<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.3 20210610//EN" "http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.3/JATS-journalpublishing1-3.dtd">
<article xmlns:ali="http://www.niso.org/schemas/ali/1.0/" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" article-type="research-article" dtd-version="1.3" xml:lang="es">
  <front>
    <journal-meta>
      <journal-id journal-id-type="publisher">ARIS</journal-id>
      <journal-title-group>
        <journal-title specific-use="original" xml:lang="es">Arte, Individuo y Sociedad</journal-title>
      </journal-title-group>
      <issn publication-format="electronic">1131-5598</issn>
      <issn-l>1131-5598</issn-l>
      <publisher>
        <publisher-name>Ediciones Complutense</publisher-name>
        <publisher-loc> España </publisher-loc>
      </publisher>
    </journal-meta>
    <article-meta>
      <article-id pub-id-type="doi">10.5209/aris.101926</article-id>
      <article-categories>
        <subj-group subj-group-type="heading">
          <subject>Artículos</subject>
        </subj-group>
      </article-categories>
      <title-group>
        <article-title>Escultura funeraria contemporánea en Extremadura</article-title>
        <trans-title-group xml:lang="en">
          <trans-title>Contemporary funerary sculpture in Extremadura</trans-title>
        </trans-title-group>
      </title-group>
      <contrib-group>
        <contrib contrib-type="author" corresp="yes">
          <contrib-id contrib-id-type="orcid">https://orcid.org/0000-0002-9641-3314</contrib-id>
          <name>
            <surname>Bazán</surname>
            <given-names>Moisés</given-names>
          </name>
          <xref ref-type="aff" rid="aff-a"/>
          <xref ref-type="corresp" rid="cor1"/>
        </contrib>
        <aff id="aff-a">
          <institution content-type="original">Universidad de Extremadura</institution>
          <country country="ES">España</country>
        </aff>
      </contrib-group>
      <author-notes>
        <corresp id="cor1">Moisés Bazán<email>mbazan@unex.es</email></corresp>
      </author-notes>
      <pub-date date-type="pub" publication-format="electronic" iso-8601-date="2025-07-03">
        <day>03</day>
        <month>07</month>
        <year>2025</year>
      </pub-date>
      <volume>37</volume>
      <issue>3</issue>
      <fpage>649</fpage>
      <lpage>663</lpage>
      <page-range>649-663</page-range>
      <history>
        <date date-type="received" iso-8601-date="2025-03-31">
          <day>31</day>
          <month>03</month>
          <year>2025</year>
        </date>
        <date date-type="accepted" iso-8601-date="2025-05-21">
          <day>21</day>
          <month>05</month>
          <year>2025</year>
        </date>
      </history>
      <permissions>
        <copyright-statement>© 2025 Universidad Complutense de Madrid</copyright-statement>
        <license license-type="open-access"
          xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">
          <ali:license_ref>https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/</ali:license_ref>
          <license-p>Esta obra está bajo una licencia <ext-link ext-link-type="uri"
              xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">Creative Commons Attribution
              4.0 International</ext-link></license-p>
        </license>
      </permissions>
      <abstract>
        <p>La escultura funeraria contemporánea apenas ha sido objeto de investigación en Extremadura
          (España), y este artículo pretende ser una aportación para paliar en parte esa circunstancia. El trabajo se
          configura en dos capítulos. El primero contextualiza y valora el interés del tema funerario, sus antecedentes,
          la evolución hasta la época contemporánea y diversas perspectivas de estudio. Se recogen las principales
          tipologías arquitectónicas y escultóricas, junto a algunos elementos iconográficos y ejemplos destacados
          a nivel nacional. Finalmente analizamos las peculiaridades de la región extremeña, con singularidades
          como los pueblos de colonización, y el papel tanto de los talleres como las aportaciones individuales. La
          segunda parte plantea un recorrido selectivo por esculturas funerarias contemporáneas en Extremadura.
          Es un entorno periférico, con escasos medios, pero donde destacan ejemplos notables dignos de estudio
          y equiparables por su calidad al resto de la producción nacional. El artículo recoge distintas iconografías y
          obras muy poco estudiadas de artistas como José Frápolli, Josep Llimona, Eulogio Blasco, Juan de Ávalos,
          Gabino Amaya y Enrique Pérez Comendador.</p>
      </abstract>
      <trans-abstract xml:lang="en">
        <p>Contemporary funerary sculpture has hardly been the subject of research in Extremadura (Spain),
          and this article aims to contribute to partially mitigate this situation. The work is divided into two chapters. The
          first contextualizes and assesses the interest of the funerary theme, its antecedents, its evolution up to the
          contemporary period, and various perspectives for study. The main architectural and sculptural typologies
          are described, along with some iconographic elements and notable examples at national level. Finally, we
          analyze the peculiarities of the Extremadura region, with singularities such as the colonization villages and the
          role of both workshops and individual contributions. The second part offers a selective tour of contemporary
          funerary sculpture in Extremadura. It is a peripheral environment, with limited resources, but where notable
          examples stand out, worthy of study and comparable in quality to the rest of the national production. The
          article includes various iconographies and little-studied works by artists such as José Frápolli, Josep Llimona,
          Eulogio Blasco, Juan de Ávalos, Gabino Amaya and Enrique Pérez Comendador.</p>
      </trans-abstract>
      <kwd-group>
        <kwd>Arte funerario</kwd>
        <kwd>escultura funeraria</kwd>
        <kwd>cementerio</kwd>
        <kwd>Extremadura</kwd>
        <kwd>arte contemporáneo</kwd>
      </kwd-group>
      <kwd-group xml:lang="en">
        <kwd>Funerary art</kwd>
        <kwd>funerary sculpture</kwd>
        <kwd>cemetery</kwd>
        <kwd>Extremadura</kwd>
        <kwd>contemporary art</kwd>
      </kwd-group>
    </article-meta>
  </front>
<body>
<sec id="sec1">
  <title>1. Introducción. Contexto histórico, arquitectónico y escultórico</title>
  <sec id="sec1.1">
    <title>1.1. Interés y valoración del tema</title>
    <p>La escultura funeraria contemporánea apenas ha sido objeto de
    investigación en el ámbito extremeño. Ofrece sin embargo aspectos de
    interés y con suficiente entidad para ser recuperados. Pretendemos
    con este artículo un acercamiento al tema y rescatar una selección
    de ejemplos que permitan apreciar su valor en paralelo a otras zonas
    del panorama nacional.</p>
    <p>La carencia de estos estudios no deja de ser una anomalía, por
    cuanto la cuestión de la muerte y todas sus derivaciones despierta
    un singular interés, que abarca componentes históricos,
    sociológicos, antropológicos, urbanísticos, arquitectónicos y por
    supuesto artísticos. Pioneros fueron los trabajos de Edgar Morin y
    Philippe Ariès en la década de los setenta del siglo pasado. El
    primero es más ensayístico, mientras el segundo mantiene vigencia
    aún hoy para enmarcar ideológica e históricamente el concepto de la
    muerte y su evolución aplicada al espacio (Ariès, 1984).</p>
    <p>El tema ha sido objeto de estudio en muy diversas publicaciones
    americanas y europeas. En España, más próximos a nuestros intereses,
    algunos análisis ofrecían ya aspectos ligados a la arquitectura, si
    bien más centrados en épocas previas, como la ibérica, romana,
    medieval o renacentista. La eclosión del período contemporáneo es
    algo más tardía y tuvo un punto de inflexión relevante con la
    celebración en Sevilla durante 1991 del <italic>I Encuentro
    Internacional sobre los cementerios contemporáneos</italic>, cuyas
    actas, publicadas dos años después, revelan la cantidad de enfoques
    que se estaban abordando (Rodríguez, 1993).</p>
    <p>Lamentablemente el evento no tuvo continuidad en ediciones
    posteriores, pero surgieron otras iniciativas que le dieron relevo.
    Testimonio de su potencial investigador dan las 25 ediciones de los
    <italic>Encuentros Iberoamericanos de valoración y gestión de
    Cementerios Patrimoniales</italic>. Y en especial el nutrido
    conjunto de estudios del celebrado en Málaga en 2019, orientado a
    los cementerios como recurso cultural, turístico y educativo
    (Rodríguez, 2019). También con carácter internacional cabe citar el
    <italic>Congreso Iberoamericano Cultura y Memoria: las perspectivas
    de la muerte</italic>, realizado en Lugo a fines de 2018. Y en fecha
    aún más reciente destaca el dossier monográfico dedicado al tema por
    la revista <italic>Atrio</italic>, bajo el título: <italic>Lugares
    para la muerte. Escenarios, prácticas y objetos urbanos en el siglo
    XX</italic> (Dal y Ruiz, 2023).</p>
    <p>Las perspectivas historiográficas no han parado de crecer y se
    abren nuevas vías de aproximación. La tesis doctoral de García
    Carbonero apuntaba modelos diferenciados en Europa respecto a la
    sacralización del territorio y los espacios funerarios (García,
    2011). Y véase como variante y en otro contexto el auge de los
    memoriales, que están ampliando la iniciativa privada e individual a
    referencias públicas conmemorativas de hechos trascendentes. Es un
    tipo de propuesta que se mueve entre el urbanismo, la arquitectura y
    la escultura y ha dado lugar a creaciones muy innovadoras, objeto de
    análisis recientes como los centrados en el culto a la memoria
    (González-Varas, 2023); el fenómeno de la destrucción física de las
    esculturas conmemorativas, con sus connotaciones sociológicas y
    simbólicas (Tenorio, 2023); o formulaciones en el ámbito español y
    europeo que revisan los principios del monumento funerario hasta
    derivar en el memorial postmoderno (Agirre, 2023).</p>
    <p>Otro rumbo de actualidad es el relacionado con los cementerios
    singulares, que incluso están propiciando itinerarios de
    necroturismo, con toda una red sustentada en plataformas digitales.
    Cabe hacer referencia a la ASCE (Asociación de Cementerios
    Significativos de Europa), con una ruta reconocida por la UNESCO.
    Los buscadores y las revistas que publica el propio sector funerario
    también fomentan estas prácticas, alcanzando una amplia difusión. Su
    alcance puede cotejarse en medios como <italic>Revista
    funeraria</italic>, <italic>Adiós</italic>, <italic>Cementerios
    vivos</italic>, <italic>Entre piedras y cipreses</italic> o
    <italic>Els últims paisatges. Patrimoni funerari</italic> (Bazán y
    Centellas, 2021, p. 157).</p>
    <p>Por último, no hay que olvidar el potencial desde el ámbito
    pedagógico, valorando las posibilidades didácticas y formativas de
    este rico patrimonio, como recoge con solvencia Ricard Huerta desde
    un enfoque múltiple ligado a la memoria y la cultura visual (Huerta,
    2022).</p>
  </sec>
  <sec id="sec1.2">
    <title>1.2. Un poco de historia</title>
    <p>Vemos por tanto que, en sus derivaciones más actuales, las
    perspectivas de estudio son diversas. Pero a nuestros fines afecta
    sobre todo un marco temporal concreto que conviene contextualizar.
