Ediciones Complutense Licencia Creative Commons

MONOGRÁFICO

El futuro no está aquí. La expresión verbal de las emociones en los foros sobre Reproducción Asistida

Carmen Marimón Llorca
Universidad de Alicante (España) Email ORCID iD
Publicado: 22/09/2025

Resumen:El reto físico y emocional que supone la reproducción asistida se muestra de forma particularmente cruda en los foros en los que las pacientes intercambian sentimientos y estados de ánimo en relación con su experimentación del proceso. El objetivo de este trabajo es analizar el vocabulario emocional de dichos discursos con especial atención al léxico de la expresión de las emociones que tiene que ver con la proyección del futuro, que es a donde conducen todas las acciones y voluntades del proceso. El análisis se sustenta sobre el concepto de afecto de la Teorías de la Valoración (Martin y White 2005) y los mapas conceptuales del vocabulario emocional de Marina y López Penas (1999). Se examinan procesos verbales y atribuciones adjetivales y nominales que se distribuyen en los tres ejes evaluativos del afecto con el fin de obtener también un acceso crítico. Se concluye que predomina la insatisfacción y la infelicidad sobre cualquier otro sentimiento. El corpus está formado por testimonios recopilados en el proyecto NEOTERMED.

Palabras clave: Léxico de las emociones, evaluación, discurso de la salud, análisis del discurso.

The future is not here. The verbal expression of emotions in forums on assisted reproduction

Abstract:The physical and emotional challenges of assisted reproduction are depicted in particularly stark terms within the forums where patients exchange feelings and moods concerning their experiences of the process. The aim of this study is to analyse the emotional vocabulary contained in these discourses, paying particular attention to the lexical elements of the expression of emotions related to the projection of the future, which is where all actions and desires lead. The analysis is based on the concept of affect in Appraisal Theory (Martiny White 2005) and the conceptual maps of emotional vocabulary by Marina and López Penas (1999). Verbal processes and adjectival and nominal attributions are examined and distributed across the three evaluative axes of affect in order to also obtain critical access to the material. The analysis concludes that dissatisfaction and unhappiness predominate over any other sentiment. The corpus consists of testimonies collected in the NEOTERMED project.

Keywords:Lexicon of Emotions, Appraissal, Health Discourse, Discourse Analysis.

Sumario: 1. Introducción.. 2. La reproducción asistida como espacio social y verbal. 3. Evaluar en la lengua. La organización del léxico de las emociones. 4. Corpus y Metodología.5. Análisis y resultados. 5.1. Atribuciones adjetivales y nominales. 5.2. La enunciación de los procesos. 5.3. La evaluación del afecto. 6. Conclusiones. El futuro no está aquí.Referencias bibliográficas.

Cómo citar:Marimón Llorca, C. (2025). El futuro no está aquí. La expresión verbal de las emociones en los foros sobre Reproducción Asistida. En: Santamaría Pérez, Isabel y Marimón Llorca, Carmen (eds.) Neología y terminología en ciencias de la salud: variación y análisis multidimensional del discurso biomédico. Aplicación al ámbito de la Salud Reproductiva para la alfabetización en salud y la igualdad de género. Círculo de Lingüística Aplicada a la Comunicación 103 (2025): 63-78.https://dx.doi.org/10.5209/clac.103440

1. Introducción

Desde hace algunos años, el estudio de las emociones en cualquiera de sus aspectos —psicológico, biológico, sociológico o lingüístico, entre otros— ha ocupado un amplio espacio de interés en diversas disciplinas.Se trata de procesos que forman parte de la condición humana, determinan el comportamiento e interactúan con la razón (Camps 2012, p.38). Están relacionadas con otros estados como los afectos, los sentimientos o las pasiones y atañen a cualquier aspecto de la actividad humana, incluida la comunicación verbal. Oatley (2004, p. 43), por su parte, puso en relación las emociones con la capacidad que tenemos los individuos de valorar o evaluar los acontecimientos, de manera que, en su opinión, “Emotions occur at the junctures of our inner concerns with the outer world”; en otras palabras, las emociones no son reacciones aleatorias, sino respuestas evaluativas ante situaciones que afectan aspectos significativos de nuestras vidas.

Una parte del abordaje del estudio de las emociones desde el punto de vista lingüístico se ha dirigido a intentar comprender y señalar cómo se produce la verbalización de estas y qué recursos permiten su expresión a través del lenguaje (Foolen 2012). En el eje de muchos de estos trabajos está la idea de que siempre que se manifiesta verbalmente una emoción lo hace, precisamente, a través de los recursos valorativos o evaluativos de la lengua. La tarea ha sido, en consecuencia, intentar identificar y clasificar cuáles son esos recursos, qué elementos léxico-semánticos, gramaticales, pragmáticos o fonéticos están implicados en los procesos de evaluación en la lengua. Son referentes los trabajos realizados desde la Lingüística Sistémico Funcional (Martin 2000; Martin y White 2005) que integra la evaluación dentro de la organización general de sistema lingüístico. Igualmente los trabajos de Thompson y Alba-Juez (2014) desde la Dinamical System Theory (DST) u otros de orientación más ecléctica y multidisciplinar como los de Thompson y Hunston (2000) o Alba-Juez (2019) han profundizado sobre el papel de las emociones en el discurso y analizado los recursos evaluativos en diferentes tipos de textos, desde noticias, anuncios publicitarios o narraciones hasta distintos tipos de interacciones orales; e igualmente, se han analizado enunciados irónicos, expresiones fraseológicas, cortesía, argumentación, entre otros muchos. Más recientemente se ha prestado atención al estudio del papel de las emociones en los lenguajes de especialidad —Garofalo (2017 y 2020) en el ámbito jurídico; Gallego-Hernández (2017) en relación con los productos bancarios; Jara Fuente (2021) para la política en perspectiva histórica, etc.—. Desde la Teoría del Espectro Afectivo (AST), Orts (2022 y 2023), por su parte, se propone abordar el papel que juegan las emociones en los géneros profesionales y en las comunidades de los que proceden y, lo que resulta particularmente interesante, analizar el funcionamiento de estas en contextos de persuasión y manipulación.

Otro tipo de acercamiento al estudio de la expresión de las emociones se ha centrado en la identificación y análisis del vocabulario emocional. Es el estudio de la conceptualización de las emociones (Foolen 2012, p. 349), es decir, el análisis de las palabras —sustantivos, verbos— que los individuos eligen para identificar y definir las emociones, para expresar las propias y reconocer las de los demás. En 2014, por señalar un trabajo seminal en relación con la lengua española, Ignacio Bosque publicó un artículo sobre la noción de vergüenza en el que, además de analizar la verbalización de ese sentimiento en español, planteaba estudiar el léxico de las emociones también en relación con los contextos sociales en los que estas se producen, un aspecto este sobre el que autores como Harkins y Wierbicka (2001), entre otros, ya habían llamado la atención. Otros trabajos como Marimón (2016), Padilla (2023) o Cabedo y Ruano (2024), entre otros muchos, también han analizado distintas formas de expresión de las emociones en español.

