextos perfectivos en función de los dos grupos de informantes, y seguidamente también de tipos de prueba (prueba de traducción y de descripción de gráfico) para el grupo experimental. El objetivo es desvelar si este tipo de prueba controlada favorece la LAH.
La tabla 12 muestra la distribución de las estructuras agramaticales (*EA) del grupo experimental de la prueba 3, en las cuales aparece la combinación de logros con CCAA de duración.
| Número de *EA | Frecuencia | % |
|---|---|---|
| 0.00 | 20 | 38.5 |
| 1.00 | 24 | 46.2 |
| 2.00 | 5 | 9.6 |
| 3.00 | 3 | 5.8 |
| Total | 52 | 100 |
Estos datos descriptivos de SPSS indican que, de los 52 participantes chinos, 20 han producido enunciados gramaticales en los que no se da la aparición de los logros con CCAA de duración; el resto ha producido al menos un enunciado en la que se presenta la *EA. Sin embargo, si estos mismos datos los comparamos con los índices relacionados de la prueba 2 (sacados de los últimos 5 estímulos de la prueba de traducción, marcada como Tra. en la Figura 5), veremos que el número medio de la *EA ha bajado considerablemente (ver la Figura 5). El análisis de la prueba de muestras emparejadas de SPPS demuestra que existe diferencia significativa de los porcentajes de ocurrencias de la *EA en función de tareas (t=6.481, gl=51, **P=.000<.001).
La tabla 13 muestra el número de ocurrencias de PPS y PPC con los logros en contextos perfectivos de los grupos experimental y de control de la prueba 3.
| GRUPO CHINO | GRUPO ESPAÑOL | |||
|---|---|---|---|---|
| N | % | N | % | |
| PPS | 146 | 56.2 | 46 | 92 |
| PPC | 73 | 28.1 | 4 | 8 |
| OTROS | 41 | 15.8 | 0 | |
| TOTAL | 260 | 100 | 50 | 100 |
Los datos demuestran que, un 56.2% de los logros flexionados en el grupo experimental muestra PPS, un 28.1% PPC, y el 15.8% muestra otras formas morfológicas; en el grupo de control el porcentaje de PPS alcanza el 92% y el PPC solo ocupa un 8%. La Prueba exacta de Fisher de SPSS (ver la Figura 6) indica que existe diferencia significativa entre el grupo experimental y el grupo de control (c=26.818, **P=.000<.001) en las ocurrencias de PPS y PPC con logros.
Por último, la tabla 14 indica que la distribución de PPS y PPC con los logros en contextos perfectivos muestra variación en función del tipo de tarea. Los resultados de la tarea de traducción (Tra.) muestran que la frecuencia de PPC con los logros es de 46.5%, mientras que la de PPS es de 19.2%. En cambio, en el caso de la tarea de descripción del gráfico (marcada como DG en la Tabla 14 y la Figura 7), la asociación de PPC con los logros baja al 28.1%, mientras que el índice de PPS con logros alcanza el 56.2%, lo cual indica que este tipo de prueba favorece la LAH.
| Tareas | PPS | PPC | OTROS |
|---|---|---|---|
| Tra. | 19.2% | 46.5% | 34.2% |
| DG | 56.2% | 28.1% | 15.7% |
El análisis de Chi-cuadrado de SPSS en la figura 7 muestra que existe diferencia significativa entre los dos tipos de tarea para la distribución de PPS y PPC con logros (c=76.620, df=2, **P=.000<.001).
En resumen, en la prueba 3 se confirma la producción de *EA en el grupo experimental a pesar de que el índice se reduce significativamente en comparación con el de la prueba 2. Tras la comparación de los datos obtenidos de los dos grupos sobre el uso del aspecto gramatical con los logros se confirma que el grupo de control presenta un alto porcentaje de uso de PPS con logros en contextos perfectivos en esta tarea de textualización narrativa. Aunque el grupo experimental también prefiere los logros con PPS en esta tarea 3, el uso de PPC es todavía destacable. Consecuentemente, podemos decir que el cálculo del uso de PPS con logros muestra distintos patrones de uso en función del tipo de tarea en el grupo de aprendices sinohablantes; la descripción de gráfico favorece el uso del PPS.
