Rosario Pí: una narradora pionera e invisibilizada

Olvido Andújar Molina

Resumen


Rosario Pi Brujas (Barcelona, 1899 – Madrid, 1967) fue una de las pioneras de la Cinematografía española. Su huella en este arte puede definirse, sin ningún lugar a dudas, como polifacética y valiente. Llegó al cine de la mano del mexicano Emilio Gutiérrez Bringas y del español Pedro Ladrón de Guevara, con quienes fundó la productora Star Films, responsable de films como Yo quiero que me lleven a Hollywood, Edgar Neville, 1931 y El hombre que se reía del amor, Benito Perojo, 1932. Rosario Pi también se adentró en el mundo de la escritura de guión en películas como Doce hombres y una mujer, dirigida por Fernando Delgado en 1934 y El gato montés, película que ella misma dirigiría en 1935.

Junto a Helena Cortesina, figura como una de las pioneras del cine hecho por mujeres en España. Con el estallido de la guerra civil, ambas mujeres habrían de convertirse en exiliadas primero y en invisibles después. Rosario Pi tuvo que huir con su actriz María Mercader a París, desde donde pasaron a Italia.

Fue una narradora adelantada a su tiempo, introduciendo en el cine español arquetipos femeninos autosuficientes y liberados en el terreno de la sexualidad. Además, presentaba y desaprobaba la violencia machista, denuncia que aún tardaría décadas en instaurarse en la cinematografía de nuestro país.

Pese a todo, la cineasta fue rechazada por el ambiente intelectual de la Segunda República Española, al ser acusada de fascista. Más tarde, sería ignorada por el régimen franquista, que no aceptaría a una mujer cineasta y mucho menos vanguardista. Rosario Pi, que regresó a España durante la posguerra, no pudo volver a rodar cine. Su último trabajo fue la dirección de un restaurante.


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Nómadas. Critical Journal of Social and Juridical Sciences
ISSN-e 1578-6730

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