En cuanto a la clasificación y sistematización del vocabulario emocional en español es necesario mencionar dos trabajos de corte lexicográfico sin que ninguno de ellos pueda considerarse un diccionario al uso. Desde el punto de vista de las relaciones léxico semánticas, el intento más acabado es el diccionario de colocaciones DICE (2004), dirigido por Margarita Alonso Ramos. Es un diccionario combinatorio y como tal, se centra en las relaciones de las palabras a partir de sus significados; así, como indica en sus créditos, permite “encontrar las colocaciones más frecuentes de los nombres de sentimiento, así como sus derivados semánticos.” El otro trabajo que queremos mencionar es el Diccionario de los sentimientos de Marina y López Penas (1999), un trabajo en el límite de las disciplinas pues, como señalan sus autores “Es un libro que habla de palabras, pero no es un tratado de lingüística. Habla de los sentimientos, pero no es un texto de psicología”. El objetivo que se proponen es estructurar el vocabulario de los afectos a partir de agrupaciones de palabras —familias léxicas, clanes, tribus y Representaciones Semánticas Básicas— que forman parte del léxico de las emociones y los sentimientos en español. Ello les permite, al mismo tiempo, parcelar e interrelacionar los términos y, como consecuencia, introducirnos “en la enigmática historia de la especie humana, capaz de sentir y deseosa de expresar lo que sentía.” (Marina y López Penas 1999, p.15). Aunque la heterodoxia metodológica este trabajo pueda resultar distante a los planteamientos procedentes de la lingüística, en realidad no lo es tanto si pensamos que, al igual que en la Teoría de la Valoración, la finalidad es establecer categorías analíticas que revelen cómo las personas manejamos verbalmente los afectos ante una determinada situación.

En otro trabajo (Marimón 2025) se analizaron las expresiones y vehículos metafóricos de las que se sirven las mujeres para compartir lo que pasa en sus cuerpos y lo que transcurre en sus pensamientos y emociones en los foros y chats que promueven y a los que dan acceso las páginas de las clínicas, los blogs y webs sobre reproducción asistida (RA). Metáforas conceptuales como “mi cuerpo es un gancho”, “mi cuerpo es sucio” o “mi cuerpo es un lugar herido” permitieron vislumbrar la intensidad emocional y el despliegue de sentimientos con los que se vive y expresa el proceso en el que se implican estas mujeres. La toma de contacto con ese tipo de material, como señalamos entonces, hizo posible “el acceso no mediado a la voz de las pacientes en interacción, bien con otras mujeres que están pasando por el mismo proceso, bien con personal de las clínicas que intenta responder a sus preguntas” (Marimón 2025, p.216).

En nuestra opinión, la reproducción asistida es un ámbito particularmente sensible a las emociones y su expresión verbal. En este trabajo hemos querido volver a trabajar con los textos sin filtro de los foros desde la perspectiva ahora del análisis del léxico emocional. En ellos las mujeres imaginan un futuro de felicidad y esperanza —quedarse embarazadas, ser madres— pero se encuentran, en muchas ocasiones, con la frustración y la tristeza de un tiempo que no acaba de llegar.

A partir de estos planteamientos previos, el objetivo de este trabajo es analizar el vocabulario emocional contenido en los discursos que intercambian en los foros las mujeres que se encuentran en algún punto del proceso de reproducción asistida. El análisis se concentra en aspectos léxico-semánticos de la expresión de las emociones que tienen que ver con la proyección del futuro. Para ello, previamente, se justifica la elección de la agrupación de Representaciones Semánticas Básicas (RSB) que resulta más adecuada para analizar la expresión de las emociones en el proceso de RA y se analiza el vocabulario a partir de los conceptos semánticos en los que se estructura. Una vez extraído y analizado el vocabulario, se comprueba qué dimensión evaluativa dentro del estadio del afecto (White 2002; Martin y White 2005) es la que resulta más implicada —felicidad/infelicidad, seguridad/inseguridad o satisfacción/insatisfacción—, se muestran cuáles son las unidades léxicas —verbos, adjetivos, adverbios— a través de las cuales se manifiesta y se señalan las estructuras léxico-gramaticales implicadas. El corpus (ver más adelante corpus y metodología) está formado por textos pertenecientes a Testimonios de pacientes en tratamiento de RA (TRA) procedentes de foros, chats y blogs sobre RA de acceso libre y que forman parte del corpus general del Proyecto de investigación NEOTERMED (https://www.neotermed.org/).

Metodológicamente, el trabajo adopta una perspectiva cualitativa. Para el manejo del corpus se ha utilizado la herramienta de Sketch Engine “Corpus Query Language” para búsquedas complejas de estructuras léxicas y gramaticales y para búsquedas con criterios no específicos. Se asume una perspectiva crítico-discursiva, de manera que el análisis del vocabulario emocional de las pacientes contribuya también a conocer cómo se construye la identidad femenina en relación con la maternidad algo que, como se ha señalado en varios estudios (de Grado González 2011; Sánchez 2005; Santamaría 2022) sigue estando ligado a estructuras patriarcales presentes aún en la sociedad actual.

Con el fin de proceder ordenadamente, en el apartado 2 se realiza una breve introducción al espacio de la reproducción asistida con el fin de mostrar la importancia social y discursiva que representa. El apartado 3 sirve para introducir brevemente los conceptos referidos a la Teoría de la Valoración y a la estructuración del vocabulario emocional que se han utilizado para el análisis. En el 4 se describen el Corpus de la RA y el sub- corpus de Testimonios de RA (TRA) que será usado en este trabajo y se establece la metodología de análisis a partir de las propuestas de la Teoría de la Valoración y de los mapas léxicos de los sentimientos de Marina y López Penas (1999). En el 5 se analiza el léxico emocional utilizado por las mujeres en tratamiento de RA teniendo en cuenta la naturaleza atributiva o procesual de las entradas léxicas y se asocia a las dimensiones valorativas del afecto. El análisis muestra que los tratamientos de RA son un proceso largo y penoso para las mujeres y pocas veces las conduce directamente al futuro de felicidad y esperanza con que habían soñado (y que la clínica les había prometido).

2. La reproducción asistida como espacio social y verbal

La RA se define como un “conjunto de técnicas y tratamientos médicos que facilitan el embarazo cuando este no se consigue de forma natural” (https://www.reproduccionasistida.org/reproduccion-asistida/) [15/03/2025]. Se trata, por lo tanto, de un proceso de intervención médico-quirúrgica que se lleva a cabo en clínicas especializadas y que, según el caso concreto (problemas de infertilidad en parejas heterosexuales, maternidad entre parejas de lesbianas, maternidad en solitario) ofrece tratamientos cuya finalidad es la consecución de la maternidad. Según datos del Registro de Centros y Servicios de Reproducción Humana Asistida (https://cnrha.sanidad.gob.es/registros/busqueda.htm) [12/04/2025] en España hay 418 centros de los cuales 297 pertenecen a la sanidad privada. Para estas clínicas resulta fundamental contar con una estrategia publicitaria que consiga atraer a las pacientes. La mayor parte de los mensajes se distribuyen, sobre todo, a través de las páginas web de las clínicas desde donde se comparte una información sostenida, en gran medida, en mensajes de éxito y seguridad. Se trata de textos explicativos multimodales —van acompañados de numerosas imágenes y elementos gráficos (ver Lavale en este monográfico)— en los que se exponen los tratamientos y se busca convencer de su idoneidad a través de recursos verbales y no verbales que recurren tanto a la racionalidad científica como a las emociones. Es el caso, por ejemplo, del siguiente texto en el que se combina la apelación a la subjetividad emocional de la paciente con la seguridad que proporciona la referencia a la ciencia:

Aquí comienza la ventura más apasionante de tu vida. En Clínicas EVA ponemos a tu disposición la última tecnología médica y los mejores tratamientos de Reproducción Asistida y Fertilidad. (https://www.evafertilityclinics.es/) [15/03/2025].

La fuerza persuasiva de los mensajes recae en emociones dirigidas directamente a las mujeres pero que sobrepasan lo individual para ligarse con construcciones sociales sobre la imagen de la mujer y el rol de la maternidad. Como se ha señalado reiteradamente (Llermanos 2022), este tipo de discursos no hace sino reproducir, “el orden simbólico patriarcal” (Sánchez 2005, p. 525) en el que ser madre aparece como la meta vital de cualquier mujer. Este “carácter social y construido” (Belli e Íñiguez-Rueda 2008:18) de las emociones ha sido señalado por autores como Harkins y Wierbicka (2001) para los que las emotion words reflejan ciertos modelos culturales y estos, a su vez, valores, preocupaciones y marcos de referencia de la sociedad en la que estas están. Iniciar un tratamiento de RA supone un esfuerzo de planificación y una apuesta de futuro que no siempre se ve cumplida en los plazos y en los términos en los que la paciente se había imaginado, lo que incrementa la desesperanza por ejercer alguna vez el rol vital, pero también social, de madre.