    El mundo romano utilizaba los caminos y cementerios extramuros como
    zona donde sepultar a los muertos. Pero desde la Edad Media hasta el
    siglo XVIII los enterramientos se realizan dentro del casco urbano.
    Ello acabó generando graves problemas de salubridad, por la
    proliferación de olores, infecciones y epidemias. La solución vino
    con la construcción de recintos alejados del centro, con un diseño
    específico. Señala Ariès (1984, p. 395) que, tras las sepulturas en
    las iglesias y su entorno, desde principios del XIX el cementerio
    reaparece en la topografía. Las actuaciones realizadas en Francia,
    con París como referencia, tuvieron también paralelismos en el resto
    de Europa.</p>
    <p>En España, la Real Cédula emitida por Carlos III en 1787 buscaba
    paliar el problema, pero en la práctica serán las actuaciones de
    Carlos IV a partir de 1804 las que determinen la creación de
    recintos fuera de poblado, en parajes ventilados y delimitados por
    un muro. No fue, con todo, un proceso fácil y se detecta en la
    sucesión de normativas que revelan problemas de financiación y
    tensiones sobre el control confesional católico de la iniciativa a
    lo largo del siglo XIX (González, 1970) (Nistal, 1996).</p>
    <p>Dejando aparte el modelo anglosajón del cementerio-parque, con
    una trayectoria propia igual de interesante y cada vez más
    extendida, procede centrarnos en la concepción general del
    cementerio moderno europeo. Sigue criterios higienistas, aprobados
    por comisiones de salubridad y adaptados a las regulaciones
    imperantes en cada momento. En su mayoría parten de diseños
    regulares, dispuestos en calles y parcelas que se jerarquizan en los
    recintos más relevantes; cuentan con capilla, pero también una zona
    de cementerio civil; y contemplan horno crematorio, osario, depósito
    y sala de autopsias. Con el tiempo, a lo largo ya del siglo XX, la
    economía y operatividad de los nichos se irá imponiendo como fórmula
    prioritaria.</p>
    <p>Pero cabe destacar que, junto a las fosas comunes y los espacios
    para entierros modestos, esta nueva ciudad de los muertos reproduce
    parámetros similares a la ciudad de los vivos, rivalizando sus
    edificios en opulencia y singularidad. La evolución en el caso de
    París es paradigmática; si la presencia de vestigios monumentales no
    fue aprobada en un primer momento, pues tras la revolución francesa
    la apuesta se centró en las fosas comunes, en la siguiente centuria
    la opción conmemorativa se asumió como signo de rango y prestigio.
    Cada uno deseaba ser enterrado en su propiedad, y las concesiones
    perpetuas a partir de 1804 facilitarían el proceso (Ariès, 1984, p.
    429). La distinción de clases se volvió más presente que nunca, y
    las familias pudientes no dudaron en encargar monumentos funerarios
    que mostraran el estatus del que habían gozado sus difuntos
    (Álvarez, 2015, p. 217), ya procedieran de la nobleza o sobre todo
    en sintonía con el progresivo ascenso al poder de la clase burguesa.
    Una burguesía que encarna un nuevo orden político de corte liberal,
    con recursos económicos importantes y deseos de evidenciarlos,
    emulando el papel antes reservado a la aristocracia al levantar
    panteones de familia con carácter monumental (Rodrigo, 2014, p.
    518).</p>
    <p>Carlos Saguar, en su tesis doctoral sobre la arquitectura en los
    cementerios madrileños (paralela al resto de recintos europeos),
    señala que cada panteón se convertía en una auténtica máquina de
    conmemorar (Saguar, 1989, p. 395), adoptando soluciones muy
    distintas. Detecta la acumulación y contraste de propuestas,
    configurando un valioso catálogo arquitectónico. Surgen así
    tendencias neogóticas, neorrománicas, neomudéjares, neoegipcias,
    neogriegas, neoplaterescas, neobarrocas y modernistas, junto a notas
    exóticas y eclécticas, además de una patente pervivencia del
    clasicismo. Son panteones de formas geométricas contundentes en las
    que el muro se afirma, con cerramientos sólidos y perennes,
    aislantes de la humedad y con escasos vanos de aireación, para
    otorgar la penumbra respetuosa y necesaria para el descanso.</p>
    <p>Asistimos por tanto a un amplio repertorio, que a menudo se nutre
    de modelos procedentes de talleres italianos o franceses, pero
    también sorprende por su eclecticismo y originalidad. Es obvio que
    son las capitales españolas más importantes las que acogen un mayor
    número de propuestas. De ellas han ido dando cuenta estudios
    territoriales de distinto alcance (regional, provincial o municipal)
    que, en un resumen sin ánimo de exhaustividad, podemos recoger. A
    los trabajos sobre Madrid (Corral, 1988; Saguar, 1989; Bonet, 2014)
    o Barcelona (Riera, 1981), cabe añadir los de Valencia (Catalá,
    2007; Rodrigo, 2014), Andalucía (Rodríguez, 1993), Málaga
    (Rodríguez, 2005), Cádiz (Pérez, 2015) o Murcia (Gómez, 1998;
    Moreno, 2005; Ortiz, 2012). También Logroño (Reyero, 1984), Lugo
    (Goy, 2019) y Zaragoza (Hernández, 2003; Betrán, 2014). La zona
    norte: Asturias, Cantabria, Vizcaya, cuenta con el exhaustivo libro
    de Carmen Bermejo (1998); y hay varios estudios sobre el cementerio
    de Bilbao, incluyendo una tesis doctoral (Fernández y Zurrunero,
    1987; Arnaiz, 1992; Gezuraga, s. f.).</p>
  </sec>
  <sec id="sec1.3">
    <title>1.3. Hacia la escultura funeraria</title>
    <p>Conviene matizar que algunas de las investigaciones citadas se
    orientan más a la historia, el urbanismo y la arquitectura, y no
    todas incluyen el enfoque escultórico que afecta a nuestras
    pretensiones. Es hora por tanto de aproximarnos al campo específico
    de la escultura funeraria.</p>
    <p>Si bien algunos autores argumentan que los procesos de
    recuperación de la memoria histórica están reactivando el interés
    por este tema y generando numerosos estudios (Bonet, 2014, p. 537),
    la verdad es que no ha sido un asunto demasiado frecuentado por los
    investigadores. Reyero en fechas tempranas apuntaba al desinterés
    por el arte fechado en torno al cambio de siglo del XIX al XX y
    también a cierto adocenamiento o mal gusto imperante (Reyero, 1984,
    p. 199); y a ello cabría sumar las prevenciones que impone el
    espacio en que se instalan estas obras. Xavier Sáenz de Gorbea, por
    su parte, lamenta que pueda considerarse un arte marginal y que se
    haya descuidado el estudio de la escultura de la primera mitad del
    XX en favor de la pintura, cuando en casos como el del camposanto de
    Bilbao que le ocupa, estamos ante auténticos museos al aire libre, a
    menudo en proceso de abandono y con una falta de protección para la
    que el autor reclama medidas (Sáenz, s. f.)</p>
    <p>Pero en cualquier caso el panorama resulta sugestivo. El siglo
    XIX, sobre todo en su etapa final, permitió asistir a una verdadera
    eclosión del género, al amparo del contexto ya comentado. Junto a la
    proliferación de panteones, la escultura sirvió para perennizar el
    estatus que la burguesía reclamaba. El monumento funerario se revela
    como signo visible para recordar el pasado y se considera necesario
    en la vida social (Redondo, 1978, p. 122).</p>
    <p>La circular emitida por Carlos IV en 1804 admitía la erección de
    sepulturas de distinción (Nistal, 1996), plasmadas pronto en
    panteones y esculturas erigidas en lugares privilegiados del
    camposanto. La iniciativa creció en un doble sentido. Asistimos por
    una parte a una progresiva personalización de las tumbas privadas;
    pero la impronta conmemorativa se tradujo también en construcciones
    como el <italic>Panteón de Hombres Ilustres</italic>, que marca un
    punto de inflexión al adquirir un sentido público.</p>
    <p>Y es que cabe establecer un paralelismo entre el monumento
    funerario y el urbano, que comparte fechas en su proceso de máxima
    expansión (Reyero, 1999). La definición de monumento artístico que
    plantea Agirre, como “obra pública y patente, en memoria de alguien
    o de algo que posee valor artístico, (utiliza medios expresivos de
    las artes plásticas) y creada con el fin específico de mantener
    hazañas o destinos individuales (o un conjunto de éstos) siempre
    vivos y presentes en la conciencia de las generaciones venideras”
    (Agirre, 2023, p. 73), puede ser perfectamente aplicable en ambos
    casos. Uno y otro mantienen el pasado en el futuro a través del
    presente; y su estudio permitirá enmarcar cada obra en los
    parámetros de su tiempo.</p>
    <p>Por su propia entidad y alcance, es lógico asistir a una mayor
    variedad de propuestas en el monumento urbano. El entorno
    cementerial limita las posibilidades, ya que tiene que adecuarse a
    unos fines concretos. En ese sentido, hubo quien supo sacarle
    provecho. La ciudad portuaria de Génova se especializó en la
    escultura funeraria y fue un centro de exportación importante. Pero
    no destaca solo por su actividad comercial, es que de sus talleres
    partieron repertorios difundidos por medio mundo. Las oficinas
    asentadas en Carrara asumieron al tiempo una gran proyección,
    mantenida desde siglos atrás y manejando también modelos muy
    extendidos. Trabajar con referentes italianos se convirtió en
    elemento de prestigio, aunque su popularización y copia derivó en
    obras excesivamente adocenadas, que todavía hoy perviven.</p>
    <p>Es la compilación de imágenes dolientes y melancólicas,
    preferentemente femeninas, que con espíritu postromántico se alzan
    sobre numerosos sepulcros, junto a una multitud de ángeles
    imponiendo silencio o en actitudes llorosas, expectantes o
    resignadas (Reyero, 1984, p. 200). Son modelos de éxito como
    expresión del dolor, pero también del consuelo y la esperanza, en
    paralelo a imágenes alegóricas que encarnan el paso del tiempo o las
    distintas virtudes.</p>
    <p>En este entorno hubo modestos tallistas especializados, a menudo
    vinculados a talleres. Y señala Sáenz de Gorbea que en zonas como el
    País Vasco, para dar respuesta a esa demanda, las escuelas de artes
    y oficios y las becas propiciaban la formación de nuevas
    generaciones de escultores. Pero nos interesan más las obras de
    autor, creativas y originales, con un nivel de maestría que supera
    la media. Los proyectos más importantes en las principales ciudades
    obedecían a firmas de renombre, pues pocos dejaron pasar la
    oportunidad de responder a estos encargos. Bonet Salamanca emprendió
    la singular tarea de localizar tumbas de los propios escultores o
    sus familias, constatando casos en que dejaban testimonio de su
    labor (Bonet, 2014, p. 537), como también sucederá en
    Extremadura.</p>
    <fig id="fig1">
      <caption><p>Figura 1A. Josep Llimona. Ángel guardián en el Cementerio de Comillas. Fig. 1B. Victorio Macho.
              Musa del sepulcro de Tomás Morales. Las Palmas. Fotografías del autor.</p></caption>
      <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image1.jpeg" />
    </fig>
    <p>En este marco, plantear una recopilación de obras significativas es tarea inabordable, pero
          no nos resistimos a destacar algunas propuestas singulares (Fig. <xref ref-type="fig"
            rid="fig1">1A</xref> y <xref ref-type="fig" rid="fig1">1B</xref>). Mariano Benlliure
          tuvo una amplia producción funeraria en forma de bustos, orantes, figuras dolientes o
          alegóricas (Girbés, 2019); en España dejó ejemplos tan notables como el del tenor Julián
          Gayarre en El Roncal, la Familia Moroder en Valencia, José Arana en Escoriaza o Joselito
          en Sevilla, además de tres grupos para el Panteón de Hombres Ilustres en Madrid. Agustín
          Querol, su gran rival y con una relevante proyección iberoamericana, legó obras tan
          efectistas y acumulativas como el panteón Guirao en el cementerio madrileño de San Isidro,
          equiparable también al mausoleo dedicado a los fallecidos del Teatro Circo del Ensanche en
          la necrópolis bilbaína, con diseño de Higinio Basterra. En Cataluña sobrecoge el tremendo
          dramatismo de <italic>El beso de la muerte</italic>, firmado en 1830 por Jaume Barba en el
          cementerio de Poblenou en Barcelona. La tesis de Isabel Coll sobre Enric Clarasó
          presentaba un listado del propio escultor con 32 obras en el camposanto de Montjuïc. Y la
          de Natàlia Esquinas recoge las aportaciones de Josep Llimona, del que destacamos el Ángel
          Guardián que recibe al visitante en la cúspide del cementerio modernista de Comillas, en
          Cantabria. José Bueno es el autor del loable grupo <italic>Humanidad. Monumento a la fosa
            común</italic>, en el cementerio de Torrero de Zaragoza (Betrán, 2015; Mateos y Blasco,
          2019). Y en términos más rompedores, conviene remarcar el acentuado geometrismo desplegado
          por Victorio Macho en la musa <italic>pleurante</italic> para la tumba del poeta canario
          Tomás Morales (Mesa, 2014); y por Emiliano Barral en el mausoleo de Pablo Iglesias y en
          las figuras dolientes erigidas en Segovia y Ágreda.</p>
  </sec>
  <sec id="sec1.4">
    <title>1.4. Una aproximación a Extremadura</title>
    <p>Los principales cementerios extremeños surgen en un contexto
    similar al resto de España, sin diferencias sustanciales. Las
    necesidades por razones de salubridad, la legislación y las
    normativas afectaban a todo el estado, con sus problemas económicos
    y las reticencias eclesiásticas (Granjel y Carreras, 2024). Puede
    detectarse eso sí un cierto desfase en las fechas. Los más
    destacados se edifican en el último tercio del siglo XIX, pero en
    algunos casos incluso en la centuria siguiente. Se alzan en núcleos
    sin una excesiva densidad poblacional y es por ello que no hay
    ejemplos especialmente notables. Sí cabe consignar la paradoja de
    que, en las principales ciudades, pasado el tiempo, estos enclaves
    periféricos se vean asediados por polígonos o barrios residenciales,
    e incluso se integren ya en el casco urbano, con limitadas
    posibilidades de ampliación.</p>
    <p>Son construcciones regulares, concebidas con criterios
    pragmáticos. Siguen un esquema de calles a cordel, entre las que
    suele destacar una avenida principal con los panteones y tumbas más
    relevantes. La articulación en sectores es también frecuente y
    asistimos a zonas diferenciadas para panteones, la inhumación en
    suelo o nichos agrupados en bloques (bien exentos o anexos al muro
    que delimita el recinto). La inclusión de una capilla, fosa común,
    horno, sala de autopsias, zona de párvulos y espacio para cementerio
    civil es también habitual.</p>
    <p>En los panteones se aprecia el eclecticismo imperante, con una
    gran diversidad de propuestas. Son neos aplicables al gótico, el
    románico o el mudéjar; también apuntes modernistas y un clasicismo a
    menudo entendido de manera heterodoxa, junto a columnas, obeliscos y
    pirámides. No hay normas que rijan los diseños concretos y las
    familias actúan con libertad, dando cabida incluso al capricho
    arquitectónico. Los nombres de los talleres aparecen con cierta
    regularidad desde finales del siglo XIX, y solo ocasionalmente se
    identifican los arquitectos, aunque suelen ser estos quienes
    presentan los diseños de las sepulturas más destacadas ante el
    ayuntamiento para solicitar su conformidad (Pérez, 2015, p.
    615).</p>
    <fig id="fig2">
      <caption><p>Figura 2. Cementerio en ruinas del pueblo de
      colonización de Vegas Altas. Arquitecto José Mancera. 1963.
      Fotografía del autor.</p></caption>
      <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image2.jpeg" />
    </fig>
    <p>Aunque las pautas constructivas son similares, alguna singularidad se detecta en la región
          extremeña. (Fig. <xref ref-type="fig" rid="fig2">2</xref>) Destaca por ejemplo el fenómeno
          de los pueblos de colonización, que entre los años cincuenta y setenta contribuyeron a
          redefinir el paisaje rural. Muchos de los más de 60 nuevos pueblos no contaron
          inicialmente con cementerios, en una ilusoria y optimista negación de la muerte (Flores,
          2013, p. 832). Y en otros casos, los sí construidos no llegaron a utilizarse, por
          reticencias de los propios colonos, que preferían inhumarse con sus antecesores o en
          núcleos próximos más poblados. Tendría que pasar tiempo para que los camposantos actuaran
          como elemento de arraigo y símbolo identitario (Seco, 2012; Rodríguez, 2014). Esta
          situación derivó a menudo en estados de abandono o ruina, cuyas peculiaridades han sido
          también analizadas (Centellas y Bazán, 2019; Bazán y Centellas, 2021). Su tipología
          sencilla y con medios precarios cubre sin embargo las necesidades básicas, y aunque
          plantean en principio la inhumación en fosas, en la práctica se acaban imponiendo los
          nichos. Aun con notas unificadoras, las plantas muestran cierta diversidad, como revelan
          los diez diseños que el arquitecto José Mancera trazó en la provincia de Badajoz
          (Centellas y Bazán, 2021).</p>
    <p>En otros casos la singularidad proviene del material constructivo
    dominante. Cabe aludir en este sentido al Cementerio de Quintana de
    la Serena, al sur de Badajoz. Por la relevancia que tienen sus
    canteras, casi 50 panteones de granito gris se alzan en torno a su
    calle principal.</p>
    <p>Ya en el ámbito escultórico, es llamativa la escasez de análisis
    sobre la época contemporánea. Contamos con algunos estudios locales
    (Ramos, 2015) y recientemente se ha publicado un libro que recopila
    obras en distintos períodos históricos (Ramos, Pérez, San Macario,
    2023). El capítulo dedicado al momento más próximo recoge un
    compendio de tipologías y elementos ornamentales al que remitimos,
    aunque la selección de ejemplos es un tanto aleatoria.</p>
    <p>Esculturas y relieves encontramos en las tres tipologías básicas:
    el panteón, la tumba sobre tierra o el nicho, siendo más
    interesantes las dos primeras. La tumba de suelo suele estar
    delimitada por una verja o reja. Actúa como cama simbólica para el
    sueño eterno en el que el cuerpo se ha sustituido por una
    inscripción (Saguar, 1989, p. 383), y va acompañada normalmente por
    una cruz. Se decoran a menudo con flora pétrea y algunas optan por
    un acabado rústico, pero nos conciernen especialmente cuando actúan
    como soporte de obras escultóricas.</p>
    <p>El repertorio iconográfico y ornamental ofrece elementos comunes.
    La cruz es protagonista, con o sin la figura de Jesucristo, y cabe
    añadir el Sagrado Corazón, el Calvario, la Piedad, la Virgen María o
    distintos santos, además de un amplio compendio de ángeles (orantes,
    acompañantes, protectores o guardianes), más querubines o Jesús Niño
    en las tumbas infantiles. También encontramos figuras dolientes y
    virtudes como la Fe y la Esperanza, junto a la calavera, el crismón
    o las letras alfa y omega. Proliferan otros motivos paganos como
    guirnaldas, coronas, flores, el reloj de arena con alas, la columna
    rota o la antorcha invertida, estas últimas alusivas al fin de la
    existencia; y más ocasionalmente animales nocturnos como el
    murciélago o la lechuza.</p>
    <p>A pesar de este amplio despliegue, resultan reveladoras las
    respuestas a una encuesta propiciada por el Ateneo de Madrid en
    localidades de Badajoz y Cáceres durante 1901 y 1902 en lo relativo
    al ciclo de la vida (nacimiento, matrimonio y defunción). En el
    último apartado, los informantes de los distintos pueblos coinciden
    en que no hay signos externos de ostentación en los cementerios, más
    allá de lápidas y cruces (Marcos, 1997, pp. 192-194 y 231-232).</p>
    <p>Con todo, para expresar el estatus o la distinción, el ámbito
    extremeño parece más proclive al panteón que a la escultura
    individualizada. Y si no hay demasiada escultura funeraria en la
    zona es también porque la sociedad que la sostiene no tiene el grado
    de desarrollo de otras regiones, ni cuenta con una clase burguesa
    especialmente solvente.</p>
    <p>Obviamente, los sepulcros más destacados se ubican en las
    ciudades con mayor número de habitantes y generación de riqueza.
    Pero también influyen circunstancias concretas que diversifican los
    enclaves. Una es que algunos de los principales ejemplos están
    ligados a tumbas de escultores o su propia familia,
    independientemente del nivel de la localidad. De ahí que el
    recorrido que pronto haremos nos lleve a destinos diferentes.</p>
    <p>Junto a las aportaciones individuales que actúan de manera más
    esporádica en este medio, hay que consignar también el papel de los
    talleres especializados en el género funerario. Algunos se centran
    en la escultura, otros asumen encargos globales que incluyen la
    arquitectura. Cubren zonas concretas y pueden citarse como ejemplos
    el taller de Antonio Zoido en Badajoz o Mármoles Asuar en
    Almendralejo. Las obras escogidas para este trabajo se corresponden
    sin embargo con la primera opción. Otra nota distintiva es la
    estrecha relación iconográfica entre lo funerario y lo religioso,
    por cuanto las tipologías seleccionadas (Crucificado, Cristo
    yacente, Santo Entierro, Piedad, orantes…) se corresponden con
    motivos propios de la pintura o la imaginería, en una estrecha
    simbiosis.</p>
    <p>Existe de todas formas en los cementerios extremeños una mayoría
    de obras anónimas y sin excesiva entidad. Hemos visitado numerosos
    enclaves y la experiencia nos ha revelado tradiciones y modelos
    repetidos junto a ejemplos insólitos de cuestionable gusto. No
    trataremos por tanto las opciones adocenadas, que son las
    predominantes y equiparan los camposantos de esta comunidad con el
    resto del panorama nacional e internacional. Es lógico que en
    Extremadura asistamos también a la reiteración de imágenes promovida
    por los catálogos de las empresas funerarias; o igualmente al
    “quiero y no puedo” que reflejan encargos escultóricos a aficionados
    con más voluntad que mérito.</p>
    <p>Nuestro planteamiento es rescatar un grupo de obras de las
    provincias de Badajoz y Cáceres que revelen cómo en este ámbito
    periférico y menor se han generado también ejemplos notables y
    dignos de estudio, firmados por autores destacados de la plástica
    figurativa nacional en el siglo XX. Por ello el título genérico
    adoptado no pretende abarcar todo el tema, que sería inviable en
    este espacio, y matizamos su alcance con un criterio selectivo.</p>
  </sec>
</sec>
<sec id="sec2">
  <title>2. Un recorrido selectivo por la escultura funeraria extremeña</title>
  <sec id="sec2.1">
    <title>2.1. Presencia local e italiana en el cementerio de San Juan en Badajoz</title>
    <p>En Badajoz y tras un complejo proceso a lo largo del siglo XIX
    con diferentes enclaves (González, 2011 y Meléndez, 2016), el
    cementerio de San Juan, conocido como cementerio viejo, fue uno de
    los camposantos más tempranos de la región al inaugurarse en 1839.
    Dividido en 7 departamentos, presenta lujosos panteones con
    tipologías neogóticas, clasicistas y egiptizantes, además de
    simbología masónica, como en los arquitectos de la Familia Vaca. Por
    su condición fronteriza, encontramos sepulcros firmados por talleres
    portugueses asentados en Lisboa o Badajoz: Germano, Rato, Gonçalves,
    Oliveira... Pero cabe subrayar el papel del escultor decimonónico
    Antonio Zoido, responsable de un amplio número de obras, que
    intervino igualmente en diversos monumentos públicos.</p>
    <fig id="fig3">
      <caption><p>Figura 3. José Frápolli Pelli. Mausoleo de Reinerio Marcos Hiarte. Cementerio de San Juan,
              Badajoz. 1885. Fotografías del autor.</p></caption>
      <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image3.jpeg" />
    </fig>
    <p>Con todo, el cementerio cuenta con una obra destacada por su envergadura y calidad (Fig.
            <xref ref-type="fig" rid="fig3">3</xref>). El mausoleo de Reinerio Marcos Hiarte es una
          impactante combinación integrada de arquitectura y escultura, ligada a una trágica
          historia. Da cuenta de ella la necrológica que publica en Badajoz el 9 de julio de 1883 el
          diario <italic>La crónica</italic>. Su protagonista, hijo único, ingresó con el número 1
          en la Escuela de Ingenieros de Minas, conservando ese lugar hasta avanzada su brillante
          carrera. No consta la causa, pero falleció a la temprana edad de 21 años, dejando a su
          madre Máxima, ya viuda, sola y desconsolada. Se mantuvo en el comentario popular que la
          madre encargó una tumba especialmente alta, con la efigie de su hijo en la cúspide, para
          poder verla desde la calle san Juan, donde al parecer residía. La construcción, en mármol
          de Carrara, se culminó en 1885 y fue posible por la saneada posición económica de la
          familia, ligada a la banca (Meléndez, 2020, pp. 23-24). Ella moriría dos años después por
          una dolencia cardíaca (Romero, 2008).</p>
    <p>El mausoleo luce hoy en bastante buen estado, gracias a la
    restauración y limpieza asumida por el ayuntamiento en 2008. El
    recinto está rodeado por unas verjas de hierro sustentadas por
    pilares. Presenta un esquema un tanto acumulativo, a partir de
    elementos clasicistas. El espacio cerrado para la tumba, ligeramente
    en talud, se construye con sillares de mármol y una ostentosa puerta
    de hierro forjado que remata en un pequeño frontón. Alberga en su
    interior dos candelabros en forma de esqueletos de una tremenda
    expresividad.</p>
    <p>El segundo cuerpo parte de un pedestal decorado en sus esquinas
    por ramos de rosas o laurel y se cierra por un filete con ovas y
    flechas. En el frente ostenta la inscripción: “A la memoria de mi
    querido hijo Dn. Reinerio Marcos. 1885”. El edículo que alberga la
    imagen adopta la estructura de un templo clásico de orden dórico
    canónico, con cuatro columnas de estrías vivas, collarino, equino y
    ábaco. Soportan un arquitrabe y un friso compartimentado en metopas
    y triglifos con gotas. La doble cornisa volada remata en un frontón
    cuádruple, engalanado con láureas en los tímpanos. Finalmente, unas
    antefijas ornamentadas en forma de palmetas limitan los vértices y
    esquinas y el conjunto culmina en una cruz, apenas visible. El
    templete se abre en sus cuatro lados y permite visionar la escultura
    desde todos los ángulos, lo que enfatiza su calidad y prestancia. Es
    de hecho la tumba particular más alta del cementerio.</p>
    <p>La iconografía de la imagen muestra su condición de estudiante e
    ingeniero. Lleva un libro en la mano izquierda con la inscripción
    “Cuerpo Nacional de Ingenieros de Minas”, mientras la derecha se
    asocia también a elementos identificativos de la que iba a ser su
    profesión, sujetando un martillo que apoya sobre unas rocas. No es
    por tanto una figura alegórica, como las habituales en los
    camposantos; es un retrato personalizado y con tratamiento realista,
    vestido a la moda de la época con botas altas, pantalón, camisa,
    chaleco y chaqueta abotonada. La actitud es serena pero al tiempo
    altiva, buscando en todo momento enaltecer al personaje, que
    adquiere de esta forma una entidad conmemorativa y monumental.</p>
    <p>Pero el otro elemento escultórico relevante del conjunto es el
    ángel en altorrelieve situado junto a la puerta de acceso. Apenas
    sobresale del muro y ni siquiera las alas parecen totalmente
    exentas; adquieren mayor relieve en la zona superior, mientras
    descienden suaves en largas plumas, creando un óvalo envolvente. La
    cabeza, ligeramente inclinada hacia delante, conecta fijamente con
    el espectador a través de los ojos trepanados. Su morfología es
    joven y asexuada; las facciones y los largos cabellos resultan más
    bien femeninos, aunque apenas revela volumen en el pecho. Este va
    cubierto por una leve túnica bajo un manto de elegantes pliegues y
    los pies están descalzos. La expresión es grave y serena, lindante
    con la tristeza o la melancolía, pero acorde con lo solemne de su
    función. Cruza las manos y sujeta una llave, por lo que asumiría el
    papel de ángel guardián o custodio, como elemento protector.</p>
    <p>Señala Cruz Morales que el ángel ha aparecido siempre en relación
    con los temas funerarios, como conductor y guía de las almas,
    guardián de las tumbas o expectativa y promesa del paraíso celestial
    (Morales, 1989, p. 377), aunque sus posibilidades icónicas se
    amplifiquen en el ideario modernista. Álvarez, por su parte, incide
    en su naturaleza dual, a medio camino entre la divinidad y la
    humanidad, que los convertía en representaciones iconográficas muy
    adecuadas dentro del contexto funerario (Álvarez, 2014, p. 215).
    Analiza a su vez los matices entre ángeles psicopompos, triunfantes
    y, ya a fines del XIX, dolientes o seductores. En la representación
    que nos ocupa la parte divina parece imponerse a la humana y ningún
    detalle deja asomar connotaciones perturbadoras.</p>
    <p>La imagen revela su ascendencia italiana, por cuanto parece
    inspirada por los modelos de Giulio Monteverde, difundidos por medio
    mundo desde sus creaciones en Génova. Es diferente con todo a las
    tipologías más conocidas del autor italiano, como el ángel del
    silencio, que pone su dedo en la boca para propiciar el descanso del
    difunto; el de la esperanza, con estrella y ancla; o el que
    sutilmente anuncia el juicio final con una trompeta, como el de la
    Familia Oneto en Staglieno (S. F. y Herrera, 2014, pp. 21-37).</p>
    <p>Aunque ha habido referencias a este mausoleo en ediciones y
    prensa, no se había publicado hasta ahora el autor de tan
    espectacular obra. Damos a conocer que el mausoleo aparece firmado
    en un lateral con la inscripción “J. Frapolli Málaga”. Se
    corresponde con José Frápolli Pelli (1818-1902), nacido en el cantón
    de Ticino en Suiza, pero vinculado a las canteras de Carrara, en
    Italia, con una empresa de mármoles que en España tenía sucursales
    en Sevilla, Málaga y Bilbao. Trabajó fundamentalmente para
    Andalucía, con varias obras en cementerios malagueños (Rodríguez,
    2005, pp. 23-58). Aparece como especialista en monumentos fúnebres y
    lápidas en diversas facturas emitidas en el último cuarto del XIX
    (MRC, 2009), asumiendo labores de arquitectura y escultura.</p>
    <p>Esta es la única obra suya que conocemos en Extremadura.
    Apuntamos, aunque sin refrendo documental, que quizás el
    conocimiento de esta opción por parte de Máxima Hiarte pudo venir a
    través del arquitecto malagueño Tomás Brioso Mapelli, quien ejerció
    entre 1881 y 1892 como arquitecto municipal de Badajoz (Camacho,
    2024, pp. 57-69).</p>
  </sec>
  <sec id="sec2.2">
    <title>2.2. Cementerio de Cáceres. El panteón de la familia Berjano de Josep Llimona</title>
    <p>Pasamos a la capital cacereña, cuyo cementerio de Nuestra Señora
    de la Montaña alberga algunas interesantes creaciones escultóricas.
    Una temprana traza para el recinto se debe al arquitecto Narciso
    Gallardo (AHMCC, 1815), pero fue modificada en 1884 y ampliada por
    el arquitecto municipal Rufino Rodríguez Montano en 1897 (Diez,
    2006, pp. 133-134, Luceña, 2014). Cobra singular relevancia la
    escultura de la Virgen de la Estrella, esculpida en el siglo XVIII,
    procedente de Badajoz, y que, tras un azaroso proceso de ubicación,
    preside el ábside exterior de la capilla (Diez, 2006). Cabe citar
    también el ángel que preside la tumba del joven Juan Zancada Pulido,
    esculpido en los años treinta con bastante solvencia; su imagen
    traduce un sentimiento de tristeza, a punto de derramar flores sobre
    el sepulcro. El camposanto incluye también las firmas de V. Andrada
    en 1909, Feliciano Pedro y Valentín Molina, de Madrid. Pero nos
    vamos a ocupar de dos obras más recientes.</p>
    <fig id="fig4">
      <caption><p>Figura 4. Josep Llimona. Resurrección de Lázaro.
      Panteón de la Familia Berjano. Cáceres. Fotografías del
      autor.</p></caption>
      <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image4.jpeg" />
    </fig>
    <p>Junto a una de las entradas principales del cementerio se alza el panteón de la familia
          Berjano (Fig. <xref ref-type="fig" rid="fig4">4</xref>). Es una hermética y potente
          estructura troncopiramidal, con muros en talud, que simbólicamente afianza la idea de
          solidez y estabilidad. Ramas con hojas de laurel en bronce rodean la parte superior antes
          de culminar el remate. En ambos laterales se inscribe un crismón enmarcado por una corona
          vegetal que incluye las letras Alfa y Omega como símbolo de principio y fin. La puerta de
          hierro presenta una trama geométrica muy elaborada y en la cerradura la inscripción
          latina: “Hic sunt Hvmiliata animae sperant in deo amen”. Sobre ella, el frente ostenta el
          relieve apaisado en bronce que nos ocupa, sin apenas parangón en nuestro ámbito por su
          calidad y factura.</p>
    <p>De Josep Llimona hemos citado el Ángel Custodio de Comillas, pero
    su producción funeraria es muy amplia en Cataluña. La Tesis Doctoral
    de Natàlia Esquinas (Esquinas, 2016) incluye el catálogo razonado
    del artista y recoge la obra cacereña con el número 228 en la página
    303, pero sin fecha y solo con unas breves líneas. La autora cita
    que se trata de un relieve, similar a otras piezas de Llimona, y
    reconoce no haber visto directamente la obra. No se reproduce el
    panteón ni tampoco el contenido temático del relieve. En la
    valoración de la obra funeraria del artista solo incluye fuera del
    ámbito catalán trabajos en Mallorca,</p>
    <p>País Vasco y Cantabria. La obra que nos atañe, por tanto, es una
    singular excepción en su trayectoria, por localizarse en una zona
    geográfica muy alejada de la habitual. Lamentablemente, no hemos
    podido documentar los pormenores con que se produjo el encargo o
    contacto con Llimona, aunque consta inscrita la Fundición Bechini de
    Barcelona.</p>
    <p>Sí disponemos de datos sobre la Familia a través del blog de José
    González Berjano. Daniel Berjano Escobar (Oviedo, 1853-San
    Sebastián, 1938), fue un personaje polifacético, con un alto nivel
    cultural. Ejerció como historiador, arqueólogo, escritor, periodista
    y académico, Trabajó en Extremadura como registrador de la
    propiedad, además de fundar el Ateneo Extremeño de Madrid y la
    Revista de Extremadura, que dirigió hasta su cierre. También estuvo
    ligado a la producción de aceite. Su hijo Víctor Berjano Gómez, ya
    extremeño, nació en San Martín de Trevejo en 1886. Fue nombrado en
    1930 presidente de la Diputación de Cáceres, aunque dimitió al
    llegar la República. Militó en Acción Popular y el partido
    republicano, muriendo en la cárcel en 1937. Vinculado también con la
    cultura, formó parte de la directiva del Ateneo de Cáceres.</p>
    <p>Tras localizar la firma del relieve dimos a conocer esta obra en
    1988 a María del Mar Lozano Bartolozzi y aparece citada en su
    estudio sobre la escultura pública en Cáceres (Lozano, 1988, pp. 16
    y 22), aunque sin estudiarla. Es ahora el momento de analizar el
    trabajo. No es un tema habitual en nuestros cementerios, pero
    resulta especialmente adecuado para un entorno funerario católico.
    El milagro de la resurrección de Lázaro se encarna en una escena
    compleja, con un gran número de personajes y múltiples niveles.
    Jesucristo centra la composición, ordenando a Lázaro que se levante
    ante la puerta del sepulcro rocoso. Dos discípulos le despojan de
    las vendas que constituyen el sudario. Las hermanas Marta y María
    arrodilladas flanquean a Jesús, tras ellas, apóstoles y testigos
    asisten al acontecimiento en varios planos de profundidad. Se trata
    de un conjunto elegante y bien acabado, aunque con daños texturales
    producidos por el paso del tiempo que precisarían una restauración
    adecuada.</p>
    <fig id="fig5">
      <caption><p>Figura 5. Eulogio Blasco López. Altorrelieve en el
      nicho familiar. Cáceres. 1945-1947. Fotografía del
      autor.</p></caption>
      <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image5.jpeg" />
    </fig>
  </sec>
  <sec id="sec2.3">
    <title>2.3. Cáceres. Familia del artista Eulogio Blasco López</title>
    <p>Mucho más modesta en pretensiones y medios es la tumba familiar del artista Eulogio Blasco
          López en el cementerio de Cáceres (Fig. <xref ref-type="fig" rid="fig5">5</xref>). Es en
          realidad un nicho a nivel del suelo que ocupa dos alturas y ostenta en su frente una placa
          en bajorrelieve alusiva a las familias López y Blasco, alterando el orden de los
          apellidos. El padre, Eulogio, falleció en 1945 y la madre, Consuelo, en 1947; cabe por
          tanto situarlo en esas fechas.</p>
    <p>Eulogio Blasco nació en Cáceres en 1890 y murió en 1960. Aun con
    su condición de sordomudo desde los tres años, se formó
    artísticamente en Madrid; residió también en Barcelona y viajó a
    Portugal, Francia e Italia. Fue escultor, pintor y repujador. Su
    etapa más interesante se desarrolla en Madrid con anterioridad a los
    años treinta, con significativas exposiciones donde muestra notas
    muy personales. Con su regreso a Cáceres en 1935, como restaurador y
    profesor de bellas artes, su creatividad se resiente y adopta
    modelos más convencionales o decorativos. Pero no renunció a
    opciones simbolistas y alegóricas, a veces llamativas por su
    originalidad. Su factura se caracteriza por la estilización y un
    tratamiento sintético de los pliegues, aplicado a los más diversos
    medios (Bazán, 1991).</p>
    <p>La estructura apaisada con remate en arco alberga en la parte
    superior una sencilla cruz central, flanqueada por motivos
    simétricos ornamentales. Son híbridos entre lo animal y lo vegetal,
    como era frecuente en los grutescos, en una singular mezcla de lo
    sagrado y lo profano. Estos motivos son habituales en su trayectoria
    y los usó para todo tipo de soportes, incluso el cuero y el
    repujado.</p>
    <p>La escena principal es peculiar en su iconografía, pero eficaz en
    la transmisión del mensaje evangélico sobre la muerte y la
    resurrección (Juan 20: 11-18). Muestra a María Magdalena arrodillada
    y con las manos unidas ante el pecho tras velar el sepulcro; va
    ataviada con una túnica de pliegues sinuosos y continuos. Recibe la
    bendición de Cristo redivivo, manifestación encarnada de la
    resurrección. La actitud de Jesús es serena, con nimbo, de perfil y
    los brazos alzados, si bien algo descuidado en sus proporciones.</p>
    <p>Blasco muestra en este relieve una entidad menor y no es
    precisamente su mejor obra. De hecho, tiene mejor calidad la lápida
    concebida en las mismas fechas para la tumba del pintor Juan
    Caldera. Pero cabe entender que no es falta de capacidad, pues la
    tiene demostrada, sino reflejo de una concepción artística sencilla,
    adaptada a un espacio exiguo y resuelta en amplios planos
    compositivos. De ese espíritu sintético participa también buena
    parte de su producción, manifestando una vía personal e
    identificable.</p>
  </sec>
  <sec id="sec2.4">
    <title>2.4. El cementerio de Mérida y la aportación de Juan de Ávalos</title>
    <p>Vamos ahora a la capital de Extremadura. El cementerio de Mérida
    sigue un proyecto del arquitecto provincial Manuel Villar de 1863 y
    se inauguró en 1868, cubriendo todos los servicios. Concebido
    inicialmente con dos sectores, ha tenido diversas ampliaciones
    (Valbuena y Peñafiel, 1984).</p>
    <p>En Mérida una de las tumbas más tempranas con decoración
    escultórica es la de Fernando de la Vera y Velasco, Maestrante de
    Ronda, fechada en 1867, que ostenta un altorrelieve de elaborada
    factura. Con posterioridad, el cementerio alberga también alguna
    obra firmada. Es el caso de un ángel de marmolina, rubricado por el
    escultor Manuel Madridejos Borrachero (1892-1961). Es un artista
    emeritense no muy conocido, pero solvente, que pasó por Madrid y
    Barcelona, antes de exiliarse con la guerra civil primero a Francia
    y luego a Guatemala y México, donde ejerció como escultor funerario.