Los resultados de este estudio demuestran que la diferencia entre el chino y el español en la representación de la temporalidad sesga el uso de PPS y PPC por parte de los aprendices sinohablantes de nivel intermedio. Tanto los resultados de la prueba de opción múltiple como los de la prueba de traducción muestran que el grupo experimental tiene mayor porcentaje de ocurrencias de PPC en contextos perfectivos que el grupo de control. Este hallazgo concuerda con los anteriores estudios (Fan y Lin, 2002), en los que se detectó también el uso de PPC en contextos perfectivos por parte de los sinohablantes, aunque en algunos casos la L2 era el inglés. Los resultados de las pruebas de producción escrita también constatan que la variación léxico-aspectual entre la L1 y la L2 provoca en la L2 estructuras aspectuales agramaticales a las que los aprendices presentan dificultad de renunciar (Giacalone-Ramat y Rastelli, 2013; Nishi y Shirai, 2019), como es el caso de los logros con CCAA de duración. Si bien esto parece anular las predicciones de LAH, cabe destacar que el índice de ocurrencias de PPS con los logros supera significativamente el índice de PPC en la descripción de gráfico, lo cual indica que esta prueba de textualización guiada favorece LAH (Sun, 2019),
concretamente el uso de PPS con logros, aunque también es cierto que es una tendencia observable en los hablantes de español como L1 (Quintana Hernández, 2019). En cualquier caso, se confirma que el tipo de prueba también es un factor a tener en cuenta en la explicación de la adquisición del sistema temporoaspectual en la L2 (Bonilla, 2013; Sun, 2019). La prueba de traducción visibiliza patrones de uso que indican un fuerte efecto del conocimiento nativo del aspecto léxico, tal como propone LUH (Giacalone-Ramat y Rastelli, 2013; Nishi y Shirai, 2019), mientras que en la prueba de descripción de gráfico sigue presente la preferencia por la combinación de logros con PPS, tal como predice LAH.
A este estudio centrado en el uso del contraste PPS/PPC le quedan aún preguntas por responder, especialmente las que cuestionan que la estructura discursiva de las diferentes pruebas aquí diseñadas también tiene efecto en el uso de la morfología verbal de pasado en español como L2. En contra de lo esperado (Bonilla, 2013), el número de ocurrencias de PPC en contextos perfectivos en los aprendices sinohablantes no muestra diferencia significativa en función de las tareas de opción múltiple y de traducción. Esto puede deberse a que, como han sugerido los revisores anónimos, no hemos considerado la estructura discursiva al diseñar los dos distintos tipos de prueba. La tarea de opción múltiple se presenta en formato dialogado, mientras que en la de traducción los ítems aparecen en formato narrativo. De manera que, si bien los resultados corroboran la transferencia de la L1, la falta de homogeneización discursiva de las pruebas nos impide confirmar también el efecto del tipo de tarea. En cualquier caso, este estudio muestra resultados que confirman la transferencia de la L1, la LUH y parcialmente la LAH, si atendemos al tipo de tarea realizada en aprendices sinohablantes de español como L2 de nivel intermedio. Futuras investigaciones ampliarán el espectro de variables que inciden en la adquisición de la temporalidad en español, así como el resto de tiempos verbales.
Los resultados de este estudio corroboran que no se puede explicar la complejidad de la adquisición de PPS y PPC del español con un solo factor. Los datos muestran que la representación de la temporalidad del chino supone una transferencia significativa en la adquisición de PPS y PPC en aprendices sinohablantes de español como L2 de nivel intermedio. Los resultados muestran que en la interlengua de este grupo de aprendices sinohablantes de nivel intermedio los marcadores de perfectividad (PPS/PPC) y de perfecto (PPC) no se dan necesariamente en sus respectivos contextos debido a la transferencia de la L1, sumándose por tanto a los hallazgos realizados por estudios precedentes (Fan y Lin, 2002). Los resultados también muestran que la variación léxico-aspectual entre las dos lenguas incide en la dificultad de rechazar estructuras agramaticales en la L2, lo cual confirma la importancia de la transferencia de la L1 en este tipo de construcciones, como ya han revelado otros estudios (Nishi y Shirai, 2019; Sun, 2019).
En lo que respecta al uso de PPS y PPC con los verbos que implican divergencia léxico-aspectual entre las dos lenguas, el estudio valida tanto el efecto de la divergencia en el aspecto léxico (LUH) en las dos pruebas de producción escrita, como las predicciones de la LAH en la producción guiada (Bonilla 2013). Todo ello nos lleva a concluir que es necesario realizar más estudios en los que se combinen predicciones desde diferentes perspectivas, con pruebas de tipo mixto que arrojen luz sobre los múltiples factores que intervienen en el complejo proceso de adquisición de la morfología verbal del español como L2 (Bardovi-Harlig y Comajoan-Colomé, 2020).
La concepción y el diseño del artículo es obra de las dos autoras. A continuación especificamos para cada aspecto la contribución de las autoras en orden de importancia.
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