3. Evaluar en la lengua. La organización del léxico de las emociones

El concepto de evaluación en la lengua fue posible gracias a la toma de conciencia por parte de la lingüística, a partir de los años setenta del siglo XX, de la doble naturaleza intersubjetiva y social del lenguaje. Esto significó asumir que la lengua está fuertemente ligada a sus usuarios, a las relaciones que estos mantienen y, un paso más, que es indisociable de las sociedades que estos constituyen. Así, desde la “perspectiva del usuario” fue posible orientar el estudio del lenguaje hacia el proceso enunciativo, entendido este como la actividad en la que el lenguaje es observado como herramienta comunicativa al servicio de sus hablantes. La idea de que la lengua tiene unidades especializadas en expresar la evaluación fue manifestada, entre otros, por Labov (1972), Stubbs (1986), Bibber y Finegas (1989), Otaola (1988) que, además, ofrecieron series de indicadores de distinto tipo —léxicos en su mayoría pero también gramaticales (estructuras comparativas, modales...), sintácticos (tipos de cláusula) o pragmáticos (actos de habla, conectores, atenuadores..)— que permitieran identificar los procedimientos evaluativos en distintos niveles. Un punto de inflexión lo constituyeron los trabajos de Thompson y Hunston (2000), Martin (2000) y Martin y White (2005), a partir de los cuales se han propuesto diversos enfoques y se ha aplicado el análisis de la evaluación a diversos tipos de textos.

Thompson y Hunston (2000, p.6) definen la evaluación como la expresión de la opinión del hablante o escritor, su actitud o punto de vista con respecto a entidades o proposiciones sobre las que se está hablando. Los autores ponen el acento en el hecho de que la evaluación, más allá de la expresión individual, pondría, además en evidencia el sistema de valores de dicho interlocutor y su comunidad. Como señalan igualmente Thompson y Alba-Juez (2014, p. 10-11), la evaluación impregna todos los niveles de descripción lingüística: morfológico, léxico, sintáctico y semántico y eso la convierte en un mecanismo omnipresente y, por esa misma razón, difícil de delimitar a priori. Serán, por tanto, cada discurso, en cada contexto, con cada interlocutor los que definan el potencial evaluativo de los elementos que componen los enunciados. Para estos autores, la evaluación se comprende mejor si se observa desde la Dinamical System Theory (DST) pues esta teoría “focuses its attention on changing variables, interaction and context” (Thompson y Alba-Juez 2014, p. 12-13) y permite observar los elementos evaluativos de la lengua en relación con el hablante o el oyente, el grupo o el conjunto de valores culturales.

La Teoría de la Valoración (Martin and White 2005), desarrollada en el marco de la Lingüística Sistémico Funcional, es una de las propuestas más acabadas y exhaustivas sobre el lenguaje evaluativo. Proporciona un marco teórico complejo que permite estudiar y sistematizar la expresión lingüística de la evaluación, su naturaleza de vehículo de expresión de sentimientos, creencias, emociones o valores (Bolívar 1994) y, además, conectarlos con el universo social e ideológico en el que se producen. En su modelo, los procedimientos evaluativos de la lengua —appraissal— están vinculados con el significado interpersonal, es decir aquel que expresa las relaciones entre los interlocutores y las actitudes que se desprenden de estas (Eggins 2002). A su vez, el significado interpersonal está relacionado con la variable del registro denominada tenor que tiene que ver con el papel social que juegan las relaciones entre los interlocutores y que se define a partir de dos tipos de variables, poder y contacto. Como señala White (2002, p. 16) en uno de los textos fundacionales, la teoría de la valoración intenta explicar y describir “the way language is used to evaluate, to adopt stances, to construct textual personas and to manage interpersonal positionings and relationships”. Así, el estudio del significado interpersonal permite establecer conexiones que van más allá del estricto intercambio entre los hablantes y observa, por tanto, la subjetividad en el lenguaje como un fenómeno que posibilita al hablante posicionarse en relación con determinados contextos socio-ideológicos.

Martin y White (2005, p. 42) dividen el conjunto de recursos evaluativos del lenguaje en tres grandes dominios semánticos que denominan actitud, compromiso y gradación. La actitud es el dominio semántico que se refiere estrictamente a la atribución de valores. Dentro de este dominio, el afecto es el ámbito o tipo de sentimiento que muestra la percepción emocional de los hablantes en relación con acontecimientos o participantes. Martin y White agrupan las emociones en torno a tres ejes y a sus polos positivos y negativos: in/felicidad, in/seguridad e in/satisfacción. En la tabla 1 se muestran algunas realizaciones verbales centradas en el léxico de la categoría del afecto como atribuciones y como acciones:

Tabla 1. Realizaciones del afecto
AFECTO AFECTO AFECTO
Categoría Escala positiva Escala negativa
Felicidad/Infelicidad

Feliz, alegre, entusiasmado, optimista, jubiloso

Reír, alegrarse, querer

Triste, amargado, deprimido, miserable, angustiado

Llorar, gemir

Seguridad/Inseguridad

Confiado, seguro, tranquilo, sereno, firme

Afirmar, comprometerse, confiar

Preocupado, intranquilo, inseguro, vulnerable

Desasosegar, gritar

Satisfacción/Insatisfacción

Satisfecho, absorto, interesado, obsesionado

Gustar, entusiasmar, agradar

Cansado, aburrido, tedioso, exasperado

Odiar, desagradar, aburrir

Fuente: Eggins y Slade (1997, p. 130) completada con Martin y White (2005), traducida y elaborada por Vela Bermejo (2007, p. 207).

Para el análisis Martin y White (2005, p. 46) llaman EMOTER al participante consciente que experimenta la emoción, y DETONANTE (TRIGGER) al fenómeno responsable de esa emoción. En el caso de la RA, el papel de EMOTER correspondería a la paciente, la mujer que experimenta en primera persona las emociones; el DETONANTE lo constituye el proceso médico de RA dividido en cada uno de los estadios de que consta en cada caso: estimulación ovárica, punción funicular, selección de semen, fecundación, cultivo de embriones, preparación del endometrio, transferencia. Cada uno de estos pasos puede ser un éxito o un fracaso, condicionar el resto del proceso o directamente arruinarlo y tener que empezar de nuevo. En los ejemplos (2), (3) y (4) se pueden observar algunas emociones expresadas verbalmente de distinta manera. En (2) y (3), la emoción se enuncia como una cualidad a través de adjetivos y adverbios en -mente; en (4) es un proceso y se expresa mediante un verbo:

Buen dia estoy muy triste xq ayer fue mi beta y saque 2.0 y fue negativa (doc#17)

Hola Pilar, te entiendo perfectamente, mi hija también nació sin útero hace 27 años y descubrirlo fue algo muy duro (doc#91)

eso confirma más mi sospecha del NEGATIVO. (doc# 147)

Uno de los problemas más complejos a la hora de abordar el estudio de la expresión verbal de las emociones es cómo organizar el vocabulario emocional, lo que está directamente relacionado con la cuestión de la universalidad de las emociones, de los condicionante culturales y de sus posibilidades de expresión a través del lenguaje. Greimas y Fontaille (1994) proponen la existencias de algún tipo de universales relacionados con las emociones a los que denominan “primitivos pasionales”; estos se manifestarían a través de la praxis enunciativa, que es en la que se incluirían los particularismos culturales. En su opinión, “sólo es posible que las pasiones aparezcan como tales en el discurso a condición de que una instancia rija y actualice esas combinaciones potenciales; esta instancia es la praxis enunciativa, que crea las taxonomías pasionales con el fin de recoger los primitivos producidos por el uso” (p.76). Para Marina y López Penas (1999, p. 16), recogiendo las ideas de Wierzbirka, es posible hablar de conjuntos de emociones universales comunes a todas las culturas —como el sentimiento de pérdida o la experiencia derivada de algo no previsto—, pero que se expresarían léxicamente de maneras distintas en cada cultura. Marina y López Penas (1999) organizan su Diccionario de los sentimientos. Para ellos los afectos se dividen en “impulsos” —inclinaciones, tendencias, deseos— y “estados”, que son los sentimientos y emociones que conforman lo que denominan el “territorio sentimental.” Los impulsos o motivaciones —desear o no algo— son los que provocan emociones (aunque también puede suceder al contario). A partir de estos conceptos describen veintiuna Representaciones Semánticas Básicas (RSB), parcelaciones de la experiencia que se despliegan léxicamente (tribus) en términos que expresan sentimientos afines (clanes). Así, por ejemplo, la RSB cinco: “Experiencia negativa de cambio o alteración” se expresa en un conjunto de términos (tribus) que se agrupan, en este caso, en tres clanes:

Para Marina y López Penas (1999, p. 428) es posible agrupar el léxico sentimental en modelos semánticos complejos que se activarían y organizarían sentimientos, valores, creencias o deseos a partir de determinados situaciones, objetos o sucesos. De todas estas posibles situaciones o acontecimientos alrededor de los cuales se aglutinan conjuntos de emociones, los autores han seleccionado seis particularmente relevantes y con un carácter universal: el futuro, el pasado, la posesión, el poder, el peligro y el yo. Cada uno de ellos propicia agrupaciones de vocabulario emocional que, finalmente, componen un mapa relacional de familias léxicas de sentimientos y emociones. Como ya se ha argumentado, el proceso de RA implica la proyección de un deseo hacia el futuro y, en consecuencia, la puesta en juego de emociones poderosas y contradictorias como miedo, ilusión, angustia, esperanza o decepción, todas ellas verbalizadas en el corpus de testimonios TRA que manejamos. A continuación, se muestra el mapa organizativo del léxico emocional referido al futuro (p. 446):

AGRUPACIÓN I: RSB: Conductas, actitudes y sentimientos respecto del futuro.

A diferencia de la Teoría de la Valoración, cuyo modelo de agrupación del léxico evaluativo referido a los afectos se realiza a partir de una concepción teórica más amplia sobre el lenguaje en el que se contemplan elementos léxico-gramaticales y semánticos, el Diccionario de Marina y López Penas (1999) está centrado exclusivamente en el análisis y organización de las unidades léxicas. La estructuración en tres categorías polares de Martin y White (2005) permite incluir léxico evaluativo aplicable a distintas situaciones expresivas o tipos de relaciones interpersonales. El Diccionario, por su parte, agrupa ese mismo léxico emocional no tanto en relación con los usuarios sino buscando las raíces cognitivas y universales de las emociones mediante el análisis del vocabulario a través del cual se expresan. Las emociones aquí no aparecen “solas” sino en relación con otras, conformando un mapa conceptual complejo y explicativo. Se trata de perspectivas distintas y complementarias que, aplicadas a nuestro objeto de estudio, tienen interesantes puntos de convergencia. Así, por ejemplo, un deseo como el de ser madre puede ser el desencadenante de distintos tipos de emociones y sentimientos como impaciencia, entusiasmo, preocupación, o alegría. Si volvemos a las realizaciones verbales de los afectos de la tabla 1 observamos que estos se asocian directamente a los parámetros de la in/felicidad, pero también de la in/seguridad o de la in/satisfacción. Pues bien, para Martin y White (2005, p. 49-50) estos dos últimos, en sociedades estereotipadas, están asociados, respectivamente, a la “maternidad”, entendida como hogar o protección y a la “paternidad” entendida como logro o realización. Analizar el léxico que utilizan las mujeres en los foros, comprobar el peso que tiene cada uno de los tres parámetros —in/felicidad, in/seguridad, in/satisfacción— y relacionarlo con el estatus social de la maternidad es lo que hemos llevado a cabo en este trabajo.

En el siguiente apartado se mostrará cómo se va a organizar metodológicamente el análisis de la expresión de las emociones en los testimonios escritos por mujeres durante el proceso de Reproducción asistida.

4. Corpus y metodología

Para realizar este trabajo se ha compilado un subcorpus a partir de los materiales que componen el “Corpus divulgativo de RA”, elaborado por el equipo de investigación del Proyecto NEOTERMED y volcado para su manejo en Sketch Engine. El “Corpus divulgativo de RA” está formado por 1351 documentos y contine un total de 1442990 palabras procedentes de textos publicados online en España por parte de clínicas, portales sanitarios, foros o asociaciones dirigidos a pacientes. El subcorpus, al que hemos llamado “Testimonios RA” (TRA) está compuesto por 186 textos, —con un total de 475.329 palabras—, de los cuales 166 son foros-chat, uno es una guía comentada y 19 son blogs. Proceden de 14 clínicas/portales web: Vidafertility, MASREPRO, IVI Alicante, Grupo de apoyo hello, Foro — Eugin, Cuídate plus, Educainflamatoria, Ginfer, Babygest, Clínica Millet, Foro — Instituto de Ginecología y Obstetricia Dra. Gómez Roig, Phi Fertility, Clínica Baren, Reproducción Asistida ORG. Los textos se reproducen tal y como han sido publicados, en el registro coloquial prototípico de las interacciones en la wb.

Son textos de libre acceso y contienen interacciones escritas entre mujeres que están pasando o han pasado por el proceso de RA. En los foros interviene, en ocasiones, personal de las clínicas que interactúa con las pacientes con el fin de dar respuestas o resolver dudas; pero, mayoritariamente los textos son comentarios personales sobre estados de ánimo en los que las propias participantes se apoyan, comparten experiencias y empatizan (5); o, en otras ocasiones, muestran dudas o inquietudes como en (6):

Ánimo a todas y espero que todas tengamos el resultado tan esperado y deseado más tarde o más temprano. </s><s> Pues nose, que esperais que os digan? </s><s> Digo cuando alguien tiene depresión nadie Le dice si se te ve fatal. </s><s> Todas mis amigas están en pleno baby- boom y mis mejores amigas saben que estoy buscando y no me quedo y me apoyan en lo que pueden. </s><s> Pero el dolor es individual y a cada una nos toca procesarlo. </s><s> Hay que poner K estar positiva. </s><s> —No te quedas porque no te relajas —Cuando no lo pienses tanto seguro que te quedas... —Hay muchos casos asi y al final lo han conseguido — El cuerpo es muy sabio ... —Intenta hacer tu vida normal... Y mi favorita: si no salio es xq estaba de no estar, la naturaleza es sabia Yo ya he determinado no (doc#149)

súper embarazada ????, el 07/09 me toca otra beta (12 días despues de la transferencia). no sé si celebrar o no, si mi embarazo es seguro o puede bajar los valores o puede estar mal situado. no creo sean mellizos porque el valor no es tan alto (doc# 117)

Para procesar el corpus se ha utilizado la herramienta informática Sketch Engine, en concreto el “Listado de palabras”, el “Word Sketch” para colocaciones y combinaciones de palabras y el “Corpus Query Language” para búsquedas complejas de estructuras léxicas y gramaticales y para búsquedas con criterios no específicos.

Como señalan Martin y White (2005, p.45), las realizaciones semánticas del afecto se muestran a través de diferentes estructuras gramaticales como modificación de participantes y procesos (adjetivos y nomina- lizaciones), procesos mentales y conductuales afectivos (verbos) y adjuntos modales (adverbios en -mente). En nuestro caso, la extracción de ítems léxicos del corpus de TRA ha estado condicionada por los criterios establecidos en el mapa conceptual propuesto por Marina y López Penas (1999) referido a conductas, actitudes y sentimientos respecto del futuro (ver más arriba) por lo que, para este trabajo, se han seleccionado únicamente atribuciones o cualidades, —adjetivos y nominalizaciones—, y procesos —verbos—. En la tabla 2 se muestra el número total de palabras por categoría:

Tabla 2. Número total de palabras por categoría gramatical extraídas del corpus TRA de NEOTERMED
Categoría gramatical Número de palabras
Cualidades 35
Realizaciones nominalizadas 37
Procesos 17
TOTAL 89

Fuente: Elaboración propia.

Esos 89 ítems léxicos constituyen el conjunto de realizaciones verbales de los afectos referidos al futuro procedente del corpus de TRA. El análisis se ha organizado por grupos de categorías: cualidades y realizaciones nominalizadas por un lado, —ambas tienen propiedades atributivas—, y procesos, por otro. La mayor parte de las dimensiones que organizan el mapa de las emociones hacia el futuro están dispuestas alrededor de una polaridad binaria bueno/malo positivo/negativo, como, por ejemplo, la 5.1 “Anticipación agradable desmentida por los hechos” y la 5.2 “Anticipación desagradable desmentida por los hechos” [en el esquema adaptado corresponden a las dimensiones 4.1” y 4.2.” Ver análisis y resultados]. Nosotros hemos aplicado también este criterio a la dimensión 3 “Actitudes ante el futuro” pues, en realidad, en ella se concentra la mayor parte del vocabulario.

Este mismo léxico se ha volcado en la tabla 1 con el fin de comprobar qué ejes valorativos son los que predominan en las conversaciones entre mujeres en proceso de RA.

A continuación, se muestran los resultados del análisis.

5. Análisis y resultados

La anticipación del futuro es un concepto clave para comprender las emociones que se producen en las mujeres durante el proceso de RA. Todo en él está orientado hacia la consecución de un tiempo por venir en el que, potencialmente, un deseo muy fuerte puesto en juego se va a ver cumplido: ser madre. Para lograrlo, hay que superar una serie de acciones médicas complejas —conseguir la fecundación, gestar, dar a luz, ser finalmente madre, criar— que actúan como DETONANTES y que son vividas con enorme expectación por parte de cada EMOTER, cada mujer. Así lo vemos en (7) y (8) donde las mujeres expresan de forma directa como sujeto experimentante su emoción hacia el futuro mediante el verbo desear, o en (9), donde la emoción proyectada aparece expresada como una atribución —con angustia— referida a una parte del proceso:

se que todo esto vale la pena y que es pasajero,,,,mi examen beta es para este 1 de ABRIL,,, deseo mucho ser mama!!! Les deseo a cada una lo mejor en su procedimientos,,,(doc# 170 )

... Ya tengo 41 años y mis ancias de ser madres son muchas, soy una mujer sola, sin familia y sólo deseo ser madre... Gracias por tu atencion, por tu tiempo y tu respuesta. (doc# 170)

Hoy, a 4 días para la prueba en sangre en la clínica he comenzado con angustia. Lo llevaba todo controlado pero no he podido mantenerme firme. (doc# 167)

A continuación se presenta la reelaboración del mapa organizativo del léxico emocional referido al futuro a partir del subcorpus de Testimonios de pacientes de RA (TRA). En cada dimensión evaluativa y, en función de las ocurrencias, se ha distribuido el léxico en las tres categorías mencionadas: cualidades y realizaciones nominalizadas —adjetivos y nombres— y procesos —verbos—.

Conductas, actitudes y sentimientos respecto a la consecución de la maternidad a través de tratamiento de RA.

Tanto las realizaciones nominales como las cualidades se leen atributivamente en relación con los participantes (Bednareck 2013) lo que, en español, correspondería a la estructura: “Alguien siente X/ se siente X en relación con algo”. En (10) y (11) se pueden comprobar ambas:

estoy muy bien, mucho más tranquila y confiada (doc#113)

Todos los folículos vacíos.</s><s>Que desilusión (doc# 182)

En cuanto a los procesos, son todos procesos afectivos mentales (Martin y White 2005, p. 46), que son los que tiene que ver con la experiencia subjetiva de un individuo ante un hecho, como vemos en (12):

Si mi probabilidad era alta ahora temo en hacerme un segundo intento (doc#147)

Tanto las atribuciones como los procesos pueden tener que ver con el proceso en sí de RA, pero muy frecuentemente se refieren a cualquiera de las etapas que no son sino distintos momentos en los que se parcela el futuro. En (13), por ejemplo, el temor tiene que ver con el endometrio y el momento de la implantación y en (14) la espera tiene que ver con la presencia en los análisis de la Beta, la hormona del embarazo:

Me da miedo que el endometrio no esté en su punto para implantar (doc#134)

Ahora me toca esperar la beta y que sea lo q Dios quiera (doc#14)

En la tabla 3 se muestra el vocabulario de las emociones en relación con el futuro extraído del subcorpus TRA por categorías y polaridad. La tabla 4 y el gráfico 1 ofrecen datos cuantitativos sobre el mismo.

Tabla 3.Vocabulario por categorías y polaridad a partir de corpus TRA de NEOTERMED
Cualidades positivas tranquila, sana, segura, fuerte, confiada, esperanzada, animada, ilusionada, optimista, contenta, preparada, aliviada, descansada, feliz, encantada, agradecida
Cualidades negativas inestable, impaciente, inquieta, angustiada, agobiada, cansada, agotada, temerosa, asustada, aterrada, desanimada, disgustada, enfadada, decepcionada, desilusionada, frustrada, triste, desconsolada, apenada
Realizaciones nominalizadas positivas tranquilidad, calma, confianza, esperanza, ánimo, alivio, ilusión, deseo, anhelo, impaciencia, alegría, felicidad, ilusión
Realizaciones nominalizadas negativas Miedo, temor, inquietud, agobio, angustia, inseguridad, desánimo, cansancio, agotamiento, decepción, desilusión, frustración, fracaso, tristeza, disgusto, pánico, susto, sufrimiento, amargura, pena, desconsuelo, dolor, soledad, culpa
Procesos positivos esperar, confiar, perseverar, aguantar, descansar
Procesos negativos tener paciencia, no creer, dudar, temer, sospechar, disgustar, entristecerse, angustiarse, apenarse, atormentar, sufrir, fracasar

Fuente: Elaboración propia.

Tabla 4. Número y porcentaje de palabras perteneciente a cada categoría y polaridad
Categoría Positivas Negativas % Positivas % Negativas
Cualidades 16 19 45.71 % 54.29 %
Realizaciones nominalizadas 13 24 34.21 % 64.79 %
Procesos 5 12 29.41 % 70.59 %
TOTAL 34 55 37.78 % 62.32 %

Fuente: Elaboración propia.

Porcentaje de palabras perteneciente a cada categoría y polaridad

Gráfico 1. Porcentaje de palabras perteneciente a cada categoría y polaridad

Fuente: Elaboración propia.

El corpus muestra pocas ocurrencias relativas a las dimensiones semánticas 1 y 2, “Anticipación del futuro” e “Ideas acerca del futuro” La primera se expresa como un atributo de la experimentante a través del adjetivo preparada. Aunque si se descontextualiza podría considerarse un término positivo, en realidad en el corpus aparece más bien como equivalente a prevenida ante un contratiempo (15) que afecte al proceso general o a la preparación para afrontar alguna parte del tratamiento. En (16) vemos la negación del estado que refuerza el uso no positivo de la palabra

Hoy busqué los resultados y estoy un poco preocupada, sé que debo ir a la doctora, pero ahora estoy esperando cita y me gustaría ir preparada antes de cualquier cosa (doc#141)

estoy casi segura de que no volveremos a intentarlo porque yo no estoy preparada pero bueno mi marido no opina igual, asi que ya veremos (doc#156)

En cuanto a la idea de anticipación como augurio solo hay una ocurrencia en sentido negativo y se utiliza para hacer referencia a un dato que a la paciente le resulta poco prometedor (17)

no se calcular de cuantas semanas estaria hoy..es mal augurio q el saco haya crecido tan poco? (doc#138)

La complejidad del proceso de RA hace que algunas mujeres apelen al destino, que en el corpus aparece con una connotación negativa, como un fatum fuera de control y ajeno a la voluntad de la experimentante contra el que es difícil, pero se puede luchar (18):

Es muy duro y más cuando lo tienes alrededor y tu nada dicen q es el destino pero yo estoy hasta los asique voy a cambiar mi destino (doc#165)

En las ideas respecto al futuro parecen tener peso el azar o a la suerte. Esta última palabra aparece en 314 ocasiones como la expresión de un deseo: ¡Mucha suerte! Es uno de los ejemplos de las numerosas manifestaciones de solidaridad entre el grupo con las que las mujeres participantes muestran la necesidad de filiación y de empatía que las construye, en esos momentos de su vida, como comunidad (19). A veces la suerte no ha sido buena — en el corpus se expresa con mala suerte o no tuve/tuvimos suerte en 19 ocasiones, como se observa en (20)— y es cuando se evidencia con toda crudeza que, en efecto, el futuro es, en ocasiones, independiente de la voluntad.

Muchas gracias y mucha suerte a todas, q larga se hace la betaspera madre mia!!!! (doc#44)

en el mes de Junio pasado hice todo el tratamiento con la mala suerte q no quedé embarazada (doc# 170)

Cuando el futuro depende de la voluntad de los participantes tiene que ver, señalan Marina y López Penas (1999), con asumir la responsabilidad. Sin embargo, en el caso de la búsqueda de la maternidad, esa voluntad

decidida se manifiesta con las nominalizaciones deverbales atributivas proyecto y, sobre todo, deseo. Si desear es “anhelar o aspirar a algo con vehemencia” (DLE), las mujeres que recurren a la RA representan ese sentimiento con toda su intensidad. En (21), por ejemplo, ganas como sinónimo funcional de deseo se intensifica con el elativo “enormes”, y en (21) y (23) con el gradativo “tan” y el adjetivo individuativo “único”, que refuerzan el foco oracional.

Mi deseo de ser mama FuturaMum Hola,tengo 31 años y unas ganas enormes de ser mama, (doc#152)

Pero luego hago foco en mi deseo y es tan fuerte, tan fuerte que confió que superará todos los miedos y ansiedades que pueda tener (doc#171)

que podamos tener nuestro regalito de navidad es mi único deseo (doc#170)

5.1. Atribuciones nominales y adjetivales

Ahora bien, el grueso del léxico emocional referido a las actitudes ante el futuro de las mujeres en proceso de RA tiene que ver con la dirección que toman los acontecimientos en relación con las expectativas. El vocabulario tiene polaridad positiva y negativa y se manifiesta en forma de procesos y de atribuciones nominales y adjetivales. Por lo que se refiere a estas últimas, en la escala positiva los adjetivos más generales son: tranquila —el más frecuente y versátil—, sana, segura, fuerte, confiada, esperanzada, animada, ilusionada, optimista, contenta, preparada. Otros aparecen en contextos más específicos — con muchas menos ocurrencias— y se utilizan para expresar la sensación que se produce cuando se presume que algo va a salir mal y finalmente sale bien. Es el caso de aliviada y descansada que solo se utilizan en una ocasión cada uno. La sospecha de que algo va a ir bien produce emociones agradables de cara a un futuro prometedor como feliz (24), contenta, encantada, agradecida

En septiembre me hacen mi primer icsi, estamos felices por ello, esperemos que todo salga bien, ya que no nos encontraron ningún problema (doc#17)

Tranquila aparece con frecuencia con verbos de estado como quedarse o estar (25) acompañado muchas veces de intensificadores. Lo mismo ocurre con ilusionada, optimista (26), esperanzada y animada (27):

me da angustia por ratos ajajajja y eso q esta vez estoy súper tranquila con una paz enorme en mi cuerpo

estoy bastante ilusionada y optimista con éste porque no creo que me haga más transferencias (doc#166)

el proceso es duro pero hay que estar animada pq eso ayuda mucho!! (doc#156)

Fuerte, preparada, segura y sana son cualidades que ellas se atribuyen a sí mismas como parte de la garantía física y psicológica de que el proceso va a ir bien, como vemos en (28) y (29):

solo nosotras sabemos realmente lo que se siente pero debemos ser fuertes (doc#147)

Tengo 31 años y estoy sana (doc#133)

Estos mismos sentimientos se manifiestan a través de las nominalizaciones tranquilidad, calma, confianza, esperanza, ánimo, ilusión. Tranquilidad y calma aparecen con sus colocados verbales “tomar con” y “mantener” (30) y (31)

¿Qué me recomendáis para mantener la calma ? (doc#166)

Ay chicas, siempre me lo he tomado todo con mucha tranquilidad , sin darle demasiada importancia (doc#156)

La ilusión se conceptualiza como algo que se tiene —al igual que la confianza—, pero también aparece frecuentemente en la estructura fija “[no]hacerse ilusiones” adquiriendo entonces valor negativo. En todos los casos es reiteradamente intensificado por “mucha/s” (32).

esto es un proceso muy desgastante para nosotras, porque nos hacemos muchas ilusiones y ponemos mucha dedicación (doc#147)

El abstracto deverbal esperanza o su variante en plural esperanzas, se define en el DLE como “estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea.” Es una palabra clave para definir la situación de espera tranquila que suponen los nueves meses de embarazo; sin embargo, cuando se refiere al proceso de RA es habitual que incluya un matiz de incertidumbre que se manifiesta, como en (33), con la expresión epistémica de incertidumbre “no sé si”:

no sé si lo mío va a funcionar pero tengo buena esperanza , aunque algunos días veo todo negro y tengo ganas de llorar por todo (doc#176)

Frecuentemente, esperanza aparece también cuantificada con evaluativos escalares decrecientes como poca, un poquito, algo de que indican que la duda y la inseguridad siguen presentes a pesar de las buenas expectativas, como se comprueba en (34) y (35):

Y con pocas esperanzas , porque a demás, nos descapitalizamos en este proceso (doc#147)

Por eso me gustaria saber si alguna de las que estan o han estado en esta situacion la han superado con un final feliz, para darme un poquillo de esperanzas

Tener/mantener esperanza aparece casi como una obligación, de ahí la modalidad deóntica —“hay que”— que vemos en (36) y de la que hay numerosas ocurrencias:

Si, hay que tener esperanza y pensar que todo va a ir bien...

Junto a todo este léxico orientado al éxito hacia el futuro —aunque con muchos matices, como hemos visto—, en el corpus son numerosas las expresiones atributivas que manifiestan una visión pesimista o poco esperanzada del futuro (37) y (38)

estoy agobiada , no se como desconectar cada síntoma me da miedo y es mi única opción,(doc#135)

Me desanime llore grite por q desde ayer note q me salieron granitos a como cuando me va a bajar la regla. </s><s> Tengo mucho miedo y desesperanza. (doc#170)

A tranquila, animada, ilusionada se oponen adjetivos y nominalizaciones que expresan estados de ánimo y emociones opuestas como inquieta, inestable, impaciente, disgustada, enfadada, cansada, agotada, desanimada, angustiada, agobiada, temerosa, asustada, aterrada. Semánticamente, se agrupan alrededor de algunos núcleos de significado como inseguridad, disgusto, cansancio, angustia y miedo que se muestran en el corpus a través de las realizaciones nominales miedo, temor, inquietud, agobio, angustia, inseguridad, desánimo, cansancio, agotamiento.

El miedo es una de las emociones básicas y universales que tiene como función proteger o prevenir a la persona que lo siente ante situaciones que pueden entrañar peligro. El DLE lo define como “Angustia por un riesgo o daño real o imaginario.” Para Marina y López Penas (1999, p. 438) el miedo es un sentimiento desagradable provocado por la percepción de un mal que, de alguna manera anticipa preventivamente un futuro inmediato fuera de control. Ese es el significado que parece expresar la paciente en (39):

A la primera me resultó positivo pero tuve un aborto y ahora me la realize de nuevo y me siento angustiada con miedo que me pase lo mismo, (doc#14)

El miedo desencadena otros estados de ánimo negativos como la angustia, el agobio o la desesperanza —lo hemos visto en los ejemplos anteriores— pero también la inquietud (40) y el desánimo (41) que llegan a provocar sintomatología psicofísica:

yo estoy como tú pero la analítica me la hacen el 24, también inquieta y a veces ansiedad, que me cuesta respirar profundamente (doc#166)

Soy nueva por aquí y me gustaría contaros mi caso, cada vez me siento mas desanimada y siento como me vengo abajo, cada día que pasa me siento peor (doc#148)

El miedo llevado a su extremo es el pánico con el que se expresa la posibilidad de que no haya futuro, como le ocurre a la paciente de (42):

Mis 40 años me preocupan mucho, tengo pánico que la doc me diga hasta acá llegaste (doc#170)

Los sentimientos de cansancio y agotamiento van frecuentemente acompañados de otros elementos léxicos que anticipan un futuro incierto, como en el ejemplo (43), en el que en cansancio es consecuencia de un hecho repetido que la paciente prevé que pueda volver a ocurrir:

a llevo muchos ICS y tal vez estoy cansada que los sintomas varien y siempre sea negativo.

Cuando definitivamente el futuro parece no llegar se producen las emociones más intensas y desgarradoras como sufrimiento, amargura, pena, desconsuelo, dolor, soledad, angustia, fracaso o culpa como vemos en (44) (45) y (46). Aunque la culpa es un sentimiento que mira más bien al pasado, puede convertirse en un lastre para el futuro:

Tengo muchas dudas y pena el 6 de septiembre me realice la beta y me salio positibo por lo pronto me sentí bastante feliz, luego de unos días me dio como fiebre … (doc#121)

Debo empezar reconociendo mi reticencia a los foros, porque de alguna manera estoy bastante asustada para afrontar el posible fracaso que podría acontecer (doc#168)

Hola chicas apenas me dieron mi resultado negativo y al igual que ustedes me siento pésima e pensado en todo,si fue mi culpa ? </s><s> En que sucedió?!! (doc#147)

5.2. La enunciación de los procesos

Por lo que se refiere a la expresión de las emociones mediante predicados verbales hay que señalar un claro predominio de verbos de contenido semántico negativo; es más, incluso aquellos aparentemente positivos —como esperar— son usados en estructuras nominalizadas con negación —no tener esperanza— de manera que pierden completamente las valencias positivas. Esperar es uno de los verbos con mayor número de ocurrencias en el corpus. Junto a él, confiar, perseverar, aguantar, tener paciencia, descansar. Esperar, con el significado de “Tener esperanza de conseguir lo que se desea” (DLE) es un predicado transitivo que equivale a desear con el significado de “Anhelar que acontezca o deje de acontecer algún suceso” (DLE), como se advierte en (47). Con este sentido es un verbo que expresa un grado de convicción en el cumplimiento de lo deseado por parte del sujeto experimentante, como ocurre también con confiar (48):

Iré por mi 2da transferencia y espero que esta sea la buena.(doc#49)

Pero luego hago foco en mi deseo y es tan fuerte, tan fuerte que confió que superará todos los miedos y ansiedades que pueda tener (doc#171)

Sin embargo, también hay muchas ocurrencias de esperar con el significado de permanecer, quedarse. Pertenece con este sentido al grupo de los predicados durativos que son aquellos que “designan situaciones que perduran o que ocupan cierta extensión temporal.” (NGLE 2009, 23.2s). La aspectualidad léxica durativa de esperar enuncia eventos llamado atélicos, es decir, que no están delimitados en el tiempo. Este tipo de significación resulta idónea para expresar la temporalidad incierta y la dificultad de tomar decisiones (49), en la que se mueven las mujeres en tratamiento de RA; entre fechas y cálculos que se prolongan en el tiempo, (50). Un tiempo cíclico que resulta mucha veces difícil de soportar para las pacientes (51):

Me espero ? vuelvo a ir para que me haga otra eco? </s><s> Es que no se que hacer (doc#113)

desde la puncion folicular hasta el día q m hice el test han pasado 15 días y en el enlace q Ud me invita a ver pone q mínimo son 14 días post puncion Yo soy d reglas muy regulares y vale q me he realizado una fiv pero la esperaba para el 3 de noviembre y me he no el test el 5 nov y ha salido un positivo bastante pronunciado.

mi doctora me dijo que me volvería a llamar para volver a comenzar. </s><s> Yo quisiera saber qué tiempo debo esperar para volver a comenzar el tratamiento y si todo puede salir bien</ s><s> Estoy muy angustiada por lo que me sucedió (doc#49)

Tener paciencia y aguantar representan una escala cualitativa ascendente del acto de esperar (52):

Ahora el reloj es el enemigo. </s><s> Mucha suerte a todas y a tener paciencia (doc#119)

La pérdida de la esperanza se expresa en otros predicados como no creer, dudar, temer, sospechar, atormentar que indican falta de certidumbre e incredulidad en relación con el desarrollo exitoso del proceso, como se ve en (53) y (54). El cumplimiento del futuro parece, así, alejarse de las expectativas.

por la tarde también tuve destemplanza el cuerpo raro puede ser normal de la medicación estoy con cyclogest 400 cada 12 horas, temo que mi pollito se quiera ir de mi,alguien que me ayude (doc#126)

Ahora me atormenta la idea si todo está perdido, sé que hay que esperar hasta la cita y ser pru- dente.(doc#167)

Como en la atribución de cualidades, esta falta de certeza provoca la expresión de actitudes mediante los verbos pseudorreflexivos léxicos disgustarse, entristecerse, angustiarse, apenarse que reduplican la intensidad de la emoción de la experimentante que, como en (55) y (56) a veces va dirigida empáticamente a otras compañeras:

Ay *P cómo lo siento!! </s><s> Me ha entristecido mucho leerte!(doc#171)

Me siento apenada por V (doc#171)

Finalmente, sufrir, fracasar son, como los anteriores, verbos intransitivos en los que la acción no recae sobre otro, sino que es el sujeto el que la experimenta. Las pacientes expresan sus emociones negativas hacia lo que están viviendo como una experiencia emocional y física en primera persona que, como muestra el vocabulario, las conduce las más de las veces hacia un futuro que no acaba de llegar (57)

Mi FIV con DGP ha sido un fracaso , no había ningún embrión normal (doc#58)

5.3. La evaluación del afecto

La tipología de los afectos de Martin y White (2005, p.49) agrupa las emociones en tres grandes conjuntos relacionados con la in/felicidad, la in/seguridad y la in/satisfacción. Desde su perspectiva, la variable in/ felicidad abarca las emociones relacionadas con los “asuntos del corazón”; la in/seguridad es la variable que cubre las emociones relacionadas con el bienestar ecosocial; y la variable in/satisfacción abarca las emociones preocupadas por el telos, es decir, por la búsqueda y consecución o no de objetivos. En la tabla 5 se muestra la distribución del léxico emocional extraído del subcorpus de TRA relacionado con el futuro.

Tabla 5. Distribución del léxico emocional extraído del corpus de TRA relacionado con el futuro
Dimensiones del afecto en relación con el futuro Cualidades Realizaciones nominalizadas Procesos
Felicidad feliz, contenta, encantada, agradecida, ilusionada, alegría, ánimo, alivio deseo, anhelo, ilusión, felicidad
Infelicidad triste, desconsolada, apenada, desanimada, enfadada, agobiada tristeza, sufrimiento, amargura, pena, dolor, soledad, fracaso, culpa, angustia, desconsuelo angustiarse, entristecerse apenarse, sufrir, atormentar
Seguridad segura, confiada, optimista, fuerte, esperanzada, sana, preparada, animada, tranquila, Confianza, calma, esperanza, tranquilidad Confiar, perseverar, esperar, tener paciencia
Inseguridad inestable, inquieta, impaciente, temerosa, asustada, aterrada, angustiada Inseguridad, miedo, temor, pánico, susto, inquietud, impaciencia, desánimo dudar, temer, sospechar, no creer
Satisfacción aliviada, descansada descansar
Insatisfacción desilusionada, decepcionada, disgustada, cansada, agotada, frustrada desilusión, frustración, disgusto, agotamiento, cansancio, decepción disgustar, fracasar, aguantar,

Fuente: Elaboración propia.

Hay que señalar la dificultad de adscripción de algunos términos a una determinada categoría. Nos resulta claro que una persona que muestra decepción está insatisfecha con el resultado de lo que buscaba, ¿pero no implica también estar triste? De la misma manera, quien se siente optimista y seguro ante un situación ¿no está también feliz? Parecería que in/felicidad son los hiperónimos (los polos positivo y negativo) bajo los que situar todos los estado de ánimo del afecto, pero hemos procurado reservar esta dimensión para la expresión inequívoca de una emoción positiva —alegría, ilusión...—, y asignar a las otras categorías a aquellos términos que, aunque asimilables a las emociones básicas de felicidad y tristeza, poseen otros significados, como aliviada —satisfacción— o asustada —inseguridad—.

Si analizamos los resultados teniendo en cuenta la adscripción del léxico a las dimensiones positiva y negativa de las variables del afecto, observamos en la tabla 6 y en el gráfico 2 que los resultados porcentuales son prácticamente idénticos a los que produjo el análisis del léxico del mapa semántico de la expresión del futuro por categoría y polaridad (tabla 4 y gráfico 1). La evaluación negativa dominante del futuro muestra que en las mujeres en proceso de RA prevalecen las emociones ligadas a la infelicidad —la suerte adversa y el infortunio—, la inseguridad —la incertidumbre y la duda—, y la insatisfacción —el descontento y la decepción—. Solo un tercio de las pacientes que participan en los foros, según nuestros resultados, se sienten felices, seguras y satisfechas con la marcha del proceso de RA en el que están implicadas.

Tabla 6. Número y porcentaje de palabras distribuidas en los polos positivo y negativo de la valoración del afecto
Número de ocurrencias Porcentaje
Felicidad- seguridad- satisfacción 32 36.78 %
Infelicidad-inseguridad-insatisfacción 55 63.22 %

Fuente: Elaboración propia.

Porcentaje de palabras distribuidas en los polos positivo y negativo de la valoración del afecto.

Gráfico 2. Porcentaje de palabras distribuidas en los polos positivo y negativo de la valoración del afecto.

Fuente: Elaboración propia.

De las tres dimensiones de valoración, es la relativa a la in/seguridad la que tiene un porcentaje mayor de ocurrencias, como vemos en la tabla 7. Pero es el valor infelicidad, con 21 ocurrencias, el que reúne un número mayor de palabras con polaridad negativa. Un léxico emocional que vinculan la RA con las emociones más internas (ser feliz) y con las más sociales (sentirse seguro).

Tabla 7. Número y porcentaje de palabras distribuidas en los polos negativo de la valoración del afecto
Número de ocurrencias Porcentaje
In/felicidad 33 37.93 %
In/seguridad 36 41.38 %
In/satisfacción 18 20.69 %

Fuente: Elaboración propia.

6. Conclusiones. El futuro no está aquí

El objetivo de este trabajo era analizar el léxico emocional presente en las intervenciones de las pacientes de RA en los foros que clínicas y blogs ponen a su disposición. Los mapas conceptuales o agrupaciones de RSB de Marina y López Penas (1999) mostraron que las emociones no funcionan aisladas, sino que se interrelacionan formando redes semánticas que solo el vocabulario con el que las expresamos y conceptualizamos nos permiten llegar a ellas. Dos tipos de estructuras léxico-gramaticales sostienen el peso de la verbalización de las emociones: aquellas que enuncian procesos, los verbos, y las que tiene propiedades atributivas, adjetivos y nominalizaciones. Como hemos podido observar en nuestro análisis son los sentimientos de insatisfacción e infelicidad los que predominan en el corpus, expresados mayoritariamente a través de procesos gramaticales atributivos en los que la tristeza, el miedo y la frustración son núcleos semánticos dominantes. Pero las emociones, señala Foolen (2012) se desarrollan en el tiempo y por eso se conceptualizan también mediante verbos. En el caso de las mujeres en tratamiento de RA ese tiempo es el futuro. Someterse a un tratamiento de RA supone planificar la vida hacia un tiempo feliz que va a venir, ese en el que la paciente va a conseguir ser madre, un rol que la sociedad les demanda y que las clínicas presentan como un sueño realizado.

Para Orna-Montesinos (2010:10) “evaluation involves the system value of a person and of a culture and therefore lies at the ideological basis of a text”. Si, como señaló Halliday (1982), el lenguaje es un potencial de significado compartido, podemos pensar que cada acto evaluativo se vincula con un sistema de valores colectivo que, a su vez, construye y hace visible el sistema ideológico que hay detrás de cada enunciado y de cada texto (Römer, 2008:115). En nuestra opinión, la presión social y discursiva sobre las pacientes —como ya comprobamos en estudio anteriores (Marimón 2024 y 2025)— es, en buena parte, la responsable de que, cuando se produce un desajuste entre el proceso de acceso a la maternidad tal y como lo presentan las clínicas y la realidad de su experiencia física y psicológica, las emociones se incrementen y sobrepasen la racionalidad médica del discurso diagnóstico. Ellas mismas comentan lo difícil que es librarse de las preguntas sobre su maternidad (58) y la tensión que eso supone, al tiempo que no paran de recibir mensajes de las clínicas, también en los foros, en los que se les alimenta la necesidad de serlo y se minimizan las dificultades (59):

— Eso sí, seguirá siendo un tema únicamente mío y de mi marido... ánimo a todas q lo conseguiremos!!! </s><s> N. Definitivamente chicas hasta molesta la pregunta solo uno como mujer o como pareja sabe cuando hacerlo... porque la sociedad juzga si estas soltera, si estas casada y para cuando los hijos.

N. está encantada con su maternidad. </s><s> Viviría esta experiencia infinitamente y, por tanto, anima a todas las mujeres que se estén planteando ser madres solteras a serlo. </s><s> Para ella, las mujeres que no hayan encontrado a su “príncipe azul” y quieran ser madres, no deben perderse la experiencia. </s><s> Las dificultades que puedan surgir quedan claramente superadas por la felicidad que aporta ser madre.

El análisis del léxico emocional y del sistema valorativo del afecto ha resultado idóneo para comprender los procesos de verbalización de las emociones, ha revelado los ejes evaluativos y, con ellos, los sistemas de valores de la sociedad y ha puesto de manifiesto los núcleos semánticos sobre los que giran las emociones. Todo ello sobre un colectivo, el de mujeres en tratamiento de RA, para las que el tiempo, como afirma Girola (2005, p. 18) no es solo una dimensión objetiva sino un espacio subjetivo que se percibe como un recurso finito y escaso, pero también como un ámbito cargado de significado y, como hemos podido comprobar, también de emociones.

Referencias bibliográficas