    La juvenil figura angélica presenta las manos sobre el pecho
    sujetando una cruz con flores. Está ubicada en la parte antigua del
    camposanto, por lo que podría fecharse en los años veinte (Castaño,
    2020, pp. 164-165).</p>
    <p>Una figura relevante protagoniza el ámbito escultórico. Juan de
    Ávalos (Mérida, 1911-Madrid, 2006) es un autor suficientemente
    conocido. Alcanzó una gran proyección nacional e internacional en la
    segunda mitad del siglo XX, tocando todos los temas propios de la
    figuración académica, con un estilo clasicista tendente a la
    estilización (Bazán, 1996). Fue pródigo en el género funerario,
    siendo el mausoleo de los Amantes de Teruel su propuesta más
    difundida.</p>
    <fig id="fig6">
      <caption><p>Figura 6. Juan de Ávalos. Piedad. Tumba de la familia
      Ávalos García-Taborda. Mérida. 1953. Fotografía del
      autor.</p></caption>
      <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image6.jpeg" />
    </fig>
    <p>Pero sin duda la empresa que le da a conocer es la intervención
    escultórica en el Valle de los Caídos, que asume una triple
    condición: conmemorativa, religiosa y funeraria. Precisamente el
    Valle está en el origen de la obra que nos ocupa. Sobre la puerta de
    acceso a la cripta se alza una gigantesca <italic>Piedad</italic>
    pétrea, resultado final de diversas tentativas. Una primera versión
    triangular labrada no acabó de funcionar por su escala, y tras su
    rechazo el artista diseñó otras cuatro opciones horizontales con
    ligeras variantes. Entre ellas se eligió una más conveniente, si
    bien la posición elevada de los brazos de la Virgen proyectaba
    sombras y no resultaba del todo adecuada para un emplazamiento a
    gran altura. Por ello se modificó su postura y en la ejecución final
    María sostiene la mano y la cabeza de Jesús.</p>
    <p>Pero al ser los modelos propiedad del artista, Ávalos pudo recuperar su anterior versión para
          asignarla a este destino emeritense (Fig. <xref ref-type="fig" rid="fig6">6</xref>). En
          1953 esculpió el grupo en piedra de Escobedo y a principios de 1954 quedó instalado sobre
          la tumba de sus padres, donde él también sería enterrado. Esta ubicación permite valorar
          la variedad de texturas entre carnaciones y telas; también el equilibrio del conjunto en
          armonía con su arquitectura, que ante un fondo de cipreses destaca en la calle principal
          (Bazán, 1996, pp. 79 y 252).</p>
    <fig id="fig7">
      <caption><p>Figura 7. Juan de Ávalos. Dolorosa. Tumba Pirrongelli
      Crollo. Mérida. Modelo de 1975. Fotografía del
      autor.</p></caption>
      <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image7.jpeg" />
    </fig>
    <p>Aún cabe citar otro diseño de Ávalos en el camposanto emeritense. En la tumba
          Pirrongelli-Crollo (Fig. <xref ref-type="fig" rid="fig7">7</xref>) se alza una
          reproducción con pátina dorada de la Virgen de la Soledad tallada por el artista en 1975
          para un efectista paso de la Semana Santa malagueña (Bazán, 1996, pp. 245-248). Es un
          ejemplo de traslación religioso-funeraria que apreciaremos también en Hervás.</p>
  </sec>
  <sec id="sec2.5">
    <title>2.5. Las obras de Gabino Amaya para Azuaga y Granja de Torrehermosa</title>
    <p>El escultor Gabino Amaya (Puebla de Sancho Pérez, 1896 – Madrid,
    1979) nos va a permitir viajar a dos nuevos cementerios en la
    provincia de Badajoz. El artista logró abrirse camino en el Madrid
    de los años veinte y dejó importantes obras monumentales en la
    región extremeña.</p>
    <fig id="fig8">
      <caption><p>Figura 8. Gabino Amaya. Capilla-panteón de Hilario
      Molina y la Familia Spínola. Azuaga. 1926. Fotografías del
      autor.</p></caption>
      <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image8.jpeg" />
    </fig>
    <p>En 1926 aborda un primer gran encargo funerario para la capilla-panteón de Hilario Molina y
          la Familia Spínola en el camposanto de Azuaga (Fig. <xref ref-type="fig" rid="fig8"
            >8</xref>). El notable conjunto incluye, flanqueando el altar, dos esculturas orantes en
          bronce arrodilladas sobre sendos reclinatorios. Su factura es realista y la actitud devota
          y respetuosa. La pared del fondo muestra en relieve cuatro querubines labrados en mármol
          blanco, que en realidad son retratos de los hijos del matrimonio. Rodean al gran
          crucificado broncíneo que preside la escena. Es un Cristo de cuatro clavos, fiel a modelos
          asentados en el Barroco español, con el perizoma sujeto por un cordel. Su complexión es
          musculosa, con el vientre muy hundido, las costillas marcadas y un rostro de expresión
          serena.</p>
    <fig id="fig9">
      <caption><p>Figura 9. Gabino Amaya. Cristo yacente. Sepulcro Gala
      Llera. Granja de Torrehermosa. 1958. Fotografía del
      autor.</p></caption>
      <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image9.jpeg" />
    </fig>
    <p>Un remarcable Cristo yacente descansa en el cementerio de Granja de Torrehermosa (Fig. <xref
            ref-type="fig" rid="fig9">9</xref>). Tuvo un precedente expuesto en Madrid en 1955, con
          una versión posterior en madera de nogal que se destinó a Talarrubias (Badajoz). La imagen
          funeraria fue realizada en 1958 para la familia de su esposa, Emilia Gala Llera. Su
          anatomía está muy bien resuelta, con una potente caja torácica; ostenta largos cabellos y
          la cabeza ladeada a la izquierda, sin soporte. Señala Amaya que su complexión se inspira
          en el Santo Sudario (Saavedra y Baón, 1963). Sorprende por el contrastado ensamblaje de
          materiales, ya que combina el realista desnudo en bronce con un sudario en mármol que
          cubre las andas del basamento con ostentosos pliegues. La particularidad es que la propia
          sábana se alza para actuar como perizoma.</p>
  </sec>
  <sec id="sec2.6">
    <title>2.6. La opción religioso-funeraria de Enrique Pérez Comendador en el camposanto de Hervás</title>
    <p>Terminamos el recorrido con la tumba personal de Enrique Pérez
    Comendador (Hervás, 1900 – Madrid, 1981) en el camposanto de su
    localidad natal, donde también cuenta con un museo monográfico. Es
    otro significativo representante del academicismo escultórico,
    formado en Sevilla, pero con estancias en Roma y Madrid. Desarrolló
    una amplia producción monumental (Hernández, 1986; Bazán, 2010) y
    cultivó también el retrato, el desnudo y la imaginería religiosa
    especialmente en la postguerra. La obra que nos interesa encarna el
    tránsito desde el ámbito religioso al funerario en una singular
    operación.</p>
    <p>El Paso del Santo Entierro para la Cofradía de San Fernando de
    Santander fue culminado en 1951 y es la obra religiosa más compleja
    abordada por el autor. El conjunto en madera de pino policromada
    está formado por siete figuras de tamaño natural. Nicodemo, ayudado
    por San Juan y José de Arimatea, porta el cuerpo inerte de Cristo
    ante la Virgen que abre sus manos en actitud de oración. Las otras
    dos Marías asisten dolientes a la escena. El paso está bien
    compuesto escenográficamente para evitar interferencias visuales, y
    los ropajes adquieren un especial protagonismo, con sus nerviosos
    pliegues<bold>.</bold></p>
    <fig id="fig10">
      <caption><p>Figura 10. Enrique Pérez Comendador. Santo Entierro.
      Tumba del matrimonio Comendador Leroux. Hervás. 1983 a partir de
      un modelo de 1951. Fotografía del autor.</p></caption>
      <graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="media/image10.jpeg" />
    </fig>
    <p>Pero hay un dato singular que personaliza la obra: Comendador retrató a su esposa la pintora
          Magdalena Leroux en María de Cleofás, y él mismo se encarnó, semiarrodillado, en la figura
          de José de Arimatea. Lo que en su momento fue un arranque de ensimismamiento cobra más
          sentido cuando se reutilizó el grupo con fines funerarios. Y es que parte del conjunto en
          versión reducida se instaló en bronce en su tumba familiar de Hervás (Fig. <xref
            ref-type="fig" rid="fig10">10</xref>). Para ello debieron utilizarse los modelos previos
          a escala que sirvieron para la ejecución definitiva del paso procesional en madera. La
          reproducción fue realizada por su discípulo, el fundidor Eduardo Capa en torno a 1983, por
          encargo de la viuda de Comendador y se conservan en el Museo fotografías de la
          instalación.</p>
    <p>Ambas obras se recogen en un estudio específico (Bejarano, pp.
    155-164), al que remitimos para completar el análisis, con la
    salvedad de que no es San Juan (como se indica), sino Nicodemo,
    quien sujeta el cuerpo de Cristo. El grupo escultórico en bronce se
    reduce a 4 figuras, con un Jesús adelgazado, aunque de constitución
    musculosa. En el resto de imágenes la anatomía asoma en determinadas
    zonas bajo los plegados. José de Arimatea presenta una actitud seria
    y enérgica, como negándose a aceptar el hecho; mientras María
    Cleofás, que en el paso orientaba su mirada hacia la Virgen, queda
    aquí más aislada y cobra mayor prestancia. El conjunto, a pesar de
    sus pequeñas dimensiones, conserva su potencial monumentalidad y
    encarna bien las pautas generales ofrecidas en este trabajo.</p>
  </sec>
</sec>
</body>
<back>
  <ref-list>
    <ref id="ref1">
  <element-citation publication-type="thesis">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Agirre</surname>
        <given-names>JJ</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2023</year>
    <article-title>Del monumento funerario al memorial postmoderno</article-title>
    <source>Universidad del País Vasco</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref2">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Álvarez</surname>
        <given-names>MV</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2015</year>
    <article-title>Iconografías angélicas de los siglos XIX y XX en el Cimitero Acattolico de Roma: psicopompos, triunfantes, dolientes y seductores</article-title>
    <source>El Futuro del Pasado</source>
    <volume>6</volume>
    <fpage>215</fpage>
    <lpage>232</lpage>
    <pub-id pub-id-type="doi">10.14516/fdp.2015.006.001.009</pub-id>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref3">
  <element-citation publication-type="report">
    <person-group person-group-type="author">
      <collab>Archivo Histórico Municipal de Cáceres</collab>
    </person-group>
    <year>1815</year>
    <article-title>Libro de Acuerdos del Concejo 1813-1815; acuerdos tomados el 5-04-1815</article-title>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref4">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Ariès</surname>
        <given-names>Ph</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1984</year>
    <article-title>El hombre ante la muerte</article-title>
    <publisher-name>Taurus</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref5">
  <element-citation publication-type="thesis">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Arnaiz</surname>
        <given-names>A</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1992</year>
    <article-title>La memoria evocada. Vista alegre un cementerio para Bilbao</article-title>
    <source>Universidad del País Vasco</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref6">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Bazán</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1991</year>
    <article-title>Eulogio Blasco. Cáceres, 1890-1960</article-title>
    <publisher-name>Institución Cultural El Brocense de la Diputación de Cáceres</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref7">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Bazán</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1996</year>
    <article-title>Juan de Ávalos</article-title>
    <publisher-name>Fundación Caja Badajoz y Editorial Universitas</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref8">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Bazán</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2010</year>
    <article-title>La escultura monumental de Enrique Pérez Comendador</article-title>
    <source>Norba-Arte</source>
    <volume>30</volume>
    <fpage>197</fpage>
    <lpage>226</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref9">
  <element-citation publication-type="chapter">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Bazán</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Centellas</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2021</year>
    <article-title>Hacia un paisaje funerario. Los cementerios de Torrefresneda y Lácara en Badajoz</article-title>
    <source>Dinamicas da Paisagem: entre a realidade e o desejo</source>
    <volume>4</volume>
    <fpage>137</fpage>
    <lpage>159</lpage>
    <publisher-name>Faculdade de Ciências Socias e Humanas da Universidade Nova de Lisboa</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref10">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Bejarano</surname>
        <given-names>B</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2012</year>
    <article-title>Enrique Pérez Comendador, 1900-1981. Escultor imaginero: los pasos procesionales</article-title>
    <publisher-name>Institución Cultural El Brocense de la Diputación de Cáceres</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref11">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Bermejo</surname>
        <given-names>C</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1998</year>
    <article-title>Arte y arquitectura funeraria. Los cementerios de Asturias, Cantabria y Vizcaya (1787-1936)</article-title>
    <publisher-name>Universidad de Oviedo</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref12">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Betrán</surname>
        <given-names>R</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2015</year>
    <article-title>La ciudad y los muertos. La formación del cementerio de Torrero</article-title>
    <publisher-name>Ayuntamiento de Zaragoza</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref13">
  <element-citation publication-type="chapter">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Bonet</surname>
        <given-names>A</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2014</year>
    <article-title>Escultura funeraria en Madrid</article-title>
    <source>El mundo de los difuntos: culto, cofradías y tradiciones</source>
    <volume>1</volume>
    <fpage>525</fpage>
    <lpage>544</lpage>
    <publisher-name>Instituto Escurialense de Investigaciones Históricas y Artísticas</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref14">
  <element-citation publication-type="chapter">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Camacho</surname>
        <given-names>RM</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2024</year>
    <article-title>El arquitecto Tomás Brioso Mapelli (1835-1908), entre Badajoz y Málaga</article-title>
    <source>Enfoques desde la diversidad. Estudios de historia del arte dedicados a María del Mar Lozano Bartolozzi</source>
    <fpage>57</fpage>
    <lpage>69</lpage>
    <publisher-name>Universidad de Extremadura</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref15">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Castaño</surname>
        <given-names>AJ</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2020</year>
    <article-title>Manuel Madridejos Borrachero (1892-1961), un artista extremeño exiliado y fuera de contexto</article-title>
    <source>Revista de Estudios Extremeños</source>
    <volume>76</volume>
    <issue>1</issue>
    <fpage>151</fpage>
    <lpage>204</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref16">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Catalá</surname>
        <given-names>MA</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2007</year>
    <article-title>El Cementerio General de Valencia. Historia, Arte, Arquitectura 1807-2007</article-title>
    <publisher-name>Carena</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref17">
  <element-citation publication-type="chapter">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Centellas</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Bazán</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2019</year>
    <article-title>Cementerios en los pueblos de colonización de Badajoz. Enclaves singulares en un paisaje rural</article-title>
    <source>Paisajes culturales en la Extremadura meridional. Una visión desde el patrimonio</source>
    <fpage>41</fpage>
    <lpage>78</lpage>
    <publisher-name>Universidad de Extremadura y Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref18">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Centellas</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Bazán</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2021</year>
    <article-title>Proyectando la muerte. Diseños del arquitecto José Mancera para cementerios en la provincia de Badajoz</article-title>
    <source>BSAA Arte</source>
    <volume>87</volume>
    <fpage>257</fpage>
    <lpage>279</lpage>
    <pub-id pub-id-type="doi">10.24197/bsaaa.87.2021.257-279</pub-id>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref19">
  <element-citation publication-type="chapter">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Corral</surname>
        <given-names>J</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1988</year>
    <article-title>Cementerios</article-title>
    <source>Enciclopedia de Madrid. Monumentos</source>
    <fpage>507</fpage>
    <lpage>592</lpage>
    <publisher-name>Giner</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref20">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Dal Castello</surname>
        <given-names>D</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Ruiz</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2023</year>
    <article-title>Estudio preliminar. Lugares para la muerte: el siglo XX como enfoque problemático</article-title>
    <source>Lugares para la muerte. Escenarios, prácticas y objetos urbanos en el siglo XX. Atrio</source>
    <volume>29</volume>
    <fpage>275</fpage>
    <lpage>283</lpage>
    <pub-id pub-id-type="doi">10.46661/atrio.9357</pub-id>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref21">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Diez</surname>
        <given-names>C</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2006</year>
    <article-title>Obras a raíz de una imagen. La Virgen de la Estrella del Cementerio Municipal de Cáceres y sus capillas en la ciudad</article-title>
    <source>Norba-Arte</source>
    <volume>26</volume>
    <fpage>123</fpage>
    <lpage>147</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref22">
  <element-citation publication-type="thesis">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Esquinas</surname>
        <given-names>N</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2015</year>
    <article-title>Josep llimona i el seu taller</article-title>
    <source>Universitat de Barcelona</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref23">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Fernández</surname>
        <given-names>MA</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Zurrunero</surname>
        <given-names>MM</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1987</year>
    <article-title>Escultura y arquitectura en el cementerio de Bilbao</article-title>
    <source>Kobie</source>
    <volume>4</volume>
    <fpage>115</fpage>
    <lpage>158</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref24">
  <element-citation publication-type="thesis">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Flores</surname>
        <given-names>JA</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2013</year>
    <article-title>Aprendiendo de una arquitectura anónima. Influencias y relaciones en la arquitectura española contemporánea: el INC en Extremadura</article-title>
    <source>Universidad Politécnica de Madrid</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref25">
  <element-citation publication-type="thesis">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>García</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2011</year>
    <article-title>Espacio, paisaje y rito. Formas de sacralización del territorio en el cementerio europeo del siglo XX</article-title>
    <source>Universidad Politécnica de Madrid</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref26">
  <element-citation publication-type="web">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Gezuraga</surname>
        <given-names>J</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <article-title>Los cementerios de Bilbao: nacimiento y evolución</article-title>
    <source>Bilbao Zerbitzuak</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref27">
  <element-citation publication-type="paper">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Girbés</surname>
        <given-names>J</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2019</year>
    <article-title>Patrimonio olvidado. La escultura Funeraria de Mariano Benlliure Gil</article-title>
    <source>XX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales. Los cementerios como recurso cultural, educativo y turístico</source>
    <publisher-name>Universidad de Málaga</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref28">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Gómez</surname>
        <given-names>I</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1998</year>
    <article-title>El arte y el recuerdo. Formas escultóricas de la muerte en los cementerios de Murcia hasta las Primeras décadas del Siglo XX</article-title>
    <publisher-name>Real Academia Alfonso X El Sabio de Murcia</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref29">
  <element-citation publication-type="web">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>González</surname>
        <given-names>J</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <article-title>Historia de los Berjano</article-title>
    <source>lahistoriadelosberjano.com</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref30">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>González Díaz</surname>
        <given-names>A</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1970</year>
    <article-title>El cementerio español en los siglos XVIII y XIX</article-title>
    <source>Archivo Español de Arte</source>
    <volume>43</volume>
    <issue>171</issue>
    <fpage>289</fpage>
    <lpage>320</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref31">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>González Rodríguez</surname>
        <given-names>A</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2011</year>
    <article-title>Los cementerios de Badajoz</article-title>
    <publisher-name>Ayuntamiento de Badajoz</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref32">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>González-Varas</surname>
        <given-names>I</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2023</year>
    <article-title>El culto a la memoria: Ética y estética</article-title>
    <publisher-name>Cátedra</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref33">
  <element-citation publication-type="paper">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Goy</surname>
        <given-names>AE</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2019</year>
    <article-title>Recuperando la memoria: El Cementerio General de Lugo-España (1858-1972)</article-title>
    <source>XX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales</source>
    <publisher-name>Universidad de Málaga</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref34">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Granjel</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Carreras</surname>
        <given-names>A</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2004</year>
    <article-title>Extremadura y el debate sobre la creación de cementerios: un problema de salud pública en la ilustración</article-title>
    <source>Norba</source>
    <volume>17</volume>
    <fpage>69</fpage>
    <lpage>91</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref35">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Hernández</surname>
        <given-names>J</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1986</year>
    <article-title>El escultor Pérez Comendador 1900-1981 (Biografía y obra)</article-title>
    <publisher-name>La Gran Enciclopedia Vasca</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref36">
  <element-citation publication-type="chapter">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Hernández</surname>
        <given-names>JA</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2003</year>
    <article-title>Lágrimas de Piedra: La Escultura en los Cementerios Públicos</article-title>
    <source>Historia y política a través de la escultura pública 1820-1920</source>
    <fpage>103</fpage>
    <lpage>144</lpage>
    <publisher-name>Institución Fernando El Católico</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref37">
  <element-citation publication-type="chapter">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Herrera</surname>
        <given-names>E</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2014</year>
    <article-title>Ángeles en el Panteón Francés del cementerio de la ciudad de México. Influencia de Giulio Monteverde</article-title>
    <source>Los ángeles en el arte</source>
    <fpage>21</fpage>
    <lpage>37</lpage>
    <publisher-name>Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y Universidad de Lodz</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref38">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Huerta</surname>
        <given-names>R</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2022</year>
    <article-title>Cementerios para educar</article-title>
    <publisher-name>Universitat de València</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref39">
  <element-citation publication-type="newspaper">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Leal</surname>
        <given-names>J</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2019</year>
    <article-title>Reinerio Marcos</article-title>
    <source>Hoy</source>
    <string-date>1 noviembre 2019</string-date>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref40">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Lozano</surname>
        <given-names>MM</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1988</year>
    <article-title>Escultura pública y monumentos conmemorativos en Cáceres</article-title>
    <publisher-name>Universidad de Extremadura</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref41">
  <element-citation publication-type="newspaper">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Luceña</surname>
        <given-names>L</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2014</year>
    <article-title>Cementerio de Cáceres, historia viva</article-title>
    <source>El periódico Extremadura</source>
    <string-date>30 abril 2014</string-date>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref42">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Marcos</surname>
        <given-names>J</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1997</year>
    <article-title>Nacer, vivir y morir en Extremadura (Creencias y prácticas en torno al ciclo de la vida a principios de siglo)</article-title>
    <publisher-name>Diputación Provincial de Badajoz y Editora Regional de Extremadura</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref43">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Mateos</surname>
        <given-names>AJ</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Blasco</surname>
        <given-names>B</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2019</year>
    <article-title>El hombre tras la escultura: José Bueno. 100 años del monumento a la Fosa Común en el Cementerio de Torrero 1919-2019</article-title>
    <publisher-name>Ayuntamiento de Zaragoza</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref44">
  <element-citation publication-type="chapter">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Meléndez</surname>
        <given-names>A</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2016</year>
    <article-title>Badajoz y sus cementerios</article-title>
    <source>Apuntes para la Historia de la ciudad de Badajoz XI</source>
    <fpage>149</fpage>
    <lpage>164</lpage>
    <publisher-name>Real Sociedad Económica Extremeña de Amigos del País</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref45">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Meléndez</surname>
        <given-names>A</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Meléndez</surname>
        <given-names>E</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2020</year>
    <article-title>Historias singulares de Badajoz</article-title>
    <publisher-name>Fundación Caja Badajoz</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref46">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Mesa</surname>
        <given-names>T</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2014</year>
    <article-title>Musa. El sepulcro del poeta Tomás Morales</article-title>
    <source>Anuario de Estudios Atlánticos</source>
    <volume>60</volume>
    <fpage>645</fpage>
    <lpage>697</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref47">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Morales</surname>
        <given-names>MC</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1989</year>
    <article-title>Paraísos de mármol: la imagen del ángel en la escultura funeraria modernista</article-title>
    <source>Cuadernos de arte e iconografía</source>
    <volume>2</volume>
    <issue>4</issue>
    <fpage>377</fpage>
    <lpage>383</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref48">
  <element-citation publication-type="thesis">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Moreno</surname>
        <given-names>AM</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2005</year>
    <article-title>Cementerios murcianos. Arte y arquitectura</article-title>
    <source>Universidad Complutense de Madrid</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref49">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Morin</surname>
        <given-names>E</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1974</year>
    <article-title>El Hombre y la Muerte</article-title>
    <publisher-name>Kairós</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref50">
  <element-citation publication-type="report">
    <person-group person-group-type="author">
      <collab>MRC</collab>
    </person-group>
    <year>2009</year>
    <article-title>Facturas comerciales de Sevilla</article-title>
    <string-date>9 julio 2009</string-date>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref51">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Nistal</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1996</year>
    <article-title>Legislación funeraria y cementerial española: una visión espacial</article-title>
    <source>Lurralde</source>
    <volume>19</volume>
    <fpage>29</fpage>
    <lpage>53</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref52">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Ortiz</surname>
        <given-names>D</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2012</year>
    <article-title>Evolución del arte escultórico funerario en Cartagena en el tránsito del siglo XIX al XX</article-title>
    <source>Revista Murciana de Antropología</source>
    <volume>19</volume>
    <fpage>28</fpage>
    <lpage>46</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref53">
  <element-citation publication-type="thesis">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Pérez</surname>
        <given-names>LV</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2015</year>
    <article-title>Cementerios en la provincia de Cádiz (Arte, sociología y antropología)</article-title>
    <source>Universidad de Málaga</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref54">
  <element-citation publication-type="paper">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Ramos</surname>
        <given-names>JA</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2015</year>
    <article-title>Arte efímero en el cementerio de Trujillo (Neoclasicismo, Romanticismo, Historicismo y Eclecticismo). El culto a los antepasados a través de la Antropología y las diferencias sociales</article-title>
    <source>XLIII Coloquios Históricos de Extremadura</source>
    <fpage>673</fpage>
    <lpage>690</lpage>
    <publisher-name>Asociación Cultural CHDE</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref55">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Ramos</surname>
        <given-names>JA</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Pérez</surname>
        <given-names>JL</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>San Macario</surname>
        <given-names>Ó</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2023</year>
    <article-title>La escultura funeraria en Extremadura. El culto a los antepasados en la Historia de Extremadura</article-title>
    <publisher-name>Tau</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref56">
  <element-citation publication-type="paper">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Redondo</surname>
        <given-names>MJ</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1978</year>
    <article-title>Aproximación a la escultura funeraria española del siglo XIX</article-title>
    <source>El arte del siglo XIX. II Congreso Nacional de Historia del Arte</source>
    <volume>1</volume>
    <fpage>121</fpage>
    <lpage>124</lpage>
    <publisher-name>Comité Español de Historia del Arte</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref57">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Reyero</surname>
        <given-names>C</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1984</year>
    <article-title>Arte funerario novecentista en el cementerio de Logroño</article-title>
    <source>Cuadernos de Investigación: Historia</source>
    <volume>10</volume>
    <issue>2</issue>
    <fpage>199</fpage>
    <lpage>206</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref58">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Reyero</surname>
        <given-names>C</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1999</year>
    <article-title>La escultura conmemorativa en España. La edad de oro del monumento público, 1820-1914</article-title>
    <publisher-name>Cátedra</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref59">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Riera</surname>
        <given-names>C</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1981</year>
    <article-title>Els cementiris de Barcelona (Una aproximació)</article-title>
    <publisher-name>Edhasa</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref60">
  <element-citation publication-type="chapter">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Rodrigo</surname>
        <given-names>C</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2014</year>
    <article-title>Monumentos funerarios en Valencia</article-title>
    <source>El mundo de los difuntos: culto, cofradías y tradiciones</source>
    <volume>1</volume>
    <fpage>511</fpage>
    <lpage>524</lpage>
    <publisher-name>Instituto Escurialense de Investigaciones Históricas y Artísticas</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref61">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Rodríguez Barberán</surname>
        <given-names>FJ</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1993</year>
    <article-title>Cementerios de Andalucía. Arquitectura y urbanismo</article-title>
    <publisher-name>Consejería de Obras Públicas y Transportes</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref62">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="editor">
      <name>
        <surname>Rodríguez Barberán</surname>
        <given-names>FJ</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1993</year>
    <article-title>Una arquitectura para la Muerte. I Encuentro Internacional sobre los cementerios contemporáneos</article-title>
    <publisher-name>Junta de Andalucía</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref63">
  <element-citation publication-type="paper">
    <person-group person-group-type="editor">
      <name>
        <surname>Rodríguez Marín</surname>
        <given-names>FJ</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2019</year>
    <article-title>XX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales. Los cementerios como recurso cultural, turístico y educativo</article-title>
    <source>XX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales</source>
    <publisher-name>Universidad de Málaga</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref64">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Rodríguez Marín</surname>
        <given-names>FJ</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2005</year>
    <article-title>Patrimonio y ciudad. Valores artísticos y culturales en el cementerio inglés de Málaga: entre la magnificencia y el deterioro</article-title>
    <source>Isla de Arriarán</source>
    <volume>25</volume>
    <fpage>23</fpage>
    <lpage>58</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref65">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Rodríguez Pastor</surname>
        <given-names>J</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2014</year>
    <article-title>Los pueblos nuevos de la cuenca extremeña del Guadiana (España): ¿pueblos sin identidad?</article-title>
    <source>Etnicex</source>
    <volume>6</volume>
    <fpage>205</fpage>
    <lpage>215</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref66">
  <element-citation publication-type="paper">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Romano</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Apraiz</surname>
        <given-names>A</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Martínez</surname>
        <given-names>A</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2019</year>
    <article-title>El arte funerario de la burguesía vizcaína</article-title>
    <source>XX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales</source>
    <publisher-name>Universidad de Málaga</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref67">
  <element-citation publication-type="newspaper">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Romero</surname>
        <given-names>R</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2008</year>
    <article-title>Tumbas con historia</article-title>
    <source>Hoy</source>
    <string-date>1 noviembre 2008</string-date>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref68">
  <element-citation publication-type="newspaper">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Saavedra</surname>
        <given-names>F</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Baón</surname>
        <given-names>R</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1963</year>
    <article-title>Gabino Amaya estudió sus cristos en el Santo Sudario</article-title>
    <source>Hoy</source>
    <string-date>7 abril 1963</string-date>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref69">
  <element-citation publication-type="web">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Sáenz</surname>
        <given-names>X</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <article-title>Escultura funeraria en el Cementerio de Bilbao</article-title>
    <source>Bilbao Zerbitzuak</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref70">
  <element-citation publication-type="thesis">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Saguar</surname>
        <given-names>C</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1989</year>
    <article-title>Arquitectura funeraria madrileña del siglo XIX</article-title>
    <source>Universidad Complutense de Madrid</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref71">
  <element-citation publication-type="thesis">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Seco</surname>
        <given-names>J</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2012</year>
    <article-title>La construcción de la identidad social en los poblados de colonización de la comarca del Valle del Alagón</article-title>
    <source>Universidad de Extremadura</source>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref72">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <collab>S. F.</collab>
    </person-group>
    <article-title>Camposanto di Genova. 36 vedute. (Il camposanto di Staglieno)</article-title>
    <publisher-name>Edizione A. P.</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref73">
  <element-citation publication-type="newspaper">
    <person-group person-group-type="author">
      <collab>S. F.</collab>
    </person-group>
    <year>1883</year>
    <article-title>La crónica</article-title>
    <source>La crónica</source>
    <volume>20</volume>
    <issue>1312</issue>
    <fpage>2</fpage>
    <lpage>2</lpage>
    <string-date>9 julio 1883</string-date>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref74">
  <element-citation publication-type="book">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Tenorio</surname>
        <given-names>M</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>2023</year>
    <article-title>La historia en ruinas. El culto a los monumentos y a su destrucción</article-title>
    <publisher-name>Alianza Editorial</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref75">
  <element-citation publication-type="journal">
    <person-group person-group-type="author">
      <name>
        <surname>Valbuena</surname>
        <given-names>F</given-names>
      </name>
      <name>
        <surname>Peñafiel</surname>
        <given-names>JA</given-names>
      </name>
    </person-group>
    <year>1984</year>
    <article-title>Arquitectura y urbanismo de Mérida en el siglo XIX. 2. El nuevo cementerio</article-title>
    <source>Mérida</source>
    <volume>30</volume>
    <fpage>25</fpage>
    <lpage>27</lpage>
  </element-citation>
</ref>

<ref id="ref76">
  <element-citation publication-type="paper">
    <person-group person-group-type="author">
      <etal/>
    </person-group>
    <year>2019</year>
    <article-title>XX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales. Los cementerios como recurso cultural, educativo y turístico</article-title>
    <source>XX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales</source>
    <publisher-name>Universidad de Málaga</publisher-name>
  </element-citation>
</ref>
  </ref-list>
</back>
</